jueves, 13 de julio de 2023

En coma, de Alex Garland

 1.

Un libro bastante pavo y que se lee muy rápido merced a que tiene dibus (grabados) y mucha pausa activa, página en blanco, usw. Es una novela (pero si hubieran sido más estrictos con el uso del papel, sería una nouvellette) de este muchacho británico que primero fue sólo escritor (su primera novela es La playa, llevada al cine por Danny Boyle con Leonardo Di Caprio en la que según mi recuerdo es la inmediata posterior de Titanic), después también fue guionista (se estrenó en ese rubro con la buenísima Exterminio -28 Days Later- también dirigida por Danny Boyle) y finalmente empezó a dirigir además de escribir, con la también buenísima y libre de Dannys Boyles Ex Machina de 2015.

2.

Yo no sé cómo sueña la gente, pero el mundo onírico de En coma es el más aburrido posible. El tipo sueña con la vida, más o menos como es. Ta bien que un día sueñes algo verosímil, pero si hacés un libro donde el tipo no se puede despertar y se da cuenta que está en un sueño y empieza a recorrer escenarios, ¿algo, alguito más rari, no? ¿Una levitadita, algo por el estilo? Y en el mismo sentido: si todo tu libro sucede adentro de un sueño, ¿eso no afecta la forma en que está escrito? Tiene la prosa más ble posible, salvo quizás en la parte de la oscuridad, esa parte está mejor.

3.

Y no me hagan hablar del apartado "ciencia". Nada usó, siendo un libro con una premisa que lo permitiría. Ni una gotita de Freud. Ni siquiera alguna de esas reglas de los sueños de la ficción yanqui tipo Batman que indican que en los sueños no podés leer, o no podés mirarte las manos.

4.

Mi veredicto es: amenidad e intrascendencia. Que vivan Sandman y Randolph Carter. 

martes, 4 de julio de 2023

Sarna, de Carlos Trillo y Juan Sáenz Valiente

 1. 

Una historieta reeditada, que originalmente salió en 2004 como un encargo francés a Trillo para que ilustrara un jovencísimo Juan Sáenz Valiente, que según me dijo el comiquero, hacía con éste su primer trabajo. En formato enorme, a todo color y con un papel fantástico, con guión del mejor guionista de historietas que tuvimos y esos dibujos que parecen pinturas pero también el Day Of The Tentacle, esta historieta sería un must si no fuera porque todo lo que cuenta es tan sórdido y terrible que no sé si prestarsela a mi papá -perenne segundo lector de todas mis adquisiciones en cuadritos-.


Mansión Maniática II: Día del Tentáculo.

2.

Estuve toda la historieta esperando que el final me diera cierta satisfacción que compensara los malos tragos, pero -seguramente con verdad- no me la dio. Acá pueden encontrar una reseña mucho más sesuda que esta. Adiós.

Aldo Rico hace un cameo en una página iluminada como la san yuta.

viernes, 23 de junio de 2023

Stroppy, de Marc Bell

 1.

La editorial Barro (historietas y fanzines, muy bonito todo) tiene o tenía una comiquería (Casa de Barro) en el barrio porteño de Caballito, en un lugar para muchos habitual, para mí recóndito. Fui a buscar unos cositos que había comprado online, y como ya estaba ahí en un arranque de consumismo me llevé de todo, y entre ese todo este libro HERMOSO, este milagro editorial y esta ganga que no vas a conseguir porque no creo que queden muchos al precio ridículo que lo pagué yo, la nouvellle gráfica Stroppy del historietista canadiense Marc Bell. Una cosa en colores, con tapas duras, co-editado por la española La Cúpula y la argentina Hotel de las Ideas en un papel divino y todo así monono. Esta es la reseña más pelotuda posible pero qué decirte. Si lo ves compralo. 

2.

La sinopsis dice: "Stroppy es una fantasía orquestada por Marc Bell que contiene artefactos imposibles, criaturas desacostumbradas, chistecillos estrambóticos y abismos de pasión". Me parece que lo resume perfecto.

domingo, 18 de junio de 2023

Cadáver exquisito, de Agustina Bazterrica

 1.

Me lo regaló Amparo Alonso, qué reinona.

2.

¿Ciencia ficción argentina? +1000 puntos a priori.

3.

Sinopsis de memoria: En el pasado reciente, una pandemia misteriosa acabó con todos los animales de la Tierra. Sólo quedaron las personas (humanas), y las plantas. Pero obviamente, la humanidad no se iba a volver vegetariana: antes bien, a lo Soylent Green, la industria de la carne se reconvirtió, y ahora criamos humanos en situación de feedlot, exclusivamente para comerlos. Humanos que no tienen derechos humanos, claro, y que se identifican por su marcado. Que está prohibido educar, y que está prohibido coger. Nuestro protagonista es un especialista en el tema, una especie de ingeniero de mataderos, pero hace tiempo que está con terribles cargos de conciencia, un rechazo casi visceral al asunto, aunque sigue yendo a trabajar. La gota que desbordó el recipiente fue la muerte de un hijo largamente esperado, que produjo la separación de la mujer amada. En este estado inalterado, el "hasta que" viene en forma de mujer-ganado: un criador de humanos que no tiene todos los papeles en regla le regala al protagonista una humana, como una suerte de soborno. ¿Y ahora qué pasa, eh?

4.

Lo que hace que este libro sea excepcional, y no lo digo yo lo dicen las ventas (y el Premio Clarín), es lo que pasa después. Porque hasta ahí, uno se imagina lo que va a pasar. Bueno, pero no. El giro inesperado te deja el sombrerito puesto al revés. No digo más nada, léanlo. Diez aleschonfelds.

5.

Post data: el título, claro, está tan bien puesto que si Bazterrica le hubiera puesto de otra manera, igual lo hubiéramos visto titulando todas las notas de prensa sobre el libro ad eternum.

jueves, 1 de junio de 2023

La larga noche de Francisco Sanctis, de Humberto Constantini

 1.

Me llama la atención que esta novela no forme parte del canon. La publicó Bruguera en 1984, pero recién se reeditó en 2017, un año después de que saliera la adaptación cinematográfica de Andrea Testa y Francisco Márquez. No sé si el rescate de la novela de manos del olvido se debió a la película -por las fechas y por la foto en la tapa del libro que corresponde a la peli infiero que sí- pero en todo caso bienvenida sea. La película estaba bien, y la pueden ver en cine.ar. La novela es buenísima y la pueden comprar acá (y me parece que está re bien de precio).

2.

Digo que la peli estaba bien porque eso pensé cuando la vi, pero la novela es muy superior. Y en buena medida su gracia radica en el narrador, un narrador que es gracioso (primera sorpresa) y además de narrar los acontecimientos de esa larga noche de 1977 en la que el empleado de comercio Francisco Sanctis tiene que decidir si involucrarse o no en salvar a dos desconocidos acechados por los milicos, narra sus cavilaciones, lo que piensa y fantasea y sueña. Nada de eso era trasladable a la película, que se queda en los hechos, aunque tiene buenos climas con los que construye también algo de lo psicológico (sugerido). La novela parte de un narrador que antes de empezar a desarrollar cada capítulo ya aparece, en forma de bajada o no sé cómo decirle a esas descripciones debajo del número de capítulo pero encima de su primer párrafo, que tiene textos como: "Donde, con el objeto de que el lector no se forje demasiadas ilusiones respecto de la amenidad de este librito, se declara de entrada nomás su materia que parece ser de índole más bien psicológica, o sea que para decir verdad la cosa pinta bastante aburrida. Hecha la cual advertencia se pasa a contar algo acerca de cierto intempestivo llamado telefónico". De hecho agarré el libro para mirarlo en una feria y lo compré porque leí ese coso y dije opa, esto va a ser chistoso, además de trágico. 

3.

Cuestión que me gustó mucho, como ya dije, y que me sorprende que no forme parte del canon, como ya dije. Bien podría sonar su título cuando se menciona a Los pichiciegos, por ejemplo. O a Cuarteles de invierno. O sea, bien se podría leer en secundarios. Quizás es un poco densa para los adolescentes de hoy, pero bueno. Like total.

lunes, 22 de mayo de 2023

Interiores, de Woody Allen

 1.

Mi amiga M. F. me dio un lote de libros para que le ponga en venta en la página de los codos amarillos, y entre otros que le aburrían o no le interesaban o etcétera cayeron tres guiones de películas de Heywood Allen, el más cancelado de los cancelados. No tengo unas certezas muy solidas sobre la "cultura de la cancelación", no sé qué se hace con las películas y los libros, cómo se separa la obra del artista o ni siquiera si hay que hacerlo. Tengo más bien una certeza de máxima y una de mínima, o una en cada extremo del asunto: por un lado, no se puede -o no se debe- borrar una obra o una filmografía de la historia del cine, simular que no tuvo la importancia que sí tuvo durante décadas sería un error epistemológico; y por el otro, no da tener colgado un poster o puesta una remera, hacer bandera en fin, de un tipo que abusó de su hija de 7 años. En el medio, está la cosa esa de separar la obra del artista: no tengo muy claro cómo es. Por las dudas hago una especie de trampa y me pregunto qué pasa con la obra de un artista aparecida antes del acto condenatorio: ¿se puede seguir escuchando a los Jackson Five? Al fin y al cabo, el niño Michael no hizo nada de lo que luego hizo el Michael adulto. La misma pregunta corre para Woody Allen: ¿se cancela todo, o lo que se filmó desde los '90s? No estoy seguro de si es una pregunta pelotuda o una interesante.

2.

En todo caso, en la práctica, desde que el mundo canceló a Woody Allen dos décadas tarde (dos décadas después de que los hechos por los que lo cancelamos se hicieran públicos, porque en ese entonces no estaba establecido que le creíamos a la víctima) yo dejé de seguirle la carrera a este tipo que hasta la pandemia seguía sacando una película por año. Pero no me dejaron de gustar sus películas que me gustaban. Y ahora volviendo a lo de los guiones, resulta que yo soy guionista -cuando puedo-, y no es lo más habitual encontrarse con guiones publicados. Además, son muy rápidos de leer, los guiones. Así que destaqué en el baño estos tres libritos de Tusquets y ahora terminé de leer el más corto de ellos, el guión de la película Interiores (1978). 

3.

Película que vi alguna vez, pero como si no la hubiera visto. Al mismo tiempo, las películas de Woody Allen con muchos personajes son todas parecidas: si hay varios pares de hermanas con maridos algún intercambio de parejas va a suceder, así que me lo esperaba; un personaje es cineasta y se pregunta si su trabajo es importante; etc. Esta, Interiores, es la que Woody Allen hizo justo después de ganar el Oscar a Mejor Película con una comedia (y se mantuvo como la única comedia en ganar ese premio hasta este año que se lo dieron a Everything Everywhere All At Once), y es el primer drama de su carrera. También es el primer homenaje de Allen al cine de Ingmar Bergman. La verdad, está muy bien. Una cosa que me sorprende o no tanto pero me llama la atención es que el tipo escribía las películas casi como si fuera dramaturgia: no hay encabezados de número de escena, efecto, etcétera. Casi no hay especificaciones de objetos, vestuario, a veces ni de lugar. Son sólo los diálogos, con la información didascálica mínima indispensable. Y se entiende todo. Claro que las dirigía él, todo lo demás lo decidiría en preproducción. Sigo con Mahattan, después les cuento.

miércoles, 17 de mayo de 2023

Nuestro iglú en el Ártico: relatos escogidos, de Mario Levrero

 1.

Impulsado por la maravilla deslumbrante de Aguas salobres, agarré por fin este libro que tenía en la biblioteca, casi inviolado, desde que Laura Preger me lo regaló en la FED de 2019, en el Konex, al día siguiente de una ruptura amorosa que me dejó hecho un trapito mojado, razón por la cual mi amiga Lauri se compadeció de mi cara de papa deprimida y me regaló este libro que desde entonces tuve en la biblioteca, casi inviolado. Y digo casi porque el primer cuento, "El sótano", sí que lo había leído. La historia es así: 

2.

Cuando laburaba en la biblioteca de la ORT, allá por el 2010, encontré entre los infantiles un librito finito, sin lomo, ilustrado no me acuerdo por quién, que contenía este cuento, "El sótano", en el que un niño vive en una casa infinita, tiene prohibido bajar al sótano, no puede encontrar en qué habitación está su abuelo intubado, en qué habitación está su abuela rodeada de una nube de polvo... Era un cuento un poco terrorífico para ser infantil, pero a la vez qué mejor para un niño que un cuento que lo inquiete. Me acuerdo que también había encontrado otro librito de la misma colección con un cuento de Isabel Allende. Era como una colección de infantiles escritos por autores tradicionalmente adultos. Cuestión que lo leí, me fasciné, por algún motivo que desconozco me agarró el honestismo y lo dejé en su lugar, y tiempo después cuando lo quise buscar, presuntamente para robarlo, ya no estaba: alguien me ganó. BTW, se robó el de Allende también, que no era tan bueno. Elipsis y estamos en el Konex, yo hecho un trapito, y encontramos en el puesto uruguayo de la FED que estaba esta compilación de Levrero que arrancaba con el cuento perdido. Ahí fue lo de la piedad de Preger y todo lo suprascripto en el punto 1.

3.

Cuestión que releí "El sótano" (magistral) y ahí me quedé, hasta que Aguas salobres me sacó de mi pasividad y me recordó lo que siempre olvido: que nunca hay que dejar de leer a Levrero. 

4.

¡Extra, extra! Había reseñado "El sótano" en este blog, junto con el de Allende. Lo leen acá. Los dibujos que no me acordaba eran de Kern.

5.

Nuestro iglú en el Ártico es lo que el subtítulo indica, no una recopilación de cuentos completos, sino una selección de diez cuentos, los diez mejores según Ricardo Strafacce, que además prologa. Entre los diez se encuentra el del título, el mencionado más arriba, uno de los de Aguas salobres ("La cinta de Moebius"), el primer cuento publicado de la carrera de Levrero ("Gelatina", que no se puede creer, ¿cómo se le ocurrió?) y el último ("Los carros de fuego"). Son todos buenísimos. Especialmente el de los ciclistas y el parto de la luna. Qué genio, la gran siete.

sábado, 13 de mayo de 2023

Turba, de Lauri Fernández

 1.

Último de los que compré por recomendación de Andrés Valenzuela (junto con Estrella Roja y El nuevo milenio). Se trata de es una novela gráfica documental: la autora hizo una investigación, en Argentina y en Inglaterra, para la cual entrevistó a veteranos de la Guerra de Malvinas de ambos bandos, a miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense y a familiares de muertos por la guerra, y luego dibujó esas entrevistas en el libro, junto con la crónica de su viaje, que hizo gracias a una beca y que implicó ciertas penurias por extranjería. 

2.

Las historietas documentales en general tienen una ventaja por sobre el documental audiovisual: con los mismos recursos te permiten representar el presente, el pasado, el futuro, lo histórico y lo imaginario. Así, los relatos de los veteranos llevan el presente de la narración a la guerra misma, andá a hacer eso con el presupuesto devaluado de la quinta vía del INCAA.

3.

El libro ya recibió suficientes elogios (y premios), todos merecidos. Venía tan premiado que me había dado un poco de paja el hype y lo había esquivado: menos mal que le hice caso a Valenzuela. Lectura obligatoria si te interesa el tema malvinero.


jueves, 27 de abril de 2023

Aguas salobres, de Mario Levrero

 1.

El mejor libro en lo que va del '23 es de hace 40 años como la democracia y lo escribió el inefable uruguayo Jorge Mario Varlotta Levrero. Lo conseguí de sopetón en la feria de usados de Plaza Italia por módicos 1500 pesos en esta Argentina de hoy donde uno nuevo no baja de 3000, y más probablemente 5000. Y para más datos, lo conseguí junto a otro Levrero, del mismo precio y datación, pero que no es de cuentos sino un manual, para ser más exactos un manual de Parapsicología, que al parecer no tiene un ápice de ironía sino que es exactamente lo que dice ser.

2.

Este Levrero que nos ocupa es de cuentos, de cuatro cuentos, aunque yo más bien diría que es de tres cuentos más una nouvelle ("La cinta de Moebius") porque la susodicha se extiende por casi una centena de páginas. La susodicha, dicho sea de paso, es buenísima, hilarante y un plato total. Y los cuentos que le siguen, intitulados "La casa abandonada", "Las sombrillas" y -como el tomo- "Aguas salobres", no se quedan atrás. De hecho el cuento del título es probablemente el mejor, en un sentido del acabado. El tercero es el más "fantástico", género al que en la contratapa la editorial Minotauro intentó afiliar a la totalidad de los mismos, yo diría que en vano -son más absurdos que fantásticos-, mientras que el segundo es el más cortazariano, creo que Levrero mismo estaría de acuerdo. Por otro lado, todos los cuatro son muy graciosos muy, me reí para afuera muchísimas veces y se lo voy a prestar a mi noble padre.

martes, 25 de abril de 2023

El nuevo milenio, de Rocío Espina

 1.

Y si no me equivoco (viene de la reseña de acá abajo), este también fue un libro que me recomendó Valenzuela. Me voló la peluca El nuevo milenio. No es una historieta exactamente, aunque es un relato, y es gráfico. Es secuencial también, pero como quien no quiere la cosa. Y cuenta una historia, pero más o menos: más bien cuenta un momento, de la vida de todxs (la crisis del 2001), haciendo foco en su propia familia, en sus padres, en su barrio. Pero no sé cómo explicarlo: creo que no es una historieta. De lo mejor que leí en historieta argentina este 2023. 

2.

Acá en Página y acá en Indie Hoy entrevistan a la autora.

lunes, 24 de abril de 2023

Estrella Roja, de Manuel Loza

 1.

Resulta que -por ahora- trabajo como productor de contenidos para la Mediateca de Formar Cultura, la -por ahora- plataforma web de la -por ahora- Dirección Nacional de Formación Cultural del -por ahora- Ministerio de Cultura de la Nación. Digo tanto por ahora porque hoy es 6 de diciembre, el día en que estoy escribiendo esto (el libro lo terminé de leer el 24 de abril) y el domingo se va el Albert y se viene el Javo y el futuro es incierto. Es más que probable que el Estado deje, como mínimo, de promover la lectura de historietas argentinas, como hicimos en este video para la mencionada plataforma con el periodista y escritor Andrés Valenzuela. El día del rodaje le pedí al susodicho que me recomendara historietas, y esta fue una de las. Me apersoné en Fábrica de Historietas (Ayacucho 19), y me la compré con pesos de Argentina.

2.

Estrella roja, entonces. Es una historieta de formato apaisado, tipo tira diaria, que efectivamente salía primero periódicamente en una web (¡se lee completa acá!) y cuando se terminó de publicar, salió en papel por Loco Rabia. Emula el estilo de las space operas onda Flash Gordon, pero es indudablemente argentina, y hasta con ecos de la realidad política de su contexto de creación ("Mucha gente habrá querido venir, lástima el feo día", dice el Emperador en el día de su coronación). Tiene muchos giros y retruécanos, y es pura diversión épica. Resistirse Es Fútil aprueba.

sábado, 22 de abril de 2023

Ofendiditos: Sobre la criminalización de la protesta, de Lucía Lijtmaer

 1.

Soy concursanta, gracias a Sofía Brihet. O sea, oyente regular de Deforme Semanal Ideal Total, un podcast de cotis feminista y muy gracioso que recomiendo mucho y me hace reir así JAJAJAJAJA. Lo conducen dos señoras, la española Isabel Calderón y la argentina de crianza catalana Lucía Lijtmaer, y las amo pero amo mucho más a Lucía Lijtmaer porque es más tranquila y bueno, porque es argentina, para qué te voy a mentir. Lucía tiene publicados algunos libros, y el mini best seller Ofendiditos -que nos ocupa- es uno de ellos, un ensayo corto de una colección de Anagrama en el que Lucía escribe sobre los nuevos fascismos que, como en el espejito rebotín, acusan de censores a les progres mientras lo que buscan en realidad es que les progres, bueno, nos muramos; en el fondo es eso. Las feministas, los trolos, y la agenda "woke" en general. El libro va de eso: primero se ocupa de las exageraciones "woke", tipo las polémicas en torno a Lolita de Nabokov (novela tardíamente acusada por los llamados neopuritanos de ser pro-pedofilia, cuando en realidad es todo lo contrario), y de los argumentos en contra que enarbolan una caterva de neoconservadores (parece que cunden en El País de España) como argumentos para acusar ataques a la libertad de expresión ("ya no se puede decir nada"). Y después se ocupa de demostrar, con datos, pelos y señales, que la cosa es más bien al revés, que "las verdaderas amenazas a la libertad de expresión, (...) no vienen de minorías, feministas u ofendidos, sino del poder político y legislativo. Porque señalar despectivamente al ofendidito no hace sino criminalizar su derecho, nuestro derecho como sociedad, a la protesta".

2.
El libro está muy bien en su contenido, quizás un poco enrevesado en el orden de su argumentación, pero no es muy entretenido que digamos. A mí en realidad me daban ganas de leer una novela de la Lijtmaer, y ahora ya tengo una porque me la regalaron en mi cumpleañito y creo que la voy a leer pronto. Se llama Cauterio y también viene bastante bestselleruda. Ya les contaré.

3.
Último: no puedo entender cómo es que las Deforme Semanal no vinieron todavía a hacer un teatro en Argentina. Si Rebord llena un Gran Rex, ¿por qué no podrían hacerlo las Deforme? Me indigna. Vengan. Alberto, hace algo, te quedan dos días para traer a las Deforme.

jueves, 20 de abril de 2023

Bajo lluvia, relámpago o trueno, de Fermín Eloy Acosta

 1.

Hay que jugársela por una prosa así, como enrevesada, alejada del naturalismo, densa y barroca, saeriana, en estos tiempos que corren (y cómo corren). A Fermín le salió y le salió bien, ganó con esta novela el premio del jurado para novela (Selva Almada, Félix Bruzzone, y la Editorial Entropía que lo publicó) de la Bienal de Arte Joven de 2019. Y se mandó una novela que, una vez estás adentro, es alto viaje. Empezás in medias res, ya subido a la carreta, hay que ponerle garra a las primeras páginas y dejarse conducir por las ganas de entender quién es quién, a dónde van y por qué, y también quién habla. En el movimiento se acomodan los melones y lo que primero parecía ripioso, se vuelve -casi- novela de acción. 

2.

Lo que me hacía avanzar con Rudes, Elena, la narradora y Pedernera hacia Villa Evangelina era la zanahoria de entender eso mágico, oscuro y brujeril que repta debajo de la narración, que por atisbos se capta pero siempre con más preguntas que respuestas. Y también la crédula intriga de qué iría a pasar cuando llegaran a destino, sobre lo cual no diré nada. 

3.

Otra cosa: gran manejo de las velocidades, Fermín: el relato es lento en el lento avance de la carreta, y de golpe es brusco cuando tiene que serlo, brusco y visual. No es moco de pavo lograr eso.

4.

Último: muy curioso lo variado de las referencias a las que me remitió la lectura, por diversas y por inusuales para la literatura argentina actual. Como ya dije, hay algo del Saer de Las nubes (que es el Zama de Saer), pero por otro costado se me aparecieron el libro de Judith Farberman Las salamancas de Lorenza: magia, hechicería y curanderismo en la Tucumán colonial, y esto en la misma bolsa que todas esas historias (ahora se me ocurren sólo películas) donde a una personaja se la acusa de brujería y primero te parece que no pero después MUAJAJA, como La bruja de Eggers, o Anticristo de Lars von Trier. Y agrego otra que nada que ver con las anteriores y que seguro Fermín no leyó pero también se podría hermanar con esta, sobre todo por el periplo geográfico y temporal: la buenísima y reciente novela gráfica Náufrago Morris, de Lautaro Fiszman y Pablo Franco.

lunes, 17 de abril de 2023

Fuera de juego, de Gonzalo María Beladrich


1. 

Exterior, día. Un chico de 19 años, de traje y corbata y mochila al hombro, espera un colectivo en una calle del lejano y apacible barrio de Versalles. Viaja parado, el colectivo viene lleno. El viaje es largo. Una hora después baja en una calle concurrida del microcentro porteño. Veredas angostas, tráfico, humo. El día se empieza a despedir y los y las oficinistas caminan apurados, atestan los cafés, fuman sin parar. El chico camina hasta la entrada del edificio de la AFA, entra. Sube cuatro pisos por escalera, y se pone en una breve fila formada por otros chicos y no tan chicos, todos de traje y corbata, que esperan su turno frente a una ventanilla.

Exterior, atardecer. El chico sale del edificio de la AFA y entra en un café en el que otros muchachos como él ya apilan tazas y platos con migas. Interior. Los chicos conversan sobre fútbol, pero más específicamente, sobre árbitros y arbitraje. La conversación los revela como jóvenes réferis y nos revela que estamos a fines de los años '90. "¿Qué jugas mañana?". "A mí me toca femenino, Franja de Oro contra Dolores de Colon". Etcétera.

Exterior, noche. Nuestro joven árbitro sale del café, se despide de los otros en la vereda y se aleja con rumbo norte, en el sentido opuesto al de los demás. Camina un par de cuadras. Entra a un McDonald's.

Interior, noche. Baño del McDonald's. Luz blanca que zumba. El chico se suelta la corbata, se saca la camisa. Es una metamorfosis. Deja la formalidad y la reemplaza por un par de jeans claros, una chomba azul oscuro y un par de zapatillas Pony.

Sale del McDonald's y camina con la mochila al hombro por calles nocturnas de Barrio Norte. Avenida Santa Fe, avenida Callao, avenida Pueyrredón. Taxis con sus luces, negocios y librerías abiertos, puestos de flores. El chico se cruza por la vereda con otros hombres, que le buscan la mirada. ¿Qué es ese rubor en sus mejillas? ¿Acaso se pone colorado? Como un impulso se mete en un cine, el extinto Atlas Santa Fe.

Interior, noche. En la boletería compra una entrada para la película que comienza en instantes. Mira la película solo. Capaz es una de trolos. Capaz es Plata quemada, o Ronda nocturna. Pero como son los noventas no me cierran los números. Esa maldita costilla podría ser, de Juanjo Jusid, que no es de trolos pero tiene a Susana y a Rossy de Palma.

Aceleremos. 

Ext, noche. El joven árbitro sale del cine, mira una anotación en un cuaderno y se encuentra en una esquina con otro chico de su edad, a quien no conoce, pero reconoce cuando confirma su alias de mIRC. Juntos entran a (interior, noche) un boliche, las luces giran, la música pop mariconea la escena. Estroboscopía. Primeros planos. Transpiración. El joven árbitro aprieta con otro hombre contra una pared. CORTE A. Exterior, día. Joven árbitro + amigo de mIRC + grupo heterogéneo de homosexuales desayuna en un café con motivos de grupo inglés Wham. Por raccord de primer plano, joven árbitro está ahora en un bondi, que se traslada suavemente por la Panamericana. Y ahora , sin solución de continuidad, camina por calles de tierra, en ciudad de Tigre o similar. Llega a club de barrio. En vestuario vacío, sufre nueva metamorfosis, y se viste de réferi, con casaca y short negro. De una lata extrae su silbato y sus tarjetas roja y amarilla. Juez de línea que aparece junto a él emite comentario machirulo, al que joven árbitro responde con un ademán.

Ext, día. Joven árbitro arbitra, rodeado de aún más jóvenes jugadoras de las inferiores de ignotos clubes. Último primer plano, ¿en qué piensa el árbitro que arbitra?

Corte a negro. Créditos.

2.

Una vuelta, en un viaje, seguramente mientras surcábamos las planicies patagónicas en la Bolita, Beladrich me contó esta rutina suya de fines de los noventa (el traslado de Versalles al microcentro en traje para buscar la asignación en AFA, el cambio en un baño de McDonald's, el cine, el boliche) y a mí me pareció alto corto. Puede ser que no haya sido en un viaje: quizás fue en la más monótona de las jornadas pandémicas. Como sea, le dije que si él lo escribía como relato, yo lo hacía guion, y bueno, acá empecé. Le falta laburo. No me roben la idea. 

3.

Cuestión que Gonza, seguramente más por inspiración propia que por mi sugerencia, en el largo letargo pandémico agarró esa anécdota, ese período de su vida, lo combinó con obsesiones varias y algunas cosas que ya tenía escritas de su propia historia familiar, futbolística y cinéfila, y terminó desarrollando no un cuento como yo me imaginaba al comienzo, sino una novela, que la editorial Tren en movimiento publicó para gran suceso en la primera mitad de este 2023. Fuera de juego es la tercera (o cuarta, según cómo se cuente) novela de Beladrich, después de Bolivia, Perú y Los límites remotos, y es posible  que sea por el momento la más lograda. Mezcla algo de "literatura del yo", de no ficción, de ensayo y de crónica periodística, y logra un resultado que atrapa y emociona. Y no lo digo yo solo. Acá por ejemplo lo dice Modarelli, que también hizo un texto para la contratapa. Otro fan de Fuera de Juego, Manu Embalse, dice con razón y usando una metáfora cinematográfica que uno de los mayores méritos del libro es su "montaje": como se imbrican las distintas capas del libro, la historia de Gonza, de su familia, de Castrilli contra la AFA de Grondona, de Madorrán y su "estigma" homosexual. Si sigo abundado en detalles corro el riesgo de spoilear y no quiero, pero si les andan faltando más pistas acá hay un adelanto del libro. 

4.

Este blog venía bloqueadísimo, como nunca. Terminé de leer la versión final y física de Fuera de Juego el 17 de abril de este año. Hoy es 4 de diciembre: tremendo bache. El libro, sin embargo, sigue vigente: se vienen cositas que creo que no puedo contar. Sólo voy a decir que es un excelente regalo de Navidades y que lo pueden comprar acá, o pedírselo directamente al muy apuesto autor.

sábado, 8 de abril de 2023

El Tripero 20, de varies artistes

 

1.

El Tripero fue una revista autogestiva de los 90s, parte de la primavera fanzinera, autopublicada por alumnos y alumnas del taller del viejo Alberto Breccia. Parece que fue una suerte de semillero: muchos nombres de la historieta argentina contemporánea aparecen ya en el primer número, que se puede descargar de acá. Frank Vega, el capo de Lautaro Fiszman, Ezequiel García, Delius, Daniela Kantor y siguen las firmas. La modalidad era: una historieta cada unx, al estilo de una antología, y lo sigue siendo en El Tripero XX, que salió en 2015 por la editorial Tren en movimiento y como aniversario por los 20 años del número original, auspiciado en una rara coproducción por cinco sponsors: las librerías y comiquerías Hernández, Punc, Moebius, El gato escaldado, y el Fondo Metropolitano de las Artes. Todo el libro es una maravilla de la edición, por tapas, papel, tamaño, etc., de esas que mientras más país bananero libertario de mierda seamos, más imposible se torna hacer.

2.

Algunos comentarios sobre el contenido: La tapa es de un color verde croma increible, como se puede observar en esta reseña, y el diseño de tapa es de Christian Montenegro, que también tiene una historieta en xilografía sobre páginas negras en el tomo. El otro que trabaja con esa técnica es Fiszman, en una historieta que adapta un cuento checo de esos desgarradores como le gustan a él. Frank Vega entrega sus usuales deformidades en trazo limpio -estilo que no tenía en los comienzos-, y lo mismo hace Delius, una de las suyas. Esos fueron mis favoritos, con el de Ezequiel García, que adapta a Carver y está muy bien también.

3.

Yo creo que el libro no se consigue más, pero si lo ven captúrenlo.

martes, 28 de marzo de 2023

Ultraviolencia, de Miguel Noguera

 1.

Este me llegó como parte de la Biblioteca Agustín Jais. Tardé en leerlo porque no entendía qué era: tiene muchas ilustraciones pero también bastante texto. Al final, cuando lo agarré lo despaché bastante rápido porque es un perfecto ejemplar de la etiqueta que denominados "libro para cuando uno hace caca". Perfecto del todo. Parece que Miguel Noguera es un comediante (o un cómico) español (blanco heterosexual de esos que las Deforme Semanal odian, seguramente) y evidentemente, también dibuja. Y este libro compila 300 "ideas", así, en el sentido más amplio del término, ideas de situaciones o de artefactos o de historias o etc., con su correspondiente dibujito. El título deriva de que las mencionadas ideas intentan ser lo más dark posible. Ejemplo al azar:

Sigue fumando

Un cuerpo cae a la acera desde muy arriba. La cabeza revienta contra el suelo pero conserva un cigarrillo encendido en la boca. Lo del cigarrillo es casi más llamativo que la caída. Hace que el cadaver parezca vivo, como si aún tuviera algo de carácter y pudiera opinar sobre la situación.

2.

Es bastante bueno, algunas "ideas" son más divertidas que otras. Lo voy a guardar con los cómics.

domingo, 26 de marzo de 2023

Anaconda, de Horacio Quiroga

 1.

Es un cuento largo o una novela corta con capitulitos, sobre VÍBORAS. Sí, lo protagonizan las VÍBORAS. víboravíboravíbora. Dicen que en el teatro (¿o es en el teatro de revistas?) no se puede decir VÍBORA porque trae mala suerte. Pero esto no es un teatro, esto es un fakin blog. 

2.

No sé hace cuánto añetes que no leía a Quiroga, qué bárbaro que es, qué persona loca, él sabía todo de lo distinguido. En este cuento, todos los ofidios de algún lugar en la selva misionera se reúnen en asamblea (donde por ley no se pueden atacar entre sí) para resolver un asunto: unos humanos se acaban de instalar en las proximidades, dispuestos a capturarlas para VEJARLAS, sacarles el VENENO y explotarlas como a unas cualquieronas. Todo para generar suero anti-venenoso. Y encima tienen un perro, que a las víboras les da muchísimo miedo. Cuestión que las snakes hacen un plan malísimo para matarles los caballos a los humanos, cuestión que se queden varados ahí en la selva y caguen fuego, pero cuestión que todo sale mal. Los diálogos son buenísimos, y los nombres de las víboras también. 

3.

Está publicado en Alianza 100, esos libritos mononos que se consiguen muy tobaras en calle Corrientes que por lo general son un chasco. Este es uno de los que exceptúan la regla.

sábado, 18 de marzo de 2023

Amores argentinxs, de autorxs varixs

 1.

Es un libro que publicó el Estado Nacional, viva la patria carajo mierda, a través del Ministerio de Cultura de la Nación, de la Dirección Nacional de Formación Cultural, y del programa Libros y Casas que es una política pública a través de la cual todas las familias del país que reciben una casa de parte del Estado también reciben una biblioteca, hecha en cartón, con una selección de libros sobre todo infantojuveniles, pero que también incluye al Nunca Más y a la Constitución de la Nación Argentina, por ejemplo. Es una hermosa política: muchísimas familias y sobre todo chiques pasan de tener cero libros a tener unos quince de un saque. Éste en particular es de historietas, y para adolescentes. 

2.

Es todo mega progre, ideología de género, ESI, etc. Más de un adulto responsable receptor de la biblioteca debe sufrir el patatús al leerlo, pero aguante, que les de el patatús nomás, si a más de uno le salvará la vida que en el libro que les dan Alberto y Cristina venga un cuento de Ioshua. Ah, porque no les dije pero son historietas que adaptan cuentos y poemas, me olvidaba. Cuentos y poemas de amor. O sea, en muchos casos hay tres autorxs: el/la original, el/la guionista adaptador/a y el/la/lx ilustradorx. 

3.

Mis favoritos fueron el del cuento de Sergio Bizzio ("Un amor para toda la vida"), y el del cuento de Pedro Mairal ("Amor en Colonia"). 

4.

El libro se puede descargar o leer en línea, gratis, en PDF, en este sitio web.




El de Ioshua ilustrado por Júlia Barata

miércoles, 15 de marzo de 2023

Inframundo, de Xina Ocho

 1.

La novela gráfica que más me gustó en los últimos tiempos, y miren que leo muchas, observen, presten atención a lo que estoy diciendo. La leí primero en la web de Fierro, donde ya no está disponible (no entiendo si no está caída toda la página, ¿se terminó la Fierro web de El Destape?), esperando el nuevo episodio semana a semana como quien mira la novela. Y pasado un tiempo, me la regaló la Loba en versión física, palpable, la volví a leer y por eso la reseño.

2.

Carolina es joven, tiene un título pero también un trabajo de mierda, malos hábitos de autocuidado y mucha ansiedad. Y unes amigues que no la escuchan. Y una madre con una relación tóxica, que Carolina juzga aunque también, ¿desde dónde, Carolina? La historia íntima se vuelve paranormal, o quizás sólo escala en épica, una neurosis que deviene otra cosa, no sabemos. Como en El cisne negro, ahora pienso. 

3.

El uso del lenguaje visual, lo que en cine llamaría el uso de planos y de montaje, parte de lo más tradicional pero aprovecha los recursos y se vuelve moderno-experimental en el capítulo de la droga, hermoso (medio Calvi), y de nuevo en el clímax de la historia, que leí con el corazón en un puño. Creo sin embargo que lo que más destaco de Inframundo, lo más original o que más me impactó, es la falta de concesiones que tiene el guión para con la protagonista -a la cual siempre le deseamos lo mejor, pero sin dejar de ver sus pifies con el gesto torcido- así como una vocación en el relato de mirar las cosas de frente, sin eufemismos, sin ahorrarnos el asco, el cringe, el miedo, la bronca, la risa, la ternura. El final es una piña en la cara, en su simpleza. Posta, una locura esta historieta. Todo cumplido me queda corto.


miércoles, 1 de marzo de 2023

Poste restante, de Cynthia Rimsky

 1.

Aunque me encantó, esta me la voy a sacar de encima. Creo ya haber mencionado mi sorpresa al descubrir a esta escritora en la reseña del primer libro suyo que leí, La vuelta al perro. Es bárbara, fresca, chilena, judía, qué más le puedo pedir a una escritora. Poste restante es un libro anterior, de hecho es un libro reeditado, que tiene fotos, cartas, postales y entradas de diario de un viaje noventoso, de la Cynthia primero a Israel y después a Europa del Este y a Grecia en busca de los orígenes de su familia y su apellido. Es re lindo y todo pero me flashó más el otro.