jueves, 19 de agosto de 2010

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, de Stieg Larsson

1. Pues bueno. Leí la parte dos de la saga Millenium. ¿Qué me pareció? Me pareció bien. Un poco más aburrido que la uno, a pesar de que el argumento estuviera mejor. Tiene mucho relleno: eso de "Lisbeth Salander fue a Ikea y compró esto, esto, esto, esto, esto, esto, esto, esto, esto, esto, eso, aquello color sarasa, y pagó con Visa" sólo se justifica en American Psycho.

2. El argumento es similar al de ese libro de Harry Potter que no recuerdo si es el segundo o el tercero, en que todos piensan que él es el culpable de no sé qué cosas malas y entonces lo odian: es el mismo recurso. Aunque tarda más que el primero en arrancar con la acción, igual se la banca. Es un buen libro para mamás. Tengo cosas más concretas para decir, pero son arruinadoras de tramas, así que sigo acá abajo. Lea bajo su propio riesgo.

3. SPOILER ALERT

La novela es así: primero tiene una parte en la que Lisbeth está en una isla del Caribe. Es como en Los Simuladores, ¿se acuerdan de los casos de diez minutos que habían antes del capítulo propiamente dicho? Bueno, es lo mismo, una cosa re descolgada que viene al principio. Mientras tanto, en Suecia no pasa nada. Sólo que Millenium está por sacar una investigación sobre tráfico de mujeres. Entonces Lisbeth vuelve a Suecia, los investigadores de Millenium son asesinados, se culpa a Lisbeth y sale a la luz pública su persona y su pasado. Y ella se tiene que mantener escondida (algo bastante aburrido es que nunca está ni por un pelo a punto de ser descubierta) y resolver el caso sola. (¿Sola? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor). Michael Blomkvist juega un papel mucho menos importante en esta historia que en la anterior. Mientras en la primera es tan o más protagonista que Lisbeth, en esta todo lo que hace gira alrededor de ella, de descubrir quién es el asesino y eso. ¡Pero no lo resuelve! Al final lo hace todo ella sola.
Lo mejor de la novela es una cosa (dah!): Todo Lo Malo, eso que aparece así enunciado en el libro primero y en este también sin que sepas en qué consiste (sólo sabés que es el motivo por el cuál Lisbeth fue separada de su madre y luego internada en un psiquiátrico infantil a sus 13 años), cuando finalmente se revela resulta que está a la altura de la circunstancia, está a la altura de ser "Todo Lo Malo". Es el reto más difícil de la novela ese, por lo menos yo sentía que si la cagaba con eso la iba a haber cagado del todo, y lo supera ampliamente.
También está bueno todo lo relacionado con Todo Lo Malo, los dos personajes esos que posta no voy a revelarles aunque nos encontremos bajo el amparo de la Santa Madre Iglesia y el Spoiler Alert.
Y también me gustó el personaje del boxeador con nombre italiano, es re personaje de manga. Podría ponerme un poco quisquilloso y decir que es cualquiera que ese personaje salga así ex nihilo, pero no me pongo quisquilloso y lo banco. Además, después del gigante con síndrome de anestecia le podemos perdonar esas cosas al bueno y muerto de Larsson.
Hago mis predicciones para el tercer y último libro de la saga: va a empezar con la hermana de Kalle Blomkvist defendiendo a Lisbeth frente a la Justicia: el malo va a ser el Gigante. Va a aparecer la hermana gemela (malvada?) de Lisbeth como personaje principal.

1 comentario:

pintadas en Palabras dijo...

ey, no me preguntes cómo llegué acá pero lo hice.

de puan, claro. de dónde sino.

ahora, cómo caraj haces para leer tanta literatura estudiando historia. contame que te sigo.