sábado, 19 de septiembre de 2020

Pesadillas, de Katsuhiro Otomo

 1.

Otomo antes de Akira ya era Otomo, y a los hechos me remito con Domu (literalmente "Sueños infantiles", titulado Pesadillas en castellano), este manga de 235 páginas sobre una serie de muertes misteriosas en un complejo de edificios monstruosos, con un trasfondo de niñxs con poderes psíquicos que explotan cosas cuando se ponen mal. A diferencia de su más famosa sucesora, Domu no es ciencia ficción, no sucede en el futuro ni pinta mucho la ciencia por aquí: más bien diría que el género en el que se inscribe es el del horror:

2.

Hace años que se viene gestando una versión con actores y actrices de carne y hueso (o sea lo que hoy llaman "live-action") de Akira, que según las últimas informaciones será dirigida por Taika Waititi. Parece ser, que ahora dicen, que se rumorea, que se está preparando lentamente una versión live-action de esta historieta también, en la que quizás esté o haya estado o estará involucrado Guillermo del Toro.

3.

Dibujate un edificio cuando quieras:


 


martes, 15 de septiembre de 2020

Enciclopedia Mundial del Coso, por Podeti

1.

El catálogo de Galería se sigue ampliando sin alcanzar su pico de excelencia, y mantiene su gran performance con esta Enciclopedia Mundial del Coso, que compila en orden alfabético una selección de doscientos cosos detectados y reseñados por Podeti a lo largo de más de veinte años. Dice Podeti:

Un Coso es un objeto de uso o presencia ocasional que nos llama la atención por su utilidad particular, por sus características únicas o su aspecto llamativo, y con la capacidad de despertarnos una iluminación o una reflexión. Así, un trozo de lechuga utilizado de decoración puede ser un Coso, pero un clavo no lo es. Un clavo es un clavo. Nada puede decirse de un clavo que ya no se haya dicho. No insista, por favor.

Lo adquirí apenas salió, hará unos dos meses, pero espacié mis lecturas para más placer (es susceptible de ser leído de una sentada, pero recomiendo ingerir dosis breves) y recién acabo de leer la última letra, que es la V, terminando el libro con el coso "Viruta de Goma de Borrar".

2.

Salió una linda nota sobre este libro, con una selección de la selección, en el suplemento Radar. Corran a comprarlo en este link.

martes, 25 de agosto de 2020

Últimos poemas en Prozac, Fabián Casas

 1.

Casas se volvió mainstream sin gastarse. Nunca llegó a ser genial, creo que lo sentía más genial cuando era joven e inexperto (yo más que él, pero él también), y ahora me parece que es un buen poeta y escritor, con mucho oficio y que no roba, que ya es mucho. Cuando jovenazo me extasié con Los lemmings y Ocio y Tuca y todo eso: no diría que me pase lo mismo con lo que escribe ahora, pero ya mantenerse en un buen nivel de calidad, para lo que hace Casas, me parece alto mérito. A Casas lo leo hace mucho muchísimo (evidencias se hallan en el historial de este blog), alguna vez lo consideré mi escritor argentino favorito y alguna vez lo odié -por gorila, por pendeviejo-, hoy lo respeto. Lo respeto mucho (¿se puede respetar mucho?). Y eso es todo lo que tengo para decir sobre esto. Podría citar algún poema, pero hoy no. En vez, voy a citar la cita de inicio, haciendo todo meta meta:

Nadie, ni siquiera una persona enamorada, te mira con tanta intensidad e interés como alguien que intenta noquearte en el tatami.

Chuck Norris.

lunes, 24 de agosto de 2020

Give Me Liberty: un sueño americano y Martha Washington va a la guerra, de Frank Miller y Dave Gibbons

 1.

Fue por compulsión: vi Frank Miller y entré como un caballo, pero me vendieron una edición trucha. Ojo mis querides aficionades al cómic, que vaya uno a saber por qué alguien decidió piratear esta historieta de comienzos de los '90s y venderla como buena. No es tan común en Argentina lo de las ediciones piratas: en Chile, en cambio, hay una industria montada sobre este concepto (todo Stephen King se consigue trucho en todos lados, por ejemplo) pero acá no lo había visto tanto. En fin. No es tan grave, salvo porque la guillotinaron mal y le recortaron el bordecito de arriba a todas las páginas, y porque el lomo les quedó re croticio: me quería morir. Igual, como no aprendo más, fui de nuevo a la página amarilla de los codos que se están robando el sistema financiero de nuestro amado país y me compré usados (aunque originales) los dos tomitos que cubren la segunda historia de Martha Washington, es decir, todo lo que hay para leer sobre este personaje.

2.

Por si requieren presentación, los presento. Frank Miller es uno de esos guionistas anglo que se merecen el Nóbel o un premio similar que no haya sido desprestigiado, y que pongo en la bolsa con Gaiman (Sandman), Moore (V de Venganza, Watchmen, mil cosas más) y en menor medida otro que me gusta mucho pero es menos conocido, Garth Ennis (Preacher, Hellblazer, The Boys). Miller es conocido sobre todo por Sin City, por 300 y por algunas cosas que le hizo a Batman pero yo de eso no sé nada. Dave Gibbons es el dibujante de Watchmen, guionada a su vez por Alan Moore. Así que ahí están, sus credenciales.

3.

La saga de Martha Washington (que lleva el nombre de la que fuera esposa de George W.) fue escrita en 1990, y empieza en 1995, que ya es plenamente un futuro distópico sin medias tintas. La historia arranca con el nacimiento de Martha, y sigue con la llegada al poder de El Presidente, un tipo con un perfil medio Ronald Reagan que se perpetúa en el poder a fuerza de represión. Martha es una afroamericana que se cría en un monoblock habitado por negros, del que no se puede salir, hasta que en 2008, tras un violento episodio en el que mata a un violador, la consideran loca y la mandan a un loquero. ¿Logrará Martha zafar de las garras del Estado represor que es un macho violador? ¿Se convertirá en una suerte de supersoldado astronauta? ¿Será la llave para la reunificación de los Estados Unidos tras la secesión que divide al país en 50 estados independientes, uno más facho que el otro? No les puedo decir.

4.

Give Me Liberty, el primer título (conformado por cuatro issues) es muy bueno todo el tiempo. Hay un equilibrio difícil, pero que Miller logra, entre el peso de la sátira política y el peso de la trama de la vida de Martha. En cambio, en el siguiente tomo (Martha Washington Goes To War), eso se pierde, la historia es menos verosímil (dentro del código propuesto mismo) y toda la estructura es más endeble. Algo muy lindo de la tira, que ya había visto por ejemplo en Watchmen si mal no me equivoco, es que la historieta está interrumpida en algunos momentos por portadas de revistas a página completa, artículos de diarios, publicidades, todas del mundo del relato y que completan la información. 

5.

Leo en Internet que hay mucho nerd pidiendo que se adapte Give Me Liberty a cine o serie... ¡por favor, no lo hagan! No tiene chance de salir bien.

lunes, 17 de agosto de 2020

Como una novela, de Daniel Pennac

1.

Este es un libro muy archi conocido, muy archi vendido, algo así como un best seller, que podríamos encajetar en el género del ensayo y que aborda el tema de la lectura y lxs adolescentes. Cuando yo laburaba en la biblioteca de una escuela privada y judía de gran porte, este libro salía mucho entre les profes. Pennac era docente (no en la escuela en la que trabajaba yo, en otra, en otro país y en otro siglo), y escribió un libro sobre porqué la educación secundaria (el Liceo, en Francia) genera o generaba en lxs alumnxs el rechazo, o el miedo liso y llano, a los libros: porqué sucedía así, y cómo remediarlo. Todo esto -la escritura de este libro, lxs alumnxs de lxs que habla y también la escuela a la que se refiere- han quedado en el pasado, en una época sin celulares, ni computadoras ni World Wide Web. Creo, sin embargo que no deja de estar en línea (on-line) con lo que sigue pasando hoy por hoy. 

2.

De todas maneras, lo mejor del libro es que está muy pero muy bien escrito, muy bien llevado. Se lee, realmente, "como una novela" (esta frase debe estar en todas las reseñas sobre este libro; y bueno, qué se le va a hacer). Yo venía de leer a Pennac en ficción (La felicidad de los ogros, El hada carabina) y es muy grosso: en este otro género no se ha quedado atrás. En esta época de pandemia y aislamiento social empecé dos libros suyos a la vez, muy parecidos entre sí: este, y Mal de escuela, que terminaré en algún momento de mi vida, o no. 

3.

Dos citas que me hablan a mí directamente. Una por la negativa, en relación con este blog:

¿La lectura, acto de comunicación? ¡Otra graciosa broma de los comentaristas! Lo que leemos, lo callamos. Las más de las veces conservamos el placer del libro leído en el secreto de nuestra celosía. Bien porque no vemos en él nada que decir, bien porque, antes de poder decir una palabra, tenemos que dejar que el tiempo efectúe su delicioso trabajo de destilación. Ese silencio es la garantía de nuestra intimidad.

Y otra que me gustó porque sí, chiquita y fuera de contexto:

La ficha individual, al igual que el diario íntimo, prefiere la autocrítica: uno se ensombrece instintivamente.

sábado, 15 de agosto de 2020

Tres, de Osvaldo Bossi

 1. 

Casi me amparo en mi recurso de amparo para no reseñar libros de poesía, pero este blog es más que nada para mí, archivo personal de lo que he leído y lo que me ha parecido, y recién en segundo puesto es un blog para el secreto, eventual, misterioso, mudable lector, así que sólo voy a dejar constancia aquí de que leí este libro, publicado originalmente en la década de los '90s y reeditado dos veces más, con prólogo de Diana Bellessi y epílogo del propio autor. Lo leí, además, en una continuidad con los de Javier Roldán y Franco Rivero, el primero discípulo suyo, el segundo premiado por un jurado presidido por él, los tres poetas homosexuales de nuestra matria, los tres convidados además por Beladrich que me está compartiendo de a poquito su biblioteca -yo le paso historietas, él me pasa poesía-.

2.

Del libro de Bossi voy a decir que me resultó hermético, oscuro, difícil de disfrutar. Son poemas muy pequeños y apretados, algunas líneas en cada página, que en realidad forman cuatro relatos poéticos ("Tres", "Fiebre", "Valdemar" y "Telémaco"). El primero me resultó claro, los otros más confusos. El epílogo, "Antídoto", que viene a contextualizar el marco en el que nació el libro, echa un poco de luz sobre el sentido de los poemas. Después Beladrich me leyó algunos en voz alta, y en la voz de otro apareció un sentido que leyendo para mí no había visto. Hay momentos para entender los libros, hay otros momentos donde no nos van a decir nada.

martes, 4 de agosto de 2020

Arlequín enamorado, de Neil Gaiman y John Bolton

 1.

Esta es una historieta muy finita, publicada en su país de origen en 2001 como Harlequin Valentine y en español en 2006 por Dark Horse Comics, con guión del maestro Gaiman que hace mucho no leía pero a quien mucho alabé en otras ocasiones.  El protagonista es el Arlequín, un personaje de la Commedia dell'Arte italiana del siglo XVI, que en este caso anda suelto por Londres, enamorado en plan stocker de una rubia de nombre Missy, a quien considera su Columbina. Es 14 de febrero, y Missy está teniendo un día de mierda desde que a la mañana encontró un corazón humano clavado en la puerta de su departamento con un alfiler. El Arlequín, con su sombrero, su bastón y su maquillaje, la sigue por la calle mientras ella busca al culpable del atentado amoroso. El final es del estilo "mindfuck".

2.

Hace unos años leí otra historieta de Gaiman basada en personajes de relatos arquetípicos de siglos pasados, Mr. Punch. En ese caso también partía del relato tradicional para contar otra cosa, y en ese caso también recurría a dibujos o pinturas sobre fotografías como técnica gráfica, aunque en la de Mr. Punch se iba para el lado del terror, mientras que esta es una historia de amor, con un poco de sangre. Aguante Gaiman.

lunes, 3 de agosto de 2020

Usted no viaja asegurado, de Franco Rivero

1.
Franco Rivero nació en Corrientes pero vive en Chaco, y publica libros de poesía desde el año 2010. Este tomo, Ud no viaja asegurado, es de 2016, fue editado por la editorial Deacá, y ganó el segundo premio en un concurso de poesía del FNA, siendo jurados Beatriz Vignoli, Mariano Blatt y Osvaldo Bossi. Habla del campo, de Corrientes, de amor, de familia, de niñez, y también de abuso, en dos poemas que son una patada en el pecho y que se titulan "Los caballos de la infancia" y "El corazón es la cárcel más común". También hay un poema muy lindo y que me hizo reír. Se llama "Vierne santo correntino", y está en el blog del autor, en el que pueden encontrar también otros escritos.

vierne santo correntino

no silbe que le silbá en la cara a cristo
no escriba que le escribí en la cara a cristo
no corra que corré sobre la tumba de cristo
no hondeé porque le hondeá a cristo
no juegue a lascarta porque jugá por la ropa de cristo

no grite no haga juego no prenda la radio
no coma carne roja no barra no lave la ropa
no hable mucho no diga malapalabras
no mire mal no lave lo plato

no pelee con tu hermano no golpee nada
no largue pedo no erute no etornude

no saque la miga del pan no corte con cuchillo
no tome leche porque tomá la leche del sapo
el sapo é el diablo la víbora é el diablo sobre todo la verde
porque la verde anda en lo árbole y vuela

no mastique mucho no escupa en el piso
no haga nudo con la lonja no chrense

no ande a caballo y si andá ni chrote ni galope

no tome bebida alcólica porque bestejá la muerte de cristo y ademá
te da gana de pelear o de ochra cosa
y si hacé esa ochra cosa
te quedá abotonado como lo perro

é sábado de gloria dende la doce del mediodía
ante se puede hacé el juego para el asado
pero chiquito

miércoles, 22 de julio de 2020

Corazones calientes / Historias de amor, de Ralf König y Detlev Meyer

 1.

En la calentura por leer todo lo que este ídolo alemán del noveno arte homosexual hizo en su vida (después de maravillarme con ¡Oh, genio!, Lisístrata y otros títulos), entré en la plataforma esa que se está quedando con nuestro país (la de los codos amarillos) y me compré este porque estaba disponible nomás. Estuvo bien comprarlo, pero es un título bien flojo, tirando a flojísimo. Resulta que tiene dos autores porque el libro reúne algunas muy pocas y breves tiras de König con unos poemas que, si eran buenos en alemán, perdieron totalmente su gracia en la espantosa traducción castiza con la que los castigaron un tal Wladimir y una tal Lola. Los poemas (que en su idioma original sospecho estaban en rima) están acompañados por ilustraciones de König.

2.

Lo divertido es que adentro del libro había un sobre con sellos españoles, y algunos folletos gay españoles de principios de los 2000, como este que usé de señalador:

domingo, 5 de julio de 2020

La vueltita ridícula, de Dani Umpi

1.
Dice Gonzalo Beladrich que dice Dani Umpi que dice Gonzalo Beladrich que hay que desconfiar de las ediciones que tienen más grande el nombre del autor que el título del libro en la tapa.

2.
La vueltita ridícula es un libro con poesías de Dani Umpi escritas entre 2000 y 2008, publicado en 2010 por la editorial Vestales. En una rápida investigación, compruebo que la editorial existe, pero se volcó a las novelas históricas onda consumo de mi abuela y en su catálogo on-line no aparece mencionado este libro, así como tampoco el de poesía de Sergio Pángaro, Señores Chinos (2007). Igual pareciera que les va bien: bien por elles. También descubro, en la extraña entrada de Wikipedia sobre Umpi, que hay algunos títulos del emerito tacuaremboense (¿se dirá así) que no conocía y que son anteriores a los que sí: Porque nuestro amor es una esmeralda que un ladrón robó (2000), Abrázame y verás que aún en nuestro ser hay fuego que apagar (2001), Tu arrogancia es una flor  (2002) y Cuestión de tamaño (2003). Quizás los poemas de esos libros estén reunidos en este libro, o quizás no.

3.
Como esta es una reseña sobre poesía, y es cuando más impune me siento en este blog, todo va a concluir sin más preámbulos y con un poema transcripto del señor Daniel Umpiérrez, que dice así:

COSAS HORRIBLES (2005)

lo horrible era lo que yo estaba pensando
no lo que iba haciendo, invencible, obrando
ni lo que decías, lo de
"hay que meterlos a todos presos"
justo vos, que proponías entretenimientos
de universitarios, como preguntarme
qué palabra me gustaba más
lo horrible no era la noche en un barrio que no me gusta
ni el estar lejos de casa aunque pudiera volver
encerrarme
caminando a fin de año sin taxis, ni tanto calor como
el fin de año anterior
lo horrible era lo que yo estaba pensando
no que parecía que íbamos a irnos a las manos
a las piñas, como si supiéramos pelear así
a las piñas contigo que te crees sensible solo por
ser inteligente
y se nota todo el tiempo
que tampoco podés ir a las piñas
o hacerte el común diciendo eso de que hay que
meterlos a todos presos, como si otra persona
fuera la que me posteaba links
con canciones que yo no conocía ni volví a
escuchar bandas y cantantes nuevos
porque vos estabas mucho más al tanto que
yo y yo
sentía que tenía suerte
no tenía necesidad de pensar ni buscar nada
bajarme cosas de internet
porque vos ya me dabas todo
así que querías pelear, que yo te ofendía
jugando a la locura, cuando en realidad
sos re tierra, re tierra, como si no te conociera
sos re tierra, mirate un poco
si antes me besabas por cualquier cosa
mil motivos y en la fiesta de fin de año dijiste
que me quería matar y me besabas con los ojos
después de tanto tiempo
te entendía perfectamente y reaccionaba acorde a
la situación
pero lo horrible era lo que yo estaba pensando
no es que, de repente, de la nada, querías pelear
lo horrible era lo que yo estaba pensando
recordando, mejor dicho
cuando me presentaste a tu madre
en la cena, que cocina tan bien, aclaró
"antes de tenerlo era virgen y ahora ni siquiera
se tiende la cama, es como si no tuviera hogar"
había una cosa horrible en la frase de ella
que nunca entendí
lo horrible no era el olor a perro muerto
tampoco

Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare

 1. 

Atenas, viernes, cinco de la tarde. Teseo, duque de Atenas (en la mitología griega era rey, no sé por qué Guillermito lo bajó en el escalafón), se va a casar dentro de cuatro lunas con Hipólita, reina de las Amazonas, a la que venció en batalla (sí, por eso se van a casar). Están ahí, arreglando todo con su wedding planner Filóstrato, cuando entran Egeo, su hija Hermia, y los enamorados de Hermia: Demetrio y Lisandro. Resulta que Egeo prometió a Hermia en matrimonio con Demetrio, pero ella ama a Lisandro. Egeo le pide a Teseo que haga cumplir la ley: si su hija no se casa con quien él quiere, debe morir. Teseo ofrece una amable alternativa: el convento. Cuestión que Hermia y Lisandro deciden huir al bosque, llegar fuera de la jurisdicción de Teseo, y casarse. En eso aparece Helena, que ama a Demetrio (que no la ama a ella porque ama a Hermia), y para que se quede tranquila de que su objeto de deseo estará pronto disponible, Hermia y Lisandro le cuentan que se van a fugar. Pero Helena, que es una chica mooy sacrificada, en lugar de quedarse con el dato va y le cuenta a su amado Demetrio, en un acto de amor desinteresado y estúpido,  que su amada Hermia se va a fugar, para que la siga. MIENTRAS TANTO, seis proletarios de Atenas montan una obra de teatro que parece una parodia de Romeo y Julieta para ver si ganan la licitación de representarla en la boda de Teseo e Hipólita. Son bastante tontos y ocupan el rol de alivio cómico de la comedia cómica. Los proletarios deciden que la van a ensayar en el bosque para que nadie les robe la idea. 

2.

Así que, todes parten al bosque, donde, SEGUNDO ACTO, habitan criaturas mágicas. El duende Puck charla con un bolo mayor y nos revela que Oberón, el rey de las hadas, está divorciado de Titania, la reina de las hadas. En eso entra Oberón (sale bolo mayor) y detalla sus objetivos y su plan: resulta que quiere quedarse con un chico (turbio) que pertenece al séquito de su ex esposa, y su plan para lograrlo es hechizarla de modo que se enamore de algún animalito (un jabalí, un mono, una buena víbora), de modo que ella le implore que la des-hechice, a cambio de entregar al chico. Oberón le manda a Puck que haga el teje, y que ya puesto en eso, hechice a un ateniense que vio por ahí rechazando a una pobre mujer. ¿Me siguen hasta acá? Puck hechiza al ateniense equivocado, que cambia la orientación de todo el cuadrángulo amoroso: por su culpa ahora Lisandro y Demetrio aman a Helena, y odian a Hermia (porque acá si no te aman te odian, nada de medias tintas, a los tibios los vomita Dios). Titania, a todo esto, está dormida, y se va a enamorar del primero que vea cuando despierte.  

3.

Entonces, TERCER ACTO, justo mirá qué casualidad los proletarios que llegaron al bosque para ensayar en secreto se ponen a hacerlo al lado de la reina de las hadas dormida. Puck, que es un jodón, le pone cabeza de burro a uno, y no va que Titania lo ve y se enamora de él. Los demás huyen despavoridos. Puck le cuenta a Oberón lo que hizo y éste lo reprende: "¡Pero qué haz hecho, Puck! Pifiaste mal", a lo que Puck responde la cita más conocida de la obra: "Mira el drama de sus males, ¡qué locos son los mortales!". Aparecen los enamorados en reversa, los varoncitos se quieren batir a duelo por el amor de la dama Helena, Puck los marea en las tinieblas y todxs se duermen en el piso. 

4.

Por la mañana, ACTO CUARTO, Teseo e Hipólita que habían sacado a pasear a los sabuesos espartanos, se encuentran a les enamorades tirades por el suelo, les despiertan con trompetas (re mala onda) y como Demetrio no está más enamorado de Hermia, sino que ama sólo a Helena (mientras que Lisandro, pasado el hechizo, vuelve a amar a Hermia), Teseo decide que habrá tres bodas simultáneas. Todxs los hechizados piensan que fueron presas de un delirio colectivo. 

5.

Finalmente, y esto quizás es lo más lindo, ACTO QUINTO, los proletarios ganan la licitación para actuar frente a los nobles y hacen su obra, Píramo y Tisbe, teatro dentro del teatro, que es tan mala que pega la vuelta, convirtiéndose Shakespeare en un teórico del consumo irónico (dice Teseo de la obra que están por ver: "Observaremos sus incorrecciones, tal será nuestro juego; pues aquello que el humilde deber no puede hacer el criterio del noble lo pondera no por sus logros sino por su esfuerzo": una línea que une a Sueño de una noche de verano con Un buen día, el Ecce Homo de la Señora Cecilia y la Tigresa del Oriente bailando).

6.

La obra es de 1594 o 1595, Shakespeare la escribió para ser representada en la boda de unos nobles, y la traducción que leí yo -y que está re bien, cero castiza- es de Idea Vilariño para Losada. Es una gran obra para versionar, y pide a gritos una versión queer en la que gracias a la pócima Lisandro y Demetrio se enamoren el uno del otro, Titania de Hermia, que la cabeza de burro sea un cinturonga y etcétera, etcétera. Capaz alguien ya lo hizo, dudo estar siendo original, pero para originalidad hablen con Guillermito.

jueves, 2 de julio de 2020

Copacabana, de Lobo y Odyr

 1.

Un amigo se fue del país, se fue a vivir a Israel, hizo aliá, y me dejó una porción de su biblioteca. Decidido a dejar de acumular porque sí, pero también decidido a seguir acumulando con propósito, los acomodé todos juntos en un sector de mi superpoblada estantería, en orden ascendente de los que menos tiempo me debería llevar leer a los que más. El criterio tiene que ver con el idioma, la cantidad de páginas y si tiene dibujitos y no. Empiezo entonces por esta novela gráfica, que aunque está en portugués leí bastante rápido, sobre crímenes y pecados en la ciudad de Río de Janeiro, todo un género ya en este blog porque ahora me acuerdo de otras historietas que leí en portugués y reseñé aquí, la excelente Sangue Bom de Patati y Solano López (sí, el de El Eternauta) y la olvidable Madame Sata de Aguiar y Shimamoto. 

2.

Está muy bien esta novela. Protagonizada por dos prostitutas, una chica cis y una travesti que comparten departamento, y por el novio escritor de una de ellas, la aventura tiene que ver con botines de atracos robados a mafiosos, muerte y destrucción, turistas rubios y chicas negras, gente bien que no quiere que la señora se entere que se hace culiar y cosas por el estilo. El estilo de dibujo es difícil pero expresivo, difícil porque hay que mirar un rato los cuadritos para entender todo, pero en mi humildísima opinión, en este caso garpa. 


martes, 23 de junio de 2020

¡Oh, genio!, de Ralf König

1.
Estoy en un momento de gran fanatismo desenfadado por este señor, que como ya dije en reseñas anteriores, no puedo creer que no conocía. Es como no conocer a Quino, a Ásterix, al Eternauta, pero de los putos.

2.
Ralf König es MUY GRACIOSO, me hace reír para afuera, así: JAJAJA, pero además es MUY INTELIGENTE, muy capo del guión. Con esta tremenda novela gráfica (322 páginas) ya leí cuatro libros suyos, y puedo decir sin temor a generalizar que le van los relatos enmarcados, y que escribe personajes profundos sin dejar de hacer comedia. Esta novela empieza con un narrador al estilo de Las mil y una noches (el cuenta cuentos), que sentado en una alfombra fumando su narguile se apresta a contarnos la historia del almala malhumorado, del intocable porreta hindú que se volvió vendedor de zapatos de señora, del genio del amor encerrado en una tetera, del alemán gordo que trabajaba en una copistería y de su amiga cuarentona que sale con un gil casado. Las tramas se entreveran de formas maravillosas, hay una situación muy deus ex machina que está más que justificada, y todo pero todo es brillante. Y bastante sexy. La edición española de La Cúpula está muy bien (excepto por la tipografía con la que intervienen los cuadritos en la parte de "los créditos"), fue una gran compra y me siento un hombre afortunado. Mientras escribía esta reseña ya adquirí, de manija, otro libro de Ralf König usado, por la plataforma de compra venta esa que nos está robando el país de a poquito.


lunes, 15 de junio de 2020

Antes de que me olviden, de Jo Murúa


Esta sale en el libro.

1.
Una de mis mejores adquisiciones historietísticas recientes. Y eso que todo o casi todo ya lo había visto o leído en Instagram. Yo sabía que no podía fallar.

2.
Salido hace ¿dos años?, en tiempos macristas en los que no tenía fondos y me tenía que contener en mi afán invencible por comprar cómics, este libro de Joaquín Murúa, alias El Joven Quino, 88 páginas, todo color, Wai Cómics, compila y reúne y contiene tiras, chistes, viñetas y recuadros alegres o depresivos, algunos protagonizados por Milhouse, algunos aparecidos antes en forma de fanzines (de los que el libro conserva tapas y contratapas en una propuesta documental y copante) y muchos que igual pueden leer en el perfil de Internet del autor pero no es lo mismo. Muy amigo de Juan Vegetal (incluso hay una cita), de quien hace poco estuve releyendo el magnífico Ciber-city: Internet pseudo-sistem, de la misma editorial. 

3.
Mi historieta favorita del libro es "Nunca dejes de seguirme". Nóbel de la historieta.

Esta no sale en el libro.

miércoles, 10 de junio de 2020

El náufrago, de César Aira

1.
Me di cuenta de esto: todo el mundo tiene un libro de César Aira, pero nadie tiene el mismo. Nunca encuentro uno que ya leí en las bibliotecas ajenas. Y eso que, Resistirse no me deja mentir, llevo leídos en la última década y pico trece títulos del mentado cuasi Nóbel, más un par pre-Resistirse.

2.
Justo hoy salió en Radar una nota sobre los libros de Aira en los estantes de las bibliotecas ajenas. Envidia e identificación.

3.
Este salió en 2011 por editorial Beatriz Viterbo, mismo año de publicación del que leí hace un par de meses, Festival, que fue editado por el BAFICI. Hay un chiste que me contó Beladrich y que también le escuché a Martín Kohan en una charla, según el cual cuando alguien hace una editorial en Buenos Aires lo busca a Aira para editar un librito suyo, que siempre tiene uno para publicar. 

4.
Hay dos relatos en esta novela, sucesivos: el del náufrago, que está solo en una isla desierta, solo con sus pensamientos y sus antecedentes literarios, primero tranquilo y después aterrado, y el de Año Nuevo, que podría ser otro título para este libro, el Año Nuevo de todos nosotros. Los superpoderes de Aira se dejan ver todo el tiempo, porque no podés escribir así de bien sin superpoderes, pero sobre todo se notan en el momento en que pasamos de un relato al otro, y sindudasmente, en el momento en que los hace eclosionar.

sábado, 6 de junio de 2020

Corazones estallados: la política del posthumanismo, de J. P. Zooey

1.
A instancias de Gonzalo leo este ensayo del argentino Juan Pablo Ringelheim, alias J. P. Zooey, a quien hasta hace no mucho tenía por un autor angloparlante -su alias me remitía, supongo que no de casualidad, a Salinger-. Este Zooey supo estar de moda en algún momento de los últimos años, con alguno de sus libros de habitual contendiente en las mesas de novedades de las librerías bien de la ciudad de Buenos Aires, y eso es lo que sabía sobre él. No sabía, por ejemplo, que su alias se correspondía con un anonimato como autor que rompió el año pasado con la publicación de Corazones estallados.

2.
Este dato no es menor, porque este libro concluye con una auto-entrevista, en la que Zooey habla con Ringelheim, se soban los egos mutuamente, y el chiste es que son la misma persona. Es muy fácil no tener el dato y pensar que Zooey se cree Zizek sin que lo conozca Lady Gaga. Un poco me parece igual que es así, por eso que dice Freud de la verdad en el chiste y el fallido y la mar en coche. ¿Sabías que la frase "la mar en coche" surgió porque a principios del siglo pasado, en el Mediterráneo, ir a la playa en auto era un lujo para muy pocos? No, no sabías. Bueno, ahora lo sabés. Es como querer la chancha, los veinte (chanchitos) y la máquina de hacer chorizos (qué refrán especista jiji).
3.
Los posthumanos (primero habla del post-humanismo como una actitud frente a la vida, pero después lo reduce a la identidad total de un conjunto amplio de la población) son o somos todxs con los celulares en la mano, preocupados por los likes (los corazones estallados) y por existir en Internet. Somos cyborgs. Un poco es el mismo tema que toma Baricco en Los bárbaros y retoma en The Game, pero para Baricco es todo bueno y para Zooey es todo malo. Lo leí hace tanto tiempo, y tengo tantas ganas de terminar esta reseña pronto, que esto es todo lo que voy a decir sobre esto. Next.

jueves, 4 de junio de 2020

Palacios plebeyos, de Edgardo Cozarinsky

1.
Un librazo, hecho y derecho. O contrahecho e izquierdo. 

2.
En la tapa, además del título y el nombre del autor, la editorial Sudamericana consignó el nombre de la colección, In-Situ, y sin quedar claro en concepto de qué, quizás con fines publicitarios, la palabra "cines". Palacios plebeyos es un libro sobre los cines en tanto lugares, y en especial sobre los viejos cines que desde el advenimiento de las multi-salas se encuentran en franco retroceso. La publicación es de 2006, y creo que en ese entonces todavía existían el Atlas Santa Fe, el América, el cine de Arte Cinema de Constitución y alguno de la calle Lavalle, todas salas que hoy en 2020 ya están extintas. 

3.
Cozarinsky divide el tomo en tres partes: "Templos profanos" (oxímoron intercambiable con aquel del título), "El refugio de Eros" y "El caso de las sonrisas póstumas". En la primera parte se configura un ensayo entre lo histórico, lo emotivo y lo arquitectónico, acerca de estos lugares surgidos a comienzos del siglo XX para entretener al proletariado, que por unas pocas monedas podían no sólo ver una película, sino también entrar con legítimo derecho a un lujo que de otro modo les estaba vedado. 
En la concepción del movie palace, tanto el teatro como todos sus servicios debían ser diseñados para que el cliente se sintiera miembro de una realeza imaginaria. Era su condición de espectador lo que le permitía acceder a un reino que ningún monarca pretérito habitó: el mundo del cine.
Cozarinsky describe y relata la aparición de algunas salas de cine históricas, primero en Estados Unidos y luego en Argentina, que habían sido diseñadas según la estética de los templos egipcios, las iglesias barrocas, o los castillos medievales, y luego desarrolla su caída en desgracia como bingos, estacionamientos o centros de culto evangelista. En el camino, vincula la experiencia del cinematógrafo con la historia del siglo XX, con la suya propia como espectador y con la del cine en tanto arte.



4.
Con un volantazo muy elegante, la segunda parte del libro está dedicada al cine en tanto lugar para el encuentro amoroso, y sobre todo para el encuentro espontáneo, sexual, y casi siempre homosexual (aunque dije casi). El cine como lugar de cruising, antes de la aparición del término. Es también un intento de historizar, partiendo por la propia experiencia con los cines de "mala fama" de la Buenos Aires de los '50, para luego ampliar a otros paisajes y otros tiempos. Si bien las citas a películas que hablan de cines arrecian, la que vuelve una y otra vez es Good Bye Dragon Inn (2003), del chino Tsai Ming-liang, una película que transcurre en un cine taiwanés que está por ser demolido, durante lo que es la última proyección que tendrá lugar en su pantalla. Tanto insistió Cozarinsky que decidimos verla, y nos pareció muy buena.


5.
El tercer y último tercio del libro, "El caso de las sonrisas postumas", es, como su título indica, un cuento policial. Así nomás, Edgardo te estampa un cuento en la jeta después de las 86 páginas de ensayo. La relación con la temática del volumen no la puedo revelar por motivos de spoiler alert. Es un buen cuento, en un gran libro.

jueves, 28 de mayo de 2020

Villa Trankila, de Javier Roldán

1.
No lean el prólogo. Hasta en los libros de poesía los prólogos son espoileantes, a vos te parece. En todo caso, léanlo al final. Es que el prologuista, con muy buenas intenciones -de esas que pavimentan el camino al infierno- cita poemas enteros. Es un librito de poesía, o sea, voy a leer esas mismas poesías en breves páginas meamor.

2.
Dicho esto, Villa Trankila me gustó mucho mucho. El tomo, dividido en cuatro partes, recopila un puñado de poesías de este autor, algunas aparecidas primero en otras plaquetas o revistas, y las reúne según los siguientes temas: el amor paraguayo, que vive en Villa Tranquila (Avellaneda); los chongos, otros amores, amores fugaces o intermitentes (esporádicos, dice el autor); los propios padres (xadres, decimos ahora); el mundo del trabajo, o la clase obrera, o la desigualdad social. Cada parte es una estación, y cada estación está marcada por el encuentro con otrx poeta (César González, Osvaldo Bossi, Patricio Foglia, Diego Vdovichenko). El libro, como objeto, es muy precioso, publicado por Santos Locos Poesía, que tiene un modus operandi muy interesante para conformar su colección (tiene un desclaimer como este en el interior del propio libro). Y los poemas tienen todo lo que tienen que tener para gustarme a mí: poder de evocación y capacidad de remate (eso que hace que después de leer un poema tengas que tomar una respiración profunda para atacar el siguiente). La temática homosexual suma, obvio. Pero el poema que más me gustó no va por ese lado. Es el que se titula "La ternura". Este es un extracto:

así me habla al oído y me dice
la Ternura
cuando voy muy temprano
por la mañana en el invierno
al colegio a dar mis clases
en esos colectivos penumbrosos
cálidos de aire enrarecido
y veo a los obreros durmiendo
y a las muchachas de limpieza por hora
cabeceando
mezquinándole sueños al trabajo

la Ternura me habla y me habla
y casi me convence
para que le acomode el pelo
a ese muchacho grandote
de ropa manchada con cal
que sueña en el asiento largo de atrás

la Ternura me habla y me habla
y me señala a esas muchachas jóvenes
de pelo renegrido
que ya tienen las manos de mi abuela María
y que viajan aferradas
a sus carteras baratas        ricas en ilusiones,
me las señala y me dice:

"deciles que son hermosas"

pero no me animo
y le digo:

"Ternura
vos estás loca
no me traigás problemas"

entonces ella
me mira un poco desilusionada
encara  para la puerta del colectivo
y se baja
una parada antes que yo

domingo, 24 de mayo de 2020

Llegar a los 30, de Ezequiel García

1.
Esta es una historieta que ya tiene sus años (editada en 2007, pero escrita y dibujada entre 2005 y 2006) que fue publicada por Emecé, algo poco común tratándose de una cosa en cuadritos, argentina y autobiográfica. De un tiempo a esta parte han aparecido numerosas editoriales chicas que se dedican a la historieta y para las que un libro como este no sería nada anormal, pero creo que cuando salió Llegar a los 30 no había otras novelas gráficas de este tipo en las librerías argentinas. ¿Acaso me equivoco? Pasados mis 30, casi en mis 34, y con unos trece años de retraso llego entonces a esta historieta que narra las desventuras amorosas de un joven varón treintañero, en esos tiempos antiguos en que todavía nos invitábamos a salir por correo electrónico y nos dejábamos mensajes en los contestadores automáticos.

2.
Lo más lindo de Llegar a los 30 son las marcas de época que están por todas partes: un poster de 2046 (2004) de Wong Kar Wai en una pared, un recital de Kevin Johansen en el que está cantando una canción de su segundo disco, un celular con tapita... Estoy obsesionado con las cosas que se vuelven documento histórico en cinco minutos. Y después, también está muy bien "el argumento", sobretodo en su juego con una suerte de momentos fuera del relato donde el dibujo se vuelve súper expresionista y el autor/narrador/personaje juega a reflexionar sobre este mundo capitalista absurdo donde el arte es apropiado por el mercado y donde el mercado determina qué es arte y esas cosas. Queda sí, un poco extemporánea, cierta victimización del protagonista, que se siente vapuleado por mujeres que lo ningunean y más que aprender de sus errores se dedica a lamentarse de su suerte. Algo así. Pero está buena, igual, al fin de cuentas.


martes, 19 de mayo de 2020

Ronda nocturna, de Edgardo Cozarinsky

1.
Ronda Nocturna en realidad es una película, de 2005, protagonizada por un muy joven Gonzalo Heredia, que se trata de la noche de un taxi boy en una Buenos Aires poblada de cartoneros, prostitutxs, taxistas y garcas, con un poco de cine social, un poco de cine fantástico, un poco de cine francés -el financiamiento, por ejemplo-, y mucho de cine gay, o como decimos hoy de forma más enrevesada, lgbttiq+. Por algún motivo que escapa a mi comprensión, no la encontré en Internet: hay una mitad subida a Dailymotion y poco más. Busqué también un documental que hizo Carmen Guarini, productora de la película, sobre el proceso del rodaje (que se titula Meykinof), pero tampoco está en ningún lugar hallable. Este libro que se titula como la película reúne en un tomo el guión del filme (no me queda claro si escrito a fortiori o a posteriori de la filmación), algunas notas de trabajo y apuntes de la película del director y guionista -que es Cozarinsky-, unas notas de Trerotola y otro tipo -un francés-, unas fotos buenísimas y los créditos de todo esto. Me re enganché con el libro, me hizo tener ganas de leer más Cozarinsky (y lo estoy haciendo ahora mismo con un libro que se llama Palacios plebeyos) y de ver más Cozarinsky (próximamente). Puto viejo mode on.