1. Primero quiero decir mis críticas: Hay dos cosas que están mal a mi entender. Por un lado, hay un problema con el tiempo. Las trescientas cincuenta y pico de páginas que tiene el libro dan cuenta de dos días en la vida de Gabriel Reyes, los dos días que dura el velorio de su padre. El narrador es el protagonista, desde un momento posterior al de la historia, quien además recapitula sucesos de su pasado y del de su padre continuamente. Están muy bien todas las transiciones de presente de la escritura a presente de la historia narrada a pasado de ambas, son cosas onda "Escribo 'Camino por Rivadavia' y camino por Rivadavia, ahora cuando debería estar en el velorio de mi padre" (no tengo el libro acá, no es una cita, pero es algo así). Lo que está muy mal es que de tanto moverse, Ramos el autor perdió la noción del tiempo. Todas las cosas que Gabriel Reyes hace en el presente de la narración, ahí donde está su padre muerto, no entran ni en una semana, mucho menos en dos días con sus noches. La cantidad de veces que se sube a autos y viaja de Capital a Avellaneda, de Chacarita a Retiro a la villa de no sé dónde a Plaza Flores a Plaza de Mayo, y encima hay momentos en que duerme y encima tiene que ubicar la acción, los lugares. No dan los tiempos ni ahí. Es muy difícil además seguir el tiempo en el presente, tener idea de si está de día o de noche, en qué día está and staff.
Lo otro que no está bien es que más o menos en la página 335, de pronto y de la nada, el personaje te dice "cuando yo era adolescente me decían Jesús porque era muy católico y un día vi a un cura cojerse a un mogólico" (again, no es cita, acá es sólo la idea). ¡Cualquiera! ¡Súper descolgado! Si la leen van a ver que no tiene nada que ver ni con lo que venía pasando, ni con lo que sabemos del personaje durante toda la novela. Es como que por el final el autor dijo "¡uy, no bardié a los curas!" o algo así. Muy trucho eso.
2. Por lo demás, la novela está muy bien. Está muy bien escrita, como ya dije más arriba las transiciones están re bien; tiene buenas frases. El muchacho este, Gabriel Reyes, quien además creo que protagoniza otra novela de Ramos, es un hijo de puta, y como tal dice cosas graciosas como que unos coreanos, que están en un quilombo, "seguro que tienen la pija como arrolladitos primavera, seguro les piden a las pibas que se metan milanesas de soja en el culo" (no es cita). ¡Ah, la trama!: Gabriel Reyes es guitudo, pero no siempre fue así: su padre siempre fue de clase baja y peronista, obrero de una fábrica, y él mismo nació en el Viaducto, zona horrible de Avellaneda. Su padre muere, y él organiza un velorio de dos días para esperar a un tío de Sicilia. Por el velorio pasarán todo tipo de personajes relacionados con su propio pasado, así como con el de su padre (el énfasis que en la contratapa se da a la aparición de las ex-esposas, es en realidad un capítulo solo, y no tiene ninguna relevancia para la historia general). Gabriel es un alcohólico y merquero asqueroso, muy repugnante, asco caca, (aunque parece que está bueno porque se levanta minitas), y durante los dos días de la acción, va a comenzar a resolver póstumamente su relación con su padre, pasándola muy mal y tomando mucho wisky.
3. La mejor escena es la de las palomas.
4. Joni me dijo que odió a todos los personajes de la novela, pero que de todos modos eso le pasa últimamente con todas las novelas.
viernes, 11 de diciembre de 2009
domingo, 6 de diciembre de 2009
No juegues con fuego porque lo podés apagar (y otras piezas), de Leo Maslíah
1. ¡Sí, Leo Maslíah, el de Zanguango! Y con este libro comienza una seguidilla de lecturas uncool que estuve desarrollando últimamente. Y esta no es la más uncool.
2. Este es un libro de Ediciones de la Flor que tiene cuatro obras de teatro que escribió él y que se presentaron en Uruguay y en Argentina con él dirigiendo y actuando en algunos casos. Las obras son Juegos de salón, de 1990, El ama de llaves, de 1984 (que es como una obra de Chesterton drogado), Democracia en el bar, de 1986, y la del título, de 1993, que vendría a ser un La cantante calva charrúa. Son muy graciosas, de reirse para afuera, no de sonrisita de aprobación. La del '84 y la del '86 tienen cierta temática relativa a la dictadura que en Uruguay terminó en el '85.
3. En fin, eso.
2. Este es un libro de Ediciones de la Flor que tiene cuatro obras de teatro que escribió él y que se presentaron en Uruguay y en Argentina con él dirigiendo y actuando en algunos casos. Las obras son Juegos de salón, de 1990, El ama de llaves, de 1984 (que es como una obra de Chesterton drogado), Democracia en el bar, de 1986, y la del título, de 1993, que vendría a ser un La cantante calva charrúa. Son muy graciosas, de reirse para afuera, no de sonrisita de aprobación. La del '84 y la del '86 tienen cierta temática relativa a la dictadura que en Uruguay terminó en el '85.
3. En fin, eso.
martes, 1 de diciembre de 2009
Primer amor, últimos ritos, de Ian McEwan
1. En la biblioteca recibimos los dos diarios horribles todos los días, y los miércoles recibimos además, Página. Es discutible, pero para mí Página es un diario que se puede leer: con La Nación y sobretodo con Clarín no puedo pasar de página sin verme moralmente impelido a comentar en voz alta lo pelotudos que son los periodistas, lo pelotudos que son los titulares, los copetes, las volantas y los etcéteras. Y Nick. Sobre todo Nick. A Nick hay que hacerle un juicio popular y luego aplicarle la justicia popular, condenado por hacer los chistes más pelotudos del mundo. Los que no tienen contenido político son muy pelotudos. Y los que tienen contenido político son tipo: Personaje 1:- Cristina cada vez es más puta. Personaje 2:- Y cómo roban los Kirchner. Personaje 3:- Nunca estuvimos peor, el mundo se ríe de nosotros. Fin. Suele olvidarse de que tiene que hacer un chiste y se queda en eso. Ejemplo (es el del día de hoy; se puede hacer la misma operación con cualquier día, posta):

Bueno. ¿Alguién se río? ¿El chiste está en la cara de Shakira? El chiste podría ser reemplazado por un cartel que dijera: "Los Kirchner llegaron a donde están por la renuncia de De La Rua... SHAKIRA SHAKIRA".
Me fui de tema. Vuelvo. La cuestión es que primero recibíamos el Página por el libro Historia de la economía argentina del siglo XX, que salía en fascículos, y cuando eso se terminó vino lo de Galeano y seguimos. Nunca fue por el diario en sí, eso iría en contra de las estructuras mentales de mi jefa. Un día hace poco salió la propaganda de que Anagrama por su aniversario sacaba una colección de títulos de ellos en formato caca para vender con el diario del domingo por nueve mangos.
Yo no me llevo muy bien con mi jefa, y muchas veces nos peleamos como nenes chiquitos. Pero yo tengo 23 y ella 65. No sé quién de los dos tiene más derecho a comportarse como nene chiquito. Capaz ella. Si yo le propongo algo, ella va a decir "sí pero" más algo que se inventa en el momento. Es muy enervante.
Toda esta introducción no era necesaria salvo para contar que la colección la quiero para leerla YO y sólo YO, y que probablemente vean acá comentados todos los libritos estos porque son muy cortos y los leo en el laburo. Ya leí el primero, que es el del título. En realidad el primero es uno de Auster pero el kioskero, que es un pésimo emprendedor, nunca lo trajo.
2. Primer amor, últimos ritos es un libro de cuentos. Mi primera impresión es que McEwan no es nada original. Pero luego leo que el librito es de 1975, así que debo concluir que a lo mejor es original, pero en el contexto de otros autores posteriores, lo que tiene de transgresor se diluye bastante y el efecto de originalidad chuf chuf. Valen la pena un par de cuentos: me gustaron "Fabricación casera", en el que un chico que descubre la sexualidad empieza a fijarse en su hermanita (menor), y "El último día del verano", también protagonizado por un chico, que es huérfano y que vive con su hermano y otros drogones; es su último verano antes de la secundaria, y se muda con ellos una mujer muy gorda llamada Alice. Alice es un buen personaje, me cayó re bien, qué lulu. Y sobre todo me gustó "Conversaciones con un hombre armario", que está re bueno. Este último es verdaderamente ingenioso, y además la crueldad que el autor intenta transmitir todo el tiempo acá está tataratatá. No adelanto nada. "Pollón en el escenario" es malo (así, categóricamente). "Mariposas" es bueno pero predecible: un tipo raro y casi ermitaño es testigo de la muerte de una nena que se ahoga. Me gusta el título. Y hay dos cuentos más, que están bien pero ta. Un besito.

Bueno. ¿Alguién se río? ¿El chiste está en la cara de Shakira? El chiste podría ser reemplazado por un cartel que dijera: "Los Kirchner llegaron a donde están por la renuncia de De La Rua... SHAKIRA SHAKIRA".
Me fui de tema. Vuelvo. La cuestión es que primero recibíamos el Página por el libro Historia de la economía argentina del siglo XX, que salía en fascículos, y cuando eso se terminó vino lo de Galeano y seguimos. Nunca fue por el diario en sí, eso iría en contra de las estructuras mentales de mi jefa. Un día hace poco salió la propaganda de que Anagrama por su aniversario sacaba una colección de títulos de ellos en formato caca para vender con el diario del domingo por nueve mangos.
Yo no me llevo muy bien con mi jefa, y muchas veces nos peleamos como nenes chiquitos. Pero yo tengo 23 y ella 65. No sé quién de los dos tiene más derecho a comportarse como nene chiquito. Capaz ella. Si yo le propongo algo, ella va a decir "sí pero" más algo que se inventa en el momento. Es muy enervante.
Toda esta introducción no era necesaria salvo para contar que la colección la quiero para leerla YO y sólo YO, y que probablemente vean acá comentados todos los libritos estos porque son muy cortos y los leo en el laburo. Ya leí el primero, que es el del título. En realidad el primero es uno de Auster pero el kioskero, que es un pésimo emprendedor, nunca lo trajo.
2. Primer amor, últimos ritos es un libro de cuentos. Mi primera impresión es que McEwan no es nada original. Pero luego leo que el librito es de 1975, así que debo concluir que a lo mejor es original, pero en el contexto de otros autores posteriores, lo que tiene de transgresor se diluye bastante y el efecto de originalidad chuf chuf. Valen la pena un par de cuentos: me gustaron "Fabricación casera", en el que un chico que descubre la sexualidad empieza a fijarse en su hermanita (menor), y "El último día del verano", también protagonizado por un chico, que es huérfano y que vive con su hermano y otros drogones; es su último verano antes de la secundaria, y se muda con ellos una mujer muy gorda llamada Alice. Alice es un buen personaje, me cayó re bien, qué lulu. Y sobre todo me gustó "Conversaciones con un hombre armario", que está re bueno. Este último es verdaderamente ingenioso, y además la crueldad que el autor intenta transmitir todo el tiempo acá está tataratatá. No adelanto nada. "Pollón en el escenario" es malo (así, categóricamente). "Mariposas" es bueno pero predecible: un tipo raro y casi ermitaño es testigo de la muerte de una nena que se ahoga. Me gusta el título. Y hay dos cuentos más, que están bien pero ta. Un besito.
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colección Anagrama de Página12,
Ian McEwan
viernes, 20 de noviembre de 2009
La muerte lenta de Luciana B., de Guillermo Martínez
1. Me lo prestó Daro a fines prácticos por una cosa.
2. Es un best seller de supermercado, del autor de Crímenes imperceptibles (que después fue la pelicula Los crimenes de Oxford). La leí en dos días porque no podía parar, que es lo que tiene que pasar con los best sellers para que por lo menos tengan la chance de gustarme. Es una historia de detectives supongo. Hay tres personajes: el protagonista, que es un escritor menor y es el que hará de detective; Luciana, la del título, que es la que acude a pedir ayuda; y Kloster, en principio el villano, que es un gran escritor, culto y popular y best selller.
3. Diez años atrás, el protagonista contrató a Luciana para que tipeara una de sus novelas por él, y él se enamoró de ella. En esa época, ella trabajaba para Kloster, que ya era famoso por su prosa, aunque no aparecía nunca por ningún lado y daba Salinger. Luego una serie de tragedias atraviesan la vida de Luciana y ella piensa que todo fue una conspiración urdida por Kloster contra ella. Al principio está muy bien, más o menos los tres primeros capítulos. Eventualmente hace agua, y el final no está a la altura de las circunstancias para nada.
2. Es un best seller de supermercado, del autor de Crímenes imperceptibles (que después fue la pelicula Los crimenes de Oxford). La leí en dos días porque no podía parar, que es lo que tiene que pasar con los best sellers para que por lo menos tengan la chance de gustarme. Es una historia de detectives supongo. Hay tres personajes: el protagonista, que es un escritor menor y es el que hará de detective; Luciana, la del título, que es la que acude a pedir ayuda; y Kloster, en principio el villano, que es un gran escritor, culto y popular y best selller.
3. Diez años atrás, el protagonista contrató a Luciana para que tipeara una de sus novelas por él, y él se enamoró de ella. En esa época, ella trabajaba para Kloster, que ya era famoso por su prosa, aunque no aparecía nunca por ningún lado y daba Salinger. Luego una serie de tragedias atraviesan la vida de Luciana y ella piensa que todo fue una conspiración urdida por Kloster contra ella. Al principio está muy bien, más o menos los tres primeros capítulos. Eventualmente hace agua, y el final no está a la altura de las circunstancias para nada.
martes, 17 de noviembre de 2009
Una novelita lumpen, de Roberto Bolaño

1. Ahora vi que salió en formato conchet, pero yo la leí en una edición muy linda que mide 13,5cm x 10cm (la de arriba). Tardé en leerla porque la usé como lectura de salidas sin mochila. Pero es corta. Joni la leyó en dos días. Las conclusiones de Joni sobre Bolaño, que se basan en este libro, en Los detectives salvajes, y en Estrella distante, y que no están vinculadas entre sí, son las siguientes:
- Roberto es un hijo de puta.
- Roberto es el más capo.
- Roberto piensa que si a una mina se la cojen en la oscuridad, no le importa quién sea el que se la coje.
2. Los elogios exagerados que se hacen de Bolaño, esto de que permite seguir creyendo en la literatura, estas cosas que salen en las contratapas de los libros de Anagrama, se acercan en este caso bastante a la verdad. Bolaño está por ahí arriba en mi podio desde Los detectives..., compartiendo con Cortázar (que se ganó su lugar hace muuuucho y no deja de merecerlo aunque yo ya no lo lea), Dostoievski y Bukowski. Hay muchos otros favoritos, pero estos son la primera línea, los que si todos los escritores fueran a pelear a las Cruzadas, ellos cuatro irían a la vanguardia, gritando... no sé... "¡Muerte al infiel!", o ¡Pis y Caca!", por ejemplo. O si todos los escritores fueran a las guerras napoleónicas, ellos cuatro estarían en la retaguardia, fumando un "pitillo" (si los traducen en Anagrama). O si todos los escritores fueran a cruzar los Andes, ellos cuatro irían en camilla, cargados por otros escritores menos capos. Etc.

------------------------Bolaño

-----------------Cortázar en su época pendeviejo

-----------------------Fédor o Fiódor o Fídor

-----------------------el Carlo
3. Qué mal que se llevarían Charles y Julio. Julio es demasiado zurdito al final de su vida para el gusto de Charles.
4. En Una novelita lumpen hay dos hermanos que se quedan huérfanos. Ella consigue trabajo en una peluquería y él en un gimnasio. Miran mucha televisión. Alquilan películas porno y las miran sin calentarse. Un día él trae dos amigos a la casa: el boloñés y el libio (todo transcurre en Roma). Los amigos se quedan. Nadie tiene plata. Los amigos tienen un plan delincuente, que la implica a ella y a un señor llamado Maciste (que es un excelente personaje). La frase inicial de la novelita lumpen en buenísima también, por todo lo que dispara. Yo volví una y otra vez a leer la primera frase en muchos momentos de la novela. La frase es "Ahora soy una madre y también una mujer casada, pero no hace mucho fui una delincuente". Yo no sé mucho de esas cosas, pero seguro que cumple con un montón de parámetros académicos de estructura narrativa re dificiles de usar: bah, digo porque me dio una sensación de maquinaria perfecta todo el tiempo, como un cuento del ciego Borges.
5. Para leer sobre Bolaño, el capítulo en los Ensayos Bonsai de Fabián Casas te re ceba.
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Roberto Bolaño,
uno de los cuatro más capos del mundo
lunes, 16 de noviembre de 2009
Factotum, de Charles Bukowski

1. Bueno, Bukowski es el más capo y es el mejor. No voy a decir mucho más sobre esto. Más detalles sobre lo capo que es Bukowski, en el post de arriba.
Todos los libros de Bukowski son lo más, pero algunos son más lo más que otros. Éste está entre los que son más lo más.
2. Datos fácticos:
- es una novela.
- es de las primeras.
- tiene en la tapa una foto de Ethan Hawke, algo completamente desagradable e inapropiado. Es que Ethan hace de Chinaski en una versión cinematográfica de Factotum que salió en el 2002 creo, que no vi ni pienso ver. Odio cuando hacen eso. Está justificado si lo hacén en La naranja mecánica, o en Trainspotting (que de hecho tiene en la tapa el afiche de la peli). No está justificado en la mayoría de todos los otros casos. En algunos casos llega a ser criminal, como por ejemplo en el caso de El señor de los anillos, en donde Minotauro pasó de la hermosa edición blanca y dorada que algunos conocen, a una edición paperback de mierda con una foto de la peli en la tapa y por el mismo precio que antes.
3. Se sitúa en la época de la Segunda Guerra Mundial y en la post guerra, cuando en Estados Unidos hay un supuesto pleno empleo y salarios altos pero no hay derechos laborales porque los sindicatos congelan todo pedido y toda protesta y todo reclamo en un acuerdo con el Estado, basados en el interés nacional y la lucha con el comunismo. Henry Chinaski, Hank para los amigos, tiene más de veinte años y va de trabajo en trabajo, escabia y conoce mujeres, y nunca tiene un peso. En una línea cronológica, iría después de La senda del perdedor, me parece. Los capítulos son cortos y se destaca la enorme capacidad que el tipo tiene para los remates. Un ejemplo:
Me levanté y caminé hacia mi pensión. La luz de la luna era brillante. Mis pasos resonaban en la calle vacía y parecía como si alguien me estuviera siguiendo. Me di la vuelta. Me había equivocado. Estaba completamente solo.Otro:
Jan quitó el sombrerito y sosteniéndolo con una mano empezó a besar allí donde había estado puesto. Sus ojos me miraban profundamente. El glande entró en su boca. Me caí de espaldas, condenado para siempre.
4. Último: un párrafo que me gustó en particular.
(...) Pensé que estaba muy bien que hubiera tantas vacantes de trabajo, aunque también me preocupaba un poco -probablemente harían que nos enfrentáramos de alguna manera. La ley del más fuerte. En América siempre había gente buscando trabajo. Siempre había un montón de cuerpos utilizables para reemplazar a otros. Y yo quería ser escritor. Casi todo el mundo era escritor. No todo el mundo pensaba en que podía ser dentista o mecánico de automóviles, pero todo el mundo sabía que podía ser escritor. De aquellos cincuenta tíos de la clase, probablemente quince o más pensaban que eran escritores. Casi todo el mundo usaba palabras y podía también escribirlas, en consecuencia casi todo el mundo podía ser escritor. Pero la mayoría de los hombres, por fortuna, no son escritores, ni siquiera conductores de taxi, y algunos -bastantes- desgraciadamente no son nada.(lo de los taxis es porque está haciendo una prueba para ser contratado como taxista).
5. Un corto de animación sobre poema de Bukowski.
viernes, 6 de noviembre de 2009
La historia del amor, de Nicole Krauss
1. Al final me emocioné y casi que lloré un poquito en el bondi 132.
2. Es muy para mamás. Es tan para mamás que se lo presté a la mía.
3. Es súper moishe. Bah; en realidad los personajes son llamativamente todos moishes, sin que eso sea necesario para el buen desarrollo de la historia. Está el tema de la migración y la disperción, pero eso es común a muchos pueblos y no hacía falta que todos los personajes fueran judíos. Lo destaco por llamativo, no es de antisemita. Si yo tengo un amigo judío.
4. Es de Salamandra, que parece ser que edita libros para mamás. El otro que había leído yo de la colección es el del perro muerto a media noche, que comparte varias características con éste. Salamandra también edita Harry Potter, que re califica como para mamás.
5. Explico para quienes no comparten mi definición de libro para mamás: se refiere a libros lindos y nada oscuros, que se leen con agilidad, y que preferentemente cuentan con un final feliz. Llamarlos para mamás es una generalización (obviamente), en la cuál "las mamás" se refiere a mi mamá; es decir, un libro para mamás es un libro que mi mamá podría llegar a leer. Tal vez se puede hacer extensivo a todas las mamás de la generación de mi mamá que son las que ahora tienen alrededor de 50. Hoy es así, pero la definición de libros para mamás va a comprender a Bukowski dentro de unos años, cuando el concepto "las mamás" se refiera a las guarras de mis amigas.
2. Es muy para mamás. Es tan para mamás que se lo presté a la mía.
3. Es súper moishe. Bah; en realidad los personajes son llamativamente todos moishes, sin que eso sea necesario para el buen desarrollo de la historia. Está el tema de la migración y la disperción, pero eso es común a muchos pueblos y no hacía falta que todos los personajes fueran judíos. Lo destaco por llamativo, no es de antisemita. Si yo tengo un amigo judío.
4. Es de Salamandra, que parece ser que edita libros para mamás. El otro que había leído yo de la colección es el del perro muerto a media noche, que comparte varias características con éste. Salamandra también edita Harry Potter, que re califica como para mamás.
5. Explico para quienes no comparten mi definición de libro para mamás: se refiere a libros lindos y nada oscuros, que se leen con agilidad, y que preferentemente cuentan con un final feliz. Llamarlos para mamás es una generalización (obviamente), en la cuál "las mamás" se refiere a mi mamá; es decir, un libro para mamás es un libro que mi mamá podría llegar a leer. Tal vez se puede hacer extensivo a todas las mamás de la generación de mi mamá que son las que ahora tienen alrededor de 50. Hoy es así, pero la definición de libros para mamás va a comprender a Bukowski dentro de unos años, cuando el concepto "las mamás" se refiera a las guarras de mis amigas.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Jacobo el mutante, de Mario Bellatín
1. Me lo prestó Fabiola porque se lo pedí. Se lo pedí porque me había gustado Salón de belleza. Me había gustado Salón de belleza porque es como el de Saramago de los ciegos pero con un travesti.
2. Jacobo el mutante es como un ensayo sobre un libro perdido de un autor austríaco de nombre Joseph Roth, La frontera, que se trataría de un judío ortodoxo que primero tiene un bar en un pueblito de Polonia y después vive en Estados Unidos donde se convierte en su hija (?) y tiene una academia de baile en una ciudad infestada de academias de baile. Hay partes en cursiva, que son supuestas citas textuales a los fragmentos rescatados de la novela perdida, y las otras partes que son el supuesto análisis. Bellatín parece intentar que te confundas con los narradores de una y otra partes, pero el resultado no es nada interesante. El texto viene acompañado de unas fotos en blanco y negro que son una mierda. El libro es una mierda. Un bluf. Súper esnob. No lo lean. A menos que no tengan nada mejor que hacer: se lee en un toque (Bellatin habla en una entrevista de Pág/12 de lo curioso que le resulta que sus libros se lean en el tiempo que se tarda en mirar una película). Pero no se van a divertir. Algo mejor que hacer es por ejemplo leer la Viva.
3. El autor sobre el libro: En Jacobo el mutante quise usar fotografías que no fueran fotografías. Que no fueran apreciadas como tales. Es por eso que están incrustadas en el texto, con el vano fin de que puedan ser leídas de la misma forma que las palabras y que no ilustren, ni hagan muchas de las cosas que suelen hacer las fotografías, sino que muestren una textura que ayude al lector a darse cuenta de lo obvio, que todo es una mentira, que el autor no quiere que le crean, pero que, no obstante, lo más importante pretende estar presente: la conciencia de que se transcurre por una realidad paralela. Y también: Lo más terrible de la novela creo que es el sentido de la metamorfosis, darte cuenta de pronto de que tú ya no eres tú. Creo que ésa puede ser una de las pistas. Verse obligado, en una misma vida y de manera profundamente existencial, a asumir una vida diferente, desagradable la mayoría de las veces. Con el desagrado que produce lo artificial impuesto. (Las citas son de acá). Todo el programa teórico muy simpático e inteligente: el libro una gadorcha. Fin.
2. Jacobo el mutante es como un ensayo sobre un libro perdido de un autor austríaco de nombre Joseph Roth, La frontera, que se trataría de un judío ortodoxo que primero tiene un bar en un pueblito de Polonia y después vive en Estados Unidos donde se convierte en su hija (?) y tiene una academia de baile en una ciudad infestada de academias de baile. Hay partes en cursiva, que son supuestas citas textuales a los fragmentos rescatados de la novela perdida, y las otras partes que son el supuesto análisis. Bellatín parece intentar que te confundas con los narradores de una y otra partes, pero el resultado no es nada interesante. El texto viene acompañado de unas fotos en blanco y negro que son una mierda. El libro es una mierda. Un bluf. Súper esnob. No lo lean. A menos que no tengan nada mejor que hacer: se lee en un toque (Bellatin habla en una entrevista de Pág/12 de lo curioso que le resulta que sus libros se lean en el tiempo que se tarda en mirar una película). Pero no se van a divertir. Algo mejor que hacer es por ejemplo leer la Viva.
3. El autor sobre el libro: En Jacobo el mutante quise usar fotografías que no fueran fotografías. Que no fueran apreciadas como tales. Es por eso que están incrustadas en el texto, con el vano fin de que puedan ser leídas de la misma forma que las palabras y que no ilustren, ni hagan muchas de las cosas que suelen hacer las fotografías, sino que muestren una textura que ayude al lector a darse cuenta de lo obvio, que todo es una mentira, que el autor no quiere que le crean, pero que, no obstante, lo más importante pretende estar presente: la conciencia de que se transcurre por una realidad paralela. Y también: Lo más terrible de la novela creo que es el sentido de la metamorfosis, darte cuenta de pronto de que tú ya no eres tú. Creo que ésa puede ser una de las pistas. Verse obligado, en una misma vida y de manera profundamente existencial, a asumir una vida diferente, desagradable la mayoría de las veces. Con el desagrado que produce lo artificial impuesto. (Las citas son de acá). Todo el programa teórico muy simpático e inteligente: el libro una gadorcha. Fin.
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Mario Bellatín,
para leer esto mejor lean la Viva
Seda, de Alessandro Baricco
1. De Baricco leí, y ya comenté con bastante entusiasmo, Los bárbaros, que es un ensayo sobre los valores de las nuevas generaciones que viven con la tele, la red, y todo eso, hipervinculando sin solución de continuidad. Baricco es evidentemente un buen observador, y tiene un interés profundo por estas cosas de la modernidad y la posmodernidad (es licenciado en filosofía). Hace poco me compré un ensayo suyo sobre la globalización que comentaré en un futuro, y también una novela.
2. Seda se sitúa en el siglo XIX, y es una historia moderna en lo que atañe a sentimientos y cursilería, al mismo tiempo que tiene eso de sistema-mundo que lo hace pensar a uno en que la globalización empezó con la llegada de Colón a América o antes. Se trata de un francés que viaja por el mundo para comprar huevos de gusano de la seda, lo cuales lleva a su village donde los gusanitos nacen y producen el género con el que se engalanan las damas galas. Las damas galas danzan, cantan, pastan las vacas, sanan las malas manzanas. En particular viaja a Japón. Y ahí conoce a una mujer. Ese es el argumento, básicamente. Es una novela corta, que tiene la letra grande y se lee muy rápido. Es el libro con el que Baricco se hizo conocido. Lo llevé de viaje y resultó que varios de mis compañeros de viaje, tres o cuatro, lo habían leído, así que parece que es medio popular. Es muy lindo. Es bastante para mamás.
2. Seda se sitúa en el siglo XIX, y es una historia moderna en lo que atañe a sentimientos y cursilería, al mismo tiempo que tiene eso de sistema-mundo que lo hace pensar a uno en que la globalización empezó con la llegada de Colón a América o antes. Se trata de un francés que viaja por el mundo para comprar huevos de gusano de la seda, lo cuales lleva a su village donde los gusanitos nacen y producen el género con el que se engalanan las damas galas. Las damas galas danzan, cantan, pastan las vacas, sanan las malas manzanas. En particular viaja a Japón. Y ahí conoce a una mujer. Ese es el argumento, básicamente. Es una novela corta, que tiene la letra grande y se lee muy rápido. Es el libro con el que Baricco se hizo conocido. Lo llevé de viaje y resultó que varios de mis compañeros de viaje, tres o cuatro, lo habían leído, así que parece que es medio popular. Es muy lindo. Es bastante para mamás.
La escritura o la vida, de Jorge Semprún
1. Me lo regalaron Mario y Ljubi por el mío cumpleaños del año pasado.
2. Jorge Semprún tenía 22 años cuando el ejército yanqui liberó el campo de concentración de Buchenwald en el que se encontraba hacía casi dos años, encerrado por comunista (preso político, triangulito rojo con S de Spanier). Había sido capturado en Francia, donde participaba de la resistencia armada contra la ocupación nazi. Después, durante la década del '50 y como miembro del PC, formó parte de la red clandestina que combatió al franquismo en España, con nombres falsos y cambios de domicilios, siendo uno de los capos. Después se pelió con la cúpula europea del PC, por esas cosas del camarada Stalin, y lo fueron junto a otras personas en los '60. A todo esto, antes del tema WW2, nacido de una familia aristrócrata (el viejo era alto funcionario del rey), se había criado en París y estudiaba filosofía en la Sorbona, y ya era escritor. Después lo siguió siendo. Chiquipim pim pam, chiqui chiqui pam, fue ministro de cultura del gobierno de Felipe González. Una vida interesante, me parece.
3. La escritura o la vida es de 1994. Es literatura, indudablemente, y a la vez es testimonio y fuente histórica, y es ensayística. Semprún analiza, en última instancia, un problema. Dice Semprún que cuando salió de Buchenwald intentó escribir y contar su experiencia, su vivencia en el campo, dado que sostenía la necesidad de contar a los demás lo que había sucedido de manera que fuera escuchado, y esto era a través del arte. Sin embargo, no pudo hacerlo: tuvo que elegir entre la escritura o la vida. Tuvo que autoimponerse el olvido por más de diez años para sobrevivir. Su primer libro sobre Buchenwald, El largo viaje, en el que habla de la llegada al campo, el tren, los perros, y todo eso, es recién del sesenta y pico.
4. El tema de cómo debe transmitirse la experiencia concentracionaria (últimamente estoy decidiendo dejar de usar los términos "Shoá" y "Holocausto", con o sin mayúscula, por su connotación religiosa, pero todavía no encuentro una forma que me satisfaga) me parece muy interesante. Hay un diálogo, más o menos en la mitad de la obra, y que probablemente sea ficticio, en el que se explicitan las diferentes posiciones y la del autor sobre el tema.
Dice uno:
Voy salteando cosas. Dice otro:
Y otro:
Esto último es lo que cree Semprún, evidentemente.
Otro asunto resaltable es el de la militancia dentro del campo, tema poco o nada tratado en los testimonios que había leído hasta ahora; también el de los domingos, día de descanso, en el campo: las reuniones en el pabellón de los enfermos infecciosos, a donde los SS no entran por su miedo pánico higienista y eugenésico.
5. Estoy casi seguro que una influencia para Semprún en este libro debe haber sido Matadero 5 de Kurt Vonnegut, por párrafos como este:
6. En fin, que lo recomiendo. Es un poco para mamás, pero eso no me parece un agravio. Está bien escrito. Es ideológicamente copado. Los testimonios no judíos sobre el genocidio nazi, como ya dije con respecto a Vonnegut, me parecen necesarios: porque el "holocausto" no es judío, aunque algunas instituciones se esfuercen en hacer que se vea de esa manera y aunque hayan sido muertos en términos absolutos más judíos que gitanos o eslavos.
2. Jorge Semprún tenía 22 años cuando el ejército yanqui liberó el campo de concentración de Buchenwald en el que se encontraba hacía casi dos años, encerrado por comunista (preso político, triangulito rojo con S de Spanier). Había sido capturado en Francia, donde participaba de la resistencia armada contra la ocupación nazi. Después, durante la década del '50 y como miembro del PC, formó parte de la red clandestina que combatió al franquismo en España, con nombres falsos y cambios de domicilios, siendo uno de los capos. Después se pelió con la cúpula europea del PC, por esas cosas del camarada Stalin, y lo fueron junto a otras personas en los '60. A todo esto, antes del tema WW2, nacido de una familia aristrócrata (el viejo era alto funcionario del rey), se había criado en París y estudiaba filosofía en la Sorbona, y ya era escritor. Después lo siguió siendo. Chiquipim pim pam, chiqui chiqui pam, fue ministro de cultura del gobierno de Felipe González. Una vida interesante, me parece.
3. La escritura o la vida es de 1994. Es literatura, indudablemente, y a la vez es testimonio y fuente histórica, y es ensayística. Semprún analiza, en última instancia, un problema. Dice Semprún que cuando salió de Buchenwald intentó escribir y contar su experiencia, su vivencia en el campo, dado que sostenía la necesidad de contar a los demás lo que había sucedido de manera que fuera escuchado, y esto era a través del arte. Sin embargo, no pudo hacerlo: tuvo que elegir entre la escritura o la vida. Tuvo que autoimponerse el olvido por más de diez años para sobrevivir. Su primer libro sobre Buchenwald, El largo viaje, en el que habla de la llegada al campo, el tren, los perros, y todo eso, es recién del sesenta y pico.
4. El tema de cómo debe transmitirse la experiencia concentracionaria (últimamente estoy decidiendo dejar de usar los términos "Shoá" y "Holocausto", con o sin mayúscula, por su connotación religiosa, pero todavía no encuentro una forma que me satisfaga) me parece muy interesante. Hay un diálogo, más o menos en la mitad de la obra, y que probablemente sea ficticio, en el que se explicitan las diferentes posiciones y la del autor sobre el tema.
Dice uno:
Contar bien significa: de manera que se sea escuchado. No lo conseguiremos sin algo de artificio. ¡El artificio suficiente para que se vuelva arte!
Voy salteando cosas. Dice otro:
Bueno, escuchad. La verdad que tenemos que decir (en el supuesto de qe tengamos ganas, ¡muchos son los que no las tendrán jamás!) no resulta fácilmente creíble... Resulta incluso inimaginable...
Y otro:
-¡Eso está bien visto! -dice un tipo que bebe con aspecto sombrío, con resolución-. Tan poco creíble que yo mismo voy a dejar de creerlo ¡tan pronto como pueda!
(...)El otro tipo de comprensión, la verdad esencial de la experiencia, no es transmisible... O mejor dicho, sólo lo es mediante la escritura literaria... (...) Mediante el artificio de la obra de arte, ¡por supuesto!
Esto último es lo que cree Semprún, evidentemente.
Otro asunto resaltable es el de la militancia dentro del campo, tema poco o nada tratado en los testimonios que había leído hasta ahora; también el de los domingos, día de descanso, en el campo: las reuniones en el pabellón de los enfermos infecciosos, a donde los SS no entran por su miedo pánico higienista y eugenésico.
5. Estoy casi seguro que una influencia para Semprún en este libro debe haber sido Matadero 5 de Kurt Vonnegut, por párrafos como este:
Pero no podría haberle explicado todo esto a Claude-Edmonde Magny, por supuesto. En el mes de agosto del año 1945, fecha de esta conversación con ella, yo ignoraba todavía dónde y cuándo concluiría mi lectura de Marcel Proust(...).
6. En fin, que lo recomiendo. Es un poco para mamás, pero eso no me parece un agravio. Está bien escrito. Es ideológicamente copado. Los testimonios no judíos sobre el genocidio nazi, como ya dije con respecto a Vonnegut, me parecen necesarios: porque el "holocausto" no es judío, aunque algunas instituciones se esfuercen en hacer que se vea de esa manera y aunque hayan sido muertos en términos absolutos más judíos que gitanos o eslavos.
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Jorge Semprún,
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martes, 13 de octubre de 2009
Preacher
1. Voy a olvidar una vez más el concepto de reseñar libros de literatura en prosa, para reseñar algo que no lo es: un cómic. Preacher es una creación de Steve Dillon y Garth Ennis que se publicó entre los años 1995 y 2000 en Vertigo, de DC Comics. Hará un año que me di cuenta que otro beneficio (más) de internet es que uno se puede bajar historietas que nunca va a poder leer en papel, en su idioma original, y gratis, y leerlas con cualquier programa tipo el picture manager mientras hace de cuenta que está trabajando detrás de su mostrador correspondiente. Así leí Watchmen (que es de lo mejor del mundo, infinitamente mejor que la película que espero no hayan visto porque es una mierda hija de puta), después V de Venganza (que está muy buena también, la película le hace bastante honor a mi parecer y en algunas cosas está mejor inclusive -entre el cómic y la peli hay muchas diferencias porque el cómic es de los 80, pero están bien salvadas- ), y no me acuerdo si alguna más, y finalmente Preacher. Las otras dos son como miniseries de 10 u 11 capítulos; Preacher en cambio es larga larga y la estuve leyendo casi todo el año. Tanto la leí que quise comentarla acá, aunque además de las otras dos mencionadas leí muchas otras historietas en papel también en el tiempo que lleva operando este blog.
2. A Preacher llegué, como a otras cosas, por el Rufián Melancólico. Y me lo bajé de acá: http://www.taringa.net/posts/comics/1576602/Preacher-en-7-links.html. Se trata de lo siguiente, más o menos: Jesse Custer es un predicador en un pueblo de mierda. Un día se escabia y hace un escándalo en el bar del pueblo, de modo que al día siguiente todos están en misa para ver si dice algo al respecto. Pero entonces cae un bólido del cielo destruyendo la iglesia y matando a todo el pueblo, menos a Jesse Custer. Lo que cayó del cielo cayó efectivamente de El Cielo, y es algo tan poderoso que Dios (Dios) dejó su trono en el Cielo y nadie sabe dónde está. En el episodio de la iglesia Custer es poseído por algo que le confiere un poder (La Palabra del Señor) por el cual Custer puede hacer que cualquiera haga cualquier cosa que él le ordene. Pero Custer casi no usa la Palabra. El objetivo de Custer, cuya historia previa a ser un preacher vamos conociendo con el correr de los 66 capítulos, es encontrar a Dios y obligarlo a volver a su trono y a hacerse cargo de su creación. Además, hay muchos muchos personajes. Todos estos:

3. Un par de cosas más. Preacher es, creo, el producto cultural más republicano (en el sentido del Partido Republicano de George Bush y Ronald Reagan) que yo haya leído y que me haya gustado. Custer no sólo es cristiano, sino que además es un redneck texano fanático de las armas y los coches y el wiskey y los Estados Unidos. El papá de Custer fue a Vietnam y le heredó un encendedor que dice Fuck Communism. Toda la serie es muy Yo Amo A Los Estados Unidos. Tan yanqui es, que Custer suele tener visiones en las que se le aparece nada más y nada menos que John Wayne. Y sin embargo, está re buena. Porque los personajes no son planteados como modelos perfectos, y las falencias de Estados Unidos son remarcadas todo el tiempo, aunque no sea a la manera Michael Moore. Me da paja analizar, así que enumero: hay machistas y feministas, racistas (negros, blancos, el KKK), ricos violadores, pobres violadores, drogas y abuso de drogas, alcohol y abuso del alcohol, fanáticos religiosos, gente homeless que se muere en la calle, policías corruptos, presidentes corruptos, sexo, frustración sexual, adolescencias de mierda, y un largo etcétera.
4. Una última recomendación: leerla en inglés. Los personajes tienen modos de hablar que en ninguna traducción española de mierda se puede haber transmitido bien. Cuando tenga una editorial la traduzco de forma decente y la saco. Ahora me quedé sin cómic para leer en el laburo. Se aceptan recomendaciones.
2. A Preacher llegué, como a otras cosas, por el Rufián Melancólico. Y me lo bajé de acá: http://www.taringa.net/posts/comics/1576602/Preacher-en-7-links.html. Se trata de lo siguiente, más o menos: Jesse Custer es un predicador en un pueblo de mierda. Un día se escabia y hace un escándalo en el bar del pueblo, de modo que al día siguiente todos están en misa para ver si dice algo al respecto. Pero entonces cae un bólido del cielo destruyendo la iglesia y matando a todo el pueblo, menos a Jesse Custer. Lo que cayó del cielo cayó efectivamente de El Cielo, y es algo tan poderoso que Dios (Dios) dejó su trono en el Cielo y nadie sabe dónde está. En el episodio de la iglesia Custer es poseído por algo que le confiere un poder (La Palabra del Señor) por el cual Custer puede hacer que cualquiera haga cualquier cosa que él le ordene. Pero Custer casi no usa la Palabra. El objetivo de Custer, cuya historia previa a ser un preacher vamos conociendo con el correr de los 66 capítulos, es encontrar a Dios y obligarlo a volver a su trono y a hacerse cargo de su creación. Además, hay muchos muchos personajes. Todos estos:

3. Un par de cosas más. Preacher es, creo, el producto cultural más republicano (en el sentido del Partido Republicano de George Bush y Ronald Reagan) que yo haya leído y que me haya gustado. Custer no sólo es cristiano, sino que además es un redneck texano fanático de las armas y los coches y el wiskey y los Estados Unidos. El papá de Custer fue a Vietnam y le heredó un encendedor que dice Fuck Communism. Toda la serie es muy Yo Amo A Los Estados Unidos. Tan yanqui es, que Custer suele tener visiones en las que se le aparece nada más y nada menos que John Wayne. Y sin embargo, está re buena. Porque los personajes no son planteados como modelos perfectos, y las falencias de Estados Unidos son remarcadas todo el tiempo, aunque no sea a la manera Michael Moore. Me da paja analizar, así que enumero: hay machistas y feministas, racistas (negros, blancos, el KKK), ricos violadores, pobres violadores, drogas y abuso de drogas, alcohol y abuso del alcohol, fanáticos religiosos, gente homeless que se muere en la calle, policías corruptos, presidentes corruptos, sexo, frustración sexual, adolescencias de mierda, y un largo etcétera.
4. Una última recomendación: leerla en inglés. Los personajes tienen modos de hablar que en ninguna traducción española de mierda se puede haber transmitido bien. Cuando tenga una editorial la traduzco de forma decente y la saco. Ahora me quedé sin cómic para leer en el laburo. Se aceptan recomendaciones.
martes, 6 de octubre de 2009
La industria del Holocausto, de Norman G. Finkelstein
1. Me lo prestó el tío Mario.
2. La industria del Holocausto: reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío, ese es el título completo. Conocí a Finkelstein (en realidad me enteré que existía) por el documental Defamation, de Yoav Shamir, que pasaron en el PAPIFI de este año (una peli muy muy muy recomendable, en particular para judíos, más en particular para judíos que fueron a la primaria o a la secundaria dentro de la red de escuelas judías). En Defamation, Finkelstein parece un loco, pero loco mal. La entrevista es en su departamento y a medida que se va sacando se empieza a ir por la escalera del edificio, con el director siguiéndolo atrás, mientras sigue la entrevista, digamos. Finkelstein es el que aparece en el trailer saludando como nazi. A Finkelstein lo acusan de antisemita, como se ve claramente en esa peli, y como se lee en el prefacio de 2001, aquellos a los que él considera parte de la industria del Holocausto.
3. Los padres de Finkelstein pasaron por Auschwitz y Majdanek y sobrevivieron, y el resto de sus familiares fueron asesinados en el Holocausto. Finkelstein parte en su investigación de que de los juicios por indemnizaciones millonarias que se realizaron en el '98-'99 contra bancos suizos y después contra fábricas alemanas y después contra Estados ex-soviétivos de Europa oriental, su vieja no vió un peso, ni su vieja ni casi ningún otro superviviente del Holocausto, a pesar de que todo el tiempo los abogados de la Conferencia sobre Solicitudes Materiales (conformada por el Comité Judío Americano, Bnei Brith, el Joint) dijeron hablar en nombre de los "supervivientes del Holocausto necesitados", o de las "víctimas judías de la persecución nazi que no se habían beneficiado debidamente del proceso de indemnisación", refiriéndose al que se dio casi espontáneamente cuando Alemania pagó a judíos y al Estado de Israel a principios de la década del '50.
La idea principal que desarrolla es que existe un sector social dentro de la comunidad judía estadounidense, representado en un grupo de organizaciones comunitarias (la Anti-Difamation League por ejemplo, que es como la DAIA de EEUU), que utilizando el tópico del Holocausto extorsionan a diferentes Estados para sacar guita que utilizan en sus propios fines, a veces comunitarios, pero a veces no. Y cuando son fines comunitarios, son los que permiten perpetuar la industria del Holocausto (Sí, hace ruido, pero vean la película que decía antes. Con esto último se refiere a las escuelas judías y a Marcha por la Vida, que en la traducción esta se llama la Marcha de los Vivos, parece una película de zombis). La mitad del libro se dedica a este tema de las indemnizaciones, y presenta banda de fuentes y pruebas en contra de la Comisión esta. Pero es la parte más aburrida del libro (todo el capítulo 3, "La doble extorsión", es un embole) y no me interesa contarles más sobre eso.
4. Uno de los datos más interesantes que maneja es que el holocausto nazi no se empezó a escribir con mayúsculas en la prensa de EEUU sino hasta la Guerra de los Seis Días ('67), y esto por una sencilla razón, bastante coherente con el comportamiento de los ricos estadounidenses, judíos o no: entre el fin de la Segunda Guerra Mundial y el '67, traer a la memoria el Holocausto era considerado comunista, porque era atacar al principal aliado de EEUU en la Guerra Fría (la República Federal Alemana) y a la vez recordar con quién se habían aliado para vencer a los nazis. Cuando la Guerra de los Seis Días, los medios judíos (del mundo) hablaron del miedo a una segunda Shoá, está vez a manos árabes, y de la peligrosa situación del Estado de Israel. Y empezó a aparecer con mayúsculas. Estaría bueno que alguien comprobara en archivos de la prensa comunitaria si lo que Finkelstein analiza para EEUU se aplica a la Argentina o no. Lo otro que dice Finkelstein es que después de la estrepitosa victoria en 6 días de los isralíes en esa guerra, los judíos yanquís empezaron a usar entre los poderosos yanquis la carta de "interlocutores naturales" entre Israel y EEUU, que antes no les interesaba usar. Hasta el '67, los EEUU preferían mantener distancia de Israel para no enojar a sus amigos árabes, y porque no parecía valer la pena. Se sabe que los primeros años del Estado de Israel, éste parecía estar más cerca de la URSS que de los otros.
5. Lo que a mí más me interesó, de todos modos, es lo que analiza en el capítulo 2, titulado "Embaucadores, mercachífles, y un poco de historia". Finkelstein (de ahora en adelante Finky) diferencia el acontecimiento, holocausto nazi, de su representación ideológica, Holocausto con mayúsucula. Y dice que los dogmas fundamentales que sustentan la estructura del Holocausto son dos:
6. Por último, también está buena la posición que tiene Finky sobre los negacionistas del Holocausto (es decir, los que con argumentos pretendidamente cientificos o no, intentan negar la existencia del Holocausto, parcial o totalmente. Parcialmente, serían los que sugieren un número mucho menor de víctimas, por ejemplo. Totalmente, serían los que dicen que los campos de concentración y de exterminio eran simples campos de trabajo y que lo demás lo armaron los yanquis cuando llegaron para inculpar a los nazis). Lo que dice Finky es que los negacionistas son muy pocos, y no son una amenaza porque los lee poca gente, y que además lo absurdo de sus argumentaciones también los minimiza. Dice dos cosas también. Una es que:
2. La industria del Holocausto: reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío, ese es el título completo. Conocí a Finkelstein (en realidad me enteré que existía) por el documental Defamation, de Yoav Shamir, que pasaron en el PAPIFI de este año (una peli muy muy muy recomendable, en particular para judíos, más en particular para judíos que fueron a la primaria o a la secundaria dentro de la red de escuelas judías). En Defamation, Finkelstein parece un loco, pero loco mal. La entrevista es en su departamento y a medida que se va sacando se empieza a ir por la escalera del edificio, con el director siguiéndolo atrás, mientras sigue la entrevista, digamos. Finkelstein es el que aparece en el trailer saludando como nazi. A Finkelstein lo acusan de antisemita, como se ve claramente en esa peli, y como se lee en el prefacio de 2001, aquellos a los que él considera parte de la industria del Holocausto.
3. Los padres de Finkelstein pasaron por Auschwitz y Majdanek y sobrevivieron, y el resto de sus familiares fueron asesinados en el Holocausto. Finkelstein parte en su investigación de que de los juicios por indemnizaciones millonarias que se realizaron en el '98-'99 contra bancos suizos y después contra fábricas alemanas y después contra Estados ex-soviétivos de Europa oriental, su vieja no vió un peso, ni su vieja ni casi ningún otro superviviente del Holocausto, a pesar de que todo el tiempo los abogados de la Conferencia sobre Solicitudes Materiales (conformada por el Comité Judío Americano, Bnei Brith, el Joint) dijeron hablar en nombre de los "supervivientes del Holocausto necesitados", o de las "víctimas judías de la persecución nazi que no se habían beneficiado debidamente del proceso de indemnisación", refiriéndose al que se dio casi espontáneamente cuando Alemania pagó a judíos y al Estado de Israel a principios de la década del '50.
La idea principal que desarrolla es que existe un sector social dentro de la comunidad judía estadounidense, representado en un grupo de organizaciones comunitarias (la Anti-Difamation League por ejemplo, que es como la DAIA de EEUU), que utilizando el tópico del Holocausto extorsionan a diferentes Estados para sacar guita que utilizan en sus propios fines, a veces comunitarios, pero a veces no. Y cuando son fines comunitarios, son los que permiten perpetuar la industria del Holocausto (Sí, hace ruido, pero vean la película que decía antes. Con esto último se refiere a las escuelas judías y a Marcha por la Vida, que en la traducción esta se llama la Marcha de los Vivos, parece una película de zombis). La mitad del libro se dedica a este tema de las indemnizaciones, y presenta banda de fuentes y pruebas en contra de la Comisión esta. Pero es la parte más aburrida del libro (todo el capítulo 3, "La doble extorsión", es un embole) y no me interesa contarles más sobre eso.
4. Uno de los datos más interesantes que maneja es que el holocausto nazi no se empezó a escribir con mayúsculas en la prensa de EEUU sino hasta la Guerra de los Seis Días ('67), y esto por una sencilla razón, bastante coherente con el comportamiento de los ricos estadounidenses, judíos o no: entre el fin de la Segunda Guerra Mundial y el '67, traer a la memoria el Holocausto era considerado comunista, porque era atacar al principal aliado de EEUU en la Guerra Fría (la República Federal Alemana) y a la vez recordar con quién se habían aliado para vencer a los nazis. Cuando la Guerra de los Seis Días, los medios judíos (del mundo) hablaron del miedo a una segunda Shoá, está vez a manos árabes, y de la peligrosa situación del Estado de Israel. Y empezó a aparecer con mayúsculas. Estaría bueno que alguien comprobara en archivos de la prensa comunitaria si lo que Finkelstein analiza para EEUU se aplica a la Argentina o no. Lo otro que dice Finkelstein es que después de la estrepitosa victoria en 6 días de los isralíes en esa guerra, los judíos yanquís empezaron a usar entre los poderosos yanquis la carta de "interlocutores naturales" entre Israel y EEUU, que antes no les interesaba usar. Hasta el '67, los EEUU preferían mantener distancia de Israel para no enojar a sus amigos árabes, y porque no parecía valer la pena. Se sabe que los primeros años del Estado de Israel, éste parecía estar más cerca de la URSS que de los otros.
5. Lo que a mí más me interesó, de todos modos, es lo que analiza en el capítulo 2, titulado "Embaucadores, mercachífles, y un poco de historia". Finkelstein (de ahora en adelante Finky) diferencia el acontecimiento, holocausto nazi, de su representación ideológica, Holocausto con mayúsucula. Y dice que los dogmas fundamentales que sustentan la estructura del Holocausto son dos:
(1) el Holocausto constituye un acontecimiento histórico categóricamente singular. (2) el Holocausto marca el clímax del eterno e irracional odio gentil a los judíos.Me interesa en particular el tema de la singularidad del Holocauto, porque yo mismo me lo he preguntado (o me lo he creído, según la perspectiva). Algunas citas:
La anomalía del Holocausto es que su singularidad se considere absoluta. ¿Qué otro hecho histórico, cabría preguntar, se clasifica básicamente en función de su categórica singularidad? La estrategia utilizada es aislar los rasgos distintivos del Holocausto con objeto de situarlo en una categoría exclusiva. Lo que queda por esclarecer es por qué muchos de los rasgos que tiene en común con otros acontecimientos se consideran triviales en comparación con los que lo singularizan.
De afirmar que el Holocausto es algo único a aseverar que no se puede comprender racionalmente apenas hay un paso. Si el Holocausto carece de precedentes históricos, habrá que colocarlo por encima de la historia y no podrá ser explicado con la lógica histórica. De hecho, el Holocausto es único porque es inexplicable, y es inexplicable porque es único.
Los razonamientos a favor de la singularidad del Holocausto han llegado a constituir una especie de "terrorrismo intelectual" (Chaumont). Quienes ponen en práctica los procedimientos comparativos al uso en la investigación académica deben, como medida previa, hacer infinidad de advertencias para evitar que les acusen de "trivializar el Holocausto"A esto último puedo agregar yo, o que los acusen de antisemitas. Con esto de los procedimientos comparativos se refiere a comparar el Holocausto con cualquier otro acontecimiento histórico-político-social. Hay comparaciones que efectivamente trivializan el Holocausto, y otras que no. Por lo general depende del contexto. Pero es fácil darse cuenta de cuándo sí y cuándo no se está trivializando, es sentido común, y lo que se hace bastante es acusar malintencionadamente, más por quién lo dice que por qué es lo que dice o por qué dice lo que dice. En el libro en una nota al pie hay un ejemplo con Fidel. Fidel dice que el capitalismo mata tanta gente cada año como lo que mató la Segunda Guerra Mundial, y que "no tenemos un Nuremberg que pueda juzgar el orden económico que se nos ha impuesto". Entonces Abraham Foxman, presidente de la Anti-Difamation League (aparece en la película Defamation), le responde que no es lo mismo. Evidentemente, no es lo mismo, pero es una analogía perfectamente factible, y me parece muy bien además. Una cita más sobre el tema de la singularidad:
...la singularidad del Holocausto es un "capital moral"; los judíos deben "reclamar su soberanía" sobre esta "valiosa propiedad".Ahora unas citas sobre el dogma (2), porque me copé:
El dogma del Holocausto del eterno odio gentil ha valido tanto para justificar la necesidad de un Estado judío como para dar cuenta de la hostilidad dirigida contra Israel. El Estado judío es la única salvaguarda posible contra el próximo (e inevitable) estallido de antisemitismo homicida: y, a la inversa, el antisemitismo homicida está detrás de todo ataque e incluso detrás de toda maniobra defensiva en contra del Estado judío.y
La cuestión no es, evidentemente, que el antisemitismo sea justificable, ni tampoco que haya que culpar a los judíos de los crímenes cometidos contra ellos, sino que el antisemitismo se desarrolla en un contexto histórico específico en el que existe un juego de intereses concomitante.
6. Por último, también está buena la posición que tiene Finky sobre los negacionistas del Holocausto (es decir, los que con argumentos pretendidamente cientificos o no, intentan negar la existencia del Holocausto, parcial o totalmente. Parcialmente, serían los que sugieren un número mucho menor de víctimas, por ejemplo. Totalmente, serían los que dicen que los campos de concentración y de exterminio eran simples campos de trabajo y que lo demás lo armaron los yanquis cuando llegaron para inculpar a los nazis). Lo que dice Finky es que los negacionistas son muy pocos, y no son una amenaza porque los lee poca gente, y que además lo absurdo de sus argumentaciones también los minimiza. Dice dos cosas también. Una es que:
No es difícil descubrir los intereses a los que obedece la propagación de la idea de que quienes niegan la existencia del Holocausto son una legión. En una sociedad saturada de Holocausto, ¿cómo se podría justificar la aparición de más museos, libros, planes de estudios, películas y programas dedicados a él si no fuera invocando el fantasma de la negación del Holocausto?Y después cita a Raul Hilberg:
"Si estás personas quieren hablar, dejémosles que hablen. Es un acicate para aquellos que investigamos con objeto de analizar de nuevo lo que podríamos haber dado por sentado. Y eso nos resulta útil".Bueno basta.
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lunes, 21 de septiembre de 2009
El testigo, de Juan Villoro
1. Este libro me lo prestó Fabiola.
2. Es una novela de unas seiscientas páginas y tardé como un mes en leerla, en terminar de leerla. Ganó el premio Herralde en 2004, que es el que entrega Anagrama. En la contratapa un periodista dice que se trata de una Novela Total, o algo así. Algo onda "Nos hayamos ante una verdadera novela total", Marla Singer, New York Herlad Tribune. ¿Qué vendría a ser una novela total? Me causó un poco de intriga el concepto. Supongo que vendría a ser una novela que trate todos los temas tratables, o que se pueda decir eso de ella. Como la Biblia. En la biblioteca tengo un pibe que viene a sacar la Biblia y me dice (haciéndose el gracioso: lo fue la primera vez) "vengo a buscar esa novela de ciencia ficción..." o bien de fantasía, etcétera.
Es curioso el concepto ese, porque en alguna medida de cualquier novela podés decir que habla de cualquier cosa (estirándola mucho, obviamente), a diferencia de cuentos, o novelas cortas, u otros tipos de literatura (pienso en El baile de la judeonazi rusofrancesa, que tiene más de 100 páginas pero claramente se trata de dos o tres temas, no de todos); y sin embargo el concepto me sigue pareciendo que en algunos casos sirve. Podría decirse que lo son Rayuela, o Adán Buenosayres, o Los demonios. ¿Los detectives salvajes? Puede ser. ¿El pasado? no creo.
2 bis. Lo primero que me llamó la atención fue que escribe raro. En relación a lo que me esperaba. Justamente, por la tapa y la extensión y la editorial y el premio, me esperaba algo como la novela del hermano posero de Gastón Pauls. Tiene puntos de contacto, pero nada que ver. Termina casi cada párrafo con este formato: "Algo les quedó de aquellos acostones con horario fijo, tan de hospital, tan de sexo de investigación". No sabría muy bien definir bien qué es. Como que se excede un toque con el recurso de la comparación. El comparatista. Ja. Igualmente, escribe muuy bien, demuestra una capacidad envidiable de plantear imágenes verosímiles e interesantes, en un lenguaje como el que acabamos de ver: cansa que lo haga todo el tiempo, pero lo hace bien, oh yes.
3. Se trata de Julio Valdivieso, un académico mexicano (especialista en López Velarde, un poeta mexicano que ¡TODO EL TIEMPO PENSÉ QUE ERA INVENTADO Y ACABO DE DESCUBRIR QUE NO!: me cambia un poco la perspectiva. Está bien. No podía ser que Villoro hubiera inventado también los poemas de Velarde). Valdivieso estuvo fuera de su país por veinticuatro años y decide volver cuando el PRI pierde el gobierno por primera vez. Apenas llegar, se reencuentra con el Vikingo, un amigo de juventud que le propone un trabajo: ayudarlo a hacer una telenovela (mexicana) que se ubique en el contexto de la Guerra Cristera (1926-29). En lo sucesivo, Valdivieso vive innumerables reencuentros con personas que no recordaba o que le cuentan cosas que había olvidado, y que se van enmarañando en una sola pero múltiple trama (en un punto son demasiados: me costó recordar quién es quién, cuando todos se llaman como mexicanos es casi tan dificil como cuando todos se llaman Nicolai Nocolaievich) con narcos, curas, escritores, policías, drogadictos, millonarios, paranóicos, suicidas, primos que se dan y niñas que juegan en albercas.
4. Es bastante disfrutable, en fin. La cargué en la mochila gustosamente un mes a pesar de lo que pesa. Y, no es mi caso, pero es pasible de ser el libro favorito de alguien (porque vamos, esa característica no la tiene cualquier libro).

Estoy leyendo muchos libros a la vez. Próximamente, en Resistirse es Futil, un canal, toda la moda.
2. Es una novela de unas seiscientas páginas y tardé como un mes en leerla, en terminar de leerla. Ganó el premio Herralde en 2004, que es el que entrega Anagrama. En la contratapa un periodista dice que se trata de una Novela Total, o algo así. Algo onda "Nos hayamos ante una verdadera novela total", Marla Singer, New York Herlad Tribune. ¿Qué vendría a ser una novela total? Me causó un poco de intriga el concepto. Supongo que vendría a ser una novela que trate todos los temas tratables, o que se pueda decir eso de ella. Como la Biblia. En la biblioteca tengo un pibe que viene a sacar la Biblia y me dice (haciéndose el gracioso: lo fue la primera vez) "vengo a buscar esa novela de ciencia ficción..." o bien de fantasía, etcétera.
Es curioso el concepto ese, porque en alguna medida de cualquier novela podés decir que habla de cualquier cosa (estirándola mucho, obviamente), a diferencia de cuentos, o novelas cortas, u otros tipos de literatura (pienso en El baile de la judeonazi rusofrancesa, que tiene más de 100 páginas pero claramente se trata de dos o tres temas, no de todos); y sin embargo el concepto me sigue pareciendo que en algunos casos sirve. Podría decirse que lo son Rayuela, o Adán Buenosayres, o Los demonios. ¿Los detectives salvajes? Puede ser. ¿El pasado? no creo.
2 bis. Lo primero que me llamó la atención fue que escribe raro. En relación a lo que me esperaba. Justamente, por la tapa y la extensión y la editorial y el premio, me esperaba algo como la novela del hermano posero de Gastón Pauls. Tiene puntos de contacto, pero nada que ver. Termina casi cada párrafo con este formato: "Algo les quedó de aquellos acostones con horario fijo, tan de hospital, tan de sexo de investigación". No sabría muy bien definir bien qué es. Como que se excede un toque con el recurso de la comparación. El comparatista. Ja. Igualmente, escribe muuy bien, demuestra una capacidad envidiable de plantear imágenes verosímiles e interesantes, en un lenguaje como el que acabamos de ver: cansa que lo haga todo el tiempo, pero lo hace bien, oh yes.
3. Se trata de Julio Valdivieso, un académico mexicano (especialista en López Velarde, un poeta mexicano que ¡TODO EL TIEMPO PENSÉ QUE ERA INVENTADO Y ACABO DE DESCUBRIR QUE NO!: me cambia un poco la perspectiva. Está bien. No podía ser que Villoro hubiera inventado también los poemas de Velarde). Valdivieso estuvo fuera de su país por veinticuatro años y decide volver cuando el PRI pierde el gobierno por primera vez. Apenas llegar, se reencuentra con el Vikingo, un amigo de juventud que le propone un trabajo: ayudarlo a hacer una telenovela (mexicana) que se ubique en el contexto de la Guerra Cristera (1926-29). En lo sucesivo, Valdivieso vive innumerables reencuentros con personas que no recordaba o que le cuentan cosas que había olvidado, y que se van enmarañando en una sola pero múltiple trama (en un punto son demasiados: me costó recordar quién es quién, cuando todos se llaman como mexicanos es casi tan dificil como cuando todos se llaman Nicolai Nocolaievich) con narcos, curas, escritores, policías, drogadictos, millonarios, paranóicos, suicidas, primos que se dan y niñas que juegan en albercas.
4. Es bastante disfrutable, en fin. La cargué en la mochila gustosamente un mes a pesar de lo que pesa. Y, no es mi caso, pero es pasible de ser el libro favorito de alguien (porque vamos, esa característica no la tiene cualquier libro).

Estoy leyendo muchos libros a la vez. Próximamente, en Resistirse es Futil, un canal, toda la moda.
lunes, 31 de agosto de 2009
Casa de muñecas, de Henrik Ibsen
1. lknzsdjklscvnm,xnv m,cxn vmcx,nesklñdfsdilkjflkdvn ,.czxfweoiñsklfjidsklhncvxmc, vnasejklñdfhsdjkbvc lkjl lñksdjf ldkld´ñasdr0ìewrpowiporoñl ewñlkfdlñskfpòroñewlfjklg´fjdsklufpodiuvplrkweñlrklñe´eoidrñlsdxkfdñk´f´leñrlñ erkpofidopfipodxigpo kewflñkflñdkf kofñldsifpèworp kjospìasropewm jklñew´krp espurpoieufj. Y además está buenísimo el último acto.
Salón de belleza, de Mario Bellatín
1. Fui a la Feria del Libro Independiente (FLIA) y pasé por el stand de Eloísa Cartonera. Una chica muy buena en su trabajo me vendió seis libros cuando yo en principio estaba interesado en uno solo. Entre todos esos, uno de los que menos tenía idea y más me estaba comprando para llegar a los seis (y así aprovechar una promotion) fue Salón de belleza, de Mario Bellatín. Una semana después estaba comiendo agnolotis (parece el nombre de una enfermedad) en un restaurant. Mientras me sentaba había agarrado el pedazo cacoso de New York Times que viene con el diario ese que gusta de usar adjetivo "ultrakirchnerista" para calificar a la gente, y le había comentado a alguien lo mucho que lo detestaba, al NWTimes, en este caso. Después encontré la traducción de esta nota.
2. Salón de belleza es un cuento, ni en pedo califica como novela corta porque es demasiado corta. Se trata de un hombre que se viste de mujer y regentea un ex salón de belleza devenido en "Moridero" desde que una peste asola la ciudad. El travesaño acepta a aquellos que van a morir indefectiblemente para que no lo hagan en la calle. Lo interesante del cuento es que los agonizantes son objetos en el relato, algo así como escenografía: pasan cosas en relación con ellos, pero como pasan con un tesoro oculto o con una caja de fotos ("¡Rímini sos un hijo de puta tuviste un hijo sin mí!"). El único personaje en realidad es el travolta.
3. Mucho más interesante, para quien no leyó la nota que está en inglés: Mario Bellatín tiene un solo brazo. El otro lo reemplaza por unas prótesis de las cuales tiene doce, y algunas son las que se ven a continuación, y fuera de programa.



Y el increíble consolador biónico:
2. Salón de belleza es un cuento, ni en pedo califica como novela corta porque es demasiado corta. Se trata de un hombre que se viste de mujer y regentea un ex salón de belleza devenido en "Moridero" desde que una peste asola la ciudad. El travesaño acepta a aquellos que van a morir indefectiblemente para que no lo hagan en la calle. Lo interesante del cuento es que los agonizantes son objetos en el relato, algo así como escenografía: pasan cosas en relación con ellos, pero como pasan con un tesoro oculto o con una caja de fotos ("¡Rímini sos un hijo de puta tuviste un hijo sin mí!"). El único personaje en realidad es el travolta.
3. Mucho más interesante, para quien no leyó la nota que está en inglés: Mario Bellatín tiene un solo brazo. El otro lo reemplaza por unas prótesis de las cuales tiene doce, y algunas son las que se ven a continuación, y fuera de programa.



Y el increíble consolador biónico:
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jueves, 27 de agosto de 2009
El Campito, de Juan Diego Incardona
1. Del autor de Villa Celina, este libro que me parece que todavía no salió o acaba de salir, que le compre al autor mismo en la FLIA después de que me la vendiera como si se le fuera en ello la credibilidad. Según me chamuyó, me compré su copia, la que le dio la editorial; así que si no salió y yo me compré su copia, podría fantasear con que soy el único que lo leyó y el primero en expresar su opinión... uuuh, qué responsabilidad.
2. Toda esta responsabilidad y yo lo único que voy a decir es esto: Me parece que tengo que leer Megafón o la guerra y El banquete de Severo Arcángelo antes de opinar.
2. Toda esta responsabilidad y yo lo único que voy a decir es esto: Me parece que tengo que leer Megafón o la guerra y El banquete de Severo Arcángelo antes de opinar.
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viernes, 21 de agosto de 2009
Pija, birra, faso - Ioshua
1. Desde que empecé con este blog hasta la fecha hubieron varios libros que excluí de comentar, que son los de poesía, porque qué se yo, no sé opinar de poesía. Me suena siempre bastante a las etiquetas que intentan describen los vinos, que son una garcha. PERO, quiero decirles a todos mis amados lectores con gonorrea que Ioshua es un capo y que este librito es excelente. Muuy bueno. Comprenlón, leanlón. Durante los dos días de la FLIA pasó gente por el escenario pero todo era ruido de fondo, excepto cuando subió Ioshua y leyó unas poesías cabezas y homosexuales de este librito, con música trance al palo y el borracho de saco y camisa hawaiana que estaba en la FLIA gritando como un poseso después de cada deposición. Muy en cuenta.
martes, 18 de agosto de 2009
La guerra de los gimnasios, de César Aira
1. A César Aira todo el mundo lo quiere mucho, en las revistitas culturales y medios especializados por lo menos (lo cierto es que no lo conoce nadie, salvo los "especializados"), y yo no sé por qué. El otro día leí la nota de Fogwil sobre Fogwil en la Ñ (o tal vez la entrevista a Fogwil en no me acuerdo qué otra sección de Clarín dos días después, o en la nota del suplemento de cultura de La Nación... o algún otro de los operativos de publicidad que el mismo Fogwil criticaba en una de estas notas diciendo que hay suplementos culturales que parecen pasquines de editoriales, sin hacerse cargo). La cuestión es que Fogwil decía que no hay escritores (se entiende, buenos escritores) que salgan de Puán, salvo los que nunca más lo pisan, y ponía como ejemplo de éstos últimos a César Aira (y de los primeros a Link, a quien calificaba de señora de letras). ¿Por qué Fogwil que es más hijo de puta que la mierda piensa que Aira es un buen escritor? (son amigos de algo, ¿no?)
2. Aira reconoce que escribe finales de mierda, todos descuajeringados, porque no sabe escribir finales, porque a la mitad de lo que está escribiendo se aburre y quiere empezar otra cosa y entonces lo termina de cualquier manera para olvidarse del asunto y poder empezar otra novela u otro cuento. Por alguna extraña razón leí bastantes libros del tipo este (enumero: el primero fue el del pequeño monje budista, después leí Cómo me hice monja, La costurera y el viento, El cerebro musical, este de La guerra de los gimnasios y no me acuerdo si alguno más) y digo extraña porque putié con los finales en todos los casos, aunque es cierto que en progresivo descenso: putié mucho más con el primero y el segundo que leí que con los siguientes, cuando ya me esperaba eso. Y el de El cerebro musical me gustó y todo. Para quien nunca leyó a Aira explico brevemente: Empieza la historia, la plantea, aparece rápidamente un elemento absurdo o sobrenatural, después la historia se sostiene, avanza, hay un misterio desde el principio que a lo lost se va haciendo más misterioso... y de pronto, termina. Como ese capítulo de los Simpson cuando Krusty está en la clandestinidad o algo así y entonces pasa una cinta vieja y ucraniana, y el dibujito es incoherente y super bizarro (Internet es lo más -> http://www.youtube.com/watch?v=YIZ4nAprSSE).
3. Aira me cae mal. Se hace el capo diciendo cosas como que Rayuela es para quinceañeras. Y encima se cree el anti-Borges... por favor, que ínfulas. Pero es entretenido. Fin.
2. Aira reconoce que escribe finales de mierda, todos descuajeringados, porque no sabe escribir finales, porque a la mitad de lo que está escribiendo se aburre y quiere empezar otra cosa y entonces lo termina de cualquier manera para olvidarse del asunto y poder empezar otra novela u otro cuento. Por alguna extraña razón leí bastantes libros del tipo este (enumero: el primero fue el del pequeño monje budista, después leí Cómo me hice monja, La costurera y el viento, El cerebro musical, este de La guerra de los gimnasios y no me acuerdo si alguno más) y digo extraña porque putié con los finales en todos los casos, aunque es cierto que en progresivo descenso: putié mucho más con el primero y el segundo que leí que con los siguientes, cuando ya me esperaba eso. Y el de El cerebro musical me gustó y todo. Para quien nunca leyó a Aira explico brevemente: Empieza la historia, la plantea, aparece rápidamente un elemento absurdo o sobrenatural, después la historia se sostiene, avanza, hay un misterio desde el principio que a lo lost se va haciendo más misterioso... y de pronto, termina. Como ese capítulo de los Simpson cuando Krusty está en la clandestinidad o algo así y entonces pasa una cinta vieja y ucraniana, y el dibujito es incoherente y super bizarro (Internet es lo más -> http://www.youtube.com/watch?v=YIZ4nAprSSE).
3. Aira me cae mal. Se hace el capo diciendo cosas como que Rayuela es para quinceañeras. Y encima se cree el anti-Borges... por favor, que ínfulas. Pero es entretenido. Fin.
miércoles, 12 de agosto de 2009
Ubu Rey, de Alfred Jarry

1. Es una obra de teatro, de 1896. Mientras la leí pensé todo el tiempo que era una obra de títeres, pero después me enteré que no, aunque hubo versiones de títeres. Parece ser que es un precursor del Teatro del Absurdo onda Ionesco y del movimiento surrealista todo. Jarry era un francés que murió a los 34. De adolescente quedó huérfano y heredó una módica fortuna que le permitió vivir con holgura y ser lo que en ese tiempo se consideraba un excéntrico. Por ejemplo, andaba por París con una pistola en el cinto, arma que a su muerte adquirió un joven Pablo Picasso, admirador suyo. Las obras demás eran exitosas así que siguió ganando guita y todo eso, el éxito y la guita, lo llevaron a el sexo, las drogas, el rock and roll y morir a los 34, pasándose uno. También inventó la patafísica, la pseudociencia que plantea todo como casualidad y evento único, y que tanto le gustaba a Julio Cortázar.
2. Ubu Rey se trata de que padre Ubu y madre Ubu deciden derrocar al rey de Polonia, y lo hacen y después se vuelven extremadamente ambiciosos y finalmente fracasan. Dicen muchas malas palabras, como por ejemplo "mierdra" ("merdre en el original) y los públicos de la época se escandalizaban y hacían barullo. Es divertida. Hay dos obras más con los Ubu, Ubu Cornudo y Ubu Encadenado, que ya leeré.
miércoles, 5 de agosto de 2009
La mano izquierda de la oscuridad, de Ursula K. Le Guin
1. Ursula K. es una viejita toda arrugada que ya tiene ochenta años y se parece un poco a María Elena Walsh salvo por lo travesti. En realidad no se parece a María Elena, ahora que las veo en fotos. Ursula se parece como un toque a Gohan. En fin.
2. La mano izquierda de la oscuridad, de 1969, es un libro de ciencia ficción que se inscribe dentro del mundo Haini de la autora. La mina escribió novelas y cuentos en dos marcos diferentes: por un lado, las de ciencia ficción suceden en un universo donde existe una liga de planetas, los Ecumenes, que tiene sólo fines comerciales y culturales (el Ecumen no impone leyes) y que van adentrándose en nuevos planetas a medida que éstos llegan al punto adecuado para el first contact; esos son lo de los Haini. Por el otro, los fantásticos son del mundo de Terramar, que es por la saga por la que se hizo más famosa me parece, con magos y toda la huevada. No los leí aún. Tienen mucha aceptación entre los niños de la escuela donde trabajo. Hay una adaptación ponja del mundo de Terramar (Earthsea en inglés) y una para TV yanqui del 2004. Pero ta, todavía no leí Terramar, aunque ya escribí una reseña: http://campus.almagro.ort.edu.ar/biblioteca/noticia/8603/historias-de-terramar
3. Volviendo a La mano izquierda de la oscuridad: Genly Ai es un funcionario Ecumen nacido en la Tierra, que ha llegado al planeta Geden (o Invierno) él solo para convencer a sus habitantes de que se unan al Ecumen. Geden está dividido en países y naciones, y Genly Ai lo intenta primero en uno (Karhide), que está en conflicto territorial con otro, Orgoreyn. Los gedenianos no tienen naves espaciales, ni siquiera aviones u otro transporte aéreo, y como en su planeta ni siquiera hay pájaros no tienen una palabra para volar. Además, los gedenianos tienen otra característica particular: durante la mayoría del tiempo, 27 de cada 30 días, no tienen sexualidad. Los restantes dos o tres días del mes, entran en kemer, una especie de celo o estro. Mientras no están en kemer, los gedenianos no son ni machos ni hembras; el único momento en que tienen un sexo es en el encuentro sexual con otro gedeniano. Las hormonas de un gedeniano responden a las del otro y arbitrariamente (fisiológicamente) uno asume el rol del macho (se le agranda un pito antes insinuado) condicionando al otro a tomar el de hembra (se les dilata la cachufletita, etc) o viceversa. Como Ursula es muy capa, lo que importa del asunto es tratar de pensar una sociedad que no esté basada en la dualidad femenino/masculino. Acá no exite. Macho y hembra, que existen por el período que existen, no tienen ninguna concordancia cultural, porque todos son las "dos" cosas y por ende esas "dos" cosas pasan a ser una sola. La idea está buenísima. El tabú del incesto cambia totalmente. Las formas de la herencia, de la paternidad. Y como Ursula es muy capa (y feminista), hace con la ciencia ficción lo que todo buen libro debe hacer que es pensar al humano desde el qué pasaría si.
4. Genly Ai se las va a ver complicadas para convencer a los karhideros (y después a otros) de que él es quien dice ser y de que existen mundos fuera del mundo y de que el Ecumen no es un imperio que pretende dominarlos. El otro personaje importante de la novela es Derem Har rem ir Estraven, el primer ministro de Karhide (que es una monarquía): prestenle atención. Yo fui fan. La novela presenta otra virtud más, que es la de ir cambiando de narradores y de registro, aunque Genly sea el protagonista la mayoría del tiempo. Hay capítulos que son cuentos tradicionales de Karhide, o salmos religiosos, o extractos de diarios, o informes para el Ecumen hechos por los investigadores ecumenes anteriores a Genly Ai en Geden. Y ADEMÁS, por el mismo precio, más o menos a la mitad el relato toma un nuevo cariz y hay tres o cuatro capítulos en los que quedan de lado la mayoría de los ornamentos y los personajes viven una travesía física y psicológicamente zarpada, que yo leí en un viaje en tren de Ramos a Once, terminando el 40 por ciento del libro en una hora ponganlé.
5. Es genial. Ah, sí, ganó premios también: el Nébula y el Hugo, uno del '69 y otro del '70. No sé si hay ediciones nuevas, supongo que sí, españolas seguro. Yo no lo tengo, me lo prestaron, pero si lo encuentran en algún lado léanlo. Chau chau.
2. La mano izquierda de la oscuridad, de 1969, es un libro de ciencia ficción que se inscribe dentro del mundo Haini de la autora. La mina escribió novelas y cuentos en dos marcos diferentes: por un lado, las de ciencia ficción suceden en un universo donde existe una liga de planetas, los Ecumenes, que tiene sólo fines comerciales y culturales (el Ecumen no impone leyes) y que van adentrándose en nuevos planetas a medida que éstos llegan al punto adecuado para el first contact; esos son lo de los Haini. Por el otro, los fantásticos son del mundo de Terramar, que es por la saga por la que se hizo más famosa me parece, con magos y toda la huevada. No los leí aún. Tienen mucha aceptación entre los niños de la escuela donde trabajo. Hay una adaptación ponja del mundo de Terramar (Earthsea en inglés) y una para TV yanqui del 2004. Pero ta, todavía no leí Terramar, aunque ya escribí una reseña: http://campus.almagro.ort.edu.ar/biblioteca/noticia/8603/historias-de-terramar
3. Volviendo a La mano izquierda de la oscuridad: Genly Ai es un funcionario Ecumen nacido en la Tierra, que ha llegado al planeta Geden (o Invierno) él solo para convencer a sus habitantes de que se unan al Ecumen. Geden está dividido en países y naciones, y Genly Ai lo intenta primero en uno (Karhide), que está en conflicto territorial con otro, Orgoreyn. Los gedenianos no tienen naves espaciales, ni siquiera aviones u otro transporte aéreo, y como en su planeta ni siquiera hay pájaros no tienen una palabra para volar. Además, los gedenianos tienen otra característica particular: durante la mayoría del tiempo, 27 de cada 30 días, no tienen sexualidad. Los restantes dos o tres días del mes, entran en kemer, una especie de celo o estro. Mientras no están en kemer, los gedenianos no son ni machos ni hembras; el único momento en que tienen un sexo es en el encuentro sexual con otro gedeniano. Las hormonas de un gedeniano responden a las del otro y arbitrariamente (fisiológicamente) uno asume el rol del macho (se le agranda un pito antes insinuado) condicionando al otro a tomar el de hembra (se les dilata la cachufletita, etc) o viceversa. Como Ursula es muy capa, lo que importa del asunto es tratar de pensar una sociedad que no esté basada en la dualidad femenino/masculino. Acá no exite. Macho y hembra, que existen por el período que existen, no tienen ninguna concordancia cultural, porque todos son las "dos" cosas y por ende esas "dos" cosas pasan a ser una sola. La idea está buenísima. El tabú del incesto cambia totalmente. Las formas de la herencia, de la paternidad. Y como Ursula es muy capa (y feminista), hace con la ciencia ficción lo que todo buen libro debe hacer que es pensar al humano desde el qué pasaría si.
4. Genly Ai se las va a ver complicadas para convencer a los karhideros (y después a otros) de que él es quien dice ser y de que existen mundos fuera del mundo y de que el Ecumen no es un imperio que pretende dominarlos. El otro personaje importante de la novela es Derem Har rem ir Estraven, el primer ministro de Karhide (que es una monarquía): prestenle atención. Yo fui fan. La novela presenta otra virtud más, que es la de ir cambiando de narradores y de registro, aunque Genly sea el protagonista la mayoría del tiempo. Hay capítulos que son cuentos tradicionales de Karhide, o salmos religiosos, o extractos de diarios, o informes para el Ecumen hechos por los investigadores ecumenes anteriores a Genly Ai en Geden. Y ADEMÁS, por el mismo precio, más o menos a la mitad el relato toma un nuevo cariz y hay tres o cuatro capítulos en los que quedan de lado la mayoría de los ornamentos y los personajes viven una travesía física y psicológicamente zarpada, que yo leí en un viaje en tren de Ramos a Once, terminando el 40 por ciento del libro en una hora ponganlé.
5. Es genial. Ah, sí, ganó premios también: el Nébula y el Hugo, uno del '69 y otro del '70. No sé si hay ediciones nuevas, supongo que sí, españolas seguro. Yo no lo tengo, me lo prestaron, pero si lo encuentran en algún lado léanlo. Chau chau.
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