martes, 30 de septiembre de 2025

Un faulduo diez, de Un Faulduo

 1.

Cuando era joven y pelotudo tuve un fanzine. Teníamos un fanzine, en realidad, con un grupo de amigos y amigas, al que llamamos Insisto. Era una publicación más o menos, una revista autoeditada en la que algunxs escribían realmente bien, y otros (yo) no tanto, y que primero vendimos por 1 peso y después regalamos en algunos recitales y en por lo menos una FLIA (Feria del Libro Independiente y AutogestivA) en el Sexto Cultural, todo tan 2006 que duele. En esa FLIA, la del Sexto Cultural, la misma en la que Ioshua hizo una performance, en una mesa lejana un grupo de tipos raros vendían o regalaban, no recuerdo, un fanzine que llamaban UN FAULDUO. Yo, nosotros, éramos jóvenes y pelotudos, y elegimos a los tipos de un faulduo como nuestros enemigos, en plan Mean Girls: eran los del otro fanzine, se hacían los raros, estaban de saco, su propuesta era incomprensible, su nombre también. Ni se deben haber enterado, el enfrentamiento era más bien un chiste interno, pero por esa cosa tan adolescente los descartamos como proyecto de nuestro interés. No recuerdo nunca haber hecho eso en ningún otro contexto. Bueno, mira de quién te burlaste, acabo de leer Un faulduo diez y me flashó. 2014 es la publicación. Bastante más que Insisto supo durar. Lo que más bronca me da es que me perdí de tener en mi colección los primeros un faulduos, seguramente ahora incunables. Qué boludo.

2.

Un faulduo son Nicolás Daniluk, Ezequiel García, Nicolás Moguilevsky y Nicolás Zukerfeld, y usan un método de rotación de directores para sus diferentes números, que por lo que veo en la página llegó al número 11 en 2018, por Trenenmovimiento igual que este número 10. Es una ¿revista? de historietas, o de investigación en torno a la historieta, con un abordaje dadaísta -creo yo-, conceptual y a veces abstracto. Por lo menos así es el número diez. Me pareció buenísimo y ahora quiero conseguirme las otras publicaciones de Un faulduo que sacó Tren

martes, 23 de septiembre de 2025

Un pequeño asesinato, de Alan Moore y Oscar Zárate

 1.

Una locura. Fucking amazing. El maestro, el demiurgo Alan Moore con el dibujante argentino Oscar Zárate publicaron esta novela gráfica corta (pero no tan corta) en inglés en 1991 bajo el título A Small Killing, al mismo tiempo que el monstruo de Moore estaba sacando los primeros capítulos de From Hell. El año pasado Hotel de las Ideas hizo la primera edición argentina de Un pequeño asesinato, entonces yo me lo compré y lo leí haciendo caca y me encantó. Nada, léanla.

lunes, 15 de septiembre de 2025

El pequeño Timy ¡sale de casa!, de Hor Lang

1.

Ya dije una vez que la saga del pequeño Timy va a ser la mejor fuente histórica para los investigadores del futuro que quieran pensar la pandemia de Covid-19 en Argentina. Siendo además que tan pocas piezas-obras de arte-pelis-coso se ocuparon del tema contemporáneamente. Pelis, sólo puedo pensar en la de Ulises Rossell, que no vio nadie pero está re buena y que va a ser tremendo documento del futuro.

2.

Dicho lo cual, creí que eran chistes nuevos, pero ya los había leído todos en Ig. Buuu.

miércoles, 10 de septiembre de 2025

Video Girl Ai, de Masakazu Katsura

 1.

Heredé la colección casi completa de Video Girl Ai de mi hermanito Daniel que se nos fue (a Europa). Hice una cacería por comiquerías y mercados libres para encontrar los tomos que faltaban, y eventualmente lo logré. Procedí entonces a leerlos. Son trece tomos. Mi conclusión es:

2.

Masakazu es un chorro y Video Girl es malísimo y una vergüenza. Me la pasé puteando al libro, a los personajes, diciéndoles que no sean tan pesados pero ellos nada, ni bola. Son insoportables todos, menos Ai, ponele. Yota es un pelotudo. Moemi es una forra. No me los banco. Y la mayoría de los tomos son ellos tres pensando "Ay, no, qué me quiso decir", "Cuando me dijo que vaya en realidad no quiere que vaya entonces no voy". Son tres idiotas que nunca se encuentran, nunca se atienden el teléfono. Una telenovela de mierda. Lo peor es que los primeros tres tomos son buenísimos: todo lo que tiene que ver con el Gokuraku, lo sobrenatural, todo eso es buenísimo. Cuando hay un villano, un peligro, una lucha que dar, todo mejora. Pero casi todo el tiempo (de los tomos 4 al 10, aprox.) la historieta ignora el hecho de que Ai es un personaje mágico, y decide resolver todo como si fuera Rebelde Way. Con conflictos alrededor de (no) tocar una teta y planos de culos gratis, totalmente innecesarios, por el placer de dibujar culos cometrapo. O sea, esto es importante: decisiones de encuadre que no hacen a la trama, con el punto de vista contrapicado y la "cámara" baja para que los lectores le veamos la bombacha a Moemi. Pero no es Yota que le está viendo la bombacha: somos nosotros. Nosotros, pero primero el pajero de Masakazu. Igual todo lo de pajero se lo perdonaría si el guión estuviera mejor. 

3.

Cuando era chico y leí DNA² me encantó. ¿Será igual de verga que Video Girl Ai?

4.

De todos modos, digamos todo: qué gran dibujante.