jueves, 20 de septiembre de 2018

Rick and Morty: volume one, de varios sujetos


1.
Me prestó Agustín este cómic de Rick y Morty que no está escrito por Harmon y Roiland pero igual está más que bien, muy bien, bastante bien, todo muy Rick y Morty. Son historias originales, no adaptadas del dibujito, valen la pena si te gustan R y M y si no te gustan no sé qué decirte.

martes, 18 de septiembre de 2018

El buda de los suburbios, de Hanif Kureishi

1.
¡Cuántos libros del año que tengo este año! El buda de los suburbios es de 1990, pero nimporta nada, para mí es de lo mejor que leí en 2018. Y con lo mucho que me gustó también Intimidad, Hanif gana el premio revelación masculina a mejor escritor británico-paquistaní de este borgspot.

2.
Además este año vi una película británica que tiene guión de Hanif y en la que Daniel Day Lewis muy joven hace un personaje gay, y también me gustó mucho. Se titula My Beautiful Laundrette (1985), el guión está publicado en la colección Anagrama de Página 12 y algún día lo voy a leer, o no.

3.
El buda de los suburbios es un bildungsroman de esos largos y llenos de personajes en los que pasás tanto tiempo metido que te sentís en casa y no querés que se termine. Empieza a fines de los '60s, con la muerte del Swinging London, y termina unos diez años después, en la era del post punk y en la inminencia de Margaret Tatcher. Karim es "un inglés de los pies a la cabeza, casi": de madre inglesa y padre pakistaní, en la primera parte del libro tiene unos quince años y fuertes deseos de irse del suburbio en el que vive, de tocarle el pene a su compañero Charlie, y de ser reconocido por su padre. En el primer episodio de la novela pasan algunas de estas cosas, no les voy a decir cuáles. A todo esto el buda del título no es Karim sino Haroon, el papá del protagonista, y en un principio la novela parece que se va a centrar en él, y en cómo deja de ser un empleado público para pasar a ser un gurú new age merced a la credulidad de la clase media blanca, pero después no: con el paso de los episodios va pasando el tiempo, y mientras Karim va descubriendo qué quiere ser, la novela nos pasea por el derrotero de muchos otros personajes que lo rodean, cada quien siguiendo otro devenir posible de los británicos años '70s.

4.
Con respecto a la ideología, es notable cuán liberal llega a ser Hanif. Se toma más de una página para defenestrar los idealismos de izquierda, desde los troskistas hasta los hippies. Y también es curioso cómo a todos los personajes les va cada vez mejor económicamente, aunque capaz haya sido un común denominador en la época (no creo). 

jueves, 30 de agosto de 2018

El volcán: un presente de la historieta latinoamericana, editado por José Sainz

1.
Una moda muy feliz del mercado editorial historietístico argentino, que no sé si responde a lógicas de producción en épocas de macrisis o a qué carambolas, es la de las antologías de historietas cortas de autorxs varixs. Hace un tiempo leí, reseñé y comparé Distinta: nueva historieta argentina, de Liniers y Martín Pérez (comp.), con Informe: historieta argentina del siglo XXI, de José Sainz (comp.), a las respectivas entradas les remito. Después pasó un tiempo y fui más pobre y luego menos pobre pero igual pobre y finalmente el hombre que me proveyó la vida y el genoma me regaló, en el aniversario de ese acontecimiento, esta nueva antología que en lugar de ser argentina es latinoamericana, y yo se lo agradecí.


2.
De las tres antologías que mencioné, esta es la más gorda: 42 historietas trae, y por ende también es la más despareja. Hay cosas muy buenas, y cosas muy malas. Otro flanco flaco del libro gordo es que a pesar de ser latinoamericana, no hay de todos los países, pero eso puede tener que ver con variadas causas, siendo la principal seguramente (y en realidad se lo pude preguntar al propio Sainz en una Feria) que en algunos países no hay movida actual de historietas locales, o es muy débil o subterránea. Hay mucha historieta peruana, mexicana, argentina y colombiana. Brasil está bien representado (y lo más hermoso es que las historietas están en portugués, con la traducción añadida aparte en un fanzine adjunto), Chile no tanto (me extraña el argumento de Sainz en este punto, ¿no hay historietas chilenas?), de Uruguay, Paraguay, Bolivia, Venezuela y Costa Rica hay una de cada una, y después hay unos pares portuguesas, no sé por qué. Otro punto a favor es que cada vez hay mejor paridad de géneros en les autores, mucha historietista mujer. Mis historietas favoritas fueron la venezolana y la paraguaya, y la de la colombiana Power Paola. Va una página de la paraguaya Regina Rivas a modo de cierre de esta vaga reseña porque del venezolano Carlos Sánchez Becerra no encuentro.




sábado, 25 de agosto de 2018

El desapego es una manera de querernos, de Selva Almada

1.
El libro se llama El desapego es una manera de querernos, pero el cuento que da título al libro se llama "El desapego es nuestra manera de querernos". ¿Por qué? No hay por qué.

2.
El volumen viene así: Primero hay dos cuentos largos y en capítulos, o sea dos novelas cortas, que se llaman "Niños" y "Chicas lindas". Son, como todo el libro, relatos rurales con algo de la tensión sexual de la hora de la siesta y de la presencia tácita de la muerte y sus vínculos con los vivos. Están buenos, pero menos. No sorprenden.

3.
Después hay una serie de cuentos interrelacionados que se llaman "En familia". Como Bukowski con las macetas, Selva agarra una situación (el suicidio del tío Denis y lo que pasa a su alrededor, antes y después en el tiempo), y la vuelve a contar una y otra vez, en varios cuentos distintos, desde diferentes ángulos, repitiéndose y no repitiéndose. Acá se empieza a poner más interesante la cosa.

4.
Y después vienen los cuentos cortos ("Relatos dispersos") increíbles maravillosos magistrales con estructuras re locas que empiezan y terminan en cualquier lado y te dejan con el culo en el agua. El libro se vuelve droga y no lo pude dejar de leer. Y el último cuento ("Los conductores, las máquinas, el camino") es el mejor.

5.
Selva Almada es la discípula de Laiseca y sin embargo poco hay del estilo de ese en la prosa de ésta. Igual si hacemos un esfuerzo, lo encontramos a Laiseca, pero no creo que haga falta: claramente Selva Almada llegó a Laiseca con un estilo propio muy cultivado. Si un día la conozco la pregunta que le hago es esta: dónde encuentra ella que se le coló Laiseca en la escritura. Me da intriga.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Esio Trot, de Roald Dahl

1.
Todo libro de Roald Dahl garpa. El señor Dahl es otro que nunca me decepciona. Para los que no saben, estamos hablando de literatura infantil, ágil e inteligente, sin finales específicamente felices, del autor de Charlie y la fábrica de chocolates y de Matilda, entre otros. Yo llevo leídos unos cuantos, varios en inglés (porque mucho de la gracia está en la prosa) y me encanta. Este, justo, no está tan bueno: se trata de un señor que engaña a su vecina de abajo cambiándole la tortuga por otra más grande para que ella crea que él tiene poderes, y así conquistarla. No hay aprendizaje al final: ella es engañada y él logra su cometido. ¿Roald machirulo? Hagamos un seminario para debatirlo.

domingo, 19 de agosto de 2018

El número 73304-23-4153-6-96-8, de Thomas Ott

1.
Tremendo cómic silente de un austriaco que dibuja con una técnica llamada "tarjeta de raspado" (yo pensé que era grabado pero no). Cuenta la historia de un verdugo que se encuentra en la sala de ejecuciones un papelito con una secuencia de números (la del título, claro) que después no puede dejar de ver por todos lados. Habla de la superstición, del destino, de las profecías autocumplidas, de la codicia, de la justicia poética Y DE MUCHAS COSAS MÁS NO TE LO PIERDAS.

2.
Los dibujos son una locura.


3.
Mi amiga la lobi me dijo que se nota que me gustan mucho las historietas porque se terminan muy rápido para lo que cuestan, o sea la relación precio/durabilidad es poca si sólo las querés leer una vez. Bueno, una historieta silente (esta es una novela gráfica pero es igual) más rápido se lee, así que más se cumple el dicho de la lobi. Igual esta no es cara, la editó Locorabia hace bastantes años, pero si son pobres y están al pedo es de las que se pueden leer de parados junto al anaquel de la librería. #Macritips.

sábado, 18 de agosto de 2018

La niebla, de Stephen King

1.
Stephen no te decepciona nunca, no te deja a pata, no te defrauda, siempre paga, nunca se tira a chanta. Hasta en sus novelas menores, como esta, intitulada en inglés The Mist y publicada originalmente en 1980, que yo compré en un kiosco de revistas polvoriento junto a otros saldos de la increíble colección que sacó Sudamericana hace unos años y que cómo no me avivé qué boludo por favor. Como Stephen nunca falla, me compré uno de cada título disponible, incluyendo una novela de 430 páginas que se llama Cell y en su tapa nos muestra un celular con tapita re 2005... ensangrentado... uuuuuh. ¿Saben qué es lo peor? Que seguro está buenísima. Algún día les contaré.

2.
El libro que yo compré bajo el título La niebla, en inglés se llamó Skeleton Crew y es una compilación de tres historias: una novela corta -The Mist- y dos cuentos: "El mono" y "El atajo de la señora Todd". Vamos de a uno.

3.
The Mist es un éxito porque es de esas historias de terror, por lo general de zombies aunque no es el caso, en las que lo que importa no es lo paranormal sino lo que la sociedad hace con ello. En este caso, tras una tormenta que derriba árboles y corta cables, un pintor y su hijo de 5 años conducen su auto hasta el supermercado de la localidad veraniega en la que se encuentran (un lugar tipo Lake Ozark) para comprar provisiones. Pronto, una extraña niebla lo cubre todo, y en la niebla hay cosas. COSAS RE LOVECRAFT. Es como una cruza de Lovecraft con El Eternauta, digamos. Cuestión que adentro del supermercado se está a salvo, pero por tiempo limitado. La gente se va poniendo nerviosa, hay una fanática religiosa... ia tu sabes. La versión cinematográfica de 2007 es sorprendentemente buena y adecuada a la novela -tiene buena parte del elenco que después formará parte de The Walking Dead-, excepto por el final agregado: justo donde termina la novela, la película agrega una cosita más, totalmente innecesaria y detestable y yanqui, y contraria al espíritu de la novela. Pero bueno, la peli está buena igual.

4.
"El mono" es un cuento mediocre para los parámetros de Stephen, sobre un mono a cuerda que provoca tragedias. Nada que agregar. Hay un lago también. Y nenes. Todo muy Stephen pero en piloto automático. El otro cuento en cambio, "El atajo de la señora Todd", para empezar no es de terror, aunque tiene una parte que eriza los cabellos de la nuca. Hasta diría que es de amor. Muy genial. Tiene autos y mujeres en autos y otras dimensiones, todo muy Stephen también pero en plan capo.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Magnetizado, de Carlos Busqued

1.
Tiendo a no leer la contratapa de los libros, porque spoiler alert. Lauri me regaló éste por mi natalicio, y lo empecé a leer sin más referencias que haberme sido recomendado el título anterior de Busqued, Bajo este sol tremendo, novela, adaptada al cine por Caetano en la excelente película El otro hermano. Así que supuse que estaba empezando una novela. O por lo menos, una ficción, porque desde el vamos el formato de entrevista o diálogo que toma el libro y en el que además hay distinta tipografía para el preguntado y el preguntador no parece corresponder con la tipología de una novela. Así que leí por lo menos la mitad del libro sin saber si lo que me estaban contando había pasado en la realidad o no. Flashero. Me propuse no enterarme hasta el final pero en un momento me traicioné y lo comenté con un amigo como quien no quiere la cosa. No es ficción.

2.
Magnetizado cuenta la historia real de Ricardo Melogno, que a lo largo de una semana del año 1982 metió tranquilamente cuatro balas en los cráneos de cuatro taxistas en el barrio de Mataderos, para dos semanas después ser entregado a la policía por su papá y su hermano. Desde entonces que está preso. Para más sinopsis lean esta nota que está buena.

3.
Carlos Busqued es de Presidencia Roque Sáenz Peña, la segunda ciudad chaqueña en tamaño, y no conozco a ningún otro escritor de Presidencia Roque Sáenz Peña. Que sí, se llama "Presidencia", no "Presidente". O sea es una ciudad que lleva el nombre de un período de tiempo, FASCINANTE. Este detalle no tiene nada que ver con nada.

4.
El libro me gustó, pero sin estridencias. No tiene clímax, digamos. Interesante para interesados en asesinos seriales, en mentes criminales, para aquellxs a los que les gustaron las series documentales tipo The Jinx (si no la vieron y les gusta el género, háganlo).

miércoles, 8 de agosto de 2018

El mono en el remolino: notas del rodaje de Zama de Lucrecia Martel, de Selva Almada

1.
Vengo teniendo una lectura accidentada de El desapego es una manera de querernos, libro de relatos de Selva Almada, y por lo accidentada de la lectura es que El mono en el remolino le ganó de mano y pasó a ser el primer libro de la susodicha que termino y por ende reseño en Resistirse es Fútil. 

2.
A Selva Almada primero que nada la tengo como la discípula de Laiseca. Hay un documental muy lindo que se llama Lai, filmado íntegramente dentro del departamento de Laiseca, en el que aparecen sus alumnos de taller, y entre ellxs aparece especialmente Selva Almada, que lo ayuda con sus cosas de hombre viejo como si fuera una especie de hija o de ex mujer compasiva. Lo loco es que la prosa de Almada no tiene nada de la de Laiseca. Almada escribe derechito, con pocos adjetivos, sin palabras extravagantes, y por lo menos en lo que leí yo, sin apartarse de la realidad real, con una suerte de escritura documental de los sentimientos. A Selva Almada le gusta lo rural, la vida de la gente del campo, lo que les pasa por adentro del balero, y eso que yo había percibido en los cuentos de El desapego está muy presente en El mono en el remolino, no sólo en lo que cuenta sino también en lo que imagino que ella miró en el rodaje, en lo que puso el foco. 

3.
El título es una genialidad. El mono en el remolino es el mono muerto que flota en el río, en la primera escena de Zama, pero no de la película de Lucrecia Martel, sino de la novela de Antonio Di Benedetto. El mono no está en la película, ni tampoco en este libro de apuntes sobre el rodaje de la película: el título queda por lo tanto completamente inexplicado para quien no leyó el libro original. Lo que me parece genial del título es que el mono es, justamente, lo que no está. 

4.
Me imagino que muchxs lectorxs se habrán sentido decepcionados con este libro, porque Lucrecia Martel aparece muy poco. Es un libro corto de por sí, seguro que caro para lo corto que es, y armado con notas breves, relatos anecdóticos de entre una y tres carillas, a lo sumo cuatro. En cada una, Almada hace una descripción de una situación que ve en rodaje, o en los casting, o que le contaron de los casting. Habla mucho más de los casting que del rodaje en realidad, y en particular de los casting de extras, que son en su mayoría personas de la tribu qom, a los que fueron a buscar a pueblos chicos y alejados en la periférica provincia de Formosa (que es donde se filmó parte de la película). A Lucrecia le dedica una de las notas, que a mí me pareció que estaba más porque tenía que estar que porque le surgió a Almada, y luego la vuelve a mencionar en otra, hacia el final, a raíz de los cating. Dice que Lucrecia en los casting le pedía a la gente que le cuente un sueño. Un sueño que hubiera tenido. Qué maestra.

5.
En conclusión: de cine propiamente dicho (o sea, gente gritando "¡Corte!" y esas cosas), hay poco; de Lucrecia Martel propiamente dicha, hay poco; pero como todo es cine, y como la mano (o la mente) de Martel se percibe detrás de todo lo que pasó en la producción de Zama, en realidad el libro es todo lo que tiene que ser, Selva Almada hizo algo re lindo y en todo caso si alguien se siente estafado por la relación precio/cantidad de chismes sobre Lucrecia Martel, la culpa no es del chancho sino del que le da de comer (Random House Mondadori). He dicho.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Embalse, de César Aira

1.
Los lugares colman una promesa. En un mundo que suele presentarse uniforme y desesperanzado, ellos son un consuelo, excelente por superar los mecanismos habituales con que sucede lo que podemos esperar de la vida. Las promesas en general se presentan en el tiempo. Pero la promesa de los lugares se consuma, simplemente, antes. Antes del paseo que uno puede dar por sus lugares favoritos. Antes de que sepamos que esos lugares existen. O antes del momento en que levantamos la vista hacia ellos y la atención se acomoda.
Para verlos, para descubrirlos, es preciso que ya estuvieran, y eso justamente es lo que se ve, su calidad de previos. Esa exuberancia de la anterioridad contamina el "después". El tiempo y la vida pasan limpiamente a los márgenes de un círculo vacío, y se hace la paz en el hombre, donde casi nunca hay paz. Lo mejor es que todo eso sucede sin ruido, casi sin manifestación, como si la sucesión se disolviera en la discreción de un juego lógico que puede practicarse o no, a voluntad, por ejemplo cuando uno no tiene nada más urgente que hacer.
2.
Una vez Manu Embalse tocó en un local que ya no existe pero quedaba en una esquina muy bonita cerca del Parque Centenario, era una librería que si mal no recuerdo se llamaba Cobra. Yo lo conocía hacía poco tiempo, Manu tocaba canciones creo que hasta anteriores a su primer disco solista, Bancatela si te la bancás. Cuestión que yo estaba filmando el recital, Manu en la guitarra, no sé quién en el bajo y una chica muy cool en batería, de fondo la estantería de Cobra, y en eso descubro, arriba y al medio, un libro que decía EMBALSE en el lomo. Mind fuck. El video debe existir, con el zoom in al libro que seguro no se lee por mi motricidad fina disfuncional. Años después, Manu se lo compró y años después yo lo leí.

3.
Igual no es muy Manu Embalse, el libro Embalse de César Aira. Es muy César Aira, eso seguro, aunque el significado de eso no tiene una sola respuesta. Es de la familia de La Villa, otra novela de Aira que leí en estos tiempo. Embalse cuenta las vacaciones de una familia de cuatro en Embalse del Río Tercero, Córdoba, unas vacaciones primero muy monótonas, y progresivamente más y más frenéticas y fantásticas -con espías, científicos malvados, experimentos genéticos- hasta llegar a un final apoteótico comparable al clímax de Akira o Watchmen (o sea, se va al carajo). Lo brillante del asunto (suele haber un elemento brillante en los libros de Aira) es la estructura del libro, que es francamente aburrido en sus primeros capítulos, y va ganando en ritmo milimétricamente, en un crescendo ridículo y muy prolijo. Y obviamente, como nos tiene acostumbrados, también tiene párrafos que son brillantes porque sí, como la cita de las páginas 77-78 que coloco aquí arriba. Otro librazo de uno de los más capos, sino el más capo, de lxs escritorxs argentinxs no muertxs. 

jueves, 26 de julio de 2018

Sonámbulo y otras historias, de Adrian Tomine



1.
Mi marido me regaló este libro depresivo carveriano claroscuro y bello, de relatos breves y afilados como navajas de suicida suburbano norteamericano, y me gustó mucho.

miércoles, 18 de julio de 2018

La vida real, de Martín Garabal

1.
Martín Garabal, actor, autor, instagrameador, es también ilustrador y humorista gráfico (¿se dice así?) y sacó un libro el año pasado que se llama La vida real y está muy bien. Cómprenlo. Con plata.

2.
Una vez hizo algo heroico que reúne sus cualidades arriba enunciadas, y es esto de acá:




martes, 17 de julio de 2018

El malestar en la cultura, de Sigmund Freud

1.
Ya casi va a ser un año que leí este libro, es prácticamente imposible que lo reseñe correctamente. Sin embargo, lo subrayé todo. Así que voy a escribir en base a lo que subrayé en ese entonces, cuando yo era joven y me tomaba el 152.

2.
Tristeza não tem fim: "nuestra disposición no nos permite gozar intensamente sino el contraste, pero sólo en muy escasa medida lo estable. Así, nuestras facultades de felicidad están ya limitadas (...) En cambio, nos es mucho menos difícil experimentar la desgracia". 

3.
Dice Sigmund que el hombre (habla siempre de "el hombre", pero digamos la humanidad) no tiene un sentido de la vida, que eso sólo se puede sostener desde un sistema religioso y que sino cuál es el sentido de la vida de los animales (tomá). Que el móvil de la vida humana es evitar el sufrimiento (o ser felices), y entonces se pone a enumerar formas de evitar el sufrimiento. 
El aislamiento voluntario, el alejamiento de los demás, es el método de protección más inmediato contra el sufrimiento susceptible de originarse en las relaciones humanas.
Y a esto suma las drogas (preventivos contra el sufrimiento que tratan de influir sobre nuestro propio organismo, "pues en última instancia todo sufrimiento no es más que una sensación"), aniquilar los instintos (o sea no buscar la felicidad para no frustrarse), el arte ("carece de poderío real para hacernos olvidar la miseria real"), y el amor (y el amor sexual, "el prototipo de nuestras aspiraciones de felicidad"). El amor es el más groso y el más jodido, porque "jamás nos hallamos tan a merced del sufrimiento como cuando amamos; jamás somos tan desamparadamente infelices como cuando hemos perdido el objeto amado o su amor". Bueno, ¿y qué hacemos doctor Freud?

4.
Sigue Sigmund y dice que nuestra cultura es la culpable de buena parte de nuestro sufrimiento, siendo cultura "la suma de las producciones e instituciones que distancian nuestra vida de la de nuestros antecesores animales y que sirven a dos fines: proteger al hombre contra la Naturaleza y regular las relaciones de los hombres entre sí". Calate esta:
El hombre a llegado a ser, por así decirlo, un dios con prótesis: bastante magnífico cuando se coloca todos sus artefactos, pero éstos no crecen de su cuerpo y a veces aún le procuran muchos sinsabores.
5.
Bueno, dice muchas cosas, en resumen que somos todes unes reprimides. Reprimides por la cultura. El inclusivo es mío, no de Sigmund. Y que la libertad individual no es un bien de la cultura.  También dice que "no todos los seres humanos merecen ser amados" (tremendo), que las mujeres no son buenas para sublimar (Sigmund machirulo), que la imposición de una vida sexual idéntica para todes es una fuente de graves injusticias y que hasta "el amor genital heterosexual, único que ha escapado a la proscripción, todavía es menoscabado por las restricciones de la legitimidad y de la monogamia" (Sigmund queer). Habla mal de los comunistas, obvio que de los nazis, del cristianismo que se la da de amor universal pero mata judíos en las Cruzadas, que el hombre es el lobo del hombre. 

6.
En el capítulo VII viene lo más zarpado para mí, la explicación de qué es la culpa. La culpa es el miedo a la pérdida del amor. ¿NO ES HERMOSO? El origen sería (obvio que estoy simplificando, lean el libro para más datos) la agresión innata al hombre y contraria a la cultura, que ésta se ocupa de anular introyectándola (buena palabra) al interior de cada une en forma de super-yo (acá el que simplifica es el propio Sigmund) para desarmar el instinto agresivo del individuo haciéndolo vigilar por una instancia interna. O sea que lo que no hay que hace es lo malo, lo malo es lo que puede provocar la pérdida del amor, entonces uno no hace "lo malo" por ese miedo que se llama culpa. Ese miedo llevado a lo social sería el miedo a ser un paria, a ser rechazado por la sociedad toda. Sigmund no dice sociedad sino masa, que no es lo mismo pero poteito potato.

7.
La conclusión de Sigmund es que "el precio pagado por el progreso de la cultura reside en la pérdida de la felicidad por aumento del sentimiento de culpabilidad". Después dice muchas cosas muy inteligentes pero me cansé y sería muy largo de transcribir. Sólo les voy a decir esta verdad irrefutable que está en una nota al pie:
Se habría encomendado a la mujer el cuidado del fuego aprisionado en el hogar, pues su constitución anatómica le impide ceder a la placentera tentación de extinguirlo [meando].

viernes, 22 de junio de 2018

¡Despertad, oh jóvenes de la nueva era!, de Kenzaburo Oé

1.
A mí en general me gustan los libros que leo, todos, en mayor o menor medida. Muchos me gustan mucho, soy fácil y tengo un criterio amplio. Pero este se lleva once aleschonfelds, es megaincreible, inspirational, tremendamente fuerte y una piña en la cara y no lo podés creer y lo amé. Igual, al mismo tiempo, no es un libro para todo el mundo, no porque no lo vayan a entender sino porque capaz no les pasa lo mismo que a mí, así que tampoco es que los estoy mandando a leerlo, pero UF.

2.
Resulta que el Kenzaburo (premio Nóbel 1994)  tiene un hijo con autismo. En la novela se llaman K y Eeyore, pero en la realidad el hijo se llama Hikari y tiene su propia entrada de Wikipedia. Porque Hikari es compositor. Acá un video con una horrible foto descriptiva.


3.
La novela, autobiográfica, cuenta la historia de Kenzaburo, su esposa, sus otrxs hijxs, y la relación con este niño que en principio no sabía hablar y que supo ser incluso violento pero después aprendió a comunicarse con música. Todo así como suena, incluso cursi, no lo es en el libro, que tiene tremenda fuerza realista y amor (cursi again). Hay una segunda dimensión en ¡Despertad, oh jóvenes de la nueva era!, que está contenida en el libro, y es la de la lectura de William Blake, que atraviesa toda la experiencia de K (y supongo que de Kenzaburo) como padre de Eeyore/Hikari. No sé, es todo muy lindo, obvio que lloré, es un librazo y espero que lo puedan encontrar en las bibliotecas de sus helados corazones.

martes, 5 de junio de 2018

Infancia, de John Maxwell Coetzee

1.
Este libro está MUY bueno. Es la autobiografía en tercera persona -sección infancia- del premio Nóbel sudafricano, y con este sumo una figu más al álbum de los premios Nóbel, voy 24. Dale campeón.

2.
Juan Maxibien Coetzee nació en Ciudad del Cabo en 1940, así que su historia personal es también la historia de un niño blanco en el país del Apartheid, cuando ese sistema racista apenas estaba comenzando (no así el racismo, sí así el sistema). El niño Coetzee es blanco, pero no es afrikaner, tampoco es de clase alta, no es judío ni protestante (y se hace católico porque en la escuela lo obligan a elegir), y es a todos los usos un paria entre los suyos. Muy fuerte el capítulo en el que Coetzee se inscribe en el machismo junto a su padre, humillando a su madre por, wait for it, andar en bicicleta. Todo el libro es una suerte de mea culpa por haber sido ese chico débil que se acomoda para no ser víctima de nada (ni del padre, ni de los compañeros, ni de los maestros, ni de Sudáfrica), y una reivindicación sutil de su madre, que sostiene a la familia frente a la depresión crónica del padre. Es hermoso y re hermoso y se gana nueve aleschonfelds.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Yo contra el mundo, de Esteban Podetti

1.
Los 10 pesos mejor gastados del 2018. En algún momento del verano me compré, en una librería que está en Santa Fe y Ecuador, muy vieja, toda de usados, este libro de Podeti que estaba en la mesa de los saldos más saldos de todos, a diez pesos (¡diez pesos! a comienzos de 2018). Casi me compro también uno tipo La dueña (el libro de Wiñazki, no la novela con la Señora) por el mismo precio pero decidí que no. Cuestión que había varios. Búsquenlos antes de que vaya yo a comprar todos para ponerlos en Mercado Libre a 20 o quizás incluso a 25.

2.
Podeti es un humorista gráfico dibujante autor no sé cómo preferirá ser denominado. Hace todos chistes buenos y si no saben quién es googleen. Resulta que tiene un blog, que nunca había leído, y que en 2012 una editorial le editó (es lo que hacen las editoriales) un libro físico de papel con una selección del mencionado blog. Como yo no sabía que existía, y es mucho mejor leer en papel que en la compu, y además me salió 10 pesos, y Podeti hace todos chistes buenos, entonces yo re gané y ustedes no.

3.
Me compré ejemplares para vender, hay inflación, están 100 pesos. ESTO ES POSTA, si quieren uno me lo piden. Bye. 

sábado, 19 de mayo de 2018

Nunca seré millonario, de Antolín

1.
En 2010 descubrí este blog de 2008 en el que Antolín posteó 11 poesías (o poemas, ¿cuál es la palabra que no se usa y por qué?) y yo escribí más que una reseña, una recomendación, acá. Este libro que ahora reseño, editado por Pánico el Pánico, es de 2012 e incluye textos de otros cinco libros o fanzines, entre otros el mencionado. Ahora yo lo leo en 2018. Alguien que haga numerología con todo lo que dije.

2.
Antolín es un artista de esos que hacen todo bien, y ahora cada vez menos tapado, aunque nunca llegue al mainstream (no sé si querrá, aunque se lo merecería). El tipo hace sus canciones, escribe hermoso, y también dibuja (vénase las tapas de sus discos en el link anterior), y en todas las ramas de su producción artística mantiene una coherencia estilística notable. Le falta filmar. Algún tiempo atrás, los El mató a un policía motorizado, esos chicos que Spotify no quiere que no escuches y que los chongos cantan en sus bicicletas después de jugar al futbol, es decir esa banda mainstream, covereaban a Antolín, capaz lo siguen haciendo. Con esto quiero significar, sin perjuicio para El mató, que Antolín podría apuntar a las grandes ligas del reconocimiento pero no sucede, no sé si no quiere o no pasó aún. También está detrás del gran hit de Galería Editorial, como dibujante de todo el libro suceso ¿Dónde está Perón?, que yo aún no pude adquirir por la macrisis pero que pronto espero tener.

3.
El librito este que leí yo ahora, que no sé si se conseguirá, es muy bueno. O sea, Antolín es muy bueno escribiendo. Me gustó especialmente el último subtítulo, que en la nota de apertura se menciona como "Quiero ser millonario" y en el subtítulo del índice como "Nunca seré millonario" (interesante furcio editorial), porque los poemas se vuelven textos en prosa, casi cuentos, aunque lo que prima en ellos es la construcción de mundo antes que las acciones o los personajes. Me dieron ganas de que Antolín escriba una novela, sería hermosa.

4.
Acá más poemas de Antolín.

jueves, 17 de mayo de 2018

Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino

1.
DESBLOQUEO MÁGICO DEL BLOG LISTOS YA
Este lo terminé de leer en mayo de 2018 y ya estamos terminando marzo de 2019, es el eje de todos los males de este blog y lo voy a reseñar ya, como me acuerde, sin ninguna responsabilidad intelectual o de forma: Italo Calvino es un tipo que no te defrauda, vos agarrás un libro de Italo Calvino y sabés que va a ser mínimo un 8.50. No sé por qué tardé tantos años en leer este libro con este hermoso título que compré en la calle en Chile en el año 2013, pero bueno, yo soy así, tardador como podemos observar. Leí esta novela creo que en su totalidad en viajes en tren hacia y desde el partido para nada facho de San Miguel, y toda la novela tiene algo de ferroviaria, empezando por el dibujito de la tapa claro. La novela empieza diciendo que "estás a punto de empezar a leer la nueva novela de Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero. Relájate. Concéntrate. Aleja de tí cualquier otra idea. Deja que el mundo que te rodea se esfume en lo indistinto". Resulta que en este caso, el insoportablemente ingenioso escritor italiano fallecido decidió escribir toda su novela en segunda persona del singular (o sea te habla a vos, o en realidad a tí, todo el tiempo). Empieza así como les digo, primero en imperativo, pero luego se acomoda a un pretérito imperfecto que permite que la novela sea una novela, pero sin dejar la segunda persona. Re Cortázar, Calvino. Re Calvino, Cortázar. Abro un paréntesis - ( - para decir que el noruego Karl Ove Knausgard -imaginen un circulito encima de la segunda a - en un momento de su segunda novela dice que a alguien le gustaban autores como "Calvino, Borges, Cortázar" y yo me emocioné de compartir mi opinión con ese gran escandinavo, - ) - cierro paréntesis. La novela se trata de que el lector -o sea tú- se compró la novela de Calvino y la empezó a leer, pero en determinado momento se da cuenta de que le vendieron otro libro, con la misma tapa, el libro equivocado -e inconcluso-. Fascinado con el libro que compró por error, busca desesperadamente el título original para encontrar un ejemplar completo y poder leerlo, pero con el siguiente libro pasa lo mismo: consigue un segundo libro equivocado disfrazado como el verdadero primer libro equivocado (¿me estoy explicando? Yo no soy el complicado, fue Calvino). Esta incansable búsqueda del libro verdadero habilita una concatenación de relatos interrumpidos, porque en la novela de Calvino tenemos la historia del lector y a su vez cada historia -en reported speech- dentro de cada nuevo libro errado, que siempre se interrumpe en un punto de giro. Yo adivino que Mariano Llinás tomó de acá, de esta propuesta de relatos que se terminan donde deberían seguir -convirtiéndose de principios de novelas en cuentos con final abierto-, la idea para la película La flor. Pero capaz no, ni idea la verdad. Yo la tiró, total.

2.
Si una noche de invierno un viajero es entonces: muy divertida, muy subrayable, un poco despareja pero a prueba de balas, otra novela de Italo Calvino. 

viernes, 11 de mayo de 2018

Querido Nicolás, de Pablo Pérez

1.
Voy tan retrasado con las reseñas que hoy es 2 de enero y este libro lo terminé de leer el 11 de mayo (!). Es una catástrofe, una desgracia, es el acabose. Pero RESISTIRSE ES FÚTIL ® se debe a su público inexistente, y yo me manejo mejor con deadlines, así que voy a tratar (voy a tratar) de entregar al ciberespacio las 29 reseñas acumuladas en el pozo vacante de este gordo de navidark con cara de dos mil dieciocho antes de que nos volvamos calabazas el mes dos de dos mil diecinueve.

2.
De Pablo Pérez la estadística me arroja que vengo leyendo un libro por año. En 2016 leí Un año sin amor, novela/diario en la que se basó Anahí Berneri para filmar su ópera prima, esa que me calentó tanto en mi juventud temprana. En 2017 leí El mendigo chupapija, a la respectiva reseña les remito. Y ahora en 2018 (ahora pero hace unos meses, hoy es 24 de diciembre) me zampé esta novela epistolar intitulada Querido Nicolás, editorial Blatt y Ríos, 268 páginas, 2016. Me acuerdo que en esa época borrosa de mi vida, mayo del 2018, yo estaba trabajando de encuestador en el partido de San Miguel, me ponía camisas a cuadros y me tomaba el tren San Martín, leía a Pablo Pérez y me hacía videoselfies en Instagram. Qué tiempos aquellos.

3.
Ya no sé qué es ficción y qué es realidad, pero esta novela empieza con una dedicatoria al querido Nicolás, por haber conservado estas cartas. Así que puede que todo sea cierto, o puede que no. Querido Nicolás consiste en una colección de cartas, todas escritas por Pablo Pérez (o un ficticio Pablo Pérez, que en todo caso es el mismo personaje de Un año sin amor) en París entre 1989 y 1992, y todas remitidas a su querido Nicolás en Argentina. El Pablo del libro viaja a París, sin un plan prefijado más que encontrarse con un amor, y se termina quedando, renuente a volver a la Buenas Aires de la hiperinflación. Se queda en París, que más luego será Madrid, buscando trabajos, viviendo en buhardillas, cojiendo con muchachos y escribiendo.

4.
Es un libro muy hermoso. El género epistolar, que en este caso es epistolar unilateral, le otorga al narrador la libertad de dejar historias inconclusas, temas en el aire, intrigas sin resolver, así como también de saltar de tiempo y espacio, de épocas en que el protagonista cuenta sus penurias a súbitas épocas de buena fortuna en el dinero y en el amor, sin puntos de quiebre o de giro como hay en la literatura o el cine pero no en la vida real de la realidad real. Por momentos recuerda a La montaña mágica, en las largas estancias hospitalarias del protagonista, en el tono de bildungsroman de toda la novela. Por momentos se vuelve cotidianista. Y por momentos se vuelve mega sexual y excitante, como en el episodio del peruano, uno para el recuerdo.

viernes, 4 de mayo de 2018

Siddharta, de Hermann Hesse

1.
Si bien se deja leer, el clásico universal del nobelizado Hermann Hesse es en gran medida un bodrio. Los giros de la historia son predecibles, Siddharta es siempre perfecto como un dios, y si bien la novela dice que Siddharta aprende cosas, no constan esos aprendizajes, ni se justifican las declaraciones de perfección que Hesse atribuye a sus personajes. La única mujer es una prostituta, aunque para ser justos con Hesse es una prostituta buena, y la relación de Siddharta con su amigo Govinda no puede ser más gay (siempre lo mismo con vos Hermann, sacá a tus personajes del clóset de una vez). Así que, en definitiva, una gilada la novela. Pero lo bueno es que leí un clásico así que me sube la barrita de cultura, además leí otra novela del nobelizado éste así que más aún porque Nóbel, y lo más importante, leí/taché otro volumen de mi colección COMPLETA de Club Bruguera y ahora estoy más cerca del Nirvana.