lunes, 24 de abril de 2023

Estrella Roja, de Manuel Loza

 1.

Resulta que -por ahora- trabajo como productor de contenidos para la Mediateca de Formar Cultura, la -por ahora- plataforma web de la -por ahora- Dirección Nacional de Formación Cultural del -por ahora- Ministerio de Cultura de la Nación. Digo tanto por ahora porque hoy es 6 de diciembre, el día en que estoy escribiendo esto (el libro lo terminé de leer el 24 de abril) y el domingo se va el Albert y se viene el Javo y el futuro es incierto. Es más que probable que el Estado deje, como mínimo, de promover la lectura de historietas argentinas, como hicimos en este video para la mencionada plataforma con el periodista y escritor Andrés Valenzuela. El día del rodaje le pedí al susodicho que me recomendara historietas, y esta fue una de las. Me apersoné en Fábrica de Historietas (Ayacucho 19), y me la compré con pesos de Argentina.

2.

Estrella roja, entonces. Es una historieta de formato apaisado, tipo tira diaria, que efectivamente salía primero periódicamente en una web (¡se lee completa acá!) y cuando se terminó de publicar, salió en papel por Loco Rabia. Emula el estilo de las space operas onda Flash Gordon, pero es indudablemente argentina, y hasta con ecos de la realidad política de su contexto de creación ("Mucha gente habrá querido venir, lástima el feo día", dice el Emperador en el día de su coronación). Tiene muchos giros y retruécanos, y es pura diversión épica. Resistirse Es Fútil aprueba.

sábado, 22 de abril de 2023

Ofendiditos: Sobre la criminalización de la protesta, de Lucía Lijtmaer

 1.

Soy concursanta, gracias a Sofía Brihet. O sea, oyente regular de Deforme Semanal Ideal Total, un podcast de cotis feminista y muy gracioso que recomiendo mucho y me hace reir así JAJAJAJAJA. Lo conducen dos señoras, la española Isabel Calderón y la argentina de crianza catalana Lucía Lijtmaer, y las amo pero amo mucho más a Lucía Lijtmaer porque es más tranquila y bueno, porque es argentina, para qué te voy a mentir. Lucía tiene publicados algunos libros, y el mini best seller Ofendiditos -que nos ocupa- es uno de ellos, un ensayo corto de una colección de Anagrama en el que Lucía escribe sobre los nuevos fascismos que, como en el espejito rebotín, acusan de censores a les progres mientras lo que buscan en realidad es que les progres, bueno, nos muramos; en el fondo es eso. Las feministas, los trolos, y la agenda "woke" en general. El libro va de eso: primero se ocupa de las exageraciones "woke", tipo las polémicas en torno a Lolita de Nabokov (novela tardíamente acusada por los llamados neopuritanos de ser pro-pedofilia, cuando en realidad es todo lo contrario), y de los argumentos en contra que enarbolan una caterva de neoconservadores (parece que cunden en El País de España) como argumentos para acusar ataques a la libertad de expresión ("ya no se puede decir nada"). Y después se ocupa de demostrar, con datos, pelos y señales, que la cosa es más bien al revés, que "las verdaderas amenazas a la libertad de expresión, (...) no vienen de minorías, feministas u ofendidos, sino del poder político y legislativo. Porque señalar despectivamente al ofendidito no hace sino criminalizar su derecho, nuestro derecho como sociedad, a la protesta".

2.
El libro está muy bien en su contenido, quizás un poco enrevesado en el orden de su argumentación, pero no es muy entretenido que digamos. A mí en realidad me daban ganas de leer una novela de la Lijtmaer, y ahora ya tengo una porque me la regalaron en mi cumpleañito y creo que la voy a leer pronto. Se llama Cauterio y también viene bastante bestselleruda. Ya les contaré.

3.
Último: no puedo entender cómo es que las Deforme Semanal no vinieron todavía a hacer un teatro en Argentina. Si Rebord llena un Gran Rex, ¿por qué no podrían hacerlo las Deforme? Me indigna. Vengan. Alberto, hace algo, te quedan dos días para traer a las Deforme.

jueves, 20 de abril de 2023

Bajo lluvia, relámpago o trueno, de Fermín Eloy Acosta

 1.

Hay que jugársela por una prosa así, como enrevesada, alejada del naturalismo, densa y barroca, saeriana, en estos tiempos que corren (y cómo corren). A Fermín le salió y le salió bien, ganó con esta novela el premio del jurado para novela (Selva Almada, Félix Bruzzone, y la Editorial Entropía que lo publicó) de la Bienal de Arte Joven de 2019. Y se mandó una novela que, una vez estás adentro, es alto viaje. Empezás in medias res, ya subido a la carreta, hay que ponerle garra a las primeras páginas y dejarse conducir por las ganas de entender quién es quién, a dónde van y por qué, y también quién habla. En el movimiento se acomodan los melones y lo que primero parecía ripioso, se vuelve -casi- novela de acción. 

2.

Lo que me hacía avanzar con Rudes, Elena, la narradora y Pedernera hacia Villa Evangelina era la zanahoria de entender eso mágico, oscuro y brujeril que repta debajo de la narración, que por atisbos se capta pero siempre con más preguntas que respuestas. Y también la crédula intriga de qué iría a pasar cuando llegaran a destino, sobre lo cual no diré nada. 

3.

Otra cosa: gran manejo de las velocidades, Fermín: el relato es lento en el lento avance de la carreta, y de golpe es brusco cuando tiene que serlo, brusco y visual. No es moco de pavo lograr eso.

4.

Último: muy curioso lo variado de las referencias a las que me remitió la lectura, por diversas y por inusuales para la literatura argentina actual. Como ya dije, hay algo del Saer de Las nubes (que es el Zama de Saer), pero por otro costado se me aparecieron el libro de Judith Farberman Las salamancas de Lorenza: magia, hechicería y curanderismo en la Tucumán colonial, y esto en la misma bolsa que todas esas historias (ahora se me ocurren sólo películas) donde a una personaja se la acusa de brujería y primero te parece que no pero después MUAJAJA, como La bruja de Eggers, o Anticristo de Lars von Trier. Y agrego otra que nada que ver con las anteriores y que seguro Fermín no leyó pero también se podría hermanar con esta, sobre todo por el periplo geográfico y temporal: la buenísima y reciente novela gráfica Náufrago Morris, de Lautaro Fiszman y Pablo Franco.

lunes, 17 de abril de 2023

Fuera de juego, de Gonzalo María Beladrich


1. 

Exterior, día. Un chico de 19 años, de traje y corbata y mochila al hombro, espera un colectivo en una calle del lejano y apacible barrio de Versalles. Viaja parado, el colectivo viene lleno. El viaje es largo. Una hora después baja en una calle concurrida del microcentro porteño. Veredas angostas, tráfico, humo. El día se empieza a despedir y los y las oficinistas caminan apurados, atestan los cafés, fuman sin parar. El chico camina hasta la entrada del edificio de la AFA, entra. Sube cuatro pisos por escalera, y se pone en una breve fila formada por otros chicos y no tan chicos, todos de traje y corbata, que esperan su turno frente a una ventanilla.

Exterior, atardecer. El chico sale del edificio de la AFA y entra en un café en el que otros muchachos como él ya apilan tazas y platos con migas. Interior. Los chicos conversan sobre fútbol, pero más específicamente, sobre árbitros y arbitraje. La conversación los revela como jóvenes réferis y nos revela que estamos a fines de los años '90. "¿Qué jugas mañana?". "A mí me toca femenino, Franja de Oro contra Dolores de Colon". Etcétera.

Exterior, noche. Nuestro joven árbitro sale del café, se despide de los otros en la vereda y se aleja con rumbo norte, en el sentido opuesto al de los demás. Camina un par de cuadras. Entra a un McDonald's.

Interior, noche. Baño del McDonald's. Luz blanca que zumba. El chico se suelta la corbata, se saca la camisa. Es una metamorfosis. Deja la formalidad y la reemplaza por un par de jeans claros, una chomba azul oscuro y un par de zapatillas Pony.

Sale del McDonald's y camina con la mochila al hombro por calles nocturnas de Barrio Norte. Avenida Santa Fe, avenida Callao, avenida Pueyrredón. Taxis con sus luces, negocios y librerías abiertos, puestos de flores. El chico se cruza por la vereda con otros hombres, que le buscan la mirada. ¿Qué es ese rubor en sus mejillas? ¿Acaso se pone colorado? Como un impulso se mete en un cine, el extinto Atlas Santa Fe.

Interior, noche. En la boletería compra una entrada para la película que comienza en instantes. Mira la película solo. Capaz es una de trolos. Capaz es Plata quemada, o Ronda nocturna. Pero como son los noventas no me cierran los números. Esa maldita costilla podría ser, de Juanjo Jusid, que no es de trolos pero tiene a Susana y a Rossy de Palma.

Aceleremos. 

Ext, noche. El joven árbitro sale del cine, mira una anotación en un cuaderno y se encuentra en una esquina con otro chico de su edad, a quien no conoce, pero reconoce cuando confirma su alias de mIRC. Juntos entran a (interior, noche) un boliche, las luces giran, la música pop mariconea la escena. Estroboscopía. Primeros planos. Transpiración. El joven árbitro aprieta con otro hombre contra una pared. CORTE A. Exterior, día. Joven árbitro + amigo de mIRC + grupo heterogéneo de homosexuales desayuna en un café con motivos de grupo inglés Wham. Por raccord de primer plano, joven árbitro está ahora en un bondi, que se traslada suavemente por la Panamericana. Y ahora , sin solución de continuidad, camina por calles de tierra, en ciudad de Tigre o similar. Llega a club de barrio. En vestuario vacío, sufre nueva metamorfosis, y se viste de réferi, con casaca y short negro. De una lata extrae su silbato y sus tarjetas roja y amarilla. Juez de línea que aparece junto a él emite comentario machirulo, al que joven árbitro responde con un ademán.

Ext, día. Joven árbitro arbitra, rodeado de aún más jóvenes jugadoras de las inferiores de ignotos clubes. Último primer plano, ¿en qué piensa el árbitro que arbitra?

Corte a negro. Créditos.

2.

Una vuelta, en un viaje, seguramente mientras surcábamos las planicies patagónicas en la Bolita, Beladrich me contó esta rutina suya de fines de los noventa (el traslado de Versalles al microcentro en traje para buscar la asignación en AFA, el cambio en un baño de McDonald's, el cine, el boliche) y a mí me pareció alto corto. Puede ser que no haya sido en un viaje: quizás fue en la más monótona de las jornadas pandémicas. Como sea, le dije que si él lo escribía como relato, yo lo hacía guion, y bueno, acá empecé. Le falta laburo. No me roben la idea. 

3.

Cuestión que Gonza, seguramente más por inspiración propia que por mi sugerencia, en el largo letargo pandémico agarró esa anécdota, ese período de su vida, lo combinó con obsesiones varias y algunas cosas que ya tenía escritas de su propia historia familiar, futbolística y cinéfila, y terminó desarrollando no un cuento como yo me imaginaba al comienzo, sino una novela, que la editorial Tren en movimiento publicó para gran suceso en la primera mitad de este 2023. Fuera de juego es la tercera (o cuarta, según cómo se cuente) novela de Beladrich, después de Bolivia, Perú y Los límites remotos, y es posible  que sea por el momento la más lograda. Mezcla algo de "literatura del yo", de no ficción, de ensayo y de crónica periodística, y logra un resultado que atrapa y emociona. Y no lo digo yo solo. Acá por ejemplo lo dice Modarelli, que también hizo un texto para la contratapa. Otro fan de Fuera de Juego, Manu Embalse, dice con razón y usando una metáfora cinematográfica que uno de los mayores méritos del libro es su "montaje": como se imbrican las distintas capas del libro, la historia de Gonza, de su familia, de Castrilli contra la AFA de Grondona, de Madorrán y su "estigma" homosexual. Si sigo abundado en detalles corro el riesgo de spoilear y no quiero, pero si les andan faltando más pistas acá hay un adelanto del libro. 

4.

Este blog venía bloqueadísimo, como nunca. Terminé de leer la versión final y física de Fuera de Juego el 17 de abril de este año. Hoy es 4 de diciembre: tremendo bache. El libro, sin embargo, sigue vigente: se vienen cositas que creo que no puedo contar. Sólo voy a decir que es un excelente regalo de Navidades y que lo pueden comprar acá, o pedírselo directamente al muy apuesto autor.

sábado, 8 de abril de 2023

El Tripero 20, de varies artistes

 

1.

El Tripero fue una revista autogestiva de los 90s, parte de la primavera fanzinera, autopublicada por alumnos y alumnas del taller del viejo Alberto Breccia. Parece que fue una suerte de semillero: muchos nombres de la historieta argentina contemporánea aparecen ya en el primer número, que se puede descargar de acá. Frank Vega, el capo de Lautaro Fiszman, Ezequiel García, Delius, Daniela Kantor y siguen las firmas. La modalidad era: una historieta cada unx, al estilo de una antología, y lo sigue siendo en El Tripero XX, que salió en 2015 por la editorial Tren en movimiento y como aniversario por los 20 años del número original, auspiciado en una rara coproducción por cinco sponsors: las librerías y comiquerías Hernández, Punc, Moebius, El gato escaldado, y el Fondo Metropolitano de las Artes. Todo el libro es una maravilla de la edición, por tapas, papel, tamaño, etc., de esas que mientras más país bananero libertario de mierda seamos, más imposible se torna hacer.

2.

Algunos comentarios sobre el contenido: La tapa es de un color verde croma increible, como se puede observar en esta reseña, y el diseño de tapa es de Christian Montenegro, que también tiene una historieta en xilografía sobre páginas negras en el tomo. El otro que trabaja con esa técnica es Fiszman, en una historieta que adapta un cuento checo de esos desgarradores como le gustan a él. Frank Vega entrega sus usuales deformidades en trazo limpio -estilo que no tenía en los comienzos-, y lo mismo hace Delius, una de las suyas. Esos fueron mis favoritos, con el de Ezequiel García, que adapta a Carver y está muy bien también.

3.

Yo creo que el libro no se consigue más, pero si lo ven captúrenlo.

martes, 28 de marzo de 2023

Ultraviolencia, de Miguel Noguera

 1.

Este me llegó como parte de la Biblioteca Agustín Jais. Tardé en leerlo porque no entendía qué era: tiene muchas ilustraciones pero también bastante texto. Al final, cuando lo agarré lo despaché bastante rápido porque es un perfecto ejemplar de la etiqueta que denominados "libro para cuando uno hace caca". Perfecto del todo. Parece que Miguel Noguera es un comediante (o un cómico) español (blanco heterosexual de esos que las Deforme Semanal odian, seguramente) y evidentemente, también dibuja. Y este libro compila 300 "ideas", así, en el sentido más amplio del término, ideas de situaciones o de artefactos o de historias o etc., con su correspondiente dibujito. El título deriva de que las mencionadas ideas intentan ser lo más dark posible. Ejemplo al azar:

Sigue fumando

Un cuerpo cae a la acera desde muy arriba. La cabeza revienta contra el suelo pero conserva un cigarrillo encendido en la boca. Lo del cigarrillo es casi más llamativo que la caída. Hace que el cadaver parezca vivo, como si aún tuviera algo de carácter y pudiera opinar sobre la situación.

2.

Es bastante bueno, algunas "ideas" son más divertidas que otras. Lo voy a guardar con los cómics.

domingo, 26 de marzo de 2023

Anaconda, de Horacio Quiroga

 1.

Es un cuento largo o una novela corta con capitulitos, sobre VÍBORAS. Sí, lo protagonizan las VÍBORAS. víboravíboravíbora. Dicen que en el teatro (¿o es en el teatro de revistas?) no se puede decir VÍBORA porque trae mala suerte. Pero esto no es un teatro, esto es un fakin blog. 

2.

No sé hace cuánto añetes que no leía a Quiroga, qué bárbaro que es, qué persona loca, él sabía todo de lo distinguido. En este cuento, todos los ofidios de algún lugar en la selva misionera se reúnen en asamblea (donde por ley no se pueden atacar entre sí) para resolver un asunto: unos humanos se acaban de instalar en las proximidades, dispuestos a capturarlas para VEJARLAS, sacarles el VENENO y explotarlas como a unas cualquieronas. Todo para generar suero anti-venenoso. Y encima tienen un perro, que a las víboras les da muchísimo miedo. Cuestión que las snakes hacen un plan malísimo para matarles los caballos a los humanos, cuestión que se queden varados ahí en la selva y caguen fuego, pero cuestión que todo sale mal. Los diálogos son buenísimos, y los nombres de las víboras también. 

3.

Está publicado en Alianza 100, esos libritos mononos que se consiguen muy tobaras en calle Corrientes que por lo general son un chasco. Este es uno de los que exceptúan la regla.

sábado, 18 de marzo de 2023

Amores argentinxs, de autorxs varixs

 1.

Es un libro que publicó el Estado Nacional, viva la patria carajo mierda, a través del Ministerio de Cultura de la Nación, de la Dirección Nacional de Formación Cultural, y del programa Libros y Casas que es una política pública a través de la cual todas las familias del país que reciben una casa de parte del Estado también reciben una biblioteca, hecha en cartón, con una selección de libros sobre todo infantojuveniles, pero que también incluye al Nunca Más y a la Constitución de la Nación Argentina, por ejemplo. Es una hermosa política: muchísimas familias y sobre todo chiques pasan de tener cero libros a tener unos quince de un saque. Éste en particular es de historietas, y para adolescentes. 

2.

Es todo mega progre, ideología de género, ESI, etc. Más de un adulto responsable receptor de la biblioteca debe sufrir el patatús al leerlo, pero aguante, que les de el patatús nomás, si a más de uno le salvará la vida que en el libro que les dan Alberto y Cristina venga un cuento de Ioshua. Ah, porque no les dije pero son historietas que adaptan cuentos y poemas, me olvidaba. Cuentos y poemas de amor. O sea, en muchos casos hay tres autorxs: el/la original, el/la guionista adaptador/a y el/la/lx ilustradorx. 

3.

Mis favoritos fueron el del cuento de Sergio Bizzio ("Un amor para toda la vida"), y el del cuento de Pedro Mairal ("Amor en Colonia"). 

4.

El libro se puede descargar o leer en línea, gratis, en PDF, en este sitio web.




El de Ioshua ilustrado por Júlia Barata

miércoles, 15 de marzo de 2023

Inframundo, de Xina Ocho

 1.

La novela gráfica que más me gustó en los últimos tiempos, y miren que leo muchas, observen, presten atención a lo que estoy diciendo. La leí primero en la web de Fierro, donde ya no está disponible (no entiendo si no está caída toda la página, ¿se terminó la Fierro web de El Destape?), esperando el nuevo episodio semana a semana como quien mira la novela. Y pasado un tiempo, me la regaló la Loba en versión física, palpable, la volví a leer y por eso la reseño.

2.

Carolina es joven, tiene un título pero también un trabajo de mierda, malos hábitos de autocuidado y mucha ansiedad. Y unes amigues que no la escuchan. Y una madre con una relación tóxica, que Carolina juzga aunque también, ¿desde dónde, Carolina? La historia íntima se vuelve paranormal, o quizás sólo escala en épica, una neurosis que deviene otra cosa, no sabemos. Como en El cisne negro, ahora pienso. 

3.

El uso del lenguaje visual, lo que en cine llamaría el uso de planos y de montaje, parte de lo más tradicional pero aprovecha los recursos y se vuelve moderno-experimental en el capítulo de la droga, hermoso (medio Calvi), y de nuevo en el clímax de la historia, que leí con el corazón en un puño. Creo sin embargo que lo que más destaco de Inframundo, lo más original o que más me impactó, es la falta de concesiones que tiene el guión para con la protagonista -a la cual siempre le deseamos lo mejor, pero sin dejar de ver sus pifies con el gesto torcido- así como una vocación en el relato de mirar las cosas de frente, sin eufemismos, sin ahorrarnos el asco, el cringe, el miedo, la bronca, la risa, la ternura. El final es una piña en la cara, en su simpleza. Posta, una locura esta historieta. Todo cumplido me queda corto.


miércoles, 1 de marzo de 2023

Poste restante, de Cynthia Rimsky

 1.

Aunque me encantó, esta me la voy a sacar de encima. Creo ya haber mencionado mi sorpresa al descubrir a esta escritora en la reseña del primer libro suyo que leí, La vuelta al perro. Es bárbara, fresca, chilena, judía, qué más le puedo pedir a una escritora. Poste restante es un libro anterior, de hecho es un libro reeditado, que tiene fotos, cartas, postales y entradas de diario de un viaje noventoso, de la Cynthia primero a Israel y después a Europa del Este y a Grecia en busca de los orígenes de su familia y su apellido. Es re lindo y todo pero me flashó más el otro.

miércoles, 15 de febrero de 2023

Destellos de belleza: anécdotas y escenas de una vida, de Jonas Mekas

 1.

Un día, ganamos el Mundial. ¿Se acuerdan? Bueno. Otro día, la Scalonetta iba a llegar al país y atravesar multitudes en un micro sin techo hasta llegar al Obelisco, o a Plaza de Mayo, cosa que -podemos decir con el diario del lunes- a todas luces no iba a funcionar. ¿Se acuerdan de eso también? Bueno. La ciudad estaba colapsada, el transporte no circulaba, era feriado. Messi terminó sobrevolando la ciudad en el helicóptero de Alberto o algo así. Yo lo vi: vi tres helicópteros sobre la línea de la Autopista 25 de Mayo. No vi a Messi, pero si hubiera tenido vista de rayos X lo hubiera visto. Cuestión que como no había bondis, terminé caminando a mi casa desde la avenida San Juan, varias cuadras vía Maza, y más o menos al 200 me topo sorpresivamente con un tugurio lleno (Hasta Trilce) de gente que en lugar de cantar "Muchachos" (La Mosca Tsé-Tsé, 2022) estaba en silencio escuchando leer al joven poeta Matías Méndez, quien sostenía en su manita un grueso libro rosa que en ese acto se estaba presentando en sociedad, como era dable suponer en base a la mesita junto al tablado donde se vendían ese libro y otros igual de gorditos de la editorial Caja Negra. Junto a Mati (a quien reconocí y por eso frené), dos o tres personas más sostenían ejemplares del libraco. Salvo que se hayan olvidado de leer el título de la reseña, podrán imaginarse que el libro era éste de Mekas y que me lo compré ese día. Es más, me lo compré y me fui, no escuché nada ni saludé a Matías Méndez porque estaba en el escenario leyendo y hubiera sido raro.

2.

Aunque me encanta Mekas cineasta del cotidiano, como a todxs lxs ex IUNA, hasta ahora no lo había leído. Este es el primer libro que leo del susodicho, a pesar de ser como el tercero o cuarto editado en Argentina. O sea que nunca hablé de Mekas en este blog antes. Si quieren información fidedigna, se la agencian, yo les cuento lo que sé sin chequear ni una fuente: nació en Lituania, familia judía, invasión soviética, luego nazi. Campo de concentración. Huida o liberación, no sé, llegada a EEUU junto con su hermano Adolfas. No pudo volver a Lituania como por veinticinco años, en los que no vió a su madre. Recién pudo volver a viajar cuando ya era conocido y lo hizo en viaje oficial, custodiado por la policía soviética que no lo dejó hablar a solas con su anciana madre. Hizo una película con eso, Reminiscencias de un viaje a Lituania, que es muy linda. Tiene otra película muy famosa que se llama As I Was Moving Ahead Occasionally I Saw Brief Glimpses of Beauty, o sea literalmente  Mientras avanzaba, ocasionalmente, vi  breves destellos de belleza, aunque el título oficial en español sea En el camino, de cuando en cuando, vislumbré breves momentos de belleza, que quizás es una traducción más fiel al espíritu del título original.

3.

Bueno, y muchas cosas más. Cuestión que el libro tan bonito que me compré es una especie de potpurrí de entradas de diario, textos, cartas, y fotos de Mekas a lo largo de su vida (la peli a la que hace referencia el título también cubre toda su vida, montando 5 horas de material filmado a lo largo de 50 años de imágenes del cotidiano) que incluyó ser amigo o conocer a gente que va de Jackie Keneddy o Andy Warhol a Pasolini, Leny Bruce, o Al Pacino. En definitiva, el libro tiene mucho de chismografía del siglo XX (yanqui, de Hollywood y del cine experimental y alrededores).

4.

Es un perfecto ejemplar de la etiqueta "Libros para cuando uno hace caca".

5.

Este es mi video favorito de Mekas, grabado en 2007, 13 años antes del #FreeBritney. Todo lo que sería ser vanguardia.

"Why don't you leave her alone. Look how beautyful she is", dice Mekas en 2007.

sábado, 4 de febrero de 2023

Santa Sombra, de Paula Boffo


1.

En la reseña de un libro de Gabriela Cabezón Camara, puse: "Un poco me acordé de la historieta La sombra del altiplano (recomiendo fuerte) de Sukermercado". No va que Santa Sombra, novela gráfica de 208 páginas de extensión, que amplía el mundo de ese fanzine, tiene un texto de contratapa por la misma Cabezón Camara, que dice:
Esto es un fuego. Líneas, planos y texturas para construir el arte más exquisito, más expresivo, más hermoso. Y contar una furia chola y antigua, una justicia tan insaciable y cruel como la injusticia. Quema las manos el horizonte. Y deslumbra. Es un fuego.

2.

Santa Sombra habla de bullying, de trata de mujeres, de machismo y de venganza, y como dice Cabezón Cámara, de justicia e injusticia. Hay magia, blanca y negra, y mucha sangre (¿Santa Sangre?) corriendo por los cerros norteños. Tiene un aire inconfundible de manga, pero de manga argentino, y algo de superhéroe con maldición que ahora -recién ahora- me hace pensar en Cybersix (¿podemos trazar una filiación?). Es un librazo increíble, tiene una tapa del carajo (habían hecho remeras, estuve lento y no me la compré) y lo publicó una editorial hermosa a la que desde acá le deseamos ventas masivas, reediciones en tapa dura y colección de action figures.

miércoles, 1 de febrero de 2023

Aniquilación, de Michel Houellebecq

 1.

Mmmmmh qué difícil escribir esta reseña. Primero porque leí el libro en enero y estoy escribiendo a fines de mayo. Segundo porque no sé qué me pareció. A ver, voy a hablar desde las certezas: a. Me gustó leerlo. Mucho más que Serotonina. Es más, puedo afirmar sin pruebas ni dudas que es mejor libro que Serotonina. También es más raro, más experimental en su propuesta de novela, más interesante y más entretenido. b. Lo de "más experimental" capaz es extensible a una comparación con toda su obra literaria, por lo que voy a explicar en el punto 2 haciendo mucho uso del espoiler.

2.

Houllebecq decidió, muy conscientemente me parece, jugar con los cliffhangers y la frustración de las expectativas del lector. Desde el vamos: el primer capítulo tiene un protagonista -el hacker profesional Bastien Doutremont- que te lo re vende como que va a ser el protagonista de todo el socotroco pero cuya función termina siendo únicamente presentarnos al protagonista de la novela (Paul Raison, asesor del Ministro de Economía de la República Francesa Bruno Juge) y salir por foro sin hacer ruido. Nada en ese primer capítulo nos prepara para que Bastien sea intrascendente: más bien al revés. Y lo mismo pasa con la trama principal de la novela: Bastien entra en la novela con un conflicto de terrorismo internacional bajo el brazo, un misterio planetario digno de una novela de espías tipo John Grisham (por decir uno de esos autores, en realidad no sé quién escribe cosas así) pero ese tremendo conflicto se va yendo en fade, cada vez más lejos de la trama principal y más intrascendente, hasta que queda literalmente en la nada. La escala del conflicto falso y la forma en que la "trama real" se va acomodando en el centro de la escena pero siempre atrás de otras cosas, es lo que me pareció experimental: Houellebecq encontró una manera de contarnos una historia manteniendo nuestro interés en otra que nada que ver. Y no digo que no se haya hecho, pero no lo había visto así. Porque no es un truco clásico al estilo El Mago de Oz donde mientras te distraen con el objetivo, lo importante es el proceso y al final ah resulta que el León ya se había vuelto valiente y no nos habíamos dado cuenta: es otra trama (o varias otras tramas), nada que ver, y cuando la novela termina está bien que termine y a la vez te quedas medio watafak. 

3.

Por otro lado, tiene todo el combo del mundo Houellebecq que ya conocemos: un protagonista deprimido, un Ministerio, una religión New Age inventada, problemas para cojer, name dropping de marcas comerciales, ciencia ficción ligera, terrorismo... Hay algo que sí que es novedoso, y único, y es que de alguna manera esta es la novela más feliz y luminosa de todas las que escribió. Y eso es decir mucho. Casi que podríamos hablar de un happy ending.

4.

Decidí que me gustó mucho. Aguante Houellebecq. 

miércoles, 25 de enero de 2023

Un poeta nacional, de Charly Feiling

 1.

Es lo primero que leo de Carlos Eduardo "Charly" (¿o Charlie?) Feiling, escritor argentino de ascendencia inglesa, clase '61 fallecido en el '97, amigo de la infancia de los hermanos Calamaro, colega de Fresán y compañía, que dejó cuatro libros por todo concepto: El agua electrizada (policial), El mal menor (terror), Amor a Roma (poesía) y la novela de aventuras decimonónicas que nos ocupa, Un poeta nacional.

2.

Que en realidad no es decimonónica porque sucede a principios del siglo XX, 1904 para ser más precisos, pero como si lo fuera porque vieron que Eric Hobsbawm dice que el siglo XIX es largo y termina con la Primera Guerra Mundial (Ah, ¿no vieron? Bueno vean). Cuestión que esta aventura situada a comienzos del siglo XX en la República Argentina, más imprecisamente en el Sur, tiene por protagonista a Esteban Errandonea, un joven poeta burgués que para saldar deudas y ganar unos pesos acepta de un funcionario conocido un encargo más bien extraño: viajar a la Patagonia en barco, en calidad de Inspector de Prisiones, pero con la secreta misión de convencer a una joven estanciera británica recientemente viuda de dejar su casa y volver a su país. Parece que anda pasando algo con unos anarquistas en el Sur, hay muertos y conspiraciones y Errandonea en realidad no sabe dónde se está metiendo.

3.

Sin volarme la peluca, la novela cumple lo que promete. La historia tiene revelaciones inesperadas, todo se explica y hay coherencia, los personajes son queribles, algunos mueren, la reconstrucción de época está perfecta y la mar en coche. El protagonista me cae un poco mal. Me hizo pensar en: Las nubes de Saer (que me hizo pensar a su vez en Zama de Di Benedetto), en La obra pública de Ignacio Bartolone (¡véanla!), en La sed de Yuszczuk (por la época), en La patria equivocada de Sáenz...


lunes, 16 de enero de 2023

Wagner, mi malandro, de Rodolfo Omar Serio

 1.

Del autor de Los machos se duermen primero y de la editorial que publicó Esta ciudad es hermosa de Marcos Krivocapich (Trench), estos cuentos breves, simpáticos, más maricas que homosexuales, que me gustaron y leí junto al Río Salado en mis breves vacaciones de verano en General Belgrano (PBA). A Gonza no le gustaron tanto, y dijo algo así como que parecía un rejunte de cosas que tenía escritas y le publicaron porque está en alza. Yo no sé si está en alza, pero es verdad que sacó dos libros juntos, este y Los brasileros, que a priori me interesa. Pero bueno, Gonza dijo eso, como que les faltaba corrección. Emoji de persona con las manitos levantadas en gesto de no sé. Es verdad, eso sí, que hay un par de cosos muy breves que no tienen inicio-nudo-desenlace, pies-cabeza ("Llueve en la Isla de Coche", z. w.), que no es que las cosas siempre tengan que tener pies y cabeza pero la sensación es de por qué estoy leyendo esto, o sea la sensación que también puede representar ese emoji que frunce los hombros y levanta las manitos al cielo. 

2.

Hay un cuento pandémico bastante lindo ("Nadie calla a Jane Fonda"), un cuento en forma de diálogo buenísimo ("Bitcoins"), y además me gustaron: "A Zara, a ver los gays" (full noventas); "El Anticristian"; y el que le da título al tomo celeste.

martes, 10 de enero de 2023

El estrecho de Bering, de Emmanuel Carrère

 1.

Lo primero que leí de Carrère fue El bigote, una novela un poco de terror de este escritor que se caracteriza más bien por la no ficción. El bigote, no me canso de repetirlo en estas páginas web, es de lo mejor que leí, en general, en mi vida. Y si bien sus otros libros son excelentes, no me impactaron como ese (mención especial para El adversario, que un poco sí). Hoy terminé de leer este ensayo que parece que nació como tesina, y empiezo hablando de El bigote porque en el final del ensayo (que fue escrito entre 1980 y 1985) me topo de golpe con un clarísimo antecedente de la novela (que es de 1986), o más bien del final de la novela, la parte de Hong Kong y de la playa de la que mucho no quiero decir. El estrecho de Bering toma su título de una anécdota sobre la URSS que ahora les cuento, pero también de una novela, Vers le détroit de Behring, de la cual al final (del ensayo) reproduce el final (de la novela que mencioné recién). Y es casi el mismo final que el de la novela El bigote. ¿O no? Comenten.

2.

La anécdota soviética es así: cuando el arquitecto y jefe de la policía secreta Lavrenti Beria cayó en desgracia durante el gobierno de Nikita Jrushchov, la enciclopedia soviética ya había salido, con una entrada muy elogiosa del susodicho genocida. Entonces, al mes siguiente, los camaradas suscriptos a la enciclopedia que llegaba por correo recibieron un sobre con una nueva página, con una entrada correspondiente al estrecho de Bering, y la instrucción de recortar la hoja de Beria y reemplazarla por esta otra. ¿Y de qué habla el ensayo de Carrère? De las ucronías. Los "qué hubiera pasado sí" en la historia. El caso ruso viene a cuento porque una de las cosas que analiza el francés es que los únicos regímenes que van a fondo con las ucronías son los totalitarismos, que sin asco pueden reescribir la historia y convertir en oficial una historia falsa. La famosa eliminación de Trotsky de las fotos con Lenin, etc. Empero, en realidad el asunto totalitario es bastante marginal en el total del libro (por lo que la foto de Stalin y Hitler en tapa era innecesaria) y el tema principal es el literario. 

3.

El texto del libro, además de haber nacido como tesina, antes de ser publicado ganó un premio relacionado con la ciencia ficción. No entendí por qué. Quizás por una ascepción bien amplia de la ficción científica. Mi voto es: apto puanners. Un besito para Emmanuel.

jueves, 5 de enero de 2023

El gato del rabino (volumen 2), de Joann Sfar

 1.

Hotel de las Ideas está publicando esta obra maestra el cómic francés a razón de un tomo por año. Hoy terminé de leer el que salió en 2022 y espero que el de 2023 no se haga esperar. Judíos argelinos, un gato que habla, comienzos del siglo XX. En este volumen hay dos historias. "El paraíso terrenal", protagonizado por el Malka de los Leones, tiene un epígrafe junto a las dedicatorias que dice: "Las anécdotas relatadas en esta obra son de una exactitud rigurosa, para nada exageradas, dado que me las contó mi abuela". Es un cuento sobre envejecer, sobre el antisemitismo, sobre ser un héroe, y tiene giro borgeano que me voló la peluca. La segunda es re lindísima también y se llama "Jerusalén de África". 

2.

En un momento aparece Tintín y me reí para afuera. Qué opa Tintín.

sábado, 31 de diciembre de 2022

El obsceno pájaro de la noche, de José Donoso

 1.

Qué libro complicado: cuando promediaba la lectura, pensé en crear esta entrada para decir eso. Este fue mi año de lector de Donoso, me volví fan del boomer chileno (ya me ganó el año pasado con la joya infinita que es El lugar sin límites) y después de tres hits infalibles (la mencionada, Este domingo y Coronación) me compré en noviembre, en Mar del Plata, la que muchos consideran su obra maestra. Que es este libro, El obsceno pájaro de la noche. Medio que lo empecé de inmediato, y si bien durante su primer tramo me compró totalmente, en un momento me empezó a perder. Creí que Donoso estaba meando fuera del tarro. Por supuesto perseveré, un poco porque no me gusta abandonar los libros y otro poco porque necesitaba saber qué pasaba, y lo bien que hice, porque ya estoy adentro de nuevo, fan de Donoso como el que más. Me di cuenta que vengo leyendo a Donoso en orden cronológico o casi, así que ya me compré en la plataforma del macrismo virtual, el quinto libro que vendría a ser Tres novelitas burguesas.

2.

El problema con El obsceno pájaro de la noche pasa por dos lados. Por un lado, es un libro de 456 páginas (el doble que cada uno de los anteriores) pero en el que casi todo el tiempo somos víctimas de una catarata de monólogos internos en los que los punto y aparte se hacen desear. Onda El entenado de Saer. Entonces la lectura es densa como dulce de leche, las 456 páginas parecen 1112 (hay momentos de diálogos, pero no son los más) y todo requiere una inversión de tiempo muy abigarrada, que contrasta con lo fácil que se leen los tres libros anteriores, que tienen la liviandad de un folletín. Este es un problema práctico, no estético. Creo que la forma correcta de leer este libro es en largas sentadas de a muchas decenas de páginas por ves, en lo posible de a capítulos enteros, lo que la hace más apropiada para largos viajes en transporte público o para lánguidas tardes de reposera frente al río Salado que para lecturas en el baño (mis preferidas) o en cortos traslados subterráneos a Plaza de Mayo (mis habituales).

3.

El otro problema sí es estético, y es que por momentos decís "No entiendo nada". No porque no se entienda la historia, a pesar de que tiene un millón de capas, sino porque no se entiende la cronología, y ahora que la terminé puedo afirmar que es debido a que está rota, reventada, imposibilitada de defenderse. Las más fuertes incoherencias en la cronología, y sin explicación, son: el Mudito encontrándose con Boy en la comisaría a las 200 páginas, cuando Iris lo echa a la calle -pero después pareciera no haber salido nunca de La Rinconada-; Azula y Emperatriz por Santiago pensando en irse a Suiza y encontrándose con el Mudito hacia el final, cuando en teoría ya habían creado su sanatorio en Suiza; y claro, la parte del sanatorio, cuando el Mudito está o cree estar internado. Muchas cosas están fuera de orden pero al final encajan, y muchas otras no. Sin embargo, no importan, les aviso ahora. Y hay algo que dice Donoso en un texto posterior, que se incluye en mi edición del libro, que le da el derecho a todo: 

"Un universo construido sobre la falsa premisa de la paralógica tiene la clara ventaja de ser autosuficiente. No tiene que rendir homenaje a la realidad, sino que vive por sí mismo y de sí mismo: no tiene que 'funcionar' en relación con cosa alguna, sino sólo de acuerdo a reglas establecidas en el universo postulado de la novela (...) un reconocimiento a la dinámica de lo inconsciente, capaz de producir una coherencia que, me gustaría creerlo, yace más allá -y quizás detrás- del tiempo, fraccionada y reconstruida en un todo".

4.

Contar la trama es un bolonqui y además para qué, pero créanme que es espectacular. Hay de alguna manera tres mundos en la novela, y para mí el mejor lejos es el de la Casa de Ejercicios Espirituales de  la Encarnación de la Chimba (y también para Buñuel, que casi hace la película pero sólo le interesaba esa parte). Lo que sí me parece copado contar acá es cómo llegué a este libro: por un lado, porque vengo leyendo a Donoso y es todo bueno, pero en este caso me interesé en este en particular cuando escuché a Mariana Enríquez charlando con Rebord. Decía la Enríquez que en Latinoamérica tenemos una tradición de escribir terror sobre mitos europeos (lobos, vampiros) y que está poco explorada la mitología de por acá. Que por ejemplo al imbunche lo encontró primero en La cosa del pantano de Moore, cuando es un mito mapuche. Que en literatura latinoamericana sólo lo había visto en El obsceno pájaro de la noche de Donoso. Así que por el imbunche llegué a este libro. Qué miedi.

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Disparen al humorista, de Darío Adanti

 1.

Mar del Plata, mesa de saldo, reconozco el nombre del autor como uno de los entrevistados en el podcast Comedia -es un humorista español de larga trayectoria, una especie de Dolina ibérico por lo que intuí en la entrevista-. El libro en cuestión se trata de una historieta, así que, no se hable más, me la compré junto con otros dos libros que probablemente nunca lea para llegar al valor promocional. 

2.

Sin embargo, ahora que la leí, entiendo por qué la mesa de saldo. O sea: está bien, no está mal, pero tampoco es para que Planeta imprima 3000 ejemplares en Buenos Aires. El libro lleva el subtítulo de "Un ensayo gráfico sobre los límites del humor", y es eso que se indica. El problema que tiene es que, si bien este señor dibuja y pinta muy bonito (el estilo me hizo acordar mucho a Liniers cuando usa pinceles, onda tapa del disco de Kevin Johansen), casi no está aprovechado el asunto gráfico, las más de las veces las páginas muestran a dos personajes teniendo un diálogo en el que se baja la data ensayística, y para eso bien podíamos leer un texto que es más fácil. Tiene algunas cosas historietísticas, pero no terminan de justificar la decisión. Después, lo que es el ensayo en sí, un poco reiterativo. Me gustó el final, la idea de que para salvar al humor de la corrección política hay que convertirlo en una religión. Y también me gustaron las páginas con retratos de filósofes.


3.

Lo que más me molestó fue la traducción parcial del castizo al argentino. El ejemplar que compré yo dice estar impreso en la Ciudad Autónoma, por lo que me imagino que es la edición argentina de un libro español -aunque no está indicado-, y bastante rápido te encontrás con que un personaje utiliza el vocablo "boludazo": desde el vamos, prefiero si estoy leyendo a un autor español que el personaje diga gilipollas, pero más aún me enoja que me traduzcas gilipollas por boludazo si después en vez de cáscara de banana me encuentro con una piel de plátano, estamos todos locos o el "traductor" se durmió a mitad de su trabajo. Me cache en dié. 

lunes, 5 de diciembre de 2022

Todas las bicicletas que tuve, de Power Paola

 1.

La leí dos veces seguidas. La primera lectura, muy lento, con mucho intervalo entre los capítulos. Y después de terminar, de inmediato la empecé de nuevo, porque si bien hay capítulos (que son las bicis, claro está), es una novela gráfica con una continuidad, dentro de su estructura deforme. La segunda lectura fue en dos sentadas. Quería que fuera en una, pero no llegué. El libro está precioso. Aguanten Power Paola y andar en bici.