1.
Me lo compré el domingo en Mar del Plata, lo terminé el jueves en mi sillón. Está buenísimo.
2.
Aparentemente, si entendí bien, Houellebecq escribió este ensayo antes de sus novelas, antes de Ampliación del campo de batalla, a sus 32 años, y para algunos críticos se lo puede leer a la vez como un análisis de la obra del larguirucho de Providence y como una carta de intención del misántropo de la isla de Reunión. Hace miles de años (eones) que quería leerlo, pero tardó en editarse en Argentina. Está buenísimo, se lee como un cuentito, y creo que incluso puede ser atractivo para quienes no hayan leído a Lovecraft, porque está regado de citas que muestran las cosas que el Miguel va analizando. Yo sí leí a Lovecraft, a instancias de mi padre y en mi adolescencia, en ese período vital que Houellebecq dice que es el que le corresponde justamente a Lovecraft en el recorrido de quienes se vuelven sus fans. Bastante lo leí, y hace bastante. Ahora me dieron ganas de releer lo que el francés menciona como "los grandes textos", que son además los últimos de Lovecraft, con lo cual el norteamericano entra en mi lista de escritores que mejoran consistentemente durante sus carreras en relación con un programa (Bolaño, Dostoievsky, Levrero, Bukowski, Lispector).
3.
La tesis principal del libro tiene que ver con el conocido racismo de Lovecraft, y con cómo cambió de un racismo standard de la época a un racismo enfervorizado tras el paso del escritor por el desempleo en Nueva York, un racismo que llamaba a la masacre y que nacía del complejo de inferioridad y el miedo, y que según Houellebecq se decantó en el ciclo de los mitos de Cthulhu. No puedo sino vincular esta idea con una de las mejores novelas del franchute, Sumisión. Tampoco creo que el propio franchute haya omitido este vínculo. Como ya argumenté en su momento, no creo que Sumisión sea una novela racista, ni xenófoba, ni siquiera islamófoba del todo, pero que trabaja con ese barro es indudable, y seguramente de manera harto más adrede que lo de Lovecraft.
4.
El libro tiene un prólogo de King, me preguntó que habrá pensado Houellebecq del prólogo de King. Me lo pregunto pero no me lo respondo.
5.
Me amo a mi mismo: en la única reseña de un libro de Lovecraft que hay en este blog, escrita hace nomás 15 años, menciono esta biografía de Houellebecq como parte de mi wishlist (no es una biografía, pero ta, igual bastante cuenta de su vida). Ahora la leí, los deseos se cumplen, sólo tardan un poco.

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