domingo, 3 de agosto de 2025

Virilidad, de Cynthia Ozick

 1.

Una novela corta, o un cuento largo, que Migue le prestó a Lola cuando se fue a Canadá y que Lola me pasó a mí a cambio del libro que Migue me prestó a mí cuando se fue a Canadá (el de Cheever que reseñé más abajo). Lo leí en varios viajes en subte y una sentada en el sillón del living entre fines de julio y este comienzo de agosto de este postapocalíptico 2025.

2.

El cuento empieza como uno de ciencia ficción, en el futuro de la autora, que escribió este coso en 1971, pero sólo para pararse en el futuro de su tiempo de la narración, que es el comienzo del siglo XX. Hay un inmigrante ruso que llega a los Estados Unidos para hacer la América, Elia Gatoff. Es un pendejo de mierda que quiere ser poeta. El protagonista es un editor, un tipo que dirige un diario. Los dos, por ende, son varones. El tema de ser varón (y el de ser poeta) atraviesa toda la novela, como el título indica, pero de una manera rara, casi camuflada pero en tu cara, y no nos olvidemos -vos y yo- de que esto lo escribe una persona que se llama Cynthia. Un poco te olvidás, mientras lo lees, pero después siento que eso también justifica los giros (que los hay, un poco sorpresivos pero hay tan pocos elementos en la trama que no sé qué tan escondidos están). 

3.

El cuento me gustó, un poco, hasta ahí. Tampoco me volví loco. Cynthia Ozick nació en 1928 en Nueva York y está viva, como Mel Brooks, que nació en 1926. Pueden ser amigos.

sábado, 12 de julio de 2025

Mónica, de Daniel Clowes

 1.

Es mi primera reseña de Clowes en este blog pero yo sé que leí otro de él, Ghost World. Lo debo haber leído en .pdf porque sino tendría que tener su reseñita. 

2.

Muy seguido los cómics alcanzan cumbres que las novelas no. Ni las pelis. Creo que es el mejor medio del mundo. 

3.

Mónica es un libro rarísimo, con relatos breves y fragmentarios que en un momento empiezan a conformar una novela gráfica, con una trama que avanza y se pone bien darks, y hasta vira al horror cósmico, te diría. Tiene un juego interesantísimo entre los transcendental y lo mundano, donde va y vuelve de uno al otro. En medio algunos de los relatos no hacen sistema con la trama principal, o sí pero en espíritu nomás. Me pareció muy muy increíble. "Un acontecimiento literario de primera magnitud", dice la solapa, y aunque siempre exageran esas cosas en este caso acuerdo 100 por 100.

4.

No voy a contar nada de la historia porque todo me parecería spoiler. Sólo decir que la parte en que Mónica se mete a una secta es sublime. Besito.

viernes, 4 de julio de 2025

Bulma Jimenez, de Brian Janchez

 1.

Año 2085. Después de una guerra mundial, la tecnología retrocedió y la imprenta volvió a ser lo que era. Ahora todo el mundo lee historietas, quiere hacer historietas. En Argentina hay una dictadura (de la Prefectura, eso es bárbaro) y una guerra civil. Nuestra protagonista, Bulma Jimenes, una pelona con una chapa de metal en el cráneo, sueña con que sus historietas tengan éxito, pero parece que es malísima. Y además es malísima persona. Eso también es bárbaro. La novela se conforma de tres historias, aunque al interior de cada una también hay muchas mini historias, protagonizadas por la guacha de Bulma. Hay muchas referencias a la historia del cómic, al manga, a la historia argentina. El tono es cómico y también trágico, en un blend raro que resulta en una suerte de humor negro seco, casi sin humor.

2.

Me lo compré en la Fábrica de Historietas de Ayacucho 19 junto con dos fanzines de Janchez, uno de los cuales (El robot del rabino) regalé por cumpleaños de amigo judío y después descubrí que tenía, en una antología editada por Liniers. Brian Janchez es tremendamente prolífico, me doy cuenta. Lo voy a seguir investigando.

miércoles, 2 de julio de 2025

¡Oh, esto parece el paraíso!, de John Cheever

 1.

Mi primer Cheever es el último Cheever. Me lo prestó Miguel Ángel, que se fue a Canadá. Como se iba, y abandonaba su biblioteca hasta nuevo aviso, le dije prestame un libro, como quien dice dibújame un cordero. El que vos quieras, uno que me vaya a gustar. Y entonces me prestó este, que ahora que lo leí, con el diario del lunes, diría que era infalible.

2.

Decía que mi primer Cheever es el último Cheever porque es lo último que publicó, y es lo primero que leo de él. Es una novela corta, con pretensiones de sentirse como una novela río. Debería leer más Cheever para saberlo, pero hipotetizo que el Juan Cheever es quizás del club de los escritores que mejoran obra a obra, y por lo tanto tienen su mejor en su última -en tanto aplicación exitosa de su programa como escritores. Son del club: Bolaño (2666), Dostoievsky (Los hermanos Karamazov), Bukowski (Pulp), Puig (Cae la noche tropical), Clarice (La hora de la estrella. Hay una novela interrumpida por muerte de la doña, que no leí). No son del club: Donoso, Julio Florencio Cortázar, y tantos otros. Por qué pienso que capaz Cheever es del club: porque parece un libro que sólo podés escribir si escribiste muchos antes. Como que tenés que tener mucha muñeca. Mucha cintura. No sé, me parece. Pero no sé. Capaz que no. Pero capaz que sí. Pero

3.

Hay un lago, congelado, en el que se puede patinar, pero que después se convierte en un vertedero. Hay un tipo, un viejo, un jubilado, que se pone en campaña para resolver el desaguisado ecológico, pero como en segundo plano, mientras le pasan otras cosas: primero con una mujer, después con un hombre. Hay unos habitantes del pueblo del lago que tienen unos problemas de índole familiar. Hay una pelea en un supermercado. Hay unos chistes. Está la mafia. Hay de todo, en un libro de menos de 150 páginas. Me gustó mucho, me resultó muy ameno. Y qué buen título.

4.

La edición que leí tiene un epílogo del buen Rodrigo Fresán.

lunes, 30 de junio de 2025

Marc, la sucia rata, de José Sbarra

 1.

Marc se quiere suicidar, se tira a las vías del tren, pero un policía se lo impide. Así empieza Marc, la sucia rata, con un diálogo entre Marc y el policía, sin didascalias ni descripciones, que irá continuando a lo largo de este libro bastante deforme y muy punk y muy lindo y bastante adolescente y muy queer que hasta hace muy poco no había tenido una edición "legítima" y que sin embargo fue llevado al cine a fines de los 90. Entre medio, entre diálogo y diálogo, el libro se va construyendo de cuentos, poemas, párrafos, cositos. Leo en Internet que esos cositos vendrían a ser lo que Marc escribió, un libro dentro del libro. No lo había entendido, ni hace falta. Viven todos por sí mismos, los cositos. Algunos son muy buenos.

2.

En sus orígenes fue un fanzine autoeditado que Sbarra vendía en el Parakultural y otros antros del under. Después de la muerte de Sbarra se siguió editando de forma pirata y punk, y ahora existe esta edición a cargo de lxs sobrinxs del autor. 

3.

No vi la película, pero está acá subida por el productor.

4.

En un lugar de Internet leí que Sbarra fue prostituto. Mirá vos.

5.

En la página de exCCK hay un perfil de Sbarra con algunos fragmentos de su poesía. Se ve que se les escapó. 

martes, 24 de junio de 2025

Historia natural, de Marina Yuszczuk

 1.

El último libro de Marina Yuszczuk. Esta vez estoy al día, salió, lo compré y lo leí. Se publicó en este año 2025 de nuestro señor Jesus Christ. 

2.

El final es increíble. Qué bien que escribe finales la Marina Yuszczuk. Y los giros también. Qué crack.

3.

Algo que no me gustó tanto es que por momentos se le notan los bordes: da la sensación de que uno puede darse cuenta cuándo un capítulo o una escena están basados en documentos históricos, y es como si ese gesto de producción no hubiera terminado de borrarse y fundirse en el relato. Eso tal vez pasa porque se pierde el punto de enunciación: es como si Virginia la protagonista nos hablara desde el futuro (el suyo, el del presente de la narración), y eso queda claro en el epílogo, pero por lo menos a mí me faltó durante la lectura una idea de si eran sus recuerdos, su confesión, o qué. Con unas marcas de textualidad, si diera la sensación de que Virginia está escribiendo eso que estamos leyendo por el motivo que fuera (un diario, sus memorias), no me hubieran saltado a la vista los momentos que me resultaron demasiado informativos. 

4.

Lo mejor de la novela son los momentos en que se suelta del yugo de estar ambientada en hechos reales. Y también los momentos hot. Otra cosa que hace muy bien y que es dificilísimo: escribir garches.

sábado, 14 de junio de 2025

Ricardo III, de Guillermo Shakespeare

 1.

¿Es una comedia o una tragedia? Es una tragicomedia, diría yo: Ricardo es un hijo de puta pero qué chistoso.

2.

Imposible seguir quién es quién. Sólo queda soltar hasta que aparezca el Duque de Gloster.

3.

La escena de los asesinos es buenísima, qué capo este bardo, qué bardo este capo.

4.

Vi tres películas: Ricardo III (Richard III, 1995) de Richard Loncraine, En busca de Ricardo III (Looking for Richard, 1996) de Al Pacino y The Lost King (2022) de Stephen Frears. Las tres son muy buenas. Y también vi la puesta en el teatro San Martín que dirigió un catalán que trajeron a tal fin. Me pareció medio una garcha. Pero volviendo a las películas: la primera es una adaptación de la obra en la que Ricardo es Ian McKellen y todo sucede en una Gran Bretaña art decó fascista, la segunda es un documental en el que Pacino analiza la supuesta dificultad de los yanquis para hacer Shakespeare, y la tercera es una peli muy entretenida sobre la historia real de una mujer que se obsesionó con desagraviar la memoria del verdadero rey Richard III, difamado por el Guille, y terminó encontrando -en una excavasión privada- los restos del pobre Ricky en un estacionamiento. Muy divertida la peli, actúa la capa de Sally Hawkins. Y volviendo al texto original: parece que es el más largo de Shakespeare, parece que es la obra más difícil de actuar, parece que de acá sale lo de "Mi reino por un caballo". Divertidísima, muy astuta, muy buen plan. 

viernes, 30 de mayo de 2025

Sobre Barbara Loden, de Nathalie Léger

 1.

Me lo prestó Santi, al grito de me parece que te va a gustar. Me encantó.

2.

Una escritora francesa investiga a una actriz estadounidense, que una vez dirigió una película. Una sola, y nadie la entendió, aunque mucho después se hizo "de culto". La autora del libro va mezclando entonces la crónica de su investigación, con los resultados de la misma y con una suerte de novelización de la película de la susodicha actriz del título (Wanda, 1970), en un entramado que va generando sentidos de montaje paralelo entre las experiencias de vida de las tres: Barbara (la actriz), Wanda (el personaje) y Nathalie (la escritora). Creo que ese es un buen resumen. Al principio el relato de la película confunde, pero es lindo eso. Y el libro es bárbaro, y se lee en un par de buenos bondis. Ahora voy a ver la película y enseguida regresamos.

3.

Muy extraña la sensación de estar viendo por segunda vez una peli que no había visto nunca. Es que lo que antes llamé novelización, es en realidad una descripción densa, literaria pero "objetiva", de la película, cada escena, escrita desde el punto de vista del espectador. La película es impresionante (stunning, diría si fuera angloparlante) y hay una restauración bellísima disponible en Criterion y en los lugares donde los sudacas accedemos a Criterion. 



jueves, 15 de mayo de 2025

Todo lo que salió de Heartstopper, de Alice Oseman

 1.

Leí todo lo que salió de Heartstopper (en papel, en español, aunque creo que en realidad me falta una novela protagonizada por Tori) y tengo para decir que: qué lindo. Creo que la existencia y popularidad de Heartstopper entre les pre-adolescentes actuales es una de las diferencias más palmarias con mi propia pre-adolescencia de pequeño niño gay. Me hubiera vuelto LOCO yo por esto, es exactamente la clase de mariconada que hubiera querido leer. En su lugar me tuve que contentar con gustar de Cedric Digory en las novelas de Harry Potter y con el romance bisexual de Shinji Ikari con una entidad astral. 

2.

Los cinco tomos existentes (no puedo creer que haya que esperar para el 6, qué es esto, R. R. Martin all over again) más la novelita Este invierno me fueron dados en préstamos por Almendra, joven persona de género fluido y 13 años de edad. 

3.

La serie de Netflix está muy bien también. Encontraron unos chicos increíblemente parecidos a los de la historieta.



miércoles, 7 de mayo de 2025

La brasa en la mano, de Oscar Hermes Villordo

 1.

Segunda novela que leo del Genet chaqueño, el Bioy Casares homosexual, Oscar Hermes Villordo (tal y como anuncié en mi anterior reseña sobre este Señor). Esta me la prestó Gonza, y ahora me estaría faltando conseguir una sola de su trilogía ochentosa, la del medio, La otra mejilla (1986).

2.

Dice Wikipedia que La brasa en la mano "fue un bestseller que vendió más de 60 mil ejemplares a pesar de haber sido publicada durante la última dictadura militar argentina". Notable. 

3.
La brasa en la mano (1983) cuenta unos días (¿o eran meses? ya no me acuerdo) en la vida de un grupo de amigos y amigas súpergays de la ciudad de Buenos Aires, en un contexto que parecen ser los 70, o quizás los 60. El protagonista cree que encontró el amor en un macho que lo maltrata bastante; su amiga la loca no se hace ilusiones, aunque no para de cojer. Y la amiga de los dos, la mariliendre del asunto, parece ser muy libre pero sufre de unas buenas depresiones cuando cree que está por sentar cabeza y se le escapa la tortuga. Entretanto hay levante de colimbas, deambulares boudelerianos por Buenos Aires y una excursión a la casa conurbana de una vieja loca de otrora que da una fiesta, quizás el mejor momento del libro. 

4.
Ahora bien, el libro, si bien es re puto y está buenísima, me flashó menos que El ahijado (1990), que me había volado la peluca. Puede ser una buena señal: la de un escritor que mejora de obra en obra. También puede ser a causa de los contextos: no es lo mismo escribir una novela de trolos a principios de los ochenta y en plena dictadura que al final de los '80s, en los albores del menemismo. El ahijado en ese sentido es mucho más libre (y explícita) que La brasa en la mano, y quizás eso es lo que me impactó distinto. Qué bueno título, a todo esto. 

lunes, 14 de abril de 2025

El retobado: vida, pasión y muerte del Gauchito Gil, de Orlando Van Bredam

 1.

Este me lo recomendó Mariano Vespa, cuando supo de mi ¿fe? ¿creencia? en los favores del Gauchito Gil. No me voy a poner ahora a justificar mi vínculo con el Gaucho, porque yo, judío, no debería (y usted, católico, menos, porque al Papa no le gusta esto). Sólo voy a decir que cumple. Certifico.

2.

El retobado es un relato novelado de la vida del gaucho Antonio Mamerto Gil, mezcla aunque no sé en qué proporciones de hechos del relato popular, datos fácticos e invenciones de la imaginación del entrerriano Van Bredam. Tiene una idea muy linda, que es partir del momento en que el gaucho está colgado de las patas a punto de ser degollado, y estirar ese momento hasta el final, usando la memoria de Gil como dispositivo narrativo. Y tiene otra idea muy literaria que es sostener subtramas, cosas que pasan en las vidas de otros personajes y que van volviendo a la del gaucho (sobre todo la de la masacre en casa de Mendieta y la reaparición de Grisel). Lo único que voy a decir en detrimento del libro es que hay un capítulo central (porque está en el centro) del que casi no participa el Gauchito, que distrae y sobra. Y además es medio pavo: me refiero al cuento del Ladislao al que por culpa supuestamente del Gauchito, no se le para el pito. Por lo demás, la novela está muy bien, y si fuera todo inventado, está muy bien inventado: funciona como biografía del Gauchito y sobre todo como literatura.

3.

Gracias Gauchito Gil por los favores recibidos.

martes, 8 de abril de 2025

La llamada, de Leila Guerriero

 1.

Otro hit, quizás el hit mayor de la literatura argentina en 2024. Almodóvar ya compró los derechos. Obvio que es buenísimo, pero tampoco es lo mejor de Leila. De lo que leí, Opus Gelber me gustó mucho más. Como que es más cuesta arriba este libro. Y no creo que sea por su temática. Y eso es todo lo que voy a decir sobre esto. Next.

viernes, 4 de abril de 2025

La infancia del mundo, de Michel Nieva

 1.

Un hit de la literatura argentina de este 2025. Merecido hit. Original, gracioso, asqueroso, tenebroso. Flashero. Rickandmortíastico. La Internet está llena de reseñas y entrevistas a Nieva, me salteo la parte de contar sobre el libro. Sólo voy a decir que está buenísimo y que voy a leer más de este muchacho. Next.

domingo, 9 de marzo de 2025

Buenos Aires: Una antología de narrativa argentina, de Juan Forn (ed.)

 1.

A comienzos de los '90s, Alan Pauls y Rodrigo Fresán eran jóvenes. César Aira no era candidato permanente al Nóbel. Las figuras de la literatura argentina no eran mujeres. Y los españoles sólo conocían a Borges y a Cortázar. Juan Forn era en ese entonces el director artístico de la editorial Planeta en Buenos Aires, y los españoles de Anagrama le propusieron que reuniera una nómina de autores argentinos como para mostrar a los gallegos qué había más allá de Jorge Luis y Julio Florencio. En ese contexto Forn compila este libro, que tiene un prólogo suyo de marzo de 1991. Yo lo encontré en su tercera edición de 1999, en una librería de Resistencia, Chaco, hará unos 10 años más o menos. Lo leí ahora, medio porque sí.

2.

Sharau para los autores que nunca había leído, empezando por:

- Isidoro Blaisten (1933-2004). Su cuento "Violín de fango", que es a la vez tanguero, judío, radiofónico, gracioso y épico, es lo mejor del tomo. 

- Tampoco tenía a Rodolfo Rabanal (Buenos Aires, 1940-Punta del Este, 2020), escritor que fue además subsecretario de Cultura de la Nación en el gobierno de Alfonsín. Su cuento "La vida brillante" es lo más trolo que sucede en todo el libro, aunque es muy tímidamente trolo. En un momento pensé que se iba para el lado de David Leavitt pero falsa alarma. Me gustó. Parece que después hizo una novela con el mismo título y concepto del cuento. 

- Por el lado de las señoras, no había leído a la Tununa Mercado (1939). La tenía sólo como la amiga muy lesbiana del exilio de Puig en México. El cuento, "Ver", medio pelo. Quizás porque es un cuento en el clóset.

- Tampoco había leído a Cecilia Absatz (1943): buenísima. ¿Será algo de Juan Absatz, músico de Superchango y luego de Fito Páez? El cuento se llama "Rosenberg" y juega con los tropos del policial negro. 

- A Ana María Shúa (1951) la leí cuando infante porque es también una escritora de literatura para niñitos y niñitas, pero no había leído nada "adulto". Este ("Cirugía menor") habla del aborto: tiene un plot twist esperable, pero un clima re bien construido.

- Y por último: sólo porque tengo este blog es que puedo afirmar que sí había leído a Sylvia Iparraguirre (1947). No recordaba que ya la había leído en otra antología, La colimba (Saccomanno compilador), donde ya me había encantado tanto como en este caso. El de este libro se llama "Encontrando a Celina", y es perfecto. Debería leerla más.

3.

A los demás autores del libro, todos varones, los había leído alguna vez, pero acá también vamos a distinguir entre si había leído el cuento del libro o si no.

- Abelardo Castillo (1935-2017). No había leído su cuento de este coso, "Carpe Diem", que además es el primero. Cuentazo. Sí lo había leído a él, pero casi nada: sólo una vez, en la misma compilación sobre la colimba donde leí a Iparraguirre, que además es su viuda. Otro que debería leer más.

- Ricardo Piglia (1941-2017). Lo leí bastante, pero no lo suficiente. Tengo la sensación de que su cuento ("El fluir de la vida") forma parte de alguna cosa que ya había leído, pero no sabría decirlo. No sé si me copó tanto. No me acuerdo. Era algo de la hija de Nietzsche. 

- "El caso Berciani", de Alan Pauls (1959). A él lo leí bastante. No este cuento, que es por lejos lo peor del libro. Qué pesado Pauls. Tiene cosas que me gustan pero no este cuento que es una canchereada formal insoportable. Convengamos que Alan tenía 33 años.

- César Aira (1949), qué capo, por favor. El cuento se llama "Cecil Taylor" y es una piña en la cara. Tuve que leerlo dos veces. Lo mejor igual es que el libro está armado así: todos los cuentos tienen su portada con título y autor, y del anverso hay una minibío y un breve texto sobre lo que estás por leer. Aira es el único extraterrestre que usa ese espacio para meter un mini cuento, que además estoy seguro que escribió en un rato y se lo mandó a Forn como diciendo tomá ya dame el maldito Nóbel. Según Forn, "Cecil Taylor" es (o era en 1991) su único cuento. 

A los demás cuentos ya los había leído alguna vez, pero los releí. El de Saccomanno (1948) es uno muy cortito de mi libro favorito Bajo bandera (único libro con dos entradas en este blog). El de Fresán (1963) está en Historia argentina. El de Fogwill (1941-2010) es "Muchacha punk", famosísimo cuento que yo ya había leído en sus ídem completos, que como nunca terminé no existe en este rincón del ciberespacio. Qué cuentazo. El de Laiseca (1941-2016) es de Matando enanos a garrotazos, se llama "El checoslovaco" y lo reseñé en su momento, que es hace 13 años (qué viejo que soy, qué viejo este blog). Y bueno, el del propio Forn (1959-2021, demasiado pronto), que se puso a sí mismo sin ningún pudor, es el más conocido, "Nadar de noche", que es también un cuentazo, muy cortito, vayan a leerlo.

martes, 4 de marzo de 2025

Eisejuaz, de Sara Gallardo

 1.

¡El secreto mejor guardado de la literatura argentina! Estoy pensando en hacer una etiqueta para este tipo de magia: Cumbres Argentinas, Aconcagua, algo así. Pondría Zama, que no es tan secreto gracias a la película pero no sé qué tan leído haya sido. Y pondría La larga noche de Francisco Sanctis... Ahora que lo pienso, ambas tiene su película. La película de Eisejuaz es imposible. O bueno, sería muy pobre, o dependería en su potencial genialidad de las capacidades de quien la dirija: a lo que voy es que lo puramente literario de Eisejuaz es intransposicionable. Volviendo a lo del secreto: no es que nadie conozca este libro y lo descubrí yo, pero siempre me acuerdo de los libros que formaban el canon literario argentino en mi escuela: Rayuela, Informe sobre ciegos, Ficciones... todo bien, pero hay un mundo allá afuera. En el que existe Sara Gallardo.

2.

Eisejuaz (1971) es el monólogo interno del personaje homónimo, un indio mataco de Salta al que le pasan cosas terribles, cosas que entendemos y a veces adivinamos a través de su muy particular interpretación de esos hechos, muchas veces mágicas. Es todo super increíble. Googleo un poco y encuentro frases de reseñistas mucho más duchos que yo, que dicen cosas que hacen que no valga la pena que trate de ponerme serio. Me quedo entonces en el asombro que me produjo esta novela, probablemente lo mejor que leí en 2025 (esta reseña está siendo escrita el 7 de enero de 2026, 9 meses después de haber terminado de leer el libro).

3.

Me la compré en una edición trucha del parque Centenario que está muy bien. Pronto, algún día, Los galgos, los galgos, que todo el mundo dice que es un hitazo.

lunes, 24 de febrero de 2025

Preferencia del sistema, de Ugo Bienvenu

 1.

Dentro de poco todos van a estar hablando de Ugo Bienvenu, porque se viene la temporada de premios y su película Arco pinta para los Oscars a full. Ya tiene la nominación de los Golden Globes, y ya pasó por los Critics Choice Awards y por Cannes. O sea. No me vengo a hacer acá el que lo sigo desde Cemento porque sería una vil mentira, pero sí vale decir que cuando hace poco pasaron Arco en una función especial en el Gaumont (que ahora imagino que tuvo que ver con sumar países en los que se haya estrenado para esa pavada mundial que son los premios) yo sabía que la tenía que ir a ver porque había leído primero esta épica novela gráfica que publicó en 2024 la editorial argentina Hotel de las Ideas.

2.

Sinopsis: En el futuro, no hay más espacio en el rígido. En general, de la humanidad. No se puede almacenar más datos, hay que borrar. Y como la gente necesita sus fotos de lo que comió, de sus perritos y demás, hay que borrar 2001 Odisea del Espacio, hay que borrar a García Lorca, hay que borrar a Platón, etcétera. Nuestra historia comienza con un empleado de la agencia que se dedica a borrar esos archivos. Parece que están faltando algunos que debían ser borrados. Lo van a interrogar, a nuestro empleado. Que en casa tiene una esposa, y un robot, Miki, que está gestando el bebé de ambos. Y como tiene giros y piruetas la historia, dejamos acá. 

3.

Mención especial para Miki, el robot de la familia. En Arco también aparece Miki, otro robot, otro Miki, que como es un robot tiene la misma personalidad y comportamiento que el de esta historieta. Se ve que ambas obras forman parte de un mismo universo, aunque creo que suceden en años del futuro diferentes.

miércoles, 29 de enero de 2025

Satén Rosa Rosa, de Paula Boffo

 1.

Leí este libro en enero, y de nuevo ahora, en diciembre, para escribir esta pequeña reseña. Reúne las historietas eróticas (historietas sobre sexo, historietas con sexo, sexo con historietas) de Sukermercado, AKA Paula Boffo (esta vez firma así), en una super edición lindísima de una editorial que se llama Deriva pero que yo todo el tiempo creí que era Ivrea, en una suerte de dislexia lectora. Algunos de los cómics aparecieron antes en otros lados (y por lo menos dos ya había leído yo, una en Fierro y la otra en la antología LGBTI de la Editorial Municipal de Rosario) y otras no: la mayoría son autocontenidas, y luego otras comparten personajes y mundo. Y todas cambian de estilo de dibujo, lo cual es lindísimo y es un loco. Todas están bien, algunas me resultaron muy hot (la del tren, la de los amigos metaleros... las de putos, o sea) y hay una que es una genialidad, tremenda piña en la jeta, la que se titula "Fabulosa el Dorado", que cada vez que la leo me impacta de nuevo, sobre todo el último cuadrito.


2.
Todo el libro es especialmente interesante en su encuadre feminista del erotismo. Quiero que lo lean todas mi amigas. Creo que para ellas va a ser más hot que para mí. Ya empecé la campaña de préstamos.

jueves, 23 de enero de 2025

Tato, de Carlos Ulanovsky y Tato Bores

 1.

Dícese de un libro muy voluminoso y muy pesado, impreso divino en papel ilustración, lleno de fotos y cositas, un absurdo de la industria editorial. Igual lo leí entero. Lo dejé en el baño y entre caca y caca, de septiembre a enero lo fui consultando hasta su consumación. Mis respetos para Carlos Ulanovsky, al que le pidieron evidentemente una inusitada cantidad de caracteres y no ofender a nadie, y que logró a pesar de todo hacer un producto muy digno.

2.

Tato es una biografía del Actor Cómico de la Nación, que incluye a su vez el boceto de una autobiografía que el propio Tato empezó a escribir en el último año de su vida, cuando estaba enfermo y desempleado. No tiene mucho valor en sí, ese texto: cuenta sus comienzos a las apuradas y después usa muchas páginas para pelearse con Alejandro Romay y con las autoridades de Canal 13 y Telefé, que lo cagaron con un contrato y le soltaron la mano. Pero no deja de ser Tato en primera persona y meter algunos chistes buenos. El grueso del volumen (y es muy grueso) consiste en una verdadera biografía por Ulanovsky, con muchos testimonios de la familia Borenstein y otros allegados y colaboradores. Resulta a pesar de todo insatisfactoria, por dos motivos: es muy claramente una biografía autorizada por la familia gorila del cómico, y entonces hay muy poca polémica; y casi no hay fragmentos de guiones, monólogos, descripciones de sketches, que es lo que me hubiera gustado encontrarme en un libro sobre Tato de semejante envergadura.

3.

Me salió 3000 pesos en septiembre de 2024 en un negocio de antigüedades. Demasiado barato, me lo tenía que comprar.



sábado, 18 de enero de 2025

Un poquito tarada, de Dani Umpi

 1.

Ay, Dani. Leí este librazo en las vacaciones, en la playa, arrullado por las olas, las 4x4 y el merequetengue, y después se lo presté a Darío. Por eso nunca lo reseñé. Y acá estamos, casi un año después, haciendo memoria. Me acuerdo que me encantó. Me acuerdo que me pareció la mejor novela de Dani Umpi, un señor que tiene muy buenas novelas en su haber. De hecho, esta era la única que no había leído, la más larga, la más ambiciosa. Es la más ambiciosa y es también la mejor. Abarca varios países, varios temas, varios tonos, varios tiempos. Podría hacer este ejercicio surrealista de recordar/inventar la trama. A ver: 

2.

Creo que hay una chica, que vive en Brasil con su abuela -se me viene mientras lo escribo- pero no es brasilera: es argentina, conurbana, y por algo cambió de vida. Es un poquito tarada, pero tiene (o cree tener) una suerte de telepatía, de instinto de vampiresa. Le gustan los trolos. Es bastante trola. Ah, ahí me estoy acordando. Se hace una amiga: una cheta total. Pero en realidad es un plan, la cheta total es la medio hermana, la hija de su padre abandónico, y ella se está infiltrando en su casa. Esto está pasando: de verdad me está viniendo la novela a la mente mientras escribo esto. ¿Lo estaré inventando? Por otro lado, está el pasado, en varios tiempos. Un pasado remoto, donde ella vivía con sus padres en Punta del Este, él era ¿encargado de un casino?, YA ESTÁ, no es la media hermana la brasilerita. Era así: el padre en Punta del Este tiene un affair con una brasileña, que es la madre de la brasilerita. Y deja a la protagonista y a su madre por la brasileña y la brasileñita. Después pasan otras cosas que no les cuento. Y hay otro tiempo, en el conurbano bonaerese, el inmediato anterior al del comienzo de la novela en Brasil, donde ella es ¿flogger? ¿rolinga? ¿dark? De una tribu urbana es. Y tiene una amiga, mejor amiga, amante, todo eso. Y algo se rompe. 

2.

Y después hay un tiempo más, en Bolivia, pero voy a dejar de espoilearles la novela que está buenísima, es complejísima, rebuscadísima y divertidísima. Muy gay. Muy fiestera. Esotérica. Mágica. Y también prosáica. Medio los Javis, diríamos hoy, pero los Javis llegaron después, Dani Umpi está antes, es el alfa y el omega, y también alguna letra griega que esté en el medio del alfabeto. 

3.

Me acabo de acordar que hay un país más, otro lugar del periplo. Sí, es un librazo.

domingo, 12 de enero de 2025

Diario de la guerra del cerdo, de Adolfo Bioy Casares

1.

Buenos Aires, 1969. En el transcurso de dos semanas, el jovato protagonista Isidoro Vidal sobrevive a "la guerra del cerdo", una suerte de cacería de viejos llevada adelante por "los jóvenes" (también llamados "los Jóvenes Turcos") ante la indiferencia del conjunto, como si de judíos y nazis se tratara en la Alemania anterior a las Leyes de Núremberg. La idea de la novela es, por supuesto, formidable. Por algo tiene su fama y trascendencia. Y Bioy es bueno en lo que es bueno. Sin embargo, de las novelas suyas que leí es la que menos me gustó. Amplío:

2.

La novela es mejor mientras más misteriosa, o sea, es mejor al comienzo. Y también es mejor mientras más se ocupa de lo verdaderamente importante de la historia: la tendencia humana (o argentina) a la negación. Los personajes se dedican constantemente a bajarle el precio a lo que está pasando, aunque se trate de asesinatos gratuitos en plena calle. Como si fuera lejano, no fuera con ellos, ya pasara, fueran travesuras de unos locos sueltos. Todo muy argentino. Lo mejor es que los personajes, un grupo de viejos jubilados que se juntan a tomar sol en la plaza, buscan autoconvencerse de su juventud para mitigar el miedo, en lugar de discutir la arbitrariedad de "la guerra al cerdo". Creo que esa parte es la más interesante del asunto. Y también es interesante la idea del líder (Farrell le puso, qué sutil), de los Jóvenes Turcos, la ideología contra los viejos. 

3.

Hay un diálogo, brillante, en el que los personajes siempre están cambiando de tema o hablando solos aunque estén en grupo. Mejor página de la novela. La busco, no la encuentro, les juro que existe, prosigo.

4.

Lo peor: por un lado, la resolución, incoherente (¿todo se termina sólo, por qué?) y por el otro, que la novela misma pareciera por momentos entrar en el proceso de negación en el que están sus personajes. Se convierte en una especie de novela de amor que a la vez parece una consumación de fantasías bioycasarísticas (el viejo al que lo siguen persiguiendo las mujeres jóvenes). La gravedad de los hechos (¡a un viejo lo tiran desde la tribuna del Monumental en pleno partido!) se disuelve en la nada. ¿Y el protagonista está preocupado por ponerla, mientras le matan a los amigos?

5.

Hay una película sobre la novela, de Torre Nilsson, con guión de Beatriz Guido, el susodicho director y uno más -y dirección de sonido del Bebe Kamin, después no conozco a nadie más ni del elenco ni del equipo-. Es de 1975 y está entera en YouTube en una calidad bastante buena. Habiéndola visto, opino que es, como película, pésima; como adaptación, demasiado literal. Incluye desnudo femenino gratuito (increíblemente gratuito), actuaciones mediocres, y una escena en el Museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia que la emparenta exóticamente con El aura de Bielinsky. Por fuera del documento de época -hay algunos exteriores- no reviste interés alguno.