viernes, 28 de noviembre de 2025

Es solo una película: el cine según Martín Rejtman, de Pablo Chernov y Fernando Krapp

 1.

Mi blog no me deja mentir: este es el segundo libro de Pablo Chernov que leo. El anterior, en 2016, fue El cine y lo que queda de mí, de 2012, libro que además es de (con) y sobre Hernán Musaluppi, productor de cine argentino que en este libro vuelve a aparecer, porque Musaluppi produjo nada más y nada menos que Silvia Prieto y Los guantes mágicos. Acá hay un fragmento del libro de Musaluppi/Chernov en el que  se habla justamente de Silvia Prieto.

2.

Chernov es productor (Clara se pierde en el bosque, Los dueños, por nombrar dos que me gustan), y Krapp es director de cine (Beatriz Portinari, la peli sobre Aurora Venturini). Y por lo que cuentan en el epílogo, encararon el proyecto de este libro como si fuera el de Truffaut-Hitchcock, pero pronto se encontraron con el laconismo de Rejtman y decidieron recalcular. El resultado es un libro bastante loco en su forma, con entrevistados editados como si estuvieran redactando sus testimonios, con muchas voces -no sólo la de Rejtman-, incluyendo las de los autores del libro pero también las de actores, actrices (Rosario Bléfari, Valeria Bertuccelli), directorxs de fotografía, productorxs. Siento que la parte más ¿educativa? si se quiere es la de lxs productorxs. Hay algo ahí de que los entrevistadores y también lxs extrevistadxs sean productores que hace que la charla se vuelva "útil". Me encantó esa parte. También es la más "para cineastas", o estudiantes de cine, la más técnica. 

3.

Además hay un "diario apócrifo" de Rapado, en el que los autores van suponiendo cómo sería el diario, y Rejtman los corrige, les acota "esto no fue así, fue asá". Muy divertido.

4.

Compré este libro en Palito (Mar del Plata) durante el Festival de Cine de 2023, cuando lo presentaron. Se lo regalé a Gonza por el aniversoncio, y después yo lo fui leyendo de a partecitas, a veces volviendo para atrás. Lo termino ahora, dos años después. Es lindísimo libro (también como objeto). Tengo que volver a ver Dos disparos, la única que vi una sola vez. No me acuerdo nada. Y también Entrenamiento elemental para actores, qué peliculón. 

viernes, 21 de noviembre de 2025

H. P. Lovecraft, de Michel Houellebecq

 1.

Me lo compré el domingo en Mar del Plata, lo terminé el jueves en mi sillón. Está buenísimo.

2.

Aparentemente, si entendí bien, Houellebecq escribió este ensayo antes de sus novelas, antes de Ampliación del campo de batalla, a sus 32 años, y para algunos críticos se lo puede leer a la vez como un análisis de la obra del larguirucho de Providence y como una carta de intención del misántropo de la isla de Reunión. Hace miles de años (eones) que quería leerlo, pero tardó en editarse en Argentina. Está buenísimo, se lee como un cuentito, y creo que incluso puede ser atractivo para quienes no hayan leído a Lovecraft, porque está regado de citas que muestran las cosas que el Miguel va analizando. Yo sí leí a Lovecraft, a instancias de mi padre y en mi adolescencia, en ese período vital que Houellebecq dice que es el que le corresponde justamente a Lovecraft en el recorrido de quienes se vuelven sus fans. Bastante lo leí, y hace bastante. Ahora me dieron ganas de releer lo que el francés menciona como "los grandes textos", que son además los últimos de Lovecraft, con lo cual el norteamericano entra en mi lista de escritores que mejoran consistentemente durante sus carreras en relación con un programa (Bolaño, Dostoievsky, Levrero, Bukowski, Lispector). 

3.

La tesis principal del libro tiene que ver con el conocido racismo de Lovecraft, y con cómo cambió de un racismo standard de la época a un racismo enfervorizado tras el paso del escritor por el desempleo en Nueva York, un racismo que llamaba a la masacre y que nacía del complejo de inferioridad y el miedo, y que según Houellebecq se decantó en el ciclo de los mitos de Cthulhu. No puedo sino vincular esta idea con una de las mejores novelas del franchute, Sumisión. Tampoco creo que el propio franchute haya omitido este vínculo. Como ya argumenté en su momento, no creo que Sumisión sea una novela racista, ni xenófoba, ni siquiera islamófoba del todo, pero que trabaja con ese barro es indudable, y seguramente de manera harto más adrede que lo de Lovecraft.

4.

El libro tiene un prólogo de King, me preguntó que habrá pensado Houellebecq del prólogo de King. Me lo pregunto pero no me lo respondo.

5.

Me amo a mi mismo: en la única reseña de un libro de Lovecraft que hay en este blog, escrita hace nomás 15 años, menciono esta biografía de Houellebecq como parte de mi wishlist (no es una biografía, pero ta, igual bastante cuenta de su vida). Ahora la leí, los deseos se cumplen, sólo tardan un poco.