martes, 20 de abril de 2010

Período de ajuste, de Tennessee Williams

1. Lo leí sólo porque compartía libro con El zoológico de cristal y no me gusta dejar los libros sin terminar. Aunque era más larga. Es una obra sobre dos parejas en la víspera de Navidad: un tipo que acaba de ser abandonado por su mujer, recibe sorpresivamente la visita de otro tipo al que no ve hace mucho que llega con su flamante esposa. El marido baja las cosas de ella y se vuelve a ir con el auto, sin siquiera saludar. Entonces el primer acto es con el primer tipo y con la mina solos, y me imagino que debería haber una tensión con respecto a si el otro ya no va a volver o qué; pero como sucede por lo general con las obras de teatro escritas, cualquier atisbo de suspenso muere antes de empezar a leerla, cuando al principio ponen los personajes que tienen que aparecer. ¿Menenés? Yo todo el tiempo supe que el tipo tenía que aparecer, así que no me preocupé ni mierda. Los personajes no son muy queribles, y sus problemas no me importan. Si en vez de leerla la hubiera visto en escena, probablemente me hubiera concentrado todo el tiempo en lo que hace el perro, hay un perro en escena, que además es un cocker. Como Tolkien, qué lulu.

viernes, 16 de abril de 2010

El zoológico de cristal, de Tennessee Williams

1. The Glass Menagerie (título original) es una obra que se estrenó en 1941 en Broadway y es una de las más exitosas de Tennessee Williams, el de Un tranvía llamado deseo. Yo tenía el libro hace bastante porque es uno de los Libros Mojados: un día del año 2008 llovió mucho, y por una de las paredes de la biblioteca donde trabajo se filtró agua, mucha agua, y arruinó unos cuatro o cinco estantes de libros de lengua y literatura. Algunos hubo que tirarlos, otros que estaban feos pero se podían leer fueron donados, pero de esos me agarré un par que estaban repetidos varias veces. Entre los Libros Mojados entonces (que me parece un buen nombre para una editorial o una colección) estaba El zoológico de cristal; Período de ajuste, de T. Williams, que es un libro con dos obras que creí que nunca iba a leer. El zoo... la leían hasta hace poco los chicos acá en no sé qué año. Justo a mi hermano que va a otro colegio se la pidieron para lengua ahora (está en tercero). En fin, el hecho es que Romina Paula, la del post anterior, que es dramaturga, tiene en este momento en cartel una obra que se llama El tiempo todo entero, que está basada en El zoológico de cristal, y la vamos a ir a ver así que decidí leerlo.

2. Según me dijo Mariano, y según estoy constatando en otra obra de T.W. que estoy leyendo ahora, el tipo hacía un realismo puro y duro: sin embargo acá la obra es una "obra de recuerdos", es decir que tiene un narrador que cuenta los hechos representados desde una óptica posterior, y entonces dice Tennessee que la obra tiene que tener la subjetividad y un poco la fantasía del recuerdo.

3. Está muy buena la obra. Seguro que está mejor en inglés. Así empieza en inglés, con el monólogo inicial de Tom:

Yes, I have tricks in my pocket, I have things up my sleeve. But I am the opposite of a stage magician. He gives you illusion that has the appearance of truth. I give you truth in the pleasant disguise of illusion.



La sinopsis sería así. Hay una familia, mamá Amanda con hijos Tom y Laura, que viven en una casa medio pobre en Nueva Orleans. Amanda está loca, Laura es medio tarada, y Tom es alcohólico. Amanda está desesperada por casar a Laura, que tiene un ligero problema en una pierna, es medio renga o algo así. Tom quiere rajar de la casa, pero es el sostén económico. El padre se fugó cuando eran chicos y sólo quedó un retrato, que está en escena todo el tiempo y se ilumina intencionalmente en algunas partes. Hay una escena violenta que está buena. Amanda es insoportable, pobre. El intrígulis es cuando Tom trae a la casa a un compañero del trabajo, Jim, como candidato para Laura. No cuento más. Listo chau.

martes, 13 de abril de 2010

Agosto, de Romina Paula

1. Hola lectores silentes o imaginarios, ¿cómo están? Yo bien, muy bien, gracias por preguntar. ¿Qué cosa? ¿que qué estuve leyendo últimamente? Bueno, si me lo piden así les cuento. Estuve leyendo mucho el Página 12 porque en mi cruzada oficialista no convencí a mi mamá de que deje de comprar el Clarín los fines de semana, pero por lo menos ahora compra también el Página los domingos; como no tengo tiempo de leer todos el domingo, voy con el diario en la mochila durante la semana. ¡Ah, de literatura! Y, leí este de Romina Paula, esta chica que si no sabés quién es y te dicen su nombre podés pensar en un travesti. Romi Pauli es una dramaturga y directora de teatro y actriz (su perfil en alternativateatral), aunque Agosto es una novela. Su segunda novela. Se trata de una chica que vuelve a donde vivía, Esquel, para esparcir las cenizas de un alguien que murió hace cinco años y que era muy importante para ella: la novela está escrita en segunda persona: es la protagonista contándole lo que va sucediendo en su viaje a la persona muerta y cremada. Bueno, vuelve a Esquel y se reencuentra con su pasado, ¿ta? Ese es como un súper burdo resumen pero no les quiero adelantar nada más de la trama.

2. Es muy lindo y muy para chicas, o más bien para la chica que llevamos dentro. Yo se la voy a regalar a Maia que es una chica. El personaje de la protagonista es re Maia, tiene un montón de opiniones en común con Maia (Maia mi amiga de carne y hueso, a real character).

3. ¡NO LEAN EL CAPÍTULO (tengo que buscar el número)! Es un capítulo por el final que es pura y exclusivamente el relato de una película entera, desde el principio hasta el desenlace, y si no viste la película te la caga por completo. La película es The Brown Bunny de Vincent Gallo. Ahora me la bajé porque la quiero ver igual, pero ya sé como termina, ya sé todo, conchuda.

4. No me gusta el título. Los títulos de las cosas de Romina Paula están mucho mejores que este.

5. Pola se retuerce ante Romina Paula. Tengo entendido que las dos son chicas puán, están editadas por Entropía en la misma colección y tienen una edad similar. Hacen cosas distintas, pero la comparación se me hizo automática (las leí con muy poco tiempo de distancia) y Romina le rompe el toor.

martes, 30 de marzo de 2010

El último encuentro, de Sándor Márai

1. Libro para mamás (de otros).

2. Sándor Márai se creía mil. El libro tiene un narrador omnisciente que tira unas frases sentenciosas de vómito cósmico. No porque sean erróneas o cursis específicamente. Es la estructura, me hace pensar en libro de autoayuda. Ejemplos: "Y como todos los sentimientos grandiosos, también contenía elementos de pudor y de culpa. Uno no puede apropiarse de una persona y alejarla de todos los demás sin tener remordimientos" (está hablando de la amistad). "La gente no desea nada con más fervor que una amistad desinteresada". Un capítulo empieza diciendo "Uno siempre conoce la verdad, la otra verdad, la verdad oculta tras las apariencias (...)". Son estructuras de sermón. "El poder humano siempre conlleva un ligero desprecio, apenas perceptible, hacia aquellos a quienes dominamos. Solamente somos capaces de ejercer el poder soble las almas humanas si conocemos a quienes se ven obligados a someterse a nosotros, si los comprendemos y si los despreciamos con muchísimo tacto." El protagonista, el General (no es Perón) es un viejo de 80 y no sé cuántos años, y como es muy viejo sabe todo de la vida. Habla exactamente igual que el narrador, lleno de frases sentenciosas. Yo no pude dejar de acordarme que el autor escasamente tenía la mitad de los años de su personaje, y no podía saber todo de la vida (el libro es del '42, Márai nació en el 1900). Fea la actitud.

3. Había una vez un libro de entreguerras en el que se podía hablar de razas todo el tiempo como quien no quiere la cosa, la raza eslava por aquí, la raza eslava por allá. Donde el servicio doméstico era silencioso y eficiente, y se quedaba toda la noche parado teniendo una vela en la puerta de tu mansión. O te esperaba durmiendo sentado en una silla a que llegaras a la hora que fuera, borracho, para agarrar una bandeja y llevar en ella una botella del vino que tomabas antes de acostarte. En ese mundo tan agradable, hay un rico que está triste. :(

4. Hasta la página 68, no está tan mal. A pesar de todo lo que ya dije, está interesante: es un libro de un húngaro que transcurre en Viena cuando el Reino de Hungría existía y había un rey y unos valores raros, y por lo exótico (como la peruana de SuperM2002), garpa. Pero todo eso es la introducción, los recuerdos del protagonista de su infancia y de cómo conoció al otro personaje, con el que tiene el "último encuentro", Kónrad. En el capítulo 10, Kónrad y el General se reencuentran después de 41 años. Y entonces, el General empieza a hablar. Y no se calla hasta la 185. Que es cuando termina el libro. Hay tres mujeres importantes en la novela: la madre del General (Márai y su Edipo no resuelto), Krisztina (no es Kirchner) y Niní (no es Floricienta). La novela empieza hablándote de Niní: que tienen poca diferencia de edad con el general, que le dio la teta y lo crió a la par que la madre y que todos los esclavos del castillo sonríen en su presencia. Y que patatín y papatán y a sus 91 años está ahí, tan vital como siempre para seguir sirviéndolo, a él que una vez lo vió al rey comerse un moco. Es re importante re importante y de pronto nos olvidamos de ella, sólo es mencionada en un momento al final (el General le pregunta a Kónrad si la quiere saludar, aunque nunca establecimos un vínculo entre esos dos) y al final final, en el último breve capítulo, reaparece y le dice al General "-¿Estás ya más tranquilo?-". A esto hay que contraponerle el otro personaje femenino, Krisztina (me encanta escribirlo). No existe, y de pronto aparece de la nada entre Kónrad y el General, y es el centro de todo el cuentito, y es gravísimo y todos la aman y sufren. Pero no sabemos nada de ella. Y después de que Márai la usó (es claramente un instrumento narrativo), decide contarnos los detalles que la hacen personaje; como que se le ocurrieron después. No sé, no me parece. Ni Niní ni Krisztina. Ni que le guste cazar animales ni que le guste la monarquía ni que le gusten los viejos valores decimonónicos en 1942 ni que le guste la división marcada de clases sociales ni que las clases subalternas no tengan cara ni nombre salvo que se mezclen con la clase alta dándole la teta. La historia publicitaria de Márai es que fue ignorado por los lectores por décadas a partir de que los bolches lo prohibieron por burgués: no está bien prohibir ¿no?, estamos de acuerdo; pero puestos a prohibir, si el criterio es prohibir a los burgueses, Márai entra de cajón.

5. Luego de los palos, al partir, un beso y una flor: La verdad es que escribe lindo. No es imposible que lea otro libro de Márai. Además me encanta pegarle, y no tengo que estar de acuerdo con un escritor para disfrutar leerlo. Y acá en la biblio hay otro del muchacho, ¡Tierra, tierra!, autobiográfico sobre la URSS en Hungría, escrito desde el resentimiento del exilio y la prohibición. Parece divertido. Ahora voy a escribir otra reseña, opuesta a esta, para la página de la biblioteca. Voy a aprovechar que la única entrada que tiene el libro en Wikipedia está en francés y me voy a copiar así no pienso, que me hace mal. (Reseña en mi página de la biblioteca: http://campus.almagro.ort.edu.ar/biblioteca ; traducido literalmente e inventando las palabras que no sabía, de acá: http://fr.wikipedia.org/wiki/Les_Braises)

Estrella distante, de Roberto Bolaño

1. Todos ya saben que Bolaño es un capo, como especifiqué en este post, es uno de los Cuatro Jinetes de la literatura, los Cuatro Fantásticos de la literatura, los Beatles de la literatura, las Tortugas Ninjas de la literatura, los Tiburones del Asfalto de la literatura, los Motorratones de Marte no porque eran tres. Como Bolaño es uno de esos, no creo que me vaya a encontrar con un libro de él que me parezca malo o que no me guste. Este en particular me gustó, aunque menos que Los detectives salvajes o que Una novelita lumpen. Es como un grado evolutivo anterior a Los detectives..., ¿se entiende? como que Estrella distante es Píkachu y Los detectives salvajes es Raichu.

2. Es uno de los recomendados de Casas en Ensayos bonsai.

3. Empieza con un taller de poesía (as in The wild detectives) en la Chile de Allende. Hay un narrador protagonista que narra la historia de un poeta al que conoció, que se llama Alberto Ruiz-Tagle. Cuando la Chile de Allende se convierte en la de Pinochet, Ruiz-Tagle se convierte en Carlos Wieder, también poeta, pero turbio, muy turbio. Y después todo se mantiene turbio, y después sigue siendo turbio, y termina. Una diferencia entre Los detectives y esta novela es que no hay ningún personaje en esa que sea tan malo hijo de puta sorete mal formado como los que hay acá. Ahí hasta lo querés a Helmut el neonazi, pero acá no daría quererlo, al hijo de puta correspondiente. Es muy hijo de puta. Capaz me parece tan malo conchudo caca mierda porque es un chileno pinochetista el malo, y me resulta más cercano y más real. En una reseña que encontré dice algo sobre que el tema de la novela es el Mal absoluto; a mí no me pareció, más bien me pareció que pasa por los límites del arte en relación con la moral, qué vale hacer en nombre del arte. Ahora quiero leer La literatura nazi en América, pero no sé si es un libro de Bolaño que existe o es un título y nada más.

4. No es muy largo. Lo leí en un fin de semana con gripe y estuvo muy bien, mucho mejor que seguir mirando Lost y Weeds. (No tanto mejor que Weeds).

jueves, 25 de marzo de 2010

El sótano, de Mario Levrero y La gorda de porcelana, de Isabel Allende

1. Como ya se ha podido apreciar en este borgspot, me gustan los libros para chicos también. En este caso encontré en la biblioteca estos dos cuentos que están escritos por autores para grandes (ba, Levrero).

2. El sótano es un poco largo (56 páginas) y está bueno para que un chico lo lea por su cuenta. Se trata de un nene que vive con sus padres en una casa surrealista donde siempre hay cuartos nuevos y donde las cosas se encuentran por azar. El chico quiere saber qué hay en el sótano. Para eso tiene que encontrar a su abuela, que está dentro de una nube de tierra, y a su abuelo, que está en una incubadora y sólo puede responder una pregunta por día, al jefe de los jardineros, al Tragafierros, y a otros cosos. Está muy bueno. Las ilustraciones son de Sergio Kern.

3. La gorda de porcelana es un cuento básico medio pavo sobre un viejo que tiene una vida gris y al final vende helados. Isabel Allende no para de sorprender con su lack of creatividad.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Las teorías salvajes, de Pola Oloixarac

1. Soy muy inteligente, y tengo algo para revelarles: Oloixarac es Caraxiolo al revés, wikipedia me lo acaba de confirmar.

2. From "El País":


Las teorías salvajes, de Pola Oloixarac (Buenos Aires, 1977), que acaba de aterrizar en España gracias a la editorial Alpha Decay, no sólo es un desternillante catálogo contemporáneo de doctrinas sobre la guerra en tiempos de Google Earth, tan impracticables como indestructibles, sino también una sátira de la oficialidad académica, política, cultural y progre de los setenta, bombardeada con los argumentos/armamentos de una mujer fatal. Aunque cuando su autora escucha decir que parece un Houellebecq con falda y tacones, afirma llevar "la mano a mi revólver".

Dale Pola, no te hagás la canchera, sabés que Houellebecq te encanta. Te querés casar y tener 10.000 hijos con él.
La entrevista está buena, acátá.

3. La progresión es así: Primero, muchos intelectuales mainstream eran fans de Pola y la Ñ y la ADN lo decían TODO el tiempo. Reseña de Sarlo por aquí, presentación de Horacio González por allá (por la Biblioteca Nacional). Y el hecho de que buena parte de la acción se situara en Puán me daba ganas de leerla, qué va tío, hostia. Pero por el otro lado estaban las personas de carne que me decían que no había que leerla porque era insoportable, facha, aburrida, y etcétera (voy a mantener sus identidades a resguardo porque estoy seguro de que Pola debe googlear el título de su libro en sus ratos de ocio y eventualmente va a leer esto, hola Pola, te banco). Todo se resolvió gracias a que mi amigo... eh... Paco, mi amigo Paco trabaja en una libreria que se llama... mmh... Libros y Libritos, eso, entonces de vez en cuando sacamos libros sin pagarlos para luego devolverlos así todos usados y cogidos, y como no quería pagar por leerlo con lo mal reputado que estaba, eso hice. Pero al final me gustó tanto que lo quize prestar así que lo compré. La primera persona a la que se lo presté se aburrió después de 40 páginas, pero ta, that's not the point. The point is que a mí me gustó mucho. Te banco Pola.

4. Las teorías salvajes se trata de muchas cosas, es medio un quilombo. Hay dos tramas principales, la una protagonizada por el alterego de Pola, la otra protagonizada por una gordita videoartista y su horrible amigo blogger. Pero de todos modos lo importante no es eso, me parece a mí. Porque las tramas, que parecían ir hacia cierto lugar, de repente y hacia el final se van para cualquier lado. Son como globos que los inflás, los inflás, y después soltás el cabito y vuelan en todas direcciones, desinflándose. Por lo menos en uno de los dos casos yo no entendí qué pasó (¿qué pasó en el Tigre, me explicás? Tengo una idea pero creo que flashié cualquiera) y no sé si es que soy tonto o Beatriz Sarlo y Horacio González tampoco habrán entendido o a lo mejor es que soy tonto porque no importa y me preocupo por eso. De cualquier forma, el libro me gustó mucho por otros motivos, a saber:

  1. Los (muchos) momentos enciclopédicos que se mechan en la novela como largas metáforas o reflexiones, que van de los ritos de pasaje de las tribus africanas a una lista de slogans setentistas (esto como parte de un diálogo, pero es también un momento enciclopédico) o anécdotas de la vida de los filósofos o citas de Clausewitz, und so weiter.
  2. La muy acertada descripción de ciertos arquetipos de mi generación, como el personaje de Pabst, que está tan bien que da envidia. Y de ciertos comportamientos de mi generación (y clase social y grupos de pertenencia) como los de Pabst y la gordis, sobre todo antes de que conozcan a Mara y Andy.
  3. Cómo están escritas algunas cosas. Por ejemplo:
    (...) debo hablar ahora -por razones de fuerza- de mi hermosura.
    Tengo un esqueleto intachable y persuasivo -a menudo insoslayable según cierto monstruo estadístico acercado por los olfatos sedientos de muchachotes, viejos y sáficas. Me reparto con elegancia a través de carne suave, rósea, de tono impreciso entre las aceitunas doradas y el marfil lírico de Bizancio. El resto de mis partes son comentarios de vario tenor y cantidad de saliva sobre cuestiones de distinción innata y belleza rioplatense; mi pelo negro emprende un salto al vacío y se detiene, con unción, segundos antes de rozar mi cadera; mis ojos son negros y profundos, un poco bizcos; mi boca es ortodoxa, es roja. De frente, las torres gemelas saludan egregias, elevadas con ímpetu hasta un fino cuello dórico, y la quijada de una dama carnívora. Detrás, pues par y anatómica gloria. (...)
  4. La parte del mogólico.
  5. Las partes del antropólogo holandés.
  6. La parte del google earth.
  7. Las partes de Puán. Aunque yo hubiera retratado de otra forma la facultad, capaz porque ella escribe sobre otro momento o porque es de otra carrera (filosofía). ¡Ah, hay una parte increíble para puaners!
    Esperé, esperé y esperé, y no llegabas. ¿Sería posible que vistieras una capa
    invisible? ¿Habías entrado ya? Ningún ente merodeador de Filosofía y Letras existe antes de las nueve de la mañana. Yo misma intenté contravenir esta ley de la naturaleza durante unas horas hasta que fui abducida por Berni Bleizik, del priorato de Metafísica, famoso por sus habilidades somníferas. Al despertar de su influjo, noté que mi puño se había cerrado sobre una crujiente medialuna de grasa, despedazándola.
    Recogí mis papeles, mis libros en preparación, y crucé la calle muy decidida: decidida a interceptarte en el interior de la facultad. Casi resbalo al penetrar el edificio, por suerte llevaba este calzado de rezagos militares que es ideal para el mal tiempo.
    Me lancé escaleras arriba. Husmeé las oficinas, los institutos, las bibliotecas del 4to piso. Circunvalé el sector de Referencia, la biblioteca principal y la Hemeroteca. También te busqué en el 5to, el piso en construcción, imaginando que quizás te hubieras hartado de esas pálidas imitaciones de Duchamp que pueblan los baños profesorales. No podía descartar ninguna posibilidad. Te busqué te busqué te busqué, y nada. Entonces decidí cambiar de estrategia. Iría hasta la esquina y llamaría por teléfono a la Sala de Profesores, explicando que en breve explotaría una bomba en la facultad.
    (...)

Y no me acuerdo ahora otras partes pero deben haber.


5. Un amigo cuya identidad será reservada me contó que el teléfono de Pola es NNNN-POLA, y si le preguntan "¿¡cómo?!" ella contesta "Claro, como si fuera 0800-FREDDO pero con POLA".

lunes, 22 de febrero de 2010

Realidad, de Sergio Bizzio

1. Este libro tuvo una buena campaña de prensa, como todos los de Bizzio, y malas críticas, o malas de las que dicen que lo podría haber hecho mejor, ponele. A mí me gustó. Se trata de un canal de televisión en Argentina (yo todo el tiempo pensé en el edificio de Ideas del Sur) en el que hay una casa de Gran Hermano, que es tomado por un grupo de terroristas islámicos. Los terroristas no saben que hay un GH funcionando ahí, de hecho algunos no saben lo que es un GH. Entonces uno de los terroristas se da cuenta del potencial de lo que tienen en sus manos. Lo que decían algunas reseñas era que la idea estaba buena pero no su desarrollo. A mi me pareció que estaba bien. Tiene un par de puntos a favor: se lee a velocidad Harry Potter, es linda la edición, pero sobre todo es verosimil, o lo suficientemente verosimil como para que no me indigne y pueda seguir leyendo. Es un libro menor igual, PERO ESTÁ BIEN. El final podría haber estado mejor. Todo el libro podría haber estado mejor si lo hubiera escrito Houellebecq que es un capo.

2. Tiene interlineado 1,5.

jueves, 18 de febrero de 2010

El perdedor radical, de Hans Magnus Enzensberger

1. Es de la colección de Anagrama que sale con Página 12.

2. Es un ensayo de ochenta páginas que se lee de una sentada. Tiene diecinueve capítulos de pocas carillas cada uno.

3. Es re facho.

4. El perdedor radical es la antípoda del ganador radical. El ganador radical es el millonario que está completamente aislado en términos sociales y pierde la noción de la realidad. El perdedor radical es casi siempre varón porque su problema (es casi descripto como enfermedad) tiene que ver con su masculinidad vulnerada.

5. El perdedor radical es tanto el tipo que mata a su familia y después se suicida, como el tirador de Belgrano o los chicos de Columbine.

6. El perdedor radical se culpa a sí mismo tanto como a los demás por su miseria, y por ende su estallido es destrucción y autodestrucción. Además en ese acto hace que el mundo exterior lo mire.

7. El instinto de conservación no es un hecho natural.

8. "¿Y qué sucede cuando el perdedor radical supera su aislamiento, cuando se socializa y encuentra una patria de perdedores con cuya comprensión e incluso reconocimiento pueda contar, un colectivo de congéneres que le dé la bienvenida, que lo necesite?" --> Los nazis. "Cabe la hipótesis de que Hitler y su séquito no buscaran la victoria, sino que quisieran radicalizar y eternizar el estatus de perdedores". ¿Sí, cabe? ¿Te parece Hans? "El propio Hitler confirmó este diagnóstico al decir que el pueblo alemán no merecía sobrevivir". Bueno, ese es un punto a tu favor Hans. Podríamos decir lo mismo de los judíos de Masada.

10. Todos los grupos guerrilleros, de ETA e IRA a las FARC pasando por muchas siglas que desconozco, son para Hans grupos de perdedores radicales.

11. Los islamistas (así los llama la traducción de Anagrama, vendría a ser el llamado terrorismo islámico) son perdedores radicales. "...la ideología del islamismo representa un medio perfecto para movilizar al perdedor radical, por cuanto consigue amalgamar motivaciones religiosas, políticas y sociales."

12. Esta parte es interesante: el terrorismo moderno es un invento europeo del siglo XIX, de la Rusia zarista. Y también: el terrorismo saca casi toda su simbología (estilo de los mensajes, el kaláshnikov, la indumentaria) de las guerrillas izquierdistas de los sesenta y setenta. Y también, todos los instrumentos técnicos del terrorismo son inventos occidentales.
De modo similar a sus predecesores europeos, los guerreros islamistas se fijan obsesivamente en un puñado de autoridades canónicas. El Corán ha suplantado a Marx, Lenin y Mao (...) Y ya no es el proletariado mundial sino la ummah [nación, en árabe (y en hebreo y en am'arit)] la que sirve de sujeto revolucionario, vanguardia autodenominada representante de las masas, (...) pero sus ideas fijas se las debe al enemigo comunista: la historia sigue leyes inflexibles, la victoria es inevitable, por todas partes hay desviacionistas y traidores que es preciso desenmascarar y colmar de imprecaciones en la mejor tradición leninista.


13. Más argumentos fachos: en los estados árabes no hay libertad política (es el argumento hermano de "Israel es la única democracia de medio oriente", que es un arguemento no del todo verdadero, y muy trucho para justificar lo que justifica).

14. Según Hans (todo lo que digo es según Hans), el problema de los árabes es que están convencidos de la propia superioridad (como todos los demás) pero en su caso además es Dios el que se las asegura, y además esa creencia y esa seguridad choca con la debilidad real. "Todo colectivo de perdedores es proclive a los estados de crispación que pueden explotarse políticamente".

15. Hans se burla del argumento contra las generalizaciones, pero luego dice que "no todos los musulmanes son árabes, no todos los árabes son perdedores, ni todos los perdedores son radicales". No se hubiera burlado si se iba a justificar.

16. Para el final se manda algunos comentarios peligrosos como que la emigración agudiza los riesgos psíquicos de los perdedores porque los expone al choque cultural (así que los inmigrantes son peligrosos).

17. "El objetivo del perdedor radical consiste precisamente en convertir en perdedores a un máximo número posible de personas." Por eso la mayor parte de las víctimas del terrorismo islámico es de los países árabes y es musulmana, según Hans.
Al islamismo no le interesa buscar soluciones al dilema del mundo árabe; se limita a la negación. Se trata de un movimiento apolítico en sentido estricto, puesto que no plantea ningún tipo de reclamaciones negociables. Desea, en términos explícitos, que la mayoría de los habitantes del planeta, conformada por infieles y renegados, se rinda o sea exterminada.
Para Hans el terrorismo logra parcialmente su objetivo al empeorar la calidad de vida en occidente introduciendo la paranoia y dándole poder a las derechas y a la policía.

18. A la final, los que van a pagar el pato son los árabes. "El proyecto de los perdedores radicales consiste en organizar el suicidio de toda una civilización". Porque Wall Street reabrió a la semana del 9-11, y las relaciones de poder no cambiaron.

19. Y listo, ya les conté todo el ensayo de Hans. Es muy facho en casi todo, pero sin embargo debo reconocer que en algunas cosas me parece que tiene razón. Es por el enano fascista que llevamos dentro vió. Fin.

La guerra de las mariquitas, de Copi



1. Hace poco hubo una serie de notas apologéticas de Copi en los medios culturosos de este país, con el fin de reposicionarlo en los charts del corazón de los lectores esnobs y que así nos compráramos la por primera vez en castellano edición de La ciudad de las ratas, fueramos a ver a Moria en el Konex y alguna cosita más. En concepto, no me gustan las modas, pero en la práctica me cuesta sustraerme. Sin embargo, no me culpo: culpo a Eloisa Cartonera. A Eloisa Cartonera también le cuesta sustraerte de las modas. O a lo mejor es una conspiración, y Eloisa Cartonera impone las modas, o es una sección secreta de Planeta o algo así. Así me pasó con Caicedo, por ejemplo. Y así me compré el otro día La guerra de las mariquitas.

2. Yo sabía que existía un escritor Copi, pero no tenía idea de nada. Salvo que César Aira había escrito sobre él. Y sabía que había un historietista Copi, que publicaba en la Fierro unas tiras que eran lo más. ¡Son el mismo! ¡Oh! Copi está MUERTO, hace unos veinte años, así que lo que publica la Fierro de él es todo viejo. Esa fue una sorpresa, porque es lo mejor que sale en esa revista, lo único genial (hay otras cosas que están re bien, pero genial es mucho). Un ejemplo de tira de Copi es la de arriba. ¡Está en francés! Porque Copi trabajaba allá. Para más datos sobre Copi está Wikipedia. Un dato que no está en Wikipedia es que Copi era nieto de Natalio Botana, el del diario Crítica y del que hubo una obra de teatro el año pasado. Acá va otra tira.



3. La guerra de las mariquitas es una novela corta, de menos de cien páginas, que en francés se llama La guerre des pédés, y que fue publicada en 1982. El protagonista, Copi, y su amigo, Bedroom, reciben a Conceiçao do Mundo y a su madre en su departamento de París.
Su madre la ayudó a quitarse una capa de plumas de pavo real que le llegaba hasta los pies. Era al mismo tiempo que madre, su chofer, y salió a estacionar el coche con la capa bajo el brazo. Conceiçao avanzó hacia mí desnuda, con sus zapatos de tacón. No había visto jamás una mujer tan hermosa, aunque se tratara de un hombre. Poseía una cabellera color rojo flamígero que enmarcaba dos ojos de ágata, y la piel mate de las mujeres caribes con una nariz negroide. Su boca era carnosa, con un rojo naranja en los labios; llevaba los ojos maquillados como las negras del sur de los Estados Unidos, con diferentes tipos de polvos fluorescentes. Era totalmente imberbe. Sus senos firmes y picudos. Su bronceado no mostraba la menor huella de bañador. Y entre su cuenca velluda y sus divinas piernas pendía la más maravillosa pija del mundo. Tenía las dimensiones de un antebrazo y el grosor de un puño cerrado de un niño de doce años.
¿Mmkey? Conceiçao vino a satisfacer los deseos masoquistas de Bedroom, pero se va de mambo y lo deforma con un soplete. Los maricas militantes de París se reúnen para debatir. Los travestis brasileros bajan la escalera de Montmartre en un ritual macumba. Los hermafroditas amazonas quieren conquistar el mundo. Copi y Conceiçao viven un amor lleno de dificultades y tienen bastante sexo anal. Después aparecen los extraterrestres, el canibalismo. Y muchas cosas más. Ah, en un momento Michel Foucault y Margrite Duras mueren ametrallados. Copi es todo lo que Aira desea ser, pero bien, con finales. Y mucho más sacado, con sangre y vísceras y semen. Igual es terrible cómo Aira se copia de Copi. Me da intriga qué dirá en su ensayo Aira.

jueves, 11 de febrero de 2010

La novela de Perón, de Tomás Eloy Martínez

1. Tomás Eloy Martínez se murió hace poco: el 31 de enero. Yo empecé a leer este libro en algún momento de octubre o noviembre de 2009, y lo terminé recién el 11 de febrero de 2010. Es decir que el tipo se murió mientras yo lo estaba leyendo. Antes ya me parecía un problema leer a Martínez, por ejemplo no lo saqué nunca de la mochila en la facultad por esto de que era medio conservador y de La Nación y me iban a mirar mal (yo suponía). Pero desde que murió, el problema pasó a ser que no sólo estaba leyendo al tipo de La Nación, sino que además lo estaba leyendo cuando recién había muerto, y me sentía como el que se pone la camiseta de Los Fabulosos Cadillacs porque se juntan y tocan en River, o el que se compra el DVD posmortem de la negra Sosa grabando el disco pre-mortem. Tan es así, que casi me hago famoso, pero mis afanes me lo impidieron. Resulta que pasó esto: http://clubculturalmatienzo.files.wordpress.com/2010/02/revistaenieweb.jpg Donde dice "Más allá, un chico de anteojos lee una novela de Orlando Rodríguez mientras aguarda el comienzo de la función", ese soy yo. La novela de Orlando Rodríguez que pensó Erlan que yo estaba leyendo es Chiquita, la historia de una enana cubana o algo así, que también está editada por Alfaguara y es igual de voluminosa, aparentemente; debido a mi pudor intelectual ni él ni nadie vio la tapa. Oquéi, lets muv on.













2. La novela de Perón, de Tomás Eloy Martínez, es un socotroco de 478 páginas que pesa como si tuviera el doble en la edición que leí yo (la de la foto). Sucedió que un profesor en la facultad mencionaba mucho al libro este cuando hablaba de Perón y de Ezeiza, y entonces me pareció que valía la pena. Una anécdota: Según este profesor (y según la novela) durante los últimos años de Perón en Madrid, en su casa de Puerta de Hierro el general ya no daba ninguna orden, por decidia y también porque López Rega hacía todo por él, desde decidirle la agenda, lo que se iba a poner o lo que iba a comer, hasta abrir o cerrar el paso a las múltiples visitas. Con todos era igual, menos con Martínez. El general le había tomado mucho aprecio al periodista, y si se enteraba que estaba lo hacía pasar directamente. López Rega trataba de estar siempre presente en las conversaciones de Perón y Martínez, así que una vez el periodista le dijo al otro: "General, yo vengo a hablar con usted, no con su mucamo". Eso le valió a Martínez tener que rajarse apenas se murió Perón, por amenazas de la AAA, y no poder volver hasta el '83.

3. La novela de Perón es una historia coral, con personajes cuyos derroteros confluyen en Ezeiza cuando va a llegar Perón a la Argentina y ocurre la masacre esta. Los personajes que se van delineando son tanto de los fachos como de los montoneros. También hay algunos que son apolíticos, y sirven para contar la infancia y juventud de Perón, y en Ezeiza aparecen como un grupo de viejos que una revista juntó ahí para hacer un fotoreportaje porque todos conocieron a Perón en otra época: un primo, la hermana de la primera mujer, etc. Un personaje, Zamora, es el obvio alterego de Martínez. Pero el autor hace algo interesante: en un momento, Zamora empieza a hablar de Tomás Eloy Martínez como de un periodista al que conoció. El mejor capítulo se llama "Primera persona", y el que habla es Martínez, acerca de cuando conoció a Perón la primera vez que le hizo un reportaje.
Entonces, me le acerqué. Le oí decir exactamente lo que yo esperaba que dijera. Sentí que él siempre adivinaba cómo lo veía el otro; que él se adelantaba a encarnar esa imagen. Había sido ya el conductor, el General, el Viejo, el dictador depuesto, el macho, el que te dije, el tirano prófugo, el cabecilla del GOU, el primer trabajador, el viudo de Eva Perón, el exiliado, el que tenía un piano en Caracas. Quién sabe qué otras cosas podía ser mañana. Tantos rostros le vi que me decepcioné. De repente, dejó de ser un mito. Finalmente me dije: él es nadie. Apenas es Perón.
Eso es por el principio del capítulo. Tiene nueve carillas, en una novela de 478, pero es sin duda el mejor capítulo. Por un lado, porque a pesar de ser muy literario, te acerca más a conocer a Perón que todo el resto de la novela. Además, y a pesar de lo pretencioso o tal vez por eso mismo, es el capítulo más sincero creo yo. Y como dije antes eso era lo que buscaba en la novela. Me gustan mucho los epígrafes de frases de Perón en algunos capítulos. Por ejemplo
Cuando los chinos quieren matar a los gorriones, no dejan que se posen en los árboles. Los hostigan con palos, no dejan que se posen, y así les van quitando aliento, hasta que se les rompe el corazón. Con los que quieren volar mucho, yo hago lo mismo. Dejo que vuelen. Más tarde o más temprano todos se caen, como los gorriones.
Perón al autor, junio de 1966
Después, lo otro que está re buenísimo súper guachi es el diario de viaje de Mercedes Villalda Achával de Lonardi, la viuda de Lonardi. HECHOS REALES: Resulta que Perón y su primera mujer, anterior a Eva, vivían en Chile donde él era el agregado militar del gobierno argentino, en el '38. A Lonardi y a su mujer Mercedes los mandan a reemplazar a la pareja peronista. Durante un par de meses conviven, las mujeres se hacen amigas, Perón le enseña la tarea a Lonardi y le transmite todos los datos y la información correspondientes al cargo, y una misión: un chileno va a delatar secretos militares, Lonardi tiene que ir a la casa de un argentino a fotografiar unos planos, no lo puede hacer en la embajada porque no dá hacer espionaje ahí. Perón y su señora se van. Lonardi hace el trabajo y lo agarran con las manos en la masa. Como es un espía, lo encarcelan. Perón le había tendido una trampa. Ahora, fill in the blancks: ¿quién es el primer presidente de la Libertadora, el golpe de estado que derrocó a Perón en el '55? __________________ . Para la novela Martínez consiguió el diario de viaje de la esposa de Lonardi. Muy bueno. Otra cosa que me gusta es cómo construye al personaje Perón, que cuando aparece es tan fuerte que el narrador omnisciente que habla todo el tiempo termina entregándose, y de pronto el que habla en primera persona es Perón, sin que se introduzca el diálogo.

4. En mi opinión, si alguna vez se topan con el libro, agarren y lean el capítulo 14, y ya está. Salvo que tengan mucha intriga sobre Perón y lo que pasó en Ezeiza y todo eso, que para ver eso está bueno aunque claramente sea literatura y claramente esté sesgadísima la mirada del autor. El libro abona mucho a la teoría de que Perón era bueno y la culpa de todo la tiene López Rega. De hecho, el final es muy hollywoodensemente en ese sentido.

viernes, 5 de febrero de 2010

Patriotas : Héroes y hechos penosos de la política argentina, de Juan José Becerra

1. Me da re paja re escribir esta re seña así que la hago re corta. Este libro es lindo y salió en el verano para que los progresistas lo leyéramos en la playa. Yo, sin embargo, lo leí haciendo caca, viajando en bondi y tomándome una birra, en ese orden y en muy poco tiempo. Becerra es un periodista. El libro analiza crítica e irónicamente a algunos de los nuevos personajes de la argentina neo conservadora: hay un capítulo acerca del rabino Sergio Bergman, uno sobre monseñor Aguad, uno sobre De Narváez (muy gracioso), uno sobre el gaucho trucho este de la Federación Agraria, y uno muy bueno sobre Aguinis y su libro caca Pobre patria mía. Después hay un par sobre el conflicto con el campo y sobre el mundo sojero y cómo funciona el negocio de la soja que son interesantes, y en uno de ellos además hace un análisis de los libros El juguete rabioso de Arlt y Don Segundo Sombra de Güiraldes para relacionarlos con las ideas sobre el campo y la ciudad en la Argentina nuestra de cada día amén. Se destaca el hecho de que a pesar de ser muy anti opositores, el libro no deja de criticar de manera bastante dura al kirchnerismo (sobre todo por los errores boludísimos que cometieron con la 125). That's all folks!

viernes, 22 de enero de 2010

Cómo conocí a Evita y me enamoré de ella, por Juan Perón

1. Mientras estaba leyendo La novela de Perón (reseña, próximamente), un día en la librería de Darío vi que estaba este librito y me lo compré, por dos motivos. Uno, por la tapa:



Dos, porque en la novela y en Argentina III me hablaron sin parar del compañero peronista Perón y sus escritos, y yo no había leído nada y quería ver cómo escribía, sin para eso tener que leer estrategia militar. También influyeron el precio y el hecho de que ese día me compré un montón de libros, en una especie de ataque de despilfarro.

2. El libro está editado por el Instituto de Altos Estudios Juan Perón que dirige Antonio Cafiero (guarda). Consta de un prólogo de Cafiero, un artículo histórico sobre el contexto de producción del documento (fue durante el principio del exilio de Perón, en Panamá), un artículo en el que se compara como en línea histórica las vidas de Perón y Evita (está muy bueno), luego el documento propiamente dicho (pueden leerlo completo acá), un documento de dos carillas en el que Evita cuenta en sus palabras cómo conoció a Perón (creo que es transcripción de un discurso), y finalmente un artículo acerca del recorrido que hizo el cadaver de Eva desde el '55 hasta el '73. Y también trae fotos de la feliz pareja, que son muy lulus. La letra es enorme y la tipografía muy linda. Lo mejor es sin duda el documento de mi general cuánto valés, porque se va de tema un montón y se pone a hablar de otras cosas. Es gracioso cuando dice que él hizo el primer plan Marshall de la historia, porque le donó a la España franquista y a la Italia post WW2 un montón de trigo para que no se murieran de hambre. Y después habla de cuando fue Evita a hacer el recorrido por Europa en su nombre, y de cómo la recibieron como a una reina en todos lados, y está bueno porque en La novela de Perón hay un capítulo en el que el General se queja, recordando ese momento, de la envidia que le tuvo a Evita por cómo la trataron cuando a quién debían haber agasajado así era a él.

3. Cómo conocí a Evita y me enamoré de ella es copado como libro-objeto. También está bueno para regalárselo a una novia peronista. Yo por ejemplo se lo voy a regalar a la novia peronista de mi papá.

La noche es virgen, de Jaime Bayly

1. La noche es virgen es un librito de Anagrama que se ganó un premio Herralde de Novela, se ve que por falta de competidores decentes porque sino no sé por qué. Como no sé por qué, vamos a indagarlo: Si nos fijamos quiénes ganaron los premios estos, podemos observar que yo no conozco a casi nadie de los que ganaron antes del '97; que en el '97 ganó Bayly, y que al año siguiente ganó Los detectives salvajes de Roberto "El Chavo del 8" Bolaño. Las diferencias de trascendencia entre La noche y Los detectives son descoyantes: mientras la primera es una novelita que estuvo bien leer en el verano, la segunda es una de las mejores novelas que leí hasta ahora. En fin, quiero decir que no entiendo la coherencia del jurado ese, pero ta, problema del finado Herralde. Sigamos.

2. (En referencia al post de La presa: otra cosa que podemos observar en los premios estos, es que Justo Navarro es alguien que casi ganó un premio, y que escribió cosas. Así que descarto mi teoría de que fuera un oscuro empleado de la editorial al que le pidieron que ocupe espacio. Igual, eso es lo que hace, y además te caga una sorpresa: no lean el prólogo de La presa.)

3. Para quién no conoce a Jaime Bayly, el señor este es un peruano que escribe libros y que también trabaja en televisión, es como una star de ese mundo latinoamericano que gira en torno a Miami. Digamos que de alguna manera está en el mismo plano que Susana Giménez (papapapa parabá, papapapapapá). Acá en Argentina se hizo conocido en algún momento de principios del 2000 por hacer la gira de los programas faranduleros diciendo a todo mundo que es bisexual, algo que produce mucho escándalo en Perú pero que acá, ta. Creo que también se le declaró a Mariano Grondona o algo así. Este es Jaime Bayly en un buen momento, y este es Jaime Bayly ahora. Yo tenía una muy mala opinión sobre el personaje. El libro hizo que mejorara. Pero después vimos por televisión satelital el programa de Bayly que debe grabarse en Lima o en Miami, y estaba el tipo, sentado en un escritorio con una tela detrás (onda comunicado de Al Qaeda) hablando de lo elegante que le parecía Juanes y alguna mersada horrible más, sobre Arjona o algo así. Así que mi opinión volvió a caer. Además era muy aburrido.

4. PERO volviendo a la literatura, que es lo importante, (qué importante guarda). La noche es virgen tiene como protagonista a Gabriel Barrios, un alterego de Bayly de 21 años o así que trabaja de conductor en televisión y recorre las calles de Lima evitando ser reconocido e intentando garchar con otros varoncitos. Gabriel conoce a Mariano, se enamora, después conoce a la hermana de Mariano, se calienta, en algunos momentos toma F...FALOPA!, se endurece, y así. Está escrito en un modo coloquial con mucho slang limeño y un ritmo así muy trepidante que hace que leas rápido, pero a mí el chistecito ese ya no me conmueve mucho, ya leí El atravesado, que lo hace mejor (con el slang de Cali de los '70s), y también Delirio de Restrepo que lo hace mejor. De todas formas, aunque yo no me caiga de culo en un mambo re copado, es un buen recurso y es uno de los aciertos de la novela; otro acierto es el estilo de monólogo interno que sumado al ritmo hace que en ciertas partes te está contando algo que ya pasó y él ahora recuerda, y en ciertas partes está caminando por Lima en este momento y vos le estás leyendo los pensamientos, o más bien él te los está transmitiendo como si del mismísimo Charles Xavier se tratara; y todo eso sin solución de continuidad. Y el final me gustó, me hizo acordar al de Factotum.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

La presa, de Kenzaburo Oé

1. Es el Japón de la guerra, en un pueblito muy rural y pobre. El pueblito queda incomunicado por algún avatar de la guerra, justo cuando los cazadores encuentran en el bosque un avión yanqui caído, y a su piloto, un soldado negro. Los pueblerinos capturan al soldado enemigo y lo encadenan, pero no pueden tomar ninguna decisión hasta que lo vean las autoridades, que están en la ciudad a la que no pueden llegar. Con el tiempo el soldado negro sigue prisionero pero todos ya se acostumbraron a él, y camina suelto, con los japonecitos siguiéndolo por todos lados, fascinados con la criatura mitológica. Y después pasan otras cosas.

2. Está muy bien escrito. El protagonista es un nene y eso está muy bien desarrollado también. Oé tiene una capacidad enorme para el increscendo. Yo lo leí de la edición de Página/12 que salió hace tres meses, que sale nueve mangos y es recomendable. Si lo llegan a leer, les sugiero que no lean el prólogo porque es un resumen del libro entero. Además el prologuista es Justo Navarro, y ¿quién es Justo Navarro? Me parece una truchada para ocupar hojas.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Carta a un escritor latinoamericano y otros insultos, de Leo Maslíah

1. Este libro reúne un montón de cuentos cortos, de entre una y cuatro carillas, que lo convierte en una lectura ideal para cuando uno hace caca. El chiste en la mayoría de ellos se basa en el humor más pavo, y eso está muy bien. El cuento del título es este, que es menos pavo. Acá hay otros dos cuentos. El mejor es uno más largo que ahora no me acuerdo el nombre pero es todo el cuento muchas variaciones de un párrafo de la introducción de Payasadas (Slapstick or Lonesome No More), de Kurt Vonnegut. Cuando me devuelvan el libro transcribo el párrafo. Y explico mejor. Por fuera de ese cuento, los demás son mejores mientras más cortos. Fin.

2. ¡Oh! Justo en este momento llegó Dani y me devolvió el libro de Masliah. El cuento se llama Una familia divertida. El epígrafe, de Vonnegut es:
En una ocasión le conté a mi hermano que cada vez que intentaba reparar algún desperfecto de la casa, perdía todas las herramientas antes de terminar el trabajo. -Tienes suerte -me contestó-, a mí siempre se me pierde todo lo que investigo. Nos reímos.
Y entonces el cuento de Masliah se estructura en párrafos, así:
En otra ocasión, Angélica, nuestra ama de llaves, quedó encerrada en la casucha del perro. Esa noche, él tuvo que dormir en la jaula del canario. Nos reímos.
Una noche de invierno papá estaba triste y mientras todas nos acurrucábamos junto al fuego mamá, para consolarlo, le contó veinte chistes. Con los dos primeros nos reímos.
Una vez, mi hermano Heinz y yo sorprendimos a mi prima conversando con Gertrude, su muñeca. Mi prima expresaba pensamientos de gran fineza e ingenio, pero las respuestas de Gertrude eran tontas e inoportunas. Al principio nos calentamos pero después nos reímos.
Y va gananando en absurdo. A mí me parece very clever.

martes, 15 de diciembre de 2009

Bar del Infierno, de Alejandro Dolina

1. "Ella le preguntó si le gustaban los valses, y entonces fueron construyendo a través del muro una interminable conversación de fingidos asombros ante coincidencias que son inevitables entre las personas vulgares. Ella le prometió que se llamaba Mara y que amaba la pintura."

2. Siguiendo en la línea uncool, leí este libro, escrito por uno de los hombres cuya estética más me hace acordar a la palabra fugazzeta: Alejandro Dolina. Resulta que íbamos a ir a entrevistar a Dolina para el programa del tango para el que trabajé, porque el tipo sabe mucho. Por cosas del destino los que teníamos que ir éramos el director colombiano, su asistente colombiano y yo. Parece ser que Dolina es muy intolerante, y que si lo vas a entrevistar tenés que saber todo sobre él y compartir sus gustos y felicitarlo y llamarlo Maestro (cosa que ya noté con Ferrer, por ahí es un rasgo común de los tangueros viejos, no sé). Todo mi vínculo con Dolina es que leí hace ocho años Lo que me costó el amor de Laura, pero sin escuchar el cd (es una ópera tanguera), y nunca escuché su programa de radio ni recuerdo haber visto el de la tele, ni nada. Entonces agarré y me leí su último libro, éste, que saqué de acá de la biblioteca.

3. Debo reconocer que me sorprendí gratamente. Yo pensaba que me iba a encontrar con todos cuentos de Flores y el barrio y el fantasma del carnaval; pero aunque están esos, también hay cuentos de China y de la India y el Tao y también el rey y los caballeros, rarísimo. Y son buenos, además. Algunos son muy buenos, otros hasta ahí. Por ahí a ustedes lectores les parece obvio que Dolina es bueno, pero yo tenía un prejuicio. Igual no me cae bien, pero que escribe, escribe. Y que sabe, sabe. Y que leyó a Borges, bien o mal, leyó a Borges.

4. Transcribo uno que me gustó. Se llama "Magos".

Hsu Tang y Chao Ping tenían el poder de obrar prodigios. Una mañana se encontraron a orillas de un arroyo, en la región de Mingchong.
En el primer recodo de la conversación, Hsu Tang enfatizó un pensamiento ordenando al arroyo que dejara de fluir. El agua se detuvo inmediatamente. Chao Ping le retrucó entonces disponiendo el inmediato florecimiento de un sauce. El árbol se apresuró a cumplir. Los dos magos se entusiasmaron con aquel contrapunto y entre risas y vino siguieron demostrando su poder durante todo el día.
Al llegar la noche, la región de Mingchong se había transformado enteramente. Los lugareños no reconocieron su propia tierra y pensaron que alguna fuerza mágica los había alejado de ella. Inmediatamente, emigraron en busca de su hogar. Sólo algunos, deseosos de experiencias nuevas, permanecieron allí.
El maestro Wu Chang contó esta historia a sus alumnos. Al terminar el relato, les preguntó si habían entendido algo.
Uno respondió que la vida era un sueño de cambios vertiginosos y que nadie era nadie.
Otro, mientras se alejaba al galope, gritó que sólo podía regresarse hacia adelante.
El más joven recitó:
-Quien quiera volver al primer amor deberá buscarlo en otras mujeres.
Wu Chang dijo entonces:
-Me voy para siempre. -Y se sentó en silencio.

5. Lo otro que sabía de Dolina previamente es la frase suya de que todo lo que el hombre hace es para seducir a una mujer, que es una buena frase. Se aplica a los personajes de sus cuentos, por lo menos.

viernes, 11 de diciembre de 2009

La ley de la ferocidad, de Pablo Ramos

1. Primero quiero decir mis críticas: Hay dos cosas que están mal a mi entender. Por un lado, hay un problema con el tiempo. Las trescientas cincuenta y pico de páginas que tiene el libro dan cuenta de dos días en la vida de Gabriel Reyes, los dos días que dura el velorio de su padre. El narrador es el protagonista, desde un momento posterior al de la historia, quien además recapitula sucesos de su pasado y del de su padre continuamente. Están muy bien todas las transiciones de presente de la escritura a presente de la historia narrada a pasado de ambas, son cosas onda "Escribo 'Camino por Rivadavia' y camino por Rivadavia, ahora cuando debería estar en el velorio de mi padre" (no tengo el libro acá, no es una cita, pero es algo así). Lo que está muy mal es que de tanto moverse, Ramos el autor perdió la noción del tiempo. Todas las cosas que Gabriel Reyes hace en el presente de la narración, ahí donde está su padre muerto, no entran ni en una semana, mucho menos en dos días con sus noches. La cantidad de veces que se sube a autos y viaja de Capital a Avellaneda, de Chacarita a Retiro a la villa de no sé dónde a Plaza Flores a Plaza de Mayo, y encima hay momentos en que duerme y encima tiene que ubicar la acción, los lugares. No dan los tiempos ni ahí. Es muy difícil además seguir el tiempo en el presente, tener idea de si está de día o de noche, en qué día está and staff.
Lo otro que no está bien es que más o menos en la página 335, de pronto y de la nada, el personaje te dice "cuando yo era adolescente me decían Jesús porque era muy católico y un día vi a un cura cojerse a un mogólico" (again, no es cita, acá es sólo la idea). ¡Cualquiera! ¡Súper descolgado! Si la leen van a ver que no tiene nada que ver ni con lo que venía pasando, ni con lo que sabemos del personaje durante toda la novela. Es como que por el final el autor dijo "¡uy, no bardié a los curas!" o algo así. Muy trucho eso.

2. Por lo demás, la novela está muy bien. Está muy bien escrita, como ya dije más arriba las transiciones están re bien; tiene buenas frases. El muchacho este, Gabriel Reyes, quien además creo que protagoniza otra novela de Ramos, es un hijo de puta, y como tal dice cosas graciosas como que unos coreanos, que están en un quilombo, "seguro que tienen la pija como arrolladitos primavera, seguro les piden a las pibas que se metan milanesas de soja en el culo" (no es cita). ¡Ah, la trama!: Gabriel Reyes es guitudo, pero no siempre fue así: su padre siempre fue de clase baja y peronista, obrero de una fábrica, y él mismo nació en el Viaducto, zona horrible de Avellaneda. Su padre muere, y él organiza un velorio de dos días para esperar a un tío de Sicilia. Por el velorio pasarán todo tipo de personajes relacionados con su propio pasado, así como con el de su padre (el énfasis que en la contratapa se da a la aparición de las ex-esposas, es en realidad un capítulo solo, y no tiene ninguna relevancia para la historia general). Gabriel es un alcohólico y merquero asqueroso, muy repugnante, asco caca, (aunque parece que está bueno porque se levanta minitas), y durante los dos días de la acción, va a comenzar a resolver póstumamente su relación con su padre, pasándola muy mal y tomando mucho wisky.

3. La mejor escena es la de las palomas.

4. Joni me dijo que odió a todos los personajes de la novela, pero que de todos modos eso le pasa últimamente con todas las novelas.

domingo, 6 de diciembre de 2009

No juegues con fuego porque lo podés apagar (y otras piezas), de Leo Maslíah

1. ¡Sí, Leo Maslíah, el de Zanguango! Y con este libro comienza una seguidilla de lecturas uncool que estuve desarrollando últimamente. Y esta no es la más uncool.

2. Este es un libro de Ediciones de la Flor que tiene cuatro obras de teatro que escribió él y que se presentaron en Uruguay y en Argentina con él dirigiendo y actuando en algunos casos. Las obras son Juegos de salón, de 1990, El ama de llaves, de 1984 (que es como una obra de Chesterton drogado), Democracia en el bar, de 1986, y la del título, de 1993, que vendría a ser un La cantante calva charrúa. Son muy graciosas, de reirse para afuera, no de sonrisita de aprobación. La del '84 y la del '86 tienen cierta temática relativa a la dictadura que en Uruguay terminó en el '85.

3. En fin, eso.

martes, 1 de diciembre de 2009

Primer amor, últimos ritos, de Ian McEwan

1. En la biblioteca recibimos los dos diarios horribles todos los días, y los miércoles recibimos además, Página. Es discutible, pero para mí Página es un diario que se puede leer: con La Nación y sobretodo con Clarín no puedo pasar de página sin verme moralmente impelido a comentar en voz alta lo pelotudos que son los periodistas, lo pelotudos que son los titulares, los copetes, las volantas y los etcéteras. Y Nick. Sobre todo Nick. A Nick hay que hacerle un juicio popular y luego aplicarle la justicia popular, condenado por hacer los chistes más pelotudos del mundo. Los que no tienen contenido político son muy pelotudos. Y los que tienen contenido político son tipo: Personaje 1:- Cristina cada vez es más puta. Personaje 2:- Y cómo roban los Kirchner. Personaje 3:- Nunca estuvimos peor, el mundo se ríe de nosotros. Fin. Suele olvidarse de que tiene que hacer un chiste y se queda en eso. Ejemplo (es el del día de hoy; se puede hacer la misma operación con cualquier día, posta):



Bueno. ¿Alguién se río? ¿El chiste está en la cara de Shakira? El chiste podría ser reemplazado por un cartel que dijera: "Los Kirchner llegaron a donde están por la renuncia de De La Rua... SHAKIRA SHAKIRA".
Me fui de tema. Vuelvo. La cuestión es que primero recibíamos el Página por el libro Historia de la economía argentina del siglo XX, que salía en fascículos, y cuando eso se terminó vino lo de Galeano y seguimos. Nunca fue por el diario en sí, eso iría en contra de las estructuras mentales de mi jefa. Un día hace poco salió la propaganda de que Anagrama por su aniversario sacaba una colección de títulos de ellos en formato caca para vender con el diario del domingo por nueve mangos.
Yo no me llevo muy bien con mi jefa, y muchas veces nos peleamos como nenes chiquitos. Pero yo tengo 23 y ella 65. No sé quién de los dos tiene más derecho a comportarse como nene chiquito. Capaz ella. Si yo le propongo algo, ella va a decir "sí pero" más algo que se inventa en el momento. Es muy enervante.
Toda esta introducción no era necesaria salvo para contar que la colección la quiero para leerla YO y sólo YO, y que probablemente vean acá comentados todos los libritos estos porque son muy cortos y los leo en el laburo. Ya leí el primero, que es el del título. En realidad el primero es uno de Auster pero el kioskero, que es un pésimo emprendedor, nunca lo trajo.

2. Primer amor, últimos ritos es un libro de cuentos. Mi primera impresión es que McEwan no es nada original. Pero luego leo que el librito es de 1975, así que debo concluir que a lo mejor es original, pero en el contexto de otros autores posteriores, lo que tiene de transgresor se diluye bastante y el efecto de originalidad chuf chuf. Valen la pena un par de cuentos: me gustaron "Fabricación casera", en el que un chico que descubre la sexualidad empieza a fijarse en su hermanita (menor), y "El último día del verano", también protagonizado por un chico, que es huérfano y que vive con su hermano y otros drogones; es su último verano antes de la secundaria, y se muda con ellos una mujer muy gorda llamada Alice. Alice es un buen personaje, me cayó re bien, qué lulu. Y sobre todo me gustó "Conversaciones con un hombre armario", que está re bueno. Este último es verdaderamente ingenioso, y además la crueldad que el autor intenta transmitir todo el tiempo acá está tataratatá. No adelanto nada. "Pollón en el escenario" es malo (así, categóricamente). "Mariposas" es bueno pero predecible: un tipo raro y casi ermitaño es testigo de la muerte de una nena que se ahoga. Me gusta el título. Y hay dos cuentos más, que están bien pero ta. Un besito.