1.
Muy divertida, un buen Batman, ilustrado por un argentino. La leí de rebote, una amiga la iba a tirar a la basura y me la quedé. Viva la patria. Mejor país del mundo.
2.
Qué buen malo que es Scarface. No me lo acordaba para nada.
1.
Muy divertida, un buen Batman, ilustrado por un argentino. La leí de rebote, una amiga la iba a tirar a la basura y me la quedé. Viva la patria. Mejor país del mundo.
2.
Qué buen malo que es Scarface. No me lo acordaba para nada.
1.
¿Le damos a Trillo el premio al mejor guionista de historietas de la Argentina, transhistóricamente? Le damos.
2.
Estos son unos relatos breves, que salieron en Superhumor y Fierro a comienzos de los 80, entre el fin de la dictadura y el comienzo de la democracia. Cruza entre ciencia ficción, film noir y comedia negra, Husmeante ocurre en un mundo retrofuturista, con mutantes y miembros de "la raza", elecciones por venir, huelgas, sindicatos, represión. Hay un protagonista, el "husmeante" del título, que es como un detective privado de film noir que quiere ser como Humphrey pero es más bien un matón, un asesino a sueldo. Y en cada historieta resuelve un caso, casi siempre cortando el hilo por el lado más fino. Los ecos de lo que estaba pasando en Argentina son explícitos: mutantes como peronistas, "la raza" como la "gente de bien" que casi siempre esconde un muerto o un mutante bajo la alfombra, un posible cambio de régimen contaminado por las dudas en la justicia del sistema. Y bueno, también hay culos. Como buena historieta para adultos de por entonces. Culos y tetas.
3.
Cuando era chico, a comienzos de los 2000, toda esta riqueza historietística argentina estaba ocluida. De Trillo (y Meglia) sólo conocíamos Cybersix. Toda la producción ochentística era invisible, porque no se había reeditado, o sí pero a comienzos de la década anterior y ya no circulaba. Es más, capaz se editaba en Europa, y acá no existía, como pasó con Husmeante. Los 90 fueron una mierda para la historita argentina. Y ahora es como si los 80 fueran una cantera infinita, ¿no?
1.
Es bastante triste que al final del libro se anuncian los futuros libros de Matt Groening que va a editar La Mano: La escuela es el infierno, El trabajo es el infierno, La infancia es el infierno... Parece que el infierno era el mundo editorial al final, o quizás la Argentina del principios de este siglo, porque no duró mucho la revista y tampoco publicaron más libros de Matt Groening. Éste, que se publicó originalmente en castellano el 10 de diciembre de 2005, con tiras que salieron en inglés en distintos medios entre 1980 y 1985 y una primera compilación yanqui de mediados de los '90s, lo conseguí usado hace poquito gracias al dato de Hernán, al que le mandamos este besito.
2.
Son las "tiras" del papá de Los Simpson, antes de Los Simpson. En esta clave, uno encuentra muchas proto-Marge, proto-Lisa, proto-Bart (curiosamente, no hallé ningún proto-Homero). También es curiosamente familiar de un libro con el que no debería tener nada que ver, pero lo tiene todo: la Guía para la vida de Bart Simpson, best seller de los '90 y quizás del presente, no lo sé. Igual que en ese libro, en este hay muchos "quiz" y listas y parodias de las revistas de autoayuda y test de personalidad y esas cosas. Sin embargo, Groening no aparece en los créditos del libro de Bart (como tampoco en el Libro de juegos para los días de lluvia). Se ve que se inspiraron en el estilo de quien supo una vez ser el autor.
3.
Me reí varias veces, es un buen libro, Marge.
1.
CEPES es una organización marplatense que tiene un centro cultural en la calle 9 de julio (donde proyecta sus pelis el Cineclub Dynamo, por ejemplo) y una editorial. CEPES Ediciones publica varias cosas (algunas crónicas, algunos libros peronistas) pero sobre todo se dedica a la POESÍA, que capaz siempre se tiene que escribir en mayúsculas. Los y las autores y autoras que publica CEPES ediciones son marplatenses, o casi marplatenses, como es el caso de la autora de este poemario que nació en Oriente, PBA, pero vivió una década en la ciudad más feliz.
2.
Procedo a transcribir el primer poema del libro, que está muy bien en su conjunto:
Le digo a mi analista
que estoy bien
pero tampoco
wow
Me dice
no
es que vos sos
miau
Dice que soy
un gato
yo digo que soy
nada
1.
En realidad lo terminé de leer el 2 de enero a la noche pero bueno, ya habían pasado las 12 y era el 3, fue después de ver unos capítulos de Twin Peaks pero como todavía tenía sueño leí las cincuenta páginas que me faltaban leer y terminé el libro, lo había empezado ese mismo día o en realidad la noche anterior acá en San Bernardo del Tuyú.
2.
Andrés Di Tella recomendó este libro, en clase, cuando en su taller vimos un par de películas de la Akerman: News from home y No home movie. En ese momento el decía que el libro sólo estaba en francés, después lo conseguí en castellano en una FED en esta edición preciosa que tiene fotos y que comparte colección con el de Laurie Anderson.
3.
Es una novela, creo poder afirmar. Es también la definición de literatura del yo. Habla de su madre, en las últimas, pero también de su padre, de su infancia, de sus novias, de una relación muy jodida con una, de su hermana. Casi no habla de cine pero es una extensión total de su obra, muy para leer en tándem con No home movie. Este es su último libro, y esa es su última película. Hay también una declaración de futuro suicidio, que si no lo hubiera cometido sería sólo literatura. Está escrito rarísimo, como un diario que no fuera a ser mostrado pero sabiendo que sí, como algo que uno escribe para uno mismo quiero decir. Se lee rapidísimo. Es muy hermoso.
1.
Tomo 1 de la Saga Blackwater. Muy entretenida.
2.
Anticipa Destino final (la escena de los troncos).
3.
El principio me dio miedo, después no hay más sustos.
4.
Leído en la playa de San Bernardo del Tuyú: termina muy in medias res, me hubiera traído el tomo 2.
1.
Otro de Tren en movimiento, editorial que ya está mereciendo su propia etiqueta en este blog. Es un libro de cuentos que giran en torno al Club Deportivo Español y a las vivencias de su autor, Adrián, así como las de su familia: especialmente su papá, hincha del club, pero también su mamá un poco, en uno de los cuentos más lindos. Guiándose por esos ejes (el club, la familia, la afición por el equipo del club, y muy lateralmente el fútbol en sí) el libro hace un recorrido cronológico desde que Adrián es un mini Adrián hasta sus 30, que es un recorrido más poético que histórico y que atraviesa momentos desde que el club estaba en primera, en la infancia del autor/protagonista, pasando por sus posteriores caídas en desgracia y hasta llegar a la toma del club por parte de los socios que buscaban evitar el desalojo (y ese capítulo es quizás el que más apela a la crónica, y está muy bien).
2.
Me gustaron mucho el segundo cuento -el del mini Adrián-, y los dos últimos -el de las luces del estadio, y el del bastón-. También la crónica de la toma es muy interesante, y está muy bien llevada en primera persona.
3.
Tiene ilustraciones, como la de la tapa, a cargo de Federico Pazos. Hermoso libro, con mucho corazón. Y lo último que leí en 2025, el año que menos libros leí desde 2016. Supongo que culpa del bodoque de Stephen King que me llevó tres meses y que por cierto leí prestado de la biblioteca del SUM de socios del Club Deportivo Español.
1.
Un librito de Esteban Rey, así cortito que me tocó como regalo de la basura (es un juego que se llama “la basura”, no es literalmente la basura) y que leí con bastante más placer que otras cosas suyas que estuve leyendo últimamente (leí tres novelas cortas de un libro gordo que empecé pero no terminé en 2025, ese que contiene la novela de la peli La vida de Chuck, que tampoco me gustó, ya volveremos a eso cuando termine la última novelita y reseñe el coso completo que se titula La sangre manda).
2.
Elevación, entonces. Se trata de un señor que pierde peso metafísicamente. Eso. Es difícil de explicar, pero está buena la idea. También hay unas lesbianas, un poco de antitrumpismo explícito, una trama que corría el riesgo de pasarse de progre para el otro lado pero que se salva muy honradamente (en un diálogo con una de las lesbianas referidas, que le dice al protagonista: “Y ahora que ya ha venido a demostrar que pertenece al bando de los ángeles políticamente correctos...[por qué no se va a la mierda]”) y una carrera. De las deportivas.
3.
Muy lindo, muy menor en la obra de King, qué bestia, cómo va a escribir tantos libros. Lo digo retóricamente, pero en realidad para responder a la pregunta (¿cómo escribe tantos libros?) cuando lo lees mucho y sobre todo cuando lees cualquier cosa suya que caiga en tus manos entendés un poco el método: hay algo de "si pasa pasa" y también hay algo de fórmula bien inventada.
1.
La ilustración de la tapa es muy linda y es de Ulises Mazzucca.
2.
De Parado es una editorial -las más puto de la Argentina- que goza del privilegio en este blog de contar con su propia etiqueta, porque medio que todo lo que saquen, alguna vez lo quiero leer. Este libro lo tenía pendiente hace demasiado tiempo, porque es de los primeritos (salió en 2019), pero como no entendía muy bien de qué iba, le tenía un poco de idea. Creí que era algo así medio experimental marosadigiorgiano, medio incomprensible y no me había tentado hasta ahora. Bueno, resulta que nada que ver. Tiene su propio código, al que hay que entrar, pero es de fácil acceso. Y una vez adentro lo lees re bien, sin drama.
3.
Sinopsis falopa: por un lado hay unas personajas, las diosas del título, que son una Reina y su Peluquera, que a su vez fueron pareja. La voz narradora, la protagonista bah, es la Peluquera. Y por otro lado, hay otras voces, humanas, que entran de una forma literaria espectacular pero mejor aún se mezclan, o más bien se fusionan, como si se derritieran en la otra voz narradora, la principal, de una forma increíble que es seguramente lo mejor del libro. Después hay un conflicto, algo que está pasando en la Tierra y que afecta a estas Diosas lesbianas interplanetarias, un reencuentro y un viaje para solucionarlo, y de paso una serie de raccontos que nos retrotraen al origen de la relación entre la Reina y su Peluquera, que se amaban, ¿o se aman?
4.
Gran libro gran. Lo leí todo subrayado por la dueña del mismo, la señora Shirly Pamela Lerch. Nunca entendí la lógica de sus subrayados. Eso le sumaba una capa de misterio a la lectura.
1.
Ivrea (¿se acuerdan de ese antro?) publicó ahorita nomás esta novela gráfica (antes le decíamos tomo autoconclusivo) del maestro Toriyama aparecida originalmente en el año 2000 en la Shonen Jump, que me hace acordar un poco a Kajika. Es una historia típicamente toriyamuda, con un protagonista superfuerte pero pequeñito, un grupo de amigos, una misión, un viaje. Tiene un costado ambientalista quizás ajeno en la época de Dragon Ball, pero todo muy naif y así, infantil. También hay muchos tanques. Toriyama en realidad sólo quería dibujar tanques.
2.
Para sorpresa de nadie, tiene adaptación a peli (en animación 3D) y a serie de animé que salió de forma póstuma.
1.
Es el guión de la película Manhattan.
2.
Ah re que decía eso solo.
3.
Uno trata de separar la obra del artista, pero Woody no te la hace muy fácil. Manhattan, de quien uno recuerda sobre todo el preludio con la música de Gershwin, se trata de un cuarentón que se enamora de una chica de secundario. Nada más su señoría.
4.
Estoy convencido de que estos libros de Tusquets con los guiones de Woody Allen son la transcripción de la película y no realmente el guión de rodaje.
1.
No sé por qué pensaba que ya había leído el primero de Lautaro, pero no. No lo tenía, no lo había leído. Es prodigioso, como sus sucesores. Publicado por Trenenmovimiento, Barro y sangre es una compilación de historietas cortas, algunas aparecidas primero en revistas entre 1999 y 2013, que tienen en común el tema de la guerra. O de las consecuencias de la guerra. Algunas están basados en cuentos (Bierce, Bloy, Latzkó), otros tienen guiones originales de Fiszman o de otros guionistas (dos son de Mariano Buscaglia) y hay una que es una reversión de una historieta de H. G. Oesterheld. Las hay en blanco y negro y las hay en color, pero todas mantienen este estilo único de Lautaro que es el de hacer los cuadritos como si fueran pinturas para colgar en el Bellas Artes. Un despelote, como siempre. La edición es hermosa. Por ventura tengo todavía por leer el último libro que publicó Lautaro, Andresito, ya en gateras.
1.
Reordenando mi biblioteca (acción que como dice Borges es una forma de la crítica literaria) descubrí que tenía Bonsái, esta novelita ínfima de un debutante Zambra, así que la releí. Sobre todo porque desde que había leído por primera vez a Zambra -empezando por ésta, su primera novela- hasta el día de hoy, en que soy un fornido y rechoncho lector de 39 años, pasé de mirar a Zambra con sorna a leer a Zambra con asombro y sobre todo mucho gusto. A mis 20 yo era un lector insoportable, como el Julio protagonista de Bonsái, y me hice el que no me había gustado tanto. Hoy soy, además de fornido y rechoncho, un lector muy bien predispuesto, así que dije vamos a leer de nuevo Bonsái que seguro está mucho mejor que lo que la recordás, Alejandrito.
2.
Tenía razón, está mucho mejor. Cuando la leí por primera vez en 2010 (seguramente en este mismo ejemplar de la colección Anagrama de Página/12) hice una reseña de mostra insoportable, donde la resumo de cierta forma. Hoy creo que el resumen sería otro: la historia de un mentiroso, que primero miente haber leído lo que no leyó y después miente estar transcribiendo lo que en realidad está escribiendo. Hay también una mujer muerta (algo de Bolaño efectivamente resuena en Bonsái) y unas historias cruzadas. El último capítulo es muy bueno. Yo hubiera terminado la novela con la lista de barrios, dos oraciones antes del final.
1.
Mi blog no me deja mentir: este es el segundo libro de Pablo Chernov que leo. El anterior, en 2016, fue El cine y lo que queda de mí, de 2012, libro que además es de (con) y sobre Hernán Musaluppi, productor de cine argentino que en este libro vuelve a aparecer, porque Musaluppi produjo nada más y nada menos que Silvia Prieto y Los guantes mágicos. Acá hay un fragmento del libro de Musaluppi/Chernov en el que se habla justamente de Silvia Prieto.
2.
Chernov es productor (Clara se pierde en el bosque, Los dueños, por nombrar dos que me gustan), y Krapp es director de cine (Beatriz Portinari, la peli sobre Aurora Venturini). Y por lo que cuentan en el epílogo, encararon el proyecto de este libro como si fuera el de Truffaut-Hitchcock, pero pronto se encontraron con el laconismo de Rejtman y decidieron recalcular. El resultado es un libro bastante loco en su forma, con entrevistados editados como si estuvieran redactando sus testimonios, con muchas voces -no sólo la de Rejtman-, incluyendo las de los autores del libro pero también las de actores, actrices (Rosario Bléfari, Valeria Bertuccelli), directorxs de fotografía, productorxs. Siento que la parte más ¿educativa? si se quiere es la de lxs productorxs. Hay algo ahí de que los entrevistadores y también lxs extrevistadxs sean productores que hace que la charla se vuelva "útil". Me encantó esa parte. También es la más "para cineastas", o estudiantes de cine, la más técnica.
3.
Además hay un "diario apócrifo" de Rapado, en el que los autores van suponiendo cómo sería el diario, y Rejtman los corrige, les acota "esto no fue así, fue asá". Muy divertido.
4.
Compré este libro en Palito (Mar del Plata) durante el Festival de Cine de 2023, cuando lo presentaron. Se lo regalé a Gonza por el aniversoncio, y después yo lo fui leyendo de a partecitas, a veces volviendo para atrás. Lo termino ahora, dos años después. Es lindísimo libro (también como objeto). Tengo que volver a ver Dos disparos, la única que vi una sola vez. No me acuerdo nada. Y también Entrenamiento elemental para actores, qué peliculón.
1.
Me lo compré el domingo en Mar del Plata, lo terminé el jueves en mi sillón. Está buenísimo.
2.
Aparentemente, si entendí bien, Houellebecq escribió este ensayo antes de sus novelas, antes de Ampliación del campo de batalla, a sus 32 años, y para algunos críticos se lo puede leer a la vez como un análisis de la obra del larguirucho de Providence y como una carta de intención del misántropo de la isla de Reunión. Hace miles de años (eones) que quería leerlo, pero tardó en editarse en Argentina. Está buenísimo, se lee como un cuentito, y creo que incluso puede ser atractivo para quienes no hayan leído a Lovecraft, porque está regado de citas que muestran las cosas que el Miguel va analizando. Yo sí leí a Lovecraft, a instancias de mi padre y en mi adolescencia, en ese período vital que Houellebecq dice que es el que le corresponde justamente a Lovecraft en el recorrido de quienes se vuelven sus fans. Bastante lo leí, y hace bastante. Ahora me dieron ganas de releer lo que el francés menciona como "los grandes textos", que son además los últimos de Lovecraft, con lo cual el norteamericano entra en mi lista de escritores que mejoran consistentemente durante sus carreras en relación con un programa (Bolaño, Dostoievsky, Levrero, Bukowski, Lispector).
3.
La tesis principal del libro tiene que ver con el conocido racismo de Lovecraft, y con cómo cambió de un racismo standard de la época a un racismo enfervorizado tras el paso del escritor por el desempleo en Nueva York, un racismo que llamaba a la masacre y que nacía del complejo de inferioridad y el miedo, y que según Houellebecq se decantó en el ciclo de los mitos de Cthulhu. No puedo sino vincular esta idea con una de las mejores novelas del franchute, Sumisión. Tampoco creo que el propio franchute haya omitido este vínculo. Como ya argumenté en su momento, no creo que Sumisión sea una novela racista, ni xenófoba, ni siquiera islamófoba del todo, pero que trabaja con ese barro es indudable, y seguramente de manera harto más adrede que lo de Lovecraft.
4.
El libro tiene un prólogo de King, me preguntó que habrá pensado Houellebecq del prólogo de King. Me lo pregunto pero no me lo respondo.
5.
Me amo a mi mismo: en la única reseña de un libro de Lovecraft que hay en este blog, escrita hace nomás 15 años, menciono esta biografía de Houellebecq como parte de mi wishlist (no es una biografía, pero ta, igual bastante cuenta de su vida). Ahora la leí, los deseos se cumplen, sólo tardan un poco.
1.
Lauri y Mati me habían regalado el Diario inconsciente, de Loza, y ahora me regalaron este otro diario de esta editorial que publica diarios. Es lindo porque el formato diario puede valer para cualquier cosa. El de Loza recuperaba recuerdos. Este otro es en realidad un ensayo (sobre la limpieza) con las armas de un diario. Hay una trama casi ficcional (no sabemos si pasó pero yo le creo) donde una invasión de ratones en la casa pone a funcionar la teoría en la práctica. Pero me gustó más lo ensayístico que lo del ratón.
2.
También me gustó descubrir que en tantas películas de Disney hay una escena donde las cosas se limpian mágicamente: La Bella y la Bestia, Blancanieves, La Bella Durmiente, La espada en la piedra... Y no menciona la más famosa para mí, la escena de Mickey en Fantasía.
3.
Muy del orden, buena bibliografía para Un orden posible, de Laura Preger y Alejandro Schonfeld, coming soon.
1.
El primer número de la Biblioteca Clarín de la Historieta, que salió por 2005 o algo así. Me lo compré en una librería de usados en la mesa de los últimos orejones de los tarros por unos pocos pesitos.
2.
Lo bien que hice: esa colección tiene como contra el material de los libros (tapas de cartón, un papel de mierda) pero editorialmente está buenísima. Este tomo en particular sobre Maitena hace un recorrido histórico, pasa por sus etapas iniciales en SexHumor, Fierro y Tiempo Argentino antes de las tiras famosas de Mujeres Alteradas. La compilación empieza en 1983 y llega al 2005, incluyendo una historieta inédita y varios prólogos que están buenos también. Y se ve la deconstrucción de Maitena en vivo: los chistes de los '90 tienen ese qué sé yo donde algunos parecen adelantadísimos para la época y otros, bueno, contemporáneos a sí mismos.
3.
Me reí varias veces. Aguante Maitena.
1.
Hace un tiempo leí La hermana menor, de la Enríquez, y de ahí empecé un raid de lecturas vinculadas. Primero la propia Silvina, porque no la tenía manyada. Después, asombrado por la inesperada conexión (inesperada por mi ignorancia nada más), leí a Cozarinsky, sobre quien estaba poco informado, a pesar de haberlo ya leído y visualizado. Después leí un poco más de Bioy, que siempre está bien, y de Puig (otra conexión inesperada). Y ahora llegué al italoargentino, J. Rodolfo Wilcock, Johny Wilcock para Bioy. Un eslabón perdido de la literatura argentina y de mi propia cultura (otro). Acá encontré una muy divertida reseña sobre este hombre en una publicación uruguaya.
2.
El caos es un libro publicado en castellano en 1974 por editorial Sudamericana, con cuentos aparecidos primero en diarios y revistas, en castellano y en italiano, entre 1945 y los '70s, y es lo primero que leo con lomo de este señor, de quien no sé dónde leí un cuento suelto, "Casandra", que también está acá. No fue hace tanto. ¿Dónde lo habré leído? Por lo demás, no tenía ni idea de este señor tan fecundo y diverso. Con los primeros cuentos del tomo ("El caos" y, sobre todo "La fiesta de los enanos", uno de los mejores del libro) lo sentí como un precursor de Laiseca, con algo de Aira. Ese mismo aspecto aparece en algunos cuentos más, como en "La engañosa". Lo sexual perverso aflorando con lo fantástico, el ello en la literatura. En otros casos me hizo pensar en Puig ("Diálogos con el portero") o en Cortázar ("El examen"). Y por lo menos en dos casos pensé "este señor de dónde salió" o a dónde quedó, porque no se parecía a nada que hubiera leído antes, por lo menos argentino: por ejemplo en el caso de "Vulcano" (un cuento rarísimo) y sobre todo en "Los donguis", que es el otro mejor cuento del libro, por lejos. Rarísimo en su estructura, en su propuesta, en la idea, en el género (¿qué es?). Todo en general me gustó mucho, espero leer más de él en el futuro para eventualmente leer también su biografía, Disco Wilcock, publicada por Trenenmovimiento, con conocimiento de causa.
3.
Por La hermana menor me quedé con la idea de que este es trolo también, de los amigos trolos de la Ocampo (como Puig, Cozarinsky, Schoo) pero capaz lo imaginé. Ah, no, no lo imaginé, acá encontré la data. El libro no tiene ninguna referencia homosexual explícita, pero sí que es super queer. Para estudiarlo con más detalle, pero diría que hay una aura queer en cuentos como "Parsifal" (el héroe que hace el amor una y otra vez con la vieja bruja horrible y la rechaza pero reincide), "La fiesta de los enanos" (con referencias a abusos entre varones y estos dichosos enanos), y habría que ver en cuál más.
4.
Tuvo un "hijo" adoptivo, que en realidad era su novio (pero lo adoptó en serio, porque casarse no podían) y que fue el traductor de muchas cosas de Borges y de Bioy en Italia. Qué interesante. ¡Y actúa en una de Pasolini con Agamben y Natalia Ginzburg! Me vuelvo loco. Acá abajo dejo esta foto choreada de un sitio random donde vemos de izquierda a derecha a Livio Bacchi Wilcock (el "hijo") - Silvina Ocampo - JRW - Adolfo Bioy Casares - Marta Bioy Ocampo (pobre Marta que murió a los 40 años en un accidente absurdo).
1.
Cuando era joven y pelotudo tuve un fanzine. Teníamos un fanzine, en realidad, con un grupo de amigos y amigas, al que llamamos Insisto. Era una publicación más o menos, una revista autoeditada en la que algunxs escribían realmente bien, y otros (yo) no tanto, y que primero vendimos por 1 peso y después regalamos en algunos recitales y en por lo menos una FLIA (Feria del Libro Independiente y AutogestivA) en el Sexto Cultural, todo tan 2006 que duele. En esa FLIA, la del Sexto Cultural, la misma en la que Ioshua hizo una performance, en una mesa lejana un grupo de tipos raros vendían o regalaban, no recuerdo, un fanzine que llamaban UN FAULDUO. Yo, nosotros, éramos jóvenes y pelotudos, y elegimos a los tipos de un faulduo como nuestros enemigos, en plan Mean Girls: eran los del otro fanzine, se hacían los raros, estaban de saco, su propuesta era incomprensible, su nombre también. Ni se deben haber enterado, el enfrentamiento era más bien un chiste interno, pero por esa cosa tan adolescente los descartamos como proyecto de nuestro interés. No recuerdo nunca haber hecho eso en ningún otro contexto. Bueno, mira de quién te burlaste, acabo de leer Un faulduo diez y me flashó. 2014 es la publicación. Bastante más que Insisto supo durar. Lo que más bronca me da es que me perdí de tener en mi colección los primeros un faulduos, seguramente ahora incunables. Qué boludo.
2.
1.
Una locura. Fucking amazing. El maestro, el demiurgo Alan Moore con el dibujante argentino Oscar Zárate publicaron esta novela gráfica corta (pero no tan corta) en inglés en 1991 bajo el título A Small Killing, al mismo tiempo que el monstruo de Moore estaba sacando los primeros capítulos de From Hell. El año pasado Hotel de las Ideas hizo la primera edición argentina de Un pequeño asesinato, entonces yo me lo compré y lo leí haciendo caca y me encantó. Nada, léanla.