1.
Leí todo lo que salió de Heartstopper (en papel, en español, aunque creo que en realidad me falta una novela protagonizada por Tori) y tengo para decir que: qué lindo. Creo que la existencia y popularidad de Heartstopper entre les pre-adolescentes actuales es una de las diferencias más palmarias con mi propia pre-adolescencia de pequeño niño gay. Me hubiera vuelto LOCO yo por esto, es exactamente la clase de mariconada que hubiera querido leer. En su lugar me tuve que contentar con gustar de Cedric Digory en las novelas de Harry Potter y con el romance bisexual de Shinji Ikari con una entidad astral.
2.
Los cinco tomos existentes (no puedo creer que haya que esperar para el 6, qué es esto, R. R. Martin all over again) más la novelita Este invierno me fueron dados en préstamos por Almendra, joven persona de género fluido y 13 años de edad.
3.
La serie de Netflix está muy bien también. Encontraron unos chicos increíblemente parecidos a los de la historieta.
