lunes, 14 de abril de 2025

El retobado: vida, pasión y muerte del Gauchito Gil, de Orlando Van Bredam

 1.

Este me lo recomendó Mariano Vespa, cuando supo de mi ¿fe? ¿creencia? en los favores del Gauchito Gil. No me voy a poner ahora a justificar mi vínculo con el Gaucho, porque yo, judío, no debería (y usted, católico, menos, porque al Papa no le gusta esto). Sólo voy a decir que cumple. Certifico.

2.

El retobado es un relato novelado de la vida del gaucho Antonio Mamerto Gil, mezcla aunque no sé en qué proporciones de hechos del relato popular, datos fácticos e invenciones de la imaginación del entrerriano Van Bredam. Tiene una idea muy linda, que es partir del momento en que el gaucho está colgado de las patas a punto de ser degollado, y estirar ese momento hasta el final, usando la memoria de Gil como dispositivo narrativo. Y tiene otra idea muy literaria que es sostener subtramas, cosas que pasan en las vidas de otros personajes y que van volviendo a la del gaucho (sobre todo la de la masacre en casa de Mendieta y la reaparición de Grisel). Lo único que voy a decir en detrimento del libro es que hay un capítulo central (porque está en el centro) del que casi no participa el Gauchito, que distrae y sobra. Y además es medio pavo: me refiero al cuento del Ladislao al que por culpa supuestamente del Gauchito, no se le para el pito. Por lo demás, la novela está muy bien, y si fuera todo inventado, está muy bien inventado: funciona como biografía del Gauchito y sobre todo como literatura.

3.

Gracias Gauchito Gil por los favores recibidos.

martes, 8 de abril de 2025

La llamada, de Leila Guerriero

 1.

Otro hit, quizás el hit mayor de la literatura argentina en 2024. Almodóvar ya compró los derechos. Obvio que es buenísimo, pero tampoco es lo mejor de Leila. De lo que leí, Opus Gelber me gustó mucho más. Como que es más cuesta arriba este libro. Y no creo que sea por su temática. Y eso es todo lo que voy a decir sobre esto. Next.

viernes, 4 de abril de 2025

La infancia del mundo, de Michel Nieva

 1.

Un hit de la literatura argentina de este 2025. Merecido hit. Original, gracioso, asqueroso, tenebroso. Flashero. Rickandmortíastico. La Internet está llena de reseñas y entrevistas a Nieva, me salteo la parte de contar sobre el libro. Sólo voy a decir que está buenísimo y que voy a leer más de este muchacho. Next.

domingo, 9 de marzo de 2025

Buenos Aires: Una antología de narrativa argentina, de Juan Forn (ed.)

 1.

A comienzos de los '90s, Alan Pauls y Rodrigo Fresán eran jóvenes. César Aira no era candidato permanente al Nóbel. Las figuras de la literatura argentina no eran mujeres. Y los españoles sólo conocían a Borges y a Cortázar. Juan Forn era en ese entonces el director artístico de la editorial Planeta en Buenos Aires, y los españoles de Anagrama le propusieron que reuniera una nómina de autores argentinos como para mostrar a los gallegos qué había más allá de Jorge Luis y Julio Florencio. En ese contexto Forn compila este libro, que tiene un prólogo suyo de marzo de 1991. Yo lo encontré en su tercera edición de 1999, en una librería de Resistencia, Chaco, hará unos 10 años más o menos. Lo leí ahora, medio porque sí.

2.

Sharau para los autores que nunca había leído, empezando por:

- Isidoro Blaisten (1933-2004). Su cuento "Violín de fango", que es a la vez tanguero, judío, radiofónico, gracioso y épico, es lo mejor del tomo. 

- Tampoco tenía a Rodolfo Rabanal (Buenos Aires, 1940-Punta del Este, 2020), escritor que fue además subsecretario de Cultura de la Nación en el gobierno de Alfonsín. Su cuento "La vida brillante" es lo más trolo que sucede en todo el libro, aunque es muy tímidamente trolo. En un momento pensé que se iba para el lado de David Leavitt pero falsa alarma. Me gustó. Parece que después hizo una novela con el mismo título y concepto del cuento. 

- Por el lado de las señoras, no había leído a la Tununa Mercado (1939). La tenía sólo como la amiga muy lesbiana del exilio de Puig en México. El cuento, "Ver", medio pelo. Quizás porque es un cuento en el clóset.

- Tampoco había leído a Cecilia Absatz (1943): buenísima. ¿Será algo de Juan Absatz, músico de Superchango y luego de Fito Páez? El cuento se llama "Rosenberg" y juega con los tropos del policial negro. 

- A Ana María Shúa (1951) la leí cuando infante porque es también una escritora de literatura para niñitos y niñitas, pero no había leído nada "adulto". Este ("Cirugía menor") habla del aborto: tiene un plot twist esperable, pero un clima re bien construido.

- Y por último: sólo porque tengo este blog es que puedo afirmar que sí había leído a Sylvia Iparraguirre (1947). No recordaba que ya la había leído en otra antología, La colimba (Saccomanno compilador), donde ya me había encantado tanto como en este caso. El de este libro se llama "Encontrando a Celina", y es perfecto. Debería leerla más.

3.

A los demás autores del libro, todos varones, los había leído alguna vez, pero acá también vamos a distinguir entre si había leído el cuento del libro o si no.

- Abelardo Castillo (1935-2017). No había leído su cuento de este coso, "Carpe Diem", que además es el primero. Cuentazo. Sí lo había leído a él, pero casi nada: sólo una vez, en la misma compilación sobre la colimba donde leí a Iparraguirre, que además es su viuda. Otro que debería leer más.

- Ricardo Piglia (1941-2017). Lo leí bastante, pero no lo suficiente. Tengo la sensación de que su cuento ("El fluir de la vida") forma parte de alguna cosa que ya había leído, pero no sabría decirlo. No sé si me copó tanto. No me acuerdo. Era algo de la hija de Nietzsche. 

- "El caso Berciani", de Alan Pauls (1959). A él lo leí bastante. No este cuento, que es por lejos lo peor del libro. Qué pesado Pauls. Tiene cosas que me gustan pero no este cuento que es una canchereada formal insoportable. Convengamos que Alan tenía 33 años.

- César Aira (1949), qué capo, por favor. El cuento se llama "Cecil Taylor" y es una piña en la cara. Tuve que leerlo dos veces. Lo mejor igual es que el libro está armado así: todos los cuentos tienen su portada con título y autor, y del anverso hay una minibío y un breve texto sobre lo que estás por leer. Aira es el único extraterrestre que usa ese espacio para meter un mini cuento, que además estoy seguro que escribió en un rato y se lo mandó a Forn como diciendo tomá ya dame el maldito Nóbel. Según Forn, "Cecil Taylor" es (o era en 1991) su único cuento. 

A los demás cuentos ya los había leído alguna vez, pero los releí. El de Saccomanno (1948) es uno muy cortito de mi libro favorito Bajo bandera (único libro con dos entradas en este blog). El de Fresán (1963) está en Historia argentina. El de Fogwill (1941-2010) es "Muchacha punk", famosísimo cuento que yo ya había leído en sus ídem completos, que como nunca terminé no existe en este rincón del ciberespacio. Qué cuentazo. El de Laiseca (1941-2016) es de Matando enanos a garrotazos, se llama "El checoslovaco" y lo reseñé en su momento, que es hace 13 años (qué viejo que soy, qué viejo este blog). Y bueno, el del propio Forn (1959-2021, demasiado pronto), que se puso a sí mismo sin ningún pudor, es el más conocido, "Nadar de noche", que es también un cuentazo, muy cortito, vayan a leerlo.

martes, 4 de marzo de 2025

Eisejuaz, de Sara Gallardo

 1.

¡El secreto mejor guardado de la literatura argentina! Estoy pensando en hacer una etiqueta para este tipo de magia: Cumbres Argentinas, Aconcagua, algo así. Pondría Zama, que no es tan secreto gracias a la película pero no sé qué tan leído haya sido. Y pondría La larga noche de Francisco Sanctis... Ahora que lo pienso, ambas tiene su película. La película de Eisejuaz es imposible. O bueno, sería muy pobre, o dependería en su potencial genialidad de las capacidades de quien la dirija: a lo que voy es que lo puramente literario de Eisejuaz es intransposicionable. Volviendo a lo del secreto: no es que nadie conozca este libro y lo descubrí yo, pero siempre me acuerdo de los libros que formaban el canon literario argentino en mi escuela: Rayuela, Informe sobre ciegos, Ficciones... todo bien, pero hay un mundo allá afuera. En el que existe Sara Gallardo.

2.

Eisejuaz (1971) es el monólogo interno del personaje homónimo, un indio mataco de Salta al que le pasan cosas terribles, cosas que entendemos y a veces adivinamos a través de su muy particular interpretación de esos hechos, muchas veces mágicas. Es todo super increíble. Googleo un poco y encuentro frases de reseñistas mucho más duchos que yo, que dicen cosas que hacen que no valga la pena que trate de ponerme serio. Me quedo entonces en el asombro que me produjo esta novela, probablemente lo mejor que leí en 2025 (esta reseña está siendo escrita el 7 de enero de 2026, 9 meses después de haber terminado de leer el libro).

3.

Me la compré en una edición trucha del parque Centenario que está muy bien. Pronto, algún día, Los galgos, los galgos, que todo el mundo dice que es un hitazo.

lunes, 24 de febrero de 2025

Preferencia del sistema, de Ugo Bienvenu

 1.

Dentro de poco todos van a estar hablando de Ugo Bienvenu, porque se viene la temporada de premios y su película Arco pinta para los Oscars a full. Ya tiene la nominación de los Golden Globes, y ya pasó por los Critics Choice Awards y por Cannes. O sea. No me vengo a hacer acá el que lo sigo desde Cemento porque sería una vil mentira, pero sí vale decir que cuando hace poco pasaron Arco en una función especial en el Gaumont (que ahora imagino que tuvo que ver con sumar países en los que se haya estrenado para esa pavada mundial que son los premios) yo sabía que la tenía que ir a ver porque había leído primero esta épica novela gráfica que publicó en 2024 la editorial argentina Hotel de las Ideas.

2.

Sinopsis: En el futuro, no hay más espacio en el rígido. En general, de la humanidad. No se puede almacenar más datos, hay que borrar. Y como la gente necesita sus fotos de lo que comió, de sus perritos y demás, hay que borrar 2001 Odisea del Espacio, hay que borrar a García Lorca, hay que borrar a Platón, etcétera. Nuestra historia comienza con un empleado de la agencia que se dedica a borrar esos archivos. Parece que están faltando algunos que debían ser borrados. Lo van a interrogar, a nuestro empleado. Que en casa tiene una esposa, y un robot, Miki, que está gestando el bebé de ambos. Y como tiene giros y piruetas la historia, dejamos acá. 

3.

Mención especial para Miki, el robot de la familia. En Arco también aparece Miki, otro robot, otro Miki, que como es un robot tiene la misma personalidad y comportamiento que el de esta historieta. Se ve que ambas obras forman parte de un mismo universo, aunque creo que suceden en años del futuro diferentes.

miércoles, 29 de enero de 2025

Satén Rosa Rosa, de Paula Boffo

 1.

Leí este libro en enero, y de nuevo ahora, en diciembre, para escribir esta pequeña reseña. Reúne las historietas eróticas (historietas sobre sexo, historietas con sexo, sexo con historietas) de Sukermercado, AKA Paula Boffo (esta vez firma así), en una super edición lindísima de una editorial que se llama Deriva pero que yo todo el tiempo creí que era Ivrea, en una suerte de dislexia lectora. Algunos de los cómics aparecieron antes en otros lados (y por lo menos dos ya había leído yo, una en Fierro y la otra en la antología LGBTI de la Editorial Municipal de Rosario) y otras no: la mayoría son autocontenidas, y luego otras comparten personajes y mundo. Y todas cambian de estilo de dibujo, lo cual es lindísimo y es un loco. Todas están bien, algunas me resultaron muy hot (la del tren, la de los amigos metaleros... las de putos, o sea) y hay una que es una genialidad, tremenda piña en la jeta, la que se titula "Fabulosa el Dorado", que cada vez que la leo me impacta de nuevo, sobre todo el último cuadrito.


2.
Todo el libro es especialmente interesante en su encuadre feminista del erotismo. Quiero que lo lean todas mi amigas. Creo que para ellas va a ser más hot que para mí. Ya empecé la campaña de préstamos.

jueves, 23 de enero de 2025

Tato, de Carlos Ulanovsky y Tato Bores

 1.

Dícese de un libro muy voluminoso y muy pesado, impreso divino en papel ilustración, lleno de fotos y cositas, un absurdo de la industria editorial. Igual lo leí entero. Lo dejé en el baño y entre caca y caca, de septiembre a enero lo fui consultando hasta su consumación. Mis respetos para Carlos Ulanovsky, al que le pidieron evidentemente una inusitada cantidad de caracteres y no ofender a nadie, y que logró a pesar de todo hacer un producto muy digno.

2.

Tato es una biografía del Actor Cómico de la Nación, que incluye a su vez el boceto de una autobiografía que el propio Tato empezó a escribir en el último año de su vida, cuando estaba enfermo y desempleado. No tiene mucho valor en sí, ese texto: cuenta sus comienzos a las apuradas y después usa muchas páginas para pelearse con Alejandro Romay y con las autoridades de Canal 13 y Telefé, que lo cagaron con un contrato y le soltaron la mano. Pero no deja de ser Tato en primera persona y meter algunos chistes buenos. El grueso del volumen (y es muy grueso) consiste en una verdadera biografía por Ulanovsky, con muchos testimonios de la familia Borenstein y otros allegados y colaboradores. Resulta a pesar de todo insatisfactoria, por dos motivos: es muy claramente una biografía autorizada por la familia gorila del cómico, y entonces hay muy poca polémica; y casi no hay fragmentos de guiones, monólogos, descripciones de sketches, que es lo que me hubiera gustado encontrarme en un libro sobre Tato de semejante envergadura.

3.

Me salió 3000 pesos en septiembre de 2024 en un negocio de antigüedades. Demasiado barato, me lo tenía que comprar.



sábado, 18 de enero de 2025

Un poquito tarada, de Dani Umpi

 1.

Ay, Dani. Leí este librazo en las vacaciones, en la playa, arrullado por las olas, las 4x4 y el merequetengue, y después se lo presté a Darío. Por eso nunca lo reseñé. Y acá estamos, casi un año después, haciendo memoria. Me acuerdo que me encantó. Me acuerdo que me pareció la mejor novela de Dani Umpi, un señor que tiene muy buenas novelas en su haber. De hecho, esta era la única que no había leído, la más larga, la más ambiciosa. Es la más ambiciosa y es también la mejor. Abarca varios países, varios temas, varios tonos, varios tiempos. Podría hacer este ejercicio surrealista de recordar/inventar la trama. A ver: 

2.

Creo que hay una chica, que vive en Brasil con su abuela -se me viene mientras lo escribo- pero no es brasilera: es argentina, conurbana, y por algo cambió de vida. Es un poquito tarada, pero tiene (o cree tener) una suerte de telepatía, de instinto de vampiresa. Le gustan los trolos. Es bastante trola. Ah, ahí me estoy acordando. Se hace una amiga: una cheta total. Pero en realidad es un plan, la cheta total es la medio hermana, la hija de su padre abandónico, y ella se está infiltrando en su casa. Esto está pasando: de verdad me está viniendo la novela a la mente mientras escribo esto. ¿Lo estaré inventando? Por otro lado, está el pasado, en varios tiempos. Un pasado remoto, donde ella vivía con sus padres en Punta del Este, él era ¿encargado de un casino?, YA ESTÁ, no es la media hermana la brasilerita. Era así: el padre en Punta del Este tiene un affair con una brasileña, que es la madre de la brasilerita. Y deja a la protagonista y a su madre por la brasileña y la brasileñita. Después pasan otras cosas que no les cuento. Y hay otro tiempo, en el conurbano bonaerese, el inmediato anterior al del comienzo de la novela en Brasil, donde ella es ¿flogger? ¿rolinga? ¿dark? De una tribu urbana es. Y tiene una amiga, mejor amiga, amante, todo eso. Y algo se rompe. 

2.

Y después hay un tiempo más, en Bolivia, pero voy a dejar de espoilearles la novela que está buenísima, es complejísima, rebuscadísima y divertidísima. Muy gay. Muy fiestera. Esotérica. Mágica. Y también prosáica. Medio los Javis, diríamos hoy, pero los Javis llegaron después, Dani Umpi está antes, es el alfa y el omega, y también alguna letra griega que esté en el medio del alfabeto. 

3.

Me acabo de acordar que hay un país más, otro lugar del periplo. Sí, es un librazo.

domingo, 12 de enero de 2025

Diario de la guerra del cerdo, de Adolfo Bioy Casares

1.

Buenos Aires, 1969. En el transcurso de dos semanas, el jovato protagonista Isidoro Vidal sobrevive a "la guerra del cerdo", una suerte de cacería de viejos llevada adelante por "los jóvenes" (también llamados "los Jóvenes Turcos") ante la indiferencia del conjunto, como si de judíos y nazis se tratara en la Alemania anterior a las Leyes de Núremberg. La idea de la novela es, por supuesto, formidable. Por algo tiene su fama y trascendencia. Y Bioy es bueno en lo que es bueno. Sin embargo, de las novelas suyas que leí es la que menos me gustó. Amplío:

2.

La novela es mejor mientras más misteriosa, o sea, es mejor al comienzo. Y también es mejor mientras más se ocupa de lo verdaderamente importante de la historia: la tendencia humana (o argentina) a la negación. Los personajes se dedican constantemente a bajarle el precio a lo que está pasando, aunque se trate de asesinatos gratuitos en plena calle. Como si fuera lejano, no fuera con ellos, ya pasara, fueran travesuras de unos locos sueltos. Todo muy argentino. Lo mejor es que los personajes, un grupo de viejos jubilados que se juntan a tomar sol en la plaza, buscan autoconvencerse de su juventud para mitigar el miedo, en lugar de discutir la arbitrariedad de "la guerra al cerdo". Creo que esa parte es la más interesante del asunto. Y también es interesante la idea del líder (Farrell le puso, qué sutil), de los Jóvenes Turcos, la ideología contra los viejos. 

3.

Hay un diálogo, brillante, en el que los personajes siempre están cambiando de tema o hablando solos aunque estén en grupo. Mejor página de la novela. La busco, no la encuentro, les juro que existe, prosigo.

4.

Lo peor: por un lado, la resolución, incoherente (¿todo se termina sólo, por qué?) y por el otro, que la novela misma pareciera por momentos entrar en el proceso de negación en el que están sus personajes. Se convierte en una especie de novela de amor que a la vez parece una consumación de fantasías bioycasarísticas (el viejo al que lo siguen persiguiendo las mujeres jóvenes). La gravedad de los hechos (¡a un viejo lo tiran desde la tribuna del Monumental en pleno partido!) se disuelve en la nada. ¿Y el protagonista está preocupado por ponerla, mientras le matan a los amigos?

5.

Hay una película sobre la novela, de Torre Nilsson, con guión de Beatriz Guido, el susodicho director y uno más -y dirección de sonido del Bebe Kamin, después no conozco a nadie más ni del elenco ni del equipo-. Es de 1975 y está entera en YouTube en una calidad bastante buena. Habiéndola visto, opino que es, como película, pésima; como adaptación, demasiado literal. Incluye desnudo femenino gratuito (increíblemente gratuito), actuaciones mediocres, y una escena en el Museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia que la emparenta exóticamente con El aura de Bielinsky. Por fuera del documento de época -hay algunos exteriores- no reviste interés alguno.

jueves, 9 de enero de 2025

Literatura infantil, de Alejandro Zambra

 1.

Lo último que había leído de Zambra, autor de sinuoso recorrido en este blog, es la monumental ópera magna Poeta chileno. En la comparativa este libro que igual esta muy lindo y me gustó, sale perdiendo. Por qué comparar, ¿no? Bueno, porque es del mismo autor, de la misma editorial, de la misma colección, y hace un juego parecido con el título. Recién leía la solapa del libro y pensaba qué difícil poner títulos buenos: Zambra lo hace genial. Cuestión que Literatura infantil me gustó y lo disfruté, pero es un poco desparejo. Gonzalo, que igual me lo regaló por nuestro aniversoncio, lo criticaba junto a mí -que lo iba leyendo en la playa de Dunamar- diciendo cosas como que a veces los escritores tienen que cumplir con un contrato, o que a veces juntan textos que tenían escritos (y agregaba no estar criticando con esas observaciones, anoto su objeción). Capaz algo de lo primero hay, de lo segundo no parece, porque si bien el libro es desparejo y disperso -ensayos, cuentos, mezclas de las dos, temas varios- está bien planteado que lo que unifica todo es su nueva paternidad, y su revisitación de la hijitud. O sea, es disperso a propósito. Desparejo en cambio creo que es involuntariamente.

2.

Me gustó más la segunda parte, con los cuentos que son francamente cuentos, que al primera. El de Jennifer Zambra es buenísimo. El de los garabatos también. El ensayo del fútbol es mejor cuando es un cuento.

martes, 7 de enero de 2025

Ubik, de Philip K. Dick

 1.

Cuarto libro que leo y reseño en este coso del autor estadounidense Felipe Kindred Pito. El primero lo leí en 2010 (El hombre en el castillo), el segundo en 2015 (Fluyan mis lágrimas, dijo el policía), entre el tercero (Sueñan los androides...) y este cuarto pasó en cambio solamente poco más de un año, porque sucede que quise ponerme a leer la biografía sobre Dick que escribió Emmanuel Carrère (Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos), y el francés conchesumare te cuenta las tramas de las novelas enteras, y Dick es muy de las sorpresas. Así que decidí leer algunas más antes de que el forro de Carrère me las espoiliara. Este (Ubik) lo conseguí prestado de Maijo, muchas gracias amiga.

2.

Recién ahora escribiendo esto me doy cuenta que el título de la biografía de Carrère sale de una frase de Ubik.

3.

Ahora bien, yendo a la novela propiamente dicha, es un rollo, como dicen los españoles. Bastante enrevesada, rebuscada y aburrida. Tiene DEMASIADAS ideas juntas: en este futuro (que es 1992, la novela es de fines de los '60) hay psíquicos, empresas que ofrecen los servicios de los susodichos psíquicos, empresas que ofrecen combatirlos (como si fueran empresas de desinfección y exterminio), pero además hay empresas que mantienen en semi-vida a la gente que muere (o casi muere), todas las cosas -las puertas, los artefactos- hablan y piden plata para cumplir sus funciones... tal vez el hilo conductor sea el capitalismo. Sin embargo, me quedo corto, porque además de estar todas esas ideas en juego, tenemos que mencionar la idea del Ubik, de la que no se puede adelantar nada, y tenemos el poder de la Patricia Conley, que puede reescribir el pasado (o algo así), y tenemos un viaje a 1939, del que mejor no explicar acá nada pero que en el momento de la lectura resulta, como decía más arriba, un rollo. En fin, no me gustó mucho. Espero que me la explique Carrère.

4.

P.D.: La idea que me fascinó en El año del desierto de Pedro Mairal hace tantos años, la de que la ciudad y sus cosas tuvieran una progresiva regresión a sus formas anteriores, salió evidentemente de Ubik, porque es la misma tal cual, aunque me pareció mucho mejor ejecutada en la de Mairal.

sábado, 4 de enero de 2025

Todo fue glitter, de Sol Bembibre

 1.

Arranqué el año panza arriba, leyendo junto a una pileta en Sierra de la Ventana la ópera prima de Sol Bembibre, este librito precioso autogestionado, autoeditado y auto publicado por la autora con un poco de la ayuda de varias personas (es un auto que es más un colectivo). En la dedicatoria me puso: "seguro te vas a sentir cómodo en esta aventura lésbico-dramática-futurista", y así fue.

2.

Sin embargo, ocurrió que lo empecé a leer y me olvidé de una de las palabras de esa dedicatoria: la palabra "futurista". Entonces me puse a leerlo como un lesbodrama nomás, un lesbodrama latino y posmoderno, atravesado por las redes sociales y el transfeminismo de la cuarta ola, con mucho humor, bien anclado en el presente. Venía pisteando como un campeón. Y como estaba de vacaciones y me traje muchos libros, iba leyéndolo entremezclados con los capítulos más farragosos de otra novela, Ubik (1969), del estadounidense muerto Felipe Ka Pito, también conocido como Philip K. Dick. No va que a la realidad le gustan las simetrías y los leves anacronismos, como dijo una vez un gorila ciego que nunca ganó un Nóbel, y de golpe y porrazo la novela de Sol se me dickizó en la cara: la realidad se empezó a confundir, repetir, alterar; la protagonista y yo empezamos a preguntarnos qué de lo que estábamos sintiendo era cierto, ¿esto no acaba de pasar? ¿qué está sucediendo? ¡AAAAAH! gritamos, y la bañera lesbiana de la pileta de Sierra de la Ventana me preguntó si estaba bien. Sí, sí, perdón, me asusté. Está todo bien. ¿O no?

3.

Cuestión que la pasé muy bien con Todo fue glitter. Mucho mejor que con el rollo de Dick, la verdad. Hay humor, amor, sexo, y escenas con caca. La consiguen acá.

viernes, 27 de diciembre de 2024

El diván de la psicóloga, de Ralf König

 1.

Se acaba el 2024 de Resistirse es Fútil con un König de 2008, ¡protagonizado por heterosexuales! Tiene todo lo que todos los Königs: las dos tramas que convergen, los enredos, la matriz de una comedia romántica, los trolos, y hasta el metalenguaje y la ruptura de la cuarta pared. Y es re larga, lo mejor, amo las novelas gráficas largas.

2.

Hay un chiste sobre los diálogos de Sex and the city y cómo fueron escritos por gays, que me hizo reir a los gritos a las dos de la mañana en mi cama, debo haber despertado a todos los vecinos (que igual se lo merecen).

3.

Frohes Neues Jahr, Ralf König, donde quiera que estés.



martes, 24 de diciembre de 2024

Mal de escuela, de Daniel Pennac

 1.

Si recuerdo bien, empecé a leer este libro en 2020, porque por ese entonces leí Como una novela, del mismo autor.

2.

Acabo de ir a la reseña correspondiente y el 17 de agosto de 2020 dejé constancia de que estaba leyendo este libro, qué útil. Lo habré leído durante un tiempo en ese entonces pandémico, y por algún azar del destino lo abandoné. A escasas 60 páginas de llegar al final. En fin, que ayer lo retomé y hoy lo terminé, pero no me pidan que me acuerde lo que había leído antes con demasiado detalle.

3.

Es un ensayo, bastante novelizado y divertido, sobre "los zoquetes", según la traducción castiza, es decir, los malos alumnos. De los que Pennac formó parte en su niñez, antes de crecer y convertirse en profesor de escuela. Está escrito muy en la línea del ensayo que mencionaba en el punto 1, con la diferencia de que este es de 2008, y por lo tanto en su recorrido accede a comparar la escuela -y los malos alumnos- del siglo XX con la y los del XXI, que tienen Internet, celulares (y diskmans, jaja), un consumismo desenfrenado y altos índices de violencia escolar (en Francia vinculados con la marginalización de los hijos de inmigrantes, y con la magnificación televisiva de casos específicos, según Pennac). 

4.

Me gustó esto:

Hoy en día existen en nuestro planeta cinco clases de niños: el niño cliente entre nosotros, el niño productor bajo otros cielos, así como el niño soldado, el niño prostituido y, en los paneles curvos del metro, el niño moribundo cuya imagen, periódicamente, proyecta sobre nuestro cansancio la mirada del hambre y del abandono.

Son niños, los cinco.

Instrumentalizados, los cinco.

domingo, 22 de diciembre de 2024

Inventario, de Paula Galansky

 1.

Aunque el estatuto de este blog me exime de reseñar cosas sin lomo (y poesía), quiero dejar constancia de que leí este librito (¿fanzine?) que me prestó Agus Jais, de la paisana rosarina Galansky, en el que pareciera que a partir de los elementos existentes en un cajón que a su vez parecieran haber pertenecido a una abuela de nombre Sofía, la autora escribe -imagina- una serie de viñetas de una vida. Un pájaro de chapa a cuerda, la foto de una quinceañera, el discurso de presentación de una compañía de teatro, la foto de un marinero, unos garabatos en una hoja de papel, un anillo, una postal, todos con sus fechas, van conformado un relato secular donde lo mínimo enhebra lo social, lo histórico, el "le dor va dor". Precioso.

jueves, 19 de diciembre de 2024

Novecento de Alessandro Baricco

 1.

Lo empecé y lo terminé hoy, porque es un monologo teatral y me parecía un despropósito interrumpirlo mucho. No sé por qué Baricco dice que igual no es un monólogo sino una novela corta, cuando está llena de didascalias.

2.

Ees muy lindo y muy Baricco, en escena debió ser emocionante. Parece que hay una peli pero no llegó a convocarme al punto de que la quiera buscar. Tiene la letra enorme y está impreso en ese papel duro y grueso de cuando no éramos tan pobres.

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Los reventados, de Jorge Asís

1.

Yo sé que parece que me gusta todo lo que leo, pero this is the real shit. Directo al estante de los imprescindibles de la literatura argentina. Obra maestra. No sé por dónde empezar.

2.

Empiezo porque el tipo es una antena. ¿Cuándo la escribió? 1974. Un año después de los hechos narrados, la masacre de Ezeiza, el regreso de Perón y el asesinato de Rucci. Reeditada miles de veces, yo leí un ejemplar de Sudamericana 1981, o sea impreso en dictadura, cuando se ve que mi papá compró  y leyó todos los libros de Asís que tiene en su biblioteca. Refiero a lxs lectorxs interesadxs a la reseña de Fe de ratas donde ya me pregunté cosas sobre esto. Pero volviendo a lo de la antena, ¿cómo se hace una cosa así, escribir sobre hechos recientes y dejar el mejor testimonio para la posteridad de un proceso que no podés conocer en su totalidad, inmerso en la cosa? También lo hizo, de otra manera, Fogwil con Los Pichiciegos y la Guerra de Malvinas. 

3.

Además de todo eso que ya dije, es una novela muy muy divertida. Chistosa. Con personajes espectaculares. La Esperpento Mayor que habla de tú y se refiere a los individuos es una genialidad. Y cada personalidad, Vitaca, Rocamora, Rosqueta, todos distintos y bárbaros. Cómo están escritos. Y el discurso de cada uno, y como usa el discurso Asís, los diálogos, como los introduce sin usar verbos. Crack.

4.

La estructura, digna de mención también. El montaje paralelo, los dos tiempos de la narración más el final adelantado desde el comienzo. Todo brillante. Porque son dos las cosas que sabes desde el vamos: una porque te la dice la novela (que Willy se suicidó) y otra porque vivimos en Argentina: Perón no aterrizo en Ezeiza la primera vez. Nosotros lo sabemos, y ellos, los personajes, no. La idea dramática de jugar con eso, la idea en sí de la novela -los muchachos que se quieren salvar haciendo un negocio con la vuelta de Perón-, diploma medalla y beso.

5.

Lean Los reventados. Creo que es posible afirmar (capaz es un lugar común y no descubro nada, pero yo no la había leído) que es LA novela para entender la Argentina 73-75. 

6.

PD.: Hay un monólogo, que le dice Rocamora a Vitaca, que parece la inspiración para el diálogo de Darín con Pauls en 9 Reinas. Capaz nada que ver, pero para mí que hay algo ahí.

martes, 10 de diciembre de 2024

Las ratas, de José Bianco

 1.

Como a la realidad le gustan las simetrías y los vanos anacronismos, hoy terminé de leer no uno sino dos libros publicados en 1981. Me refiero a los libros físicos, los ejemplares. El primero, véase aquí abajo en este mismo borgspot, Fe de ratas de Jorge Asís. El segundo, y recién me doy cuenta de esta segunda y mucho más fuerte simetría no puedo creerlo, la novela breve Las ratas de José Bianco, publicada originalmente por la revista Sur en 1943, reeditada en marzo de 1981 por el Centro Editor de América Latina (cito en la calle Junín 981, porque a la realidad le gustan etc.) en su colección Capítulo - Biblioteca argentina fundamental. 

2.

Por cierto ayer vi en la red social rosa de marcos zuker-berg que el poeta Javier Roldán completó la colección Capítulo, y me morí de envidia. ¿Nueva obsesión desbloqueada?

3.

Debería decir mucho de esta novela corta, porque es compleja y llena de cositas, pero voy a decir poco, porque quiero pasar a la siguiente reseña. Las ratas es un clásico de la literatura argentina, pero de esos clásicos que se conocen en Puan. Amerita ser más conocida. Tiene todos los ingredientes para serlo. Parece que le gustaba a Borges y a Octavio Paz. Es una novela psicológica que sucede entre personajes de una aristocracia en decadencia, con un protagonista adolescente que es a la vez un narrador poco fiable. Algo nos está ocultando, el muy conchudo. La novela está bárbara, es divertida (cuando te acostumbrás a la prosa engolada), tiene muy buenos personajes (la tía vieja top of the pop) y hay unas ratas. Blancas. Y un capítulo termina con un chiste.

4.

Parece que Bianco se movía en el mundo de las Ocampo y laburaba en la revista Sur, pero que la Victoria lo echó por visitar la Cuba comunista y ser jurado del premio Casa de las Américas. Qué mal me cae la Victoria esa.

Fe de ratas, de Jorge Asís

 1.

Este libro de cuentos del Turco Asís se publicó por la editorial Sudamericana en marzo de 1976, nada menos. Es decir que se tiene que haber escrito en democracia, seguramente durante los dos años del tercer peronismo, pero se tiene que haber leído en dictadura. Y te sumo un dato: el ejemplar que leí yo, perteneciente a mi progenitor, es uno de los 3000 de la tercera edición, terminada de imprimir en septiembre de 1981. O sea, tres ediciones en dictadura. Lo curioso del caso es que no son unos inocentes cuentos cristianos, derechos y humanos: son bastante picantes. 

2.

El más político se titula "Las FAC": el protagonista, J. A., acepta unirse a una nueva orga, autodenominada Fuerzas Armadas Culturales, con el objetivo de secuestrar y ejecutar a Alejandro Garay, famoso productor de cine y televisión de obvia referencia. Después hay otro muy gracioso, muy macabro y bastante trolo que se llama "La invitación" y parece de Osvaldo Lamborghini. No tengo muy estudiado el tema de los libros prohibidos por la dictadura, pero que los habían, los habían, incluyendo cualquier cosa, hasta libros de matemáticas. ¿Qué razón permitía que este fuera un libro legal, legítimo, no subversivo? Quizás el humor. Al fin y al cabo, las orgas aparecen parodiadas. Sin embargo, un dato: uno de los cuentos, "Toco madera", está dedicado a Marta y Haroldo Conti, secuestrado por un grupo de tareas el 5 de mayo de 1976. Y de paso hay otro ("El Burro") dedicado a Eduardo Galeano, sumo sacerdote del zurdismo latinoamericano. Mi hipótesis entonces es que no sólo el humor debe haber salvado a Fe de ratas de la censura, que las épocas son siempre más complejas de lo que parecen cuando se mira para atrás la big picture, y que seguramente Asís ocupaba un lugar en el mainstream cultural de la época que lo salvaba de la proscripción. A desarrollar.

3.

Cuestión que leí el libro de a poco, cuento a cuento, a lo largo de este 2024, cada vez que me tocó ir a cuidar al morrongo de mi padre. Es, en términos generales, espectacular, con algunos cuentos sobresaliendo de la media. El primero, que da título al tomo, es probablemente el mejor: narra la batalla por los comensales entre dos mozos de una fonda, y da para alto corto. También me parecieron magistrales el ya mencionado "La invitación", el que le sigue ("Ser madre es lo más bello que hay en el mundo", qué pedazo de escritura) y el dedicado a los Conti, "Toco madera", sobre un tipo que quiere tener barba. Ese es sencillamente genial. Qué escritorazo, Asís, no descubro nada.

4.

P.D.: Después leí Los reventados y entendí que el cuento "Ser madre..." es un spin off de esa novela, casi un capítulo que quedó fuera o apareció después. Notable.