lunes, 10 de abril de 2017

Historietas reunidas de Jorge Varlotta, de Mario Levrero

1.
La mejor compra que pude haber hecho en la República Oriental del Uruguay. Resulta que el afamado escritor muerto Mario Levrero (La máquina de pensar en Gladys, Dejen todo en mis manos, La novela luminosa, por mencionar tres que estén reseñados acá), antes de ser afamado escritor (vivo o muerto), supo ser guionista de historietas. Pero lo único que existía, publicado hasta ahora, era un tomo de Ediciones de la Flor de los años 80s de Santo Varón, con dibujos de Lizán, nunca reeditado y muy difícil de conseguir. Para más intriga, además, Levrero como historietista firmaba como Jorge Varlotta, sus primeros nombre y apellido (Mario y Levrero son sus segundos: el hombre se llamaba Mario Jorge Varlotta Levrero, como sabrán quienes hayan tenido el placer de leer La novela luminosa), así que uno podría haber leído ambas cosas sin saber que eran del mismo humano. Ahora (en 2016) la editorial uruguaya Criatura Editorial sacó este libraco que incluye gran parte (creo que no todo) de lo que Jorge Mario hizo en historieta, desde sus incursiones bizarras y amateur de fines de los '60s y comienzos de los '70s (De los elefantes y sus aconteceres, El infierno de la vista, que yo no llamaría historieta sino dibujo, La nueva lógica) pasando por sus historietas mal dibujadas pero geniales Las aventuras del ingeniero Strúdel y El llanero solitario, hasta las que hizo en colaboración con el dibujante Lizán, publicadas en la Fierro y en la Humor de los '80s, Santo Varón (muy en la línea de Copi y su mujer sentada) y Los profesionales (una suerte de choreo a los hermanos Dalton pero en tres, con el jefe petizo, el tonto más alto, y un personaje intermedio que en los Dalton son dos: todo esto ubicado en el género policial). El tomo también incluye prólogos de Lizán y Leo Masliah. Me salió 1150 pesos uruguayos, que serían unos 600 pesos argentinos. Estamos hablando de un libro tamaño Todo Mafalda (de alto y ancho digo), con tapas duras, guardas, un papel divino tipo ilustración de alto gramaje (no sé mucho de papel) y hasta un fanzine incorporado en medio del libro, en otro tamaño y papel: una verdadera joya editorial. (Sin embargo: Ioni me dijo que no le gustaba la edición y que después de terminarlo lo iba a vender, así de poco le gustaba).

2.
Mis dos favoritos fueron Santo Varón (lo más Levrero de todo, diría yo) y Las aventuras del ingeniero Strúdel, que son una bizarreada muy dificil de leer pero espectacular (la letra es minúscula, hay texto escrito del derecho y otro del revés con lo que hay que estar girando la hoja). En fin. Librazo. Ultrarecomendado.

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